Gatos-Comportamiento

Comportamiento

Los gatos con mal comportamiento pueden constituir un verdadero problema. Algún aspecto del comportamiento normal de un felino resulta difícil de comprender por el dueño y más difícil aún de reprimir.

Por otra parte, comportamientos poco normales, como ensuciarse dentro de la casa o la agresividad contra el hombre, pueden estar relacionados con situaciones de estrés o fatiga nerviosa, que se pueden abordar si se identifica la causa original del trastorno.

 La comprensión y la paciencia resultan esenciales si convivimos con un gato problemático.

    Marcando el Territorio Marcando el territorio
    Agresividad Agresividad
    El lenguaje del gato Lenguaje del gato
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    Marcando el territorio.

    El gato puede marcar su territorio dentro de casa si sufre estrés, provocado por cambios en su rutina diaria o por la llegada de otro gato a la casa. Se debe lavar la zona afectada con un desinfectante diluido sin amoniaco para eliminar el olor, y hay que recriminar al gato para que no repita ese comportamiento.

    El gato es una especie llamada territorial, esto significa que existe un lazo afectivo entre el individuo adulto y el espacio en el cual vive. Por esta razón, una buena parte de las señales de comunicación en esta especie tienen por función organizar y defender el
territorio.

    Tanto machos como hembras marcan su territorio de tres maneras :

    Sí todo lo anterior falla la única opción que queda es castrar al animal (o,si es una hembra, iniciar una terapia hormonal adecuada ). Como es un comportamiento normal ligado a las hormonas sexuales si no hay producción de esas hormonas no se manifestará el comportamiento.

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    Agresividad.

    Los gatos sufren tradicionalmente la fama de ser poco cariñosos, desapegados y con un fondo demasiado salvaje para un animal doméstico. Muchas personas creen que el comportamiento agresivo es innato y normal en el gato y soportan situaciones que no son beneficiosas ni para ellos ni para su mascota.

    Algunos gatos se acercan pidiendo mimos y al cabo de un rato se vuelven y muerden la mano que les acaricia. Suelen ser gatos a los que separaron muy pronto de su madre
(rondando el mes) y por ello no aprendieron a relacionarse correctamente. Hay que tener en cuenta que los juegos felinos se basan en el aprendizaje para la caza. Este problema es difícil de corregir, pero si observamos cuidadosamente al gato, su mímica facial nos
advertirá un momento antes del ataque, con lo que podremos evitarlo. La mejor forma consiste en incitarle a jugar con un plumero o cordel o tirando una pelotita para distraer su atención.

    Otro comportamiento anómalo consiste en el gato que se aposta en una esquina del pasillo y cuando pasa un humano se avalanza sobre él mordiéndole los tobillos. Al principio no suelen hacer daño pero según pasa el tiempo el mordisco es cada vez más profundo. Estos gatos sufren de estrés crónico al carecer de los suficientes estímulos. La solución consiste en ofrecerles diferentes tipos de juguetes que iremos introduciendo poco a poco . Cada día le incitaremos al juego durante unos minutos como una forma de hacer ejercicio y de descargar las tensiones (para el gato y para su dueño). El juego preferido de cualquier gato es cazar: perseguir un objeto pequeño que se aleja. Si lanzamos hacia él un cochecito teledirigido o le perseguimos nosotros a él se sentirá acosado y agravaremos el estrés que sufre. En cambio, jugar deslizando un cordel por el suelo o agitando un plumerole estimulará. Otras soluciones no tan fáciles pueden ser adoptar otro gato (no siempre es factible) , adoptar un perro u otra mascota como pequeños roedores o peces. Tanto los roedores como los peces son un gran entretenimiento para los gatos, que gustan de
observar su comportamiento.

    En ocasiones algún gato puede sentir aversión hacia una persona determinada y lo demuestra al principio huyendo de ella. Cualquier animal que se siente acosado huye si tiene la posibilidad. Algunas personas insisten en su aproximación al gato, lo cual puede
desembocar en amenazas (bufidos. gruñidos. mímica,..) y en ataque. Algunas veces todo sucede tan rápido que las personas sólo notan el ataque, incluso con acoso por parte del gato. En estos casos se requiere un estudio profundo que ponga al descubierto las personas afectadas, las situaciones y los lugares. Como regla general debemos tener en cuenta que el gato solo atacará cuando se sienta acosado. Para evitar esta situación
permitiremos siempre que huya, no miraremos al gato fijamente ni a los ojos. no nos aproximaremos al gato ni invadiremos su lugar de reposo.

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    El lenguaje del gato.

    El gato dispone de numerosos medios para comunicarse, los principales son:

Cuerpo
Pelo
Cola
Orejas
Ojos
Bigotes
Sonidos
Comportamiento
Cuerpo
estirado,
cabeza alta
Liso
Erguida
Hacia delante
Grandes,
abiertos
 Juntos
Ronroneo y
maullidos
Amigable
Tendido
Liso
Agitada
Hacia delante
Redondos,
grandes,
abiertos
Separados haciadelante
-
Agazapado
Cuerpo
arqueado
sobre las
patas
Erizado
sobre la
espalda y
cola
Agitada y
curvada
Hacia atrás
Pupilas
retraídas
Separados
Bufidos,
chillidos
Acechante
Espalda
curvada
Erizado
Agitada en
todos los
sentidos
Sobre los
costados
Pupilas
dilatadas
Rectos
Chillidos
penetrantes
Encolerizado
Plegado
sobre sus
patas
traseras
Acostado
Balanceándose,
sacudiéndose
Hacia
atrás
Pupilas
dilatadas
Hacia atrás
Bufidos
A la defensiva
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