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Origen del Ser Humano - Evolución del Ser Humano
Siempre nos hemos preguntado cómo, dónde y por qué
surgió el Hombre.
Los paleontólogos creen que el mono se puso de pie por primera vez para poder ver más lejos, es decir, para aumentar su campo visual, ya que recordemos que estos monos se encuentran en una sabana y que al andar a cuatro patas es muy difícil ver que hay a lo lejos. Por tanto, una vez que el mono se pone de pie ya ha cambiado su forma de comportarse y ya podemos hablar del primer Homínido, llamado “Orrion”. Pero, debido a que su cuerpo no está diseñado para andar a cuatro patas sólo puede mantener esta posición durante un periodo limitado de tiempo. Como hemos visto, el mono ha empezado a evolucionar al ponerse por primera vez de pie y al comenzar se deseo por explorar nuevos lugares, pues no olvidemos que para poder encontrar comida en la sabana necesita encontrar lugares donde la pueda encontrar.
De esta manera el primer Homínido comienza a conquistar La Tierra.
En el año 2000 se encontraron restos de huesos en África que pertenecían a un Australopiteco que tenía una antigüedad de 6 millones de años. Este es el resto de los descendientes del ser humano más antiguo hallado hasta ahora. Hasta esa fecha se pensaba que el descendiente del Hombre más antiguo del mundo tenía 4 millones de años gracias a los restos de los huesos de una mujer hallados, también en África, en la década de los setenta.
El primer ser que encontramos ya en la línea humana, es decir, el primer humano, es el “Homo Abilis”; posteriormente aparecería el “Homo Erectus”, que fue el primer humano en salir del continente africano; después aparecería el "Neandertal" que surgió en Europa; y, por último, nosotros, el “Homo Sapiens”.
El primero de ellos es el que nos interesa, pues es el que iniciará el instinto inventor de nuestros antepasados. Se le llama “Abilis”, que significa hábil. Este Homínido se pregunta el por qué de todo lo que le rodea, siempre intenta explicarse el por qué de las cosas hasta tal punto de que éste fue el primero en utilizar una herramienta: la piedra. Esto, sin duda, como todo, surgió por casualidad. Los paleontólogos establecieron una teoría de cómo pudieron empezar a utilizar la piedra. Esta teoría consiste en que un Homínido partió una piedra de un golpe y el filo de dicha piedra quedó muy afilado, con lo cual, si el Homínido, sin querer, se cortara con ella, podría razonar y pensar lo siguiente: “si me he cortado la mano con esta piedra afilada, puede que también corte otras cosas.” De esta manera “Abilis” llegará a la conclusión de que si la piedra puede cortar su mano también es posible que corte la carne de los animales, con lo que a partir de este momento habrán aprendido a cortar la carne dura y, de esta manera, comer animales que antes no podían como, por ejemplo, la piel del cocodrilo.
A partir de este momento, poco a poco, nuestros descendientes comenzarán a descubrir y a aprender cosas y se irá transmitiendo de generación en generación. La ventaja del conocimiento es que es muy fácil de transmitir de unos a otros. A medida que se piensa más y se tiene más conocimiento el cerebro, poco a poco, se agranda, de ahí que nuestro cerebro sea más grande que el de nuestros descendientes, así ya el “Homo Abilis” lo tenía el 50 % más grande que el Australopiteco.
Posterior al “Homo Abilis” aparecería el “Homo Erectus”, se llama así porque anda recto y porque su zancada le permite recorrer más espacio cansándose menos. Nos encontramos a –2.000.000 de años. Este humano fue el primero en abandonar su cuna, África, para ir a Oriente próximo, a través de lo que hoy es Egipto. Nos encontramos ante un ser que ha heredado los conocimientos y capacidades de su antecesor. Empieza a darse cuenta de la importancia de las relaciones sociales para sobrevivir, es decir, se da cuenta que es necesario la ayuda del resto del grupo para poder sobrevivir. Poco a poco perfeccionan el tratamiento de la piedra hasta tal punto de que se podría decir que la primera escuela consistía en el aprendizaje por parte de los niños de cómo tallar y pulir la piedra.
