|
|
En muchas películas se emplean estímulos subliminales
con distintos fines.
Uno de los filmes que más se ha comentado por su empleo
de mensajes subliminales es "El exorcista". El director
Friedkin ha empleado técnicas subliminales visuales
y auditivas para reforzar los efectos emocionales. Por ejemplo,
entre los efectos de la banda sonora se incluye el zumbido
de un enjambre de abejas enfurecidas, así como gruñidos
de cerdos al ser degollados, rugidos de león y maullidos
de gatos. Entre los subestímulos visuales, cabe destacar
una máscara de la muerte, proyectada en numerosas ocasiones
durante el filme, que ocupaba toda la pantalla.
También Hitchcock empleó la estimulación
subliminal para aumentar el efecto emocional de "Psicosis".
Si analizamos la escena final de esta película fotograma
por fotograma, podremos ver un estímulo que ha pasado
inadvertido a millones de espectadores: en esta última
escena, cuando la cara de Norman (Anthony Perkins) ocupa toda
la pantalla se sobreimpresiona de forma subliminal la calavera
de la madre de Norman. De hecho, si recordamos, Norman tiene
una psicosis de doble personalidad, por lo que el hecho de
que estén sobreimpresionadas las dos caras refuerza
esta idea.
También en películas de Walt Disney podemos
encontrar imágenes subliminales. De hecho, la American
Life League, de Virginia (EE.UU.) ha denunciado a la Disney
por el empleo de sexo subliminal. Un ejemplo de estimulación
subliminal lo podemos encontrar en El
rey león. La escena transcurre en plena noche,
Simba, ya mayor, se encuentra en lo alto de una montaña
con el firmamento repleto de estrellas al fondo. Éstas
se van moviendo hasta que finalmente construyen la palabra
"sex". La intención de esta manipulación
sigue siendo una incógnita.
Los rescatadores,
producido en 1977 contiene una imagen subliminal.La escena
ocurre a los 28 minutos de la película y es imperceptible
a velocidad normal. Los dos ratoncitos - empeñados
en ayudar a una niñita y a librarse de secuestradores
- están viajando sobre un viejo albatros. En el aterrizaje,
el pájaro pierde altura y pasa frente a varios departamentos.
Las fotos aparecen en una de las ventanas.
En la película Robim Hood, el héroe usa una
bola de cristal para llamar al príncipe de las
tinieblas y hace conjuros con los dedos de las manos,
señales reconocidas como las mismas utilizadas por
los satanistas para invocar demonios
En el film Hércules, el diablo sale del medio del abismo
y dice que su nombre es Hades, el señor de la muerte
La portada del video La
Sirenita está apuntada como pornografía
infantil. Tendría la forma de un pene erecto. En la
película, en la escena del matrimonio, a preciosa Ariel
queda excitada.
El significado indígena de la palabra Pokahontas es
espíritu invocado del abismo. La chica del film va
a un árbol y consulta el espíritu de alguien
que habría muerto hacer 400 años.
El Hombre Araña
hace una señal satánica de invocación
demoníaca para lanzar su tela.
Los fabricantes de productos publicitarios descubrieron que
el cine podría convertirse en uno de los mejores vehículos
para dar a conocer sus productos. Ejemplos hay abundantes.
En la película "Piloto de pruebas", de Víctor
Fleming, Spencer Tracy pide "dos Coca-Colas, por favor".
La película española "Cachito" anuncia
los "Huesitos".
El "product placement" (emplazamiento de productos)
es un método de publicidad encubierta o silenciosa
usada en las películas, y en la televisión.
En "Instinto básico" Sharon Stone convierte
a Michael Douglas en un consumado bebedor de güisqui
Jack Daniel´s. Ellito explica en "E.T., el extraterrestre",
que en la tierra "se bebe Coca-Cola".
