
MONTSERRAT
MONTAÑA MÁGICA
Si
tuviéramos que señalar algún punto de la geografía española como parte de
lo que hemos venido en denominar "santuarios extraterrestres", no cabe
ninguna duda de que tendríamos que remitirnos a la montaña de Montserrat.
Enclavada a unos cincuenta kilómetros de Barcelona, este macizo montañoso
acoge los días 11 de cada mes a centenares a veces miles de personas dispuestas
a ver OVNIs bajo las directrices del contactado catalán Luis José Grifol.
Desde 1977, este singular contactado visual reúne allí a profanos y expertos
para tratar de demostrar la indiscutible existencia de seres extraterrestres
sobre esa zona geográfica.
A
pesar de que muchos de los fenómenos vistos y fotografiados por Grifol tienen
una explicación convencional, basada en la malinterpretación de los testigos
de fenómenos naturales, no le falta a la comarca donde se erige el imponente
macizo de Montserrat tradiciones seculares que avalan la presencia de OVNIs
desde antaño. Sin ir más lejos, todavía hoy se celebra en la cercana
localidad de Manresa la fiesta de la "misteriosa llum" (luz
misteriosa), que recuerda los extraños fenómenos que sus vecinos tuvieron la
oportunidad de presenciar el 21 de Febrero de 1345, cuando una singular bola ígnea
penetró en el interior de la iglesia dejándose ver por numerosos testigos.
Fray Bernat Carnicer, máximo responsable de aquella diócesis, redactó frente
a un notario de la localidad de Bellsolá un minucioso informe, en donde leemos:
"Estando en la iglesia del Carmen, cerca del altar de la Santísima
Trinidad, el día 9 de las Calendas de Marzo (21 de Febrero) de dicho año,
vigilia de la silla de San Pedro, después de la salida del sol, vimos en la
capilla de dicho altar una llama o signo claro y refulgente parecido a una
estrella; surgió de dicha capilla y subió suavemente y sin prisa hasta la
esquina de dicha capilla; que la campana mayor de la iglesia y los padres
cantaron la Salve Régina; que allí vieron el prodigio y cantaron los versos;
que aquella llama o signo claro y luminoso apareció a dicha iglesia y bajó
pausadamente a dicho altar de la Santísima Trinidad, y después salió de dicha
capilla y se subió a la Capilla de la Santa Cruz y San Salvador, y desde
entonces no vimos más el signo, llama o prodigio".
A
este singular fenómeno habría que sumarle la infinidad de fenómenos aéreos
inusuales vistos por ermitaños que acudían a peregrinar a esta montaña
sagrada, en donde dicho sea de Paso se enclava una de las vírgenes negras más
famosas de la historia de España, que es conocida popularmente en Cataluña
como "la Moreneta", por su tez y manos negruzcas.
Visto
desde esta perspectiva, el caso de contacto de Luis José Grifol no ha hecho
sino actualizar el misterio sobre el área, y atraer a miles de curiosos y otros
contactados (como el propio Sixto Paz, fundador de los desaparecidos grupos
Rama) a presenciar esos singulares fenómenos. También investigadores, a veces
cargados de fuertes dosis de incredulidad como Vicente Pérez Baeza, Antonio
Ribera, Manuel Carballal o Javier Sierra han sido testigos de insólitas
apariciones de OVNIs en el macizo montañoso de Montserrat.
Luis
José Grífol y los OVNIs a fecha fija
En
1977 se inició en las estribaciones de la montaña de Montserrat (Barcelona)
uno de los fenómenos de contacto más extraordinarios de la historia OVNI española.
Un empresario español, Luis José Grífol, comenzó a subir en solitario a la
citada montaña para ver el paso de las "naves trazadoras". Estas
aparecían fugazmente, como si se tratase de meteoritos, sobre las coordenadas
celestes que Grifol sugería. Pronto, amigos y curiosos comenzaron a subir cada
noche del día 11 de cada mes con él, con la intención de presenciar el paso
de las extrañas luces. Hoy son ya miles los testigos que avalan haber visto
toda clase de luces extrañas sobrevolar Montserrat, y no faltan ufólogos e
investigadores españoles como Antonio Ribera, Vicente Pérez Baeza, Javier
Sierra o Manuel Carballal que han sido también testigos de que algo extraño
sucede con Grífol en ese lugar.
Después
de más de quince años ininterrumpidos de contactos visuales, el propio Grífol
ha obtenido varios centenares de diapositivas a todo color que inmortalizan
algunos de los episodios más notables sobre la mágica montaña catalana de
Montserrat. En ellas se aprecian formaciones nebulosas de espectaculares colores
que, para el contactado, no cabe ninguna duda de que corresponden a los campos
de energía que envuelven a los OVNIs.
También
Grífol tiene sus críticos. Josep Guijarro, ufólogo afincado en Tarrasa
(Barcelona) y que ha podido investigar de cerca este caso, asegura que muchas de
las fotos corresponden a sobreimpresiones o a espectaculares ampliaciones de
pequeños granos de color que Grífol encuentra en algunas de sus filmaciones de
Super-8. Por otra parte, Carlos Berché, médico y psiquiatra español, acusa a
Grífol de haber montado a sus espaldas toda una estructura cuasi-sectárea en
Montserrat, donde la sugestión juega un papel muy importante y donde quien
quiere ver OVNIs, sin duda…, los ve.
NOTA:
Información obtenida del libro
Más
Allá de los OVNIs, tomo 1
AKI