Sin duda, el descubrimiento más importante y que marcará la vida de los seres humanos a partir de ahora será el poder de controlar el fuego. Pero, ¿cómo fue posible que estos seres que siempre habían pensado que el fuego era una especie de animal que quemaba y hacía daño lo llegaran a controlar? Pues, esto ocurrió por casualidad. No se sabe exactamente cómo fue, pero los paleontólogos para explicarlo expusieron un ejemplo sobre como podría haber sido. Ocurriese como ocurriese seguro que no fue muy distinto a cómo lo explican los paleontólogos. Según ellos, un día cualquiera de tormenta un rayo cayó sobre un árbol y éste empezó a arder; los “Erectus” que se encontrasen allí lo verían y en un ansia de curiosidad se acercaría a él e intentaría matarlo con una lanza (recordemos que para ellos el fuego es un animal muy feroz); una vez le ha clavado la lanza piensa que ha muerto y regresa con su grupo, pero resulta que el fuego se ha quedado en su lanza, pues ésta es de madera; ante esto, “Erectus” intenta acabar con él como puede y tira la lanza al suelo pero, la llama sigue encendida en su lanza; al ser una llama pequeña todos los del grupo se acercan a observarla y debido a su curiosidad acercan sus dedos a la llama con cuidado y se queman, pero lo vuelven a intentar y vuelve a pasar lo mismo. De tanto quemarse los dedos de sus manos empezaron a oler de una forma distinta y “Erectus” se dio cuenta de eso. “Erectus” vio que podía llevar el fuego a dónde él quisiera; observó que con el contacto de otras cosas, como las ramas, empezaba también a arder y que daba calor. En este momento es como si ya lo empezase a dominar. Ellos se dieron cuenta de que cuantas más cosas se le echase al fuego más grande era, así que probaron en echarle un animal muerto y pasó algo extraordinario: el olor que desprendía el animal era rico y decidieron probar el animal quemado y notaron que sabía mejor que crudo. De esta forma “Erectus” relacionó el fuego con la comida y comprendieron que, después de todo, aunque el fuego fuese peligroso tenía algunas ventajas. Así, poco a poco, empezaron a darle otros usos a este elemento como el de la defensa ante los animales o el de darse calor en las frías noches.
Ya en Europa, en medio de una Glaciación, aparece el “Neandertal”. Este humano es más robusto que los anteriores lo que le permite cazar animales con menos temor; es un experto cazador, pues a su fuerza física hay que añadirle su perfeccionadas armas gracias al fuego, ya que lo utilizaban para que las puntas de sus armas fueran más fuertes. Debido al frío europeo lleva puesto pieles de animales, algo que también hará el “Homo Sapiens” con el que tendrá que convivir durante miles de años.
Los “Neandertales” fueron los primeros seres humanos en tener creencias religiosas; esto se sabe porque se han encontrado restos de humanos “Neandertales” enterrados. Se sabe que se trata de tumbas porque, entre otras cosas, los restos del esqueleto están colocado de forma rígida de tal manera que se nota que fueron los de su grupo los que lo colocaron en esa posición. Se sabe que los “Neandertales” fueron los primeros en hacerse preguntas sobre el más allá, es decir, ya se preguntaban que había más allá de la muerte. Estas creencias religiosas también las tuvieron los “Homo Sapiens”, pero de lo que no se tiene certeza es de sí esas creencias fueron transmitidas por los Neandertales o si, por el contrario, eran innatas, ya que debido a que convivieron en La Tierra conjuntamente durante 10.000 años se piensa que tuvieron que encontrarse y tener algún tipo de intercambio cultural; sin embargo, no se tiene constancia de que este encuentro tuviera lugar, es decir, puede que a pesar de estar tanto tiempo juntos, nunca se llegaran a encontrar, pues tenemos que recordar que todas las especies de humanos como los “Neandertales”, “Erectus”, “Homo Sapiens”, etc. se movían en pequeños grupos de no más de 10 ó 15 miembros. Los “Neandertales” desaparecieron de La Tierra hace 25.000 ó 30.000 años. No se sabe porque se extinguieron, pero se piensa que pudo ser por una disminución total de la natalidad o por la falta de comida.
De esta manera, la única especie humana que quedó en La Tierra fueron los “Homo Sapiens”, es decir, nosotros, ya que todos los seres humanos de la actualidad procedemos de esta especie.
El “Homo Sapiens” es el hombre sabio, el que sabe. Aparecieron en África, como todos los demás humanos, hace 100.000 años. Llegó a Europa hace 40.000 años y convivió con los Neandertales, en Europa, durante 10.000, como ya hemos mencionado. Eran muy adelantados comparados con sus predecesores. Utilizaban técnicas de caza muy avanzadas como, por ejemplo, dejar secar el pescado para después comerlo; además, sabían construirse refugios con palos y pieles. Al igual que los Neandertales, se vestían con pieles para resguardarse del frío europeo. Pero, sin duda, la gran diferencia que muestra con los Neandertales y, con los demás seres humanos, era que se pintaban completamente la piel de un color blanquecino. Uno de los aspectos a destacar de esta especie eran sus pinturas, ya que les gustaba pintar las cuevas que visitaban, de tal manera que todos los restos de pinturas encontrados en las cuevas fueron realizados por los “Homo Sapiens”. Como hemos dicho, también realizaban ritos religiosos como el de enterrar a sus muertos, pero lo realizaban de diferente manera, ya que mientras los “Neandertales” enterraban a sus muertos separados, los “Homo Sapiens” lo hacían de manera conjunta lo que significa que en un mismo mausoleo podía haber 8 ó 9 enterrados.
Todos los seres humanos anteriores habían ido de África a Oriente y a Europa, pero el “Homo Sapiens” fue el único que llegó a Australia y a América a la que llegó por el estrecho de Bering, que separa Rusia de América del Norte. Sobre como llegó a Australia, supongo que os preguntaréis cómo fue posible, pues éste lugar está muy alejado de cualquier otro donde la tierra sea firme; sin embargo, en aquella época, como recordaremos, La Tierra se encontraba en medio de una Glaciación. Esto suponía que además, de la baja temperatura media de La Tierra, el nivel del mar fuese 139 m. inferior al actual debido a que los mares de Europa estaban completamente congelados. Este nivel bajo del mar deja al descubierto zonas que actualmente forman las islas de Indonesia, con lo cual, en aquella época no existía las islas como tal, sino que éstas formaban una península, la península de Indonesia, ya que tras la subida del nivel del mar lo que quedó en la superficie no era otra cosa que las cordilleras de dicha península. Por tanto, el Hombre en su afán por descubrir nuevos lugares y, evidentemente, encontrar comida, recorrió esta península de norte a sur hasta llegar a la costa (el punto geográfico de tierra firme más cercano a la isla de Australia) y una vez allí, se embarcó (se supone que a consecuencia de la naturaleza descubridora inherente en el Ser Humano) en busca de nuevos horizontes hacia un lugar desconocido y, casualmente (no se sabe que tiempo se necesito para ello) gracias a las corrientes marinas que guiarían la barca (hecha de troncos y madera) llegaron a un nuevo lugar virgen para el hombre: Australia
En fin, tuvieron que pasar miles de generaciones, distintos tipos de seres humanos con distintos nombres: “Australopiteco”, ”Orrion”, “Abilis”, “Erectus”, “Neandertal” hasta llegar al “Homo Sapiens”. Así, desde hace 25.000 años, éste es el único ser humano existente en La Tierra, es decir, nosotros. Todos lo demás, con el paso del tiempo, se fueron extinguiendo. A partir de ese momento, el ser humano seguirá pensando, haciéndose preguntas a las que, poco a poco, irá dando respuestas, seguirá inventando, experimentado cosas nuevas, conquistando el planeta, avanzando en sus costumbres y en su forma de vida hasta llegar a lo que somos hoy: “Sapiens-Sapiens”.
En otro orden de cosas, si tienes alguna duda o pregunta escribe a esta dirección y enseguida se te contestará: victor_2223@mundouniverso.com