Probablemente fue decisivo que Tom Cruise llevara unas gafas
de la marca Ray-Ban modelo Wayfarers en "Risky busines"
para que sus ventas se triplicaran, o que después de
que el actor repitiera marca en "Top Gun", esta
vez con el modelo aviador, las ventas se incrementaron en
un cuarenta por ciento. Incluso puede ocurrir que en la mención
de una marca en la versión original no se respete en
la traducción. En la película "Regreso
al futuro", Marty McFly (Michael J. Fox) pregunta "¿Por
qué me llamas Calvin?" a la que será su
madre, sin reparar en que ésta ha leído la etiqueta
de Clavin Klein en su calzoncillos. En la versión española
de la película, el falso nombre de Marty fue cambiado
por Levi´s Strauss y, en la italiana, por Pierre Cardin.
En 1994, el diario californiano "Los Angeles Times"
destapó que la Brown and Williamson Tobacco Corporation,
una de las tabaqueras mas importantes de EE.UU., había
pagado casi 140 millones de pesetas para que sus productos
aparecieran en 22 películas, para lo que contrató
a una agencia especializada en "product placement"
entre 1979 y 1983. La noticia, obtenida a partir de una Comisión
Parlamentaria, también reveló que Brown and
Williamson -que comercializa las marcas Barclay, Belair, Capri,
Kool, Viceroy y Ralegh- pagó para que fumaran sus cigarrillos
a estrellas como Sean Connery ("Nunca digas nunca jamás"),
Clint Eastwood ("Impacto súbito), Paul Newman
("Harry e hijo) y Sylvester Stallone, que lo hizo en
cinco películas, entre ellas uno de sus mayores éxitos,
("Rambo"). En la película de Otto Preminger,
"Laura", Vicent Price ofrecía Chesterfield
a Gene Tierney. ¿Estaba pagada esta aparición?
Lo cierto es que desde hace años Philip Morris -propietaria
de Chesterfield, Lark y Marlboro, entre otras marcas, ha utilizado
numerosas películas como vehículo publicitario.
Lois Lane (Margot Kidder) fumaba Marlboro en "Superman"
y la marca todavía aparecía en "Superman
II".
A partir de los años noventa, y ante la presión
de las organizaciones de consumidores, las compañías
tabaqueras se comprometieron a dejar de utilizar el product
placemente, aunque la marca Marlboro es la marca de tabaco
que fuman las estrellas en mayor numero de películas
precisamente a partir de los años 90. Nicolás
Cage en "Corazón Salvaje" (1990), Woody Harrelson
en "Asesinos natos" (1994), Crhistian Slater en
"Amor a quemarropa" (1993)....
También los bancos se suben al tren de la publicidad
silenciosa en la película "El ultimo gran héroe",
el American Banking aparece detrás de Arnold Schwarzenegger.
En las producciones españolas el "product placement"
se ha convertido en una publicidad encubierta. Así
en "Volver a empezar", de José Luis Garci,
Tabacalera Española pagó una fuerte suma para
que uno de sus protagonistas pidiera "un ducaditos".
Sumas que varían entre un millón y cuatro millones
de pesetas, aunque la influencia de los anunciantes en las
producciones en las que aparecen no se acerca, ni mucho menos,
a la de los Estados Unidos.
También existe este tipo de publicidad en programas
y series de televisión. Tele Pizza, por ejemplo, no
explicó su presencia en la serie de televisión
"Pepa y Pepe" porque las características
del contrato eran"confidenciales". Sin embargo,
la firma McDonald´s aseguró que la presencia
de su firma en "Farmacia de guardia" era"más
barata que un spot de televisión". Es más,
las marcas de tabaco y bebidas alcohólicas de mas de
veinte grados, cuya publicidad no está permitida en
televisión, aprovechan el "produc placement"
para eludir esta restricción y así la firma
de tabaco Lucky Strike aparecía en "Lleno, por
favor", de Antena 3 y en la película "Ultimas
tardes con Teresa", de Gonzalo Herralde, y la cajetilla
de tabaco Fortuna en "Los mejores años de nuestra
vida", , a cambio de que en el establecimiento estén
presentes carteles publicitarios de Tabacalera Española.
|