|
Cada cierto tiempo
aparece en el mundo de la bicicleta algún invento que revoluciona el
mercado. Un invento que al principio es algo novedoso y muchas veces
cuestionado pero que con el paso del tiempo se convierte en algo
indispensable en cualquier bicicleta.
Hace muchos años fue
el cambio de marchas. Mas recientemente fueron los pedales automáticos. En
la década de los 90, las manetas integradas y el invento del 2000 puede ser
el sistema ROTOR.
El fundamento del
sistema:
|
Cuando
pedaleamos en una bicicleta con bielas normales tenemos que superar en
cada pedalada lo que se conoce como “punto muerto”. Este se produce
cuando las bielas se encuentran perpendiculares al suelo, es decir,
cuando un pedal está arriba y el otro abajo. En esa fase del pedaleo, el
ciclista no aplica fuerza sobre ninguno de los dos pedales o al menos lo
hace con mucha menos fuerza. Esto es especialmente perjudicial cuando la
velocidad o cadencia de pedaleo es baja, o sea, en las subidas. Todos
hemos notado esa sensación de ir a trompicones al subir una cuesta
empinada. Esa sensación se produce porque en esta situación el pedaleo
no es redondo y continuo sino que a cada pedalada hemos de superar el
punto muerto. Es como un frenazo que impide mantener una velocidad de
pedaleo uniforme.
El fabricante
japonés de componentes Shimano ya sacó hace unos años un sistema que
trataba de solucionar en parte este problema. Se trataba de unos platos
ovalados llamados Biopace que no eliminaban el punto muerto pero
teóricamente ayudaban a superarlo. Algunos ciclistas profesionales lo
llevaron durante un tiempo y el prestigioso director deportivo Cirille
Guimard fué uno de los mas interesados en que sus ciclistas lo
utilizasen. Shimano lo mantuvo en algunos de sus grupos de carretera y
montaña durante unos años pero acabaron desapareciendo.
En principio, la
única forma de eliminar el punto muerto era que las bielas no estuvieran
perpendiculares al suelo en ninguna fase del pedaleo. Pero esto era algo
impensable al menos con el tradicional sistema de bielas.
Entonces fue cuando
en ROTOR pensaron que se podía idear un sistema que durante una
determinada parte de la pedalada (a partir del momento en que las bielas
estan paralelas al suelo) se comenzase a adelantar una de ellas para que
de esta forma la pierna correspondiente ya pudiese aplicar fuerza. De
esta forma, al menos una de las dos piernas podría hacer fuerza sobre
los pedales durante toda la fase del pedaleo. Dicho con otras palabras:
se acababa con el punto muerto. |
|
|

Así era el antiguo ROTOR |
Este sistema
requería que ese nuevo movimiento de las bielas fuese suave y rítmico
para que el ciclista no notase un gran cambio con respecto a unas bielas
normales. Esto se consiguió mediante un sistema de engranajes que iban
alojados en el eje de pedalier.
Una idea hecha realidad:
El sistema
funcionaba. Ciclistas de todo tipo (por ejemplo Melchor Mauri) lo habían
probado y tras el periodo de adaptación podían rodar mas rápido, con
desarrollos mas grandes y con menos cansancio. Incluso prestigiosos
médicos muy relacionados con el mundo del ciclismo como el italiano
Francesco Conconi comprobaron científicamente como con el sistema ROTOR
aumentaba la potencia a la vez que disminuían las pulsaciones, el
cansancio y se retrasaba la aparición de ácido láctico en los músculos. |
 
Pero había un gran
problema. Este sistema solo se podía instalar en un cuadro especial diseñado
para ello, así que el siguiente paso era adaptarlo para que pudiese ser
instalado en cualquier cuadro.

Así es el ROTOR actual |
El resultado es el
que se puede ver en las fotografías: unas bielas discretas, elegantes y
de buena calidad (equivalente a las bielas tope de gama de Shimano o
Campagnolo) y que solo aumentan el peso de la bicicleta en poco mas de
200 grs.
En ROTOR no se
conformaron con esto y fueron mas allá. Estaban tan convencidos de que
era algo tan beneficioso para cualquier ciclista que querían que los
utilizaran los ciclistas profesionales y consiguieron que la U.C.I.
(Unión Ciclista Internacional) lo aprobase para su uso en competición.
En mountain bike
tienen un equipo que, por cierto, ha
logrado muchas victorias (¿será por llevar el sistema ROTOR?), en
carretera debutan en el 2002 con el equipo Relax – Fuenlabrada. Y en
