EL HOSPITAL Y SANTA CASA DE MISERICORDIA

A finales del año 1.501 y reinando Don Manuel I, se crea en Olivenza la Cofradía de la Misericordia, en cumplimiento de los deseos de la reina Doña Leonor, esposa de Juan II, contando con el apoyo del Rey, quien manda como su comisionado a Don Alvaro de Guida. Esta cofradía acogía en su seno a los pobres y enfermos de la ciudad bajo la advocación de la Virgen de la Misericordia.

En el 1.520, y por mandato real la cofradía es trasladada a la ermita del Espíritu Santo, cercana a la iglesia de Santa María del Castillo y fuera de las murallas de Don Dinís, esta ermita es anterior al siglo XVI sufriendo remodelaciones a lo largo de este siglo y del XVIII.

Recibiendo la cofradía su primera gran donación de manos del presbítero Fernando Alfonso Durao en 1.511, inicia su engrandecimiento con grandes inversiones en el ornato de su capilla y la edificación de un hospital anexo al templo. Alcanzando la iglesia su actual estado en 1.732.

La fachada de la iglesia posee puerta dintelada de mármol con columnas toscanas que sostienen un entablamento liso y frontón triangular, resaltando en el centro el escudo de Portugal, rematándose en sus extremos inferiores con sendas esferas armilares, motivos alusivos al dominio marítimo y típicas del estilo manuelino, terminando en su vértice superior en una cruz. Por encima del portado se aprecia un vano rectangular con frontón triangular todo ello de mármol, levantándose por encima una espadaña que acoge el campanario.

La iglesia está formada por una sola nave con bóveda de cañón, conteniendo en su interior dos retablos laterales y uno central de gran belleza, siendo los tres de estilo barroco joanino. El retablo mayor es de forma abocinada, con hornacina y camarín, poseyendo una profundidad característica de los retablos oliventinos, de autor desconocido, data del año 1.722, en el se puede contemplar un Cristo crucificado de un realismo espectacular, debido a la perfecta talla de su anatomía, en las gradas del camarín se aprecia la imagen de Nuestra Señora de Loreto que posiblemente perteneció a un retablo anterior. Los dos retablos laterales son gemelos, del mismo estilo que el retablo mayor, realizados uno en madera de castaño y otro policromado, representan las escenas de la Venida del Espíritu Santo, y la Misericordia, ambas dentro de una hornacina.

Los muros de la capilla están cubiertos en su totalidad por paneles de azulejos historiados con una bella coloración azul de dos tonos. Distinguiéndose dos grupos de azulejos, los de la Capilla Mayor, que comenzaron a traerse desde Lisboa en 1.716, y los del resto de la nave, contratados en 1.722. El conjunto de la azulejería alude a las distintas obras de la Misericordia.

A los pies de la iglesia se encuentra el coro, que descansa sobre columnas de mármol con capiteles jónicos.
La superficie del suelo, es de mármol en su totalidad, pudiéndose ver sobre sus losas algunas inscripciones referentes a familias y personas que allí fueron enterradas.

En la actualidad, el antiguo hospital, es un asilo de ancianos atendido por las Hijas de San Vicente de Paúl.