Aunque sus antecesores ya paseaban por la Tierra hace unos 12 millones de años, sólo han pasado 4.000 años desde que se domesticó al gato. Los antiguos egipcios fueron los primeros en usarlos para controlar a los roedores en sus graneros, pero existen pruebas de gatos salvajes que compartían cavernas y poblados con los humanos de mucho tiempo antes.
![]()
|
|
Los gatos domésticos pertenecen a la especie Felis catus, tienen 38 cromosomas y se clasifican dentro de la familia Felidae, orden Carnívora y clase Mamífera. La mayoría de los especialistas en taxonomía consideran que desciende del gato montés africano (Felis líbyca) al cual se lo considera actualmente como una variante más estilizada del gato montés euroasiático (Felis silvestris). Actualmente existen alrededor de 50 razas , de las cuales más de la mitad se han creado en este siglo por mutaciones y recombinación genética.
El gato, al igual que sus primos salvajes, reúne una serie de cualidades estéticas sumamente valoradas por el ojo humano. La armonía y el equilibrio de sus formas produce un efecto de belleza insuperable . La elegancia y plasticidad de sus movimientos, que provoca que en ocasiones pareciera estar caminando en el aire, se nos representa como una maquinaria perfecta, sobre todo cuando despliega su destreza predatoria.
Cuando no alcanzamos a comprender
un fenómeno, se nos convierte en un misterio y crece nuestro interés
en el mismo. El comportamiento y la personalidad del felino, tantas veces
catalogado de enigmático sigue siendo, a través de los siglos,
ni más ni
menos que eso, un misterio. Sólo sabemos
que en su mayor parte está regido por su código genético
de conducta y recién en los últimos años estamos comenzando
a interpretarlo. Este es uno de los grandes desafíos que afronta
actualmente la etología.
Creo que si hay una palabra que puede
definir la sensación del hombre frente al gato, esta es fascinación.
Los gatos poseen características comunes con el resto de los felinos,
como por ejemplo cara corta, grandes ojos frontales, fuertes y largos colmillos
y eficientes muelas carniceras en ambas mandíbulas. La presencia
de garras retráctiles (le facilitan el andar tanto en el suelo como
en los árboles), además de miembros posteriores
cortos y robustos, le permiten optimizar la cacería
solitaria al acecho. Todas estas características hacen de los felinos
los máximos predadores de la escala zoológica.
![]()
|
|
|
Según cuentan los historiadores,
el gato comienza a acercarse a los graneros en el
Antiguo
Egipto ( 3000 años AC) atraido por la gran oferta de roedores que
por ese entonces se comían una buena parte de las cosechas de aquellos
primitivos agricultores. Para los egipcios, la llegada de los felinos fue
interpretada como un envío divino para proteger sus cosechas. Esto,
más su adoración posterior los llevaron a crear una diosa
llamada Bast, que tenía cuerpo de mujer y cabeza de gato; ella simbolizaba
la fecundidad, la belleza y la luz entre otras cosas.
Es de suponer que con el tiempo las nuevas generaciones de gatos fueron fijando genes de domesticación con lo cual mejoraron el nivel de convivencia con el hombre compartiendo gradualmente sus hogares.
Aparentemente los romanos se encargaron de llevar el gato desde Egipto al resto de su vasto imperio, incluyendo Asia y Oriente y así lentamente pero con paso muy firme, el gato comienza a ocupar un nuevo espacio al lado del hombre como experto cazador de ratones.
Desde aquel entonces ha corrido mucha agua bajo el puente y el gato ha sufrido variadas adoraciones y persecuciones (casi se extingue en Europa en tiempos de la Inquisición) a lo largo de la historia. Así llegamos a fines del siglo pasado, donde se inicia la cría organizada y también comienza un cambio en la relación hombre-gato con un ascenso en la valorización como animal de compañía.
