Hailé Selassié I (1892-1975), último emperador de Etiopía (Abisinia, 1930-1974).
Nacido en Harar el 23 de julio de 1892, fue bautizado como cristiano copto bajo el nombre de Tafari Makonnen. Selassié era sobrino nieto del emperador Menelik II e hijo de uno de sus generales favoritos. Adquirió el título de ras como gobernador de varios provincias. En 1916, Zawditu (Zeodita), hija del viejo Emperador, sustituyó al sucesor de éste, Lij Iyasu, y Selassié se convirtió en regente. Cuando Zawditu murió en 1930, fue nombrado emperador (negus), adoptando el nombre de Hailé Selassié, que significa 'Poder de la Trinidad'. Otros títulos que tenía eran 'León Triunfador de la Tribu de Judá', 'Elegido de Dios' y 'Rey de Reyes'. Como regente había adherido Etiopía a la Sociedad de Naciones en 1923 y al Pacto Briand-Kellogg (1928), y abolido la esclavitud (1924).
En 1931, Selassié concedió a su súbditos una carta magna. Aunque limitado, estableció un Parlamento y un sistema de tribunales; sin embargo, todo el poder efectivo continuó estando en manos del emperador. En 1935, los italianos, en el marco de la política exterior agresiva de su dirigente fascista, Benito Mussolini, invadieron Etiopía (Abisinia), y Selassié, después de intentar la resistencia armada y de haber solicitado en vano la ayuda de la Sociedad de Naciones, se exilió a Inglaterra en mayo de 1936. Allí ayudó a los ingleses a proyectar la campaña que condujo a la liberación de Etiopía y a su regreso al poder en 1942, durante la II Guerra Mundial. A partir de entonces, el Emperador comenzó a reconstruir el país destruido por la guerra. Entre sus logros se encuentran las importantes reformas agrarias de 1942 y 1944, y una Constitución revisada y algo más amplia en 1955 que estipulaba el sufragio universal.
Las facciones leales abortaron rápidamente en 1960 un golpe de Estado que pretendía derrocar a Selassié. Sin embargo, hacia 1974, el empeoramiento de la situación provocado por la corrupción en el gobierno, la inflación, la sequía, la hambruna y su fracaso a la hora de tratar estas y otras emergencias provocaron una revuelta por parte de oficiales izquierdistas del Ejército que le derrocó formalmente en septiembre de 1974. Falleció el 27 de agosto de 1975 en Addis Abeba.
Su imagen pública en el exilio defendiendo entre 1936 y 1942 la independencia de Abisinia (uno de las pocos países independientes que en la década de 1930 existía en el continente africano) dio lugar a la aparición de grupos que tendían a idealizar su actitud, sin tener presente su comportamiento como un auténtico rey feudal. Es el caso de los rastafaris, conocidos sobre todo a través de la música jamaicana reggae, quienes le consideran un dios.