Si
tienes un amigo en quien creer, con quien contar,
¡eres
un hombre afortunado!
Si
has encontrado la razón para seguir viviendo y no morir
¡eres
un hombre afortunado!
Los
predicadores, los poetas, los estudiantes, no la conocen
Los
templos, las estátuas, los campanarios no le van a enseñar.
Si
has descubierto el secreto, no lo divulgues
¡solo
sé un hombre afortunado!
Si
has encontrado el significado de la verdad en este viejo mundo
¡eres
un hombre afortunado!
Si
tus conocimientos cuelgan alrededor de tu cuello como perlas y
no como cadenas
¡eres
un hombre afortunado!
Los
ladrones, los estafadores, los charlatanes, no te lo querrán
contar
Los
profesores y los predicadores solo querrán comprarte y
venderte
Cuando
nadie pueda tentarte con el cielo o el infierno
¡vas
a ser un hombre afortunado!
Vas
a ser muchísimo mejor
tan
solo siendo lo que eres.
Podrás
ser lo que tu deseas
si
eres lo que tu eres
¡y
esto es un hombre afortunado!