A esta altura de fin de siglo XX, el gato se ha posicionado como uno de los dos más importantes animales de compañía de toda la historia de la humanidad. En el año 1985 se registra por primera vez en EEUU que la población de felinos (50 millones), sobrepasaba la población de caninos ( 49 millones), manteniéndose actualmente esa tendencia. En muchos países de Europa la cantidad de gatos es igual o superior a la de perros y en el resto de los países del mundo día a día sigue ganando posiciones.
![]()
|
|
|
Hace apenas sesenta años,
se descubría en Egipto central, en Beni Hassan, un
verdadero cementerio, donde trescientos mil gatos
embalsamados y momificados
dormían desde hacía milenios. ¿Cuál
fue el destino de este extraño y precioso descubrimiento?
No habiendo ningún arqueólogo presente para detener ese vandalismo, se lo destruyó neciamente y su pérdida es irreparable. Hubiera bastado con conservar al azar una centena de esos gatos para que hoy supiéramos cuál era el color, la textura del pelo de los primeros gatos. Hubiera bastado con poder extraer la media para tener la idea aproximada de su tamaño. Por un pasmoso concurso de circunstancias, se apiló ese montón de gatos en la bodega de un barco que partía hacia Inglaterra y se lo vendió ...como abono!!
El profesor W.M. Conway, en
el English Illustrated Magazine de la época, ha proporcionado todas
las precisiones acerca de este crimen inexcusable...Veinte toneladas
(veinte mil kilos de gatos egipcios admirablemente
conservados) fueron de ese modo
transportados hasta Liverpool y la casi totalidad,
vendida a los campesinos al precio de cuatro libras la tonelada, fue mezclada
a la tierra inglesa como el más prosaico de los estiércoles...!
Cuenta la historia que el
rey Cambises de Persia ( hijo de Ciro el Grande) había citiado la
ciudad egipcia de Pelusio, ( actual Tisseh) sin lograr doblegar sus fuerzas
miliatares.
Entonces tuvo la brillante idea de colocar en
cada escudo de sus soldados un gato, (no se sabe de dondesacaron tantos
gatos de golpe) sabiendo de la adoración que tenían los egipcios
por este pequeño felino. Dicen que fueron seiscientos soldados con
seiscientos gatos. Los egipcios a las órdenes de Psametico III suspendieron
la lucha por temor de lastimar a los gatos y Cambises, tomó tranquilamente
Pelusio (alrededor del 500 AC). Obviamente a los persas les importaba muy
poco lo que les podría pasar a los gatos en el frente de batalla.
Otra historia de la segunda
guerra mundial contada por Fernand Méry en su libro "Como
conocer a su gato" dice que Inglaterra necesitaba
ayuda de Birmania para la contrucción de una ruta estratégica
para los aliados, pero los birmanos, influenciados por la propaganda japonesa
se negaban a dársela. Un coronel inglés que conocía
las costumbres y creencias del pueblo birmano, hizo pintar gatos blancos
en los vehículos militares y en el trazado de la ruta, además
se ordenó a los aviadores ingleses y norteamericanos que llevaran
gatos blancos a sus bases de cualquier parte donde los pudieran obtener.
Como estos felinos eran considerados sagrados, la población local
interpretó que los dioses estaban de parte de los aliados ya que
sus gatos se habían asentado cómodamente en sus bases. A
partir de entonces comenzaron a colaborar con los ingleses,ignorando la
propaganda japonesa.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
El primer día, Dios creó al Gato.
El segundo día Dios creó al hombre,
para servir al Gato.
En el tercero, Dios creó a todos los animales
de la Tierra, para servir de potencial alimento al Gato.
En el cuarto día, Dios creó el trabajo
honesto, para que el hombre trabaje para el bienestar del Gato.
El quinto día, Dios creó la pelota
destelladora, así el Gato podía jugar, o no, con ella.
El sexto día, Dios creó la Ciencia
Veterinaria, para mantener al Gato saludable y al hombre endeudado.
El séptimo día, Dios quiso descansar,
pero tuvo que limpiar la bandeja del Gato.
|
|
|