El
sentido de la Navidad
La
Navidad, entre la religión y el mito.
Por Nuria López
Ahora
que la Navidad se acerca, en casa andamos muy atareados adornando
la casa con lazos rojos, verdes y dorados, poniendo el pesebre
o engalanando el abeto. Las calles se iluminan con miles de bombillas
y el sonido de los villancicos nos envuelve en cualquier lugar
donde nos encontremos.
Los
otros significados de la fecha de la Navidad.
Ya desde antes del Cristianismo, estas fechas han sido sagradas.
En el Norte de Europa, en Escandinavia, el Año Nuevo empezaba
la noche del 24 de Diciembre y se la llamaba "la noche de
la Madre" en honor a la Gran Madre Tierra que esa noche daba
a luz al Nuevo Sol que brillaría durante el año
recién empezado.
Los romanos celebraban una de sus fiestas más importantes
en esas fechas: la Saturnalia. Del 17 al 25 de Diciembre, se interrumpían
las actividades públicas, se establecían treguas
en las contiendas y se daban diversas muestras de buena voluntad
como son la entrega de regalos o la liberación de esclavos.
Durante los siglos I a III después de Cristo, una nueva
religión, el Mitraismo, se extendió por todo el
Imperio Romano. El nacimiento de Mitra, el dios de luz, se situó
el 25 de Diciembre.
De hecho, las fiestas antiguas seguían el transcurso del
Sol durante el año y tenían sus puntos clave en
los solsticios y equinoccios. "Solsticio" es una palabra
latina que significa "el sol se detiene" y el solsticio
de invierno es el día más corto del año,
el 21 de Diciembre. La luz había ido menguando su presencia
durante todo el otoño. El día se hacía cada
vez más corto mientras el frío y la oscuridad aumentaban.
Al amanecer del día del Solsticio de Invierno, la luz vence
a las tinieblas y las horas de sol empiezan a crecer frente a
las horas de oscuridad. De ahí los mitos que hablan del
"nacimiento de la luz" o de la madre tierra pariendo
al nuevo sol. Los primeros padres de la Iglesia decidieron hacer
coincidir la fiesta del Nacimiento de Cristo con esas festividades
paganas que ya venían celebrándose. De hecho, hasta
el siglo IV, el Papa Julio I, no estableció oficialmente
la fecha el día 25 de Diciembre. Los primeros cristianos
discrepaban sobre la fecha del nacimiento de Jesús. Unos
lo situaban el 29 de Septiembre, otros el 28 de Marzo o incluso
el 6 de Enero. La opinión crítica más extendida
actualmente afirma que era imposible que los pastores estuviesen
en el monte en Diciembre -época en la que los animales
deberían estar encerrados en los establos-.
Muchos detalles comunmente aceptados sobre la Navidad no se basan
en los libros del Nuevo Testamento sino en los evangelios apócrifos
(unos textos que la Iglesia rechazó debido a su dudoso
origen y a las herejías que contenían). Pese a ello,
hoy seguimos llamando a los Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar;
o ponemos en el pesebre, junto al Niño Jesús, al
buey y la mula. El relato apocrifo sobre estos dos animales cuenta
que el buey, compadiéndose del frio que pasaba el Niño
recién nacido, le calentaba con su aliento; mientras que
la egoísta mula, se comía la paja que le hacía
de cuna. Como castigo divino, la mula se convirtió a partir
de entonces en un animal estéril.
El
acebo.
Durante la Navidad, las casas se decoran con plantas de hoja peremne:
el acebo, el múerdago, el abeto. Esas plantas que no pierden
sus hojas simbolizan la vida eterna. Son capaces de conservar
el color verde de sus hojas incluso durante el frío invierno.
Por ello, además, el verde es uno de los colores más
representativos de la Navidad El acebo, además de la vida
eterna, es un símbolo de la buena suerte.
Protege contra todo mal, para ello, deberemos una ramita de las
decoraciones navideñas de la iglesia y llevarla a casa.
Plantar acebo en el jardín de nuestra casa, la protegerá
del fuego, de los relámpagos y de cualquier hechizo realizado
en nuestra contra.
Pero ¡cuidado! si no queremos atraer la mala suerte, evitaremos
quemar acebo o divertirnos aplastando sus frutos.
El
muérdago.
El muérdago es la más misteriosa de las plantas
relacionadas con la Navidad, y desde antiguo se la ha considerado
una planta sagrada. La tradición manda besarse en Navidad
bajo un ramo de muérdago para asegurar la felicidad de
la pareja.
Según el historiador romano Plinio, los Druidas celebraban
en las fechas del Solsticio Invernal una ceremonia muy especial
para recoger esa planta. Su cualidad más especial es que
crece entre las ramas de árboles sin jamás tocar
el suelo, por ello se la consideraba casi divina. Los mitos dicen
que el muérdago nace cuando un rayo cae sobre un árbol,
uniéndose así simbólicamente el cielo y la
tierra.
Su nombre, en idioma celta, significa literalmente "curalotodo"
y la investigación científica ha demostrado que
su componente medicinal, la "gipsina" es muy útil
para curar diversas enfermedades.
El
abeto y los regalos
El abeto adornado tiene su origen en Alemania. Según la
tradición San Bonifacio fue quien primero adornó
un abeto para celebrar la Navidad. La investigación histórica
y arquéologica demuestra que ya se adornaban los árboles
durante las fechas navideñas en Grecia y la antigua Roma.
Además, existe la creencia de que en cada árbol
reside un duende, por lo que al adornar el árbol por Navidad,
ponerlo en el centro de nuestra casa, cantar canciones a su vera,
etc; estaremos ganándonos el favor de esos seres diminutos.
