¿Qué haríamos sin el deporte?... Ponernos GORDOS. Aunque yo no digo que esté mal ponerse gordo. Allá cada uno con sus gustos. Pero por lo general la gente hace deporte porque quiere estar en forma y sentirse a gusto con el propio cuerpo. Pos me parece mu bien.
Desde que se comienza a estudiar en EGB hasta que se llega a BUP (si se hace, claro) todos hemos tenido que hacer esa asignatura que estaba siempre medio regalada (otras veces no tanto) que era Gimnasia. Pero en cuanto se llega a la Universidad se acaba el rollo, y como nadie te obliga comienzas a pasar de hacer nada, a cogerle el gustillo al sofá y a decir: ¡Coño! ¿Cómo es que no me había dado cuenta de lo bien que se puede llegar a vivir sin hacer nada?. Y es entonces cuando se empieza a criar capas fosfolipídicas que dependiendo del sexo (del que se és, no del que se hace) se acumula en ciertas zonas que posteriormente se proceden a cubrir y disimular constantemente. Y aún así se sigue haciendo el vago. Pos mu requetemal.
A estas alturas ya te estarás preguntando que para qué coño estoy escribiendo esta página. Bueno... todavía no lo sé... voy improvisando.
A mi me gustan casi todos los deportes, pero los que más me fascinan son las artes marciales. Practico el Taekwondo y hace tiempo hice Tai-Chi-Chuan. He probado varias cosas y considero que uno de los mayores problemas de las Artes Marciales es el estancamiento, más mental que cosa. Es decir, todo el mundo se piensa que su arte marcial es la mejor y que las demás son una birria y fáciles de vencer.
Esto es totalmente falso. Cada especialidad tiene sus técnicas algunas buenas y otras malas, pero efectivas en todo caso cuando se dominan. Existen estilos de combate más efectivos contra otros pero eso no es suficiente para desprestigiar ninguno de ellos.
Ya hay suficientes barreras como para que pongamos más los que estamos dentro del mundillo.
He probado el Taekwondo, el Karate, el Tai Chi Chuan, el Hapkido, el Boxeo y el Wu Tao Chi. Y de todos ellos me quedo con el último.
La razón es muy sencilla. El Wu Tao Chi, pese a ser un estilo de Kung-Fu, o boxeo chino, es un compendio de gran cantidad de técnicas de muy diferentes especialidades. Hay golpes, movimientos y técnicas de Aikido, Ju Jitsu, Ninjitsu, Capoeira, Wu Shu, Judo, Karate, Taekwondo, etc... Y siempre enfocado desde el punto de vista de Arte Marcial, no del deporte.
Pese a que por ahí corre la idea de que el Kung-Fu es baile, en realidad es, al menos el estilo que he practicado, muy duro. Sí, existen estilos acrobáticos, sin embargo también exige endurecer el cuerpo a base de golpes. Básicamente te tiran, te returcen y te golpean hasta que te duele el apéndice. Aprendes a perderle el miedo a un golpe, a saber encajarlo y por supuesto a devolverlo por triplicado.
También te enseñan a defenderte de atacantes con armas y a utilizar esas mismas armas, ya sea el cuchillo, los nunchaku, los kali o el palo corto. Y por supuesto, vale todo. Codos, rodillas, roturas, golpes a puntos vitales...
Resumiendo, que tener un estilo preferido está muy bien, pero nunca hay que dejar de probar otras cosas porque todas tienen algo que aportar. Además, no me digais que no resulta interesante que te enseñen cosas nuevas que nunca pensaste que podrías hacer que ese cuerpecito que Dios te ha dado.
Por cierto, si alguien sabe de alguna escuela de Jeet-Kune-Do en Barcelona que me lo diga, por favor.
Ahora pasemos a cosas serias. Desearía hacer un listado de estos nuevos (a veces no tanto) y fascinantes deportes que se extienden por la sociedad cual plaga de cerdos jabalines (lo siento Wayoming, tenía que decirlo) creando una especie de sub-cultura que asedia las vidas de los conciudadanos (lo cual tampoco está mal, porque crea unión). Es igual... no intentes entenderlo.