
Si
ya no soportas por más tiempo sus ronquidos, que parecen
rebuznos en medio de la noche; y no puedes conciliar el
sueño.
Estás
harto de tropezar con su nariz de zanahoria, cuando ella
va a besarte. O su boca de papel de lija, te deja
los labios con calentura y ya estás cansado de
usar el protector labial.
Y
sus senos de higas pasas, ya le llegan al estómago y pretende
este verano ir en top less; y su voz de pito, te produce
un insoportable dolor de cabeza.
Si
su cabeza parece una autopista; dónde pueden aterrizar
aviones.
Házselo
saber con una poesía alternativa.
Díselo
dulcemente, con cariño y mucho amor; tal vez consigas
que se opere o que se calle.
¡No
seas por más tiempo, un poeta reprimido!. Estruja
tus neuronas y escribe