Hecho que aumentará nuestra felicidad y prosperidad.
Antes de que existieran las estufas, el fuego del hogar aseguraba
el calor en Invierno. Por lo que ese árbol que hoy tiramos
finalizadas las fiestas, ayer, tras haber sido coronado y reverenciado,
era la madera utilizada para calentarse.
Los regalos ya se daban en estas fechas en el Norte de Europa
o en Roma; puesto que la Navidad (sea bajo la denominación
pagana o cristiana) siempre ha sido una fiesta relacionada con
la fertilidad, la alegría, la abundancia y la buena voluntad
entre las personas. Durante la Saturnalia, los romanos se hacían
regalos entre ellos, e incluso algunos ciudadanos les regalaban
la libertad a sus esclavos.
Papá
Noel - Santa Claus
Papa Noel es la representación del espíritu de buena
voluntad que preside estas fechas. Su nombre "Papa Noel"
viene del francés, "Noel" significa en francés
"Navidad". Santa Claus es una abreviatura de San Nicolás,
Obispo en Myra, cuya festividad es el 6 de Diciembre. Su vida
fue muy milagrosa, y su veneración se popularizo por toda
Europa. Sus milagros tuvieron como protagonistas a los niños,
por ello se le considera el santo protector de la infancia.
La tradición hace residir a Santa Claus en el Polo Norte
y venir hasta nosotros volando en un trineo tirado por renos.
Tanto por estas características como por el color rojo
que distingue sus vestiduras, los escandinavos no tendrían
problema alguno en identificarlo con su dios de la felicidad,
Odín. Esto es una muestra más, de como las religiones
antiguas sobrevivieron bajo el manto de la Cristiandad.
El
pesebre.
Es una de las tradiciones navideñas más modernas.
San Francisco de Asís, dicen, fue el primero que construyó
uno. Y
sucedió el milagro: durante la misa del Gallo,
la figura del Niño Dios cobró vida. Toda Italia
se hizo eco del acontecimiento, y empezó a construir belenes
por Navidad. En el siglo XIX, la costumbre llegó a España.
Y de nuestro país, pasó a Latinoamérica.
En concreto, en Colombia, existe la creencia de que quien monta
el pesebre durante cinco años seguidos tendrá casa
propia.
Nuria
López.

Hola,
mi nombre es Elizabeth y quería compartir algo con ustedes sobre
EL SENTIDO DE LA NAVIDAD.
La
Navidad se a convertido en una fiesta demasiado comercial. Compramos
hasta caer rendidos y comemos mucho mas de lo prudente. No debería
ser así. ¿Donde esta Cristo en todo ese bullicio?
Entonces
leí esto que me pareció muy bonito.
Cuando
te confunda la vertiginosa rapidez de algunos días, piensa en
mi porque soy la paz.
Soy el Buen Pastor. Cuando los villancicos de la Navidad lleguen
a tus oídos, recuerda a los ángeles que anuncian mi nacimiento.
Soy la Buena Nueva. En medio de las multitudes, recuerda a los
pastores que corrieron a adorar al Niño, tedido en el pesebre.
Cuando tantas luces que celebran la Navidad parpadeen en la noche,
piensa en la estrella que mostró el camino hacia el sitio de mi
nacimiento.
Yo ilumino al mundo oscurecido y te serviré de guía. Soy la luz.
Cuando compras un regalo para alguien que amas, haces lo mismo
que aquellos que me trajeron sus presentes.
Piensa en el Padre Celestial, que te ha dado el mas perfecto de
los dones.
Soy el Salvador. Como el árbol siempre verde, yo te doy vida eterna.
Soy la Vida. Y estoy presente en estas fiestas. Solo es preciso
que hagas una pausa y abras tus ojos y tu corazón.
Porque Cristo Jesús es la Navidad.
CELÉBRALA.
Elizabeth.

LA
NAVIDAD DEL MUNDO INTERIOR
Por
el Dr. Sergio Ramos Landrove (Shamayo Sergio)
Sentir
esa brisa fría, rica en la cara, que te llena de calidez paradójicamente
real y que mueve misteriosamente los sentimientos bellos, a veces
ocultos tras los problemas del día a día. Percibir que las arrugas
del entrecejo desaparecen de las frentes de la gente que te encuentras,
y que una sonrisa fresca se asoma entre la desconfianza cotidiana...
...
Esa es la Navidad que nace en Ti.
Los
deseos de ver luces de colores, y sonidos diferentes. Recordar
a aquel que en un tiempo atrás era frecuente. Pintar la casa,
poner el árbol, mirar la luna que se torna dorada. Mirar todo
de una forma diferente, visión engalanada en tules de buenos deseos.
Volver a ser el ser que se es sin la mascara del ser que no se
es...
...
Esa es la Navidad que vibra en Ti.
Los
recuerdos de momentos agradables y tristes, hacen que tu mente
pasee por tu experiencia. Y si permites que la energía de esos
días te sonría, la experiencia se convierte en luz y sabiduría.
Y al dormir cada hora de descanso, se duplica en sueños
y experiencias que aletargan tu cansancio. Por un tiempo tu ser
rejuvenece...
...
Esa es la Navidad que produce en Ti.
Y
el amor insondable que te mueve y te traslada, si te dejas, a
tu infancia, si te dejas, al futuro, si te dejas, al anhelo mas
profundo en tu existencia, si te dejas, si te dejas, veras ríos
de abundancia y colores nunca vistos de la Tierra de los niños,
donde solo con pensar haces todo realidad. Si en verdad te dejas
fluir, fluir, fluir ....
...
Esa es la Navidad que perdurara en Ti.
Dr.
Sergio Ramos Landrove (Shamayo Sergio).
23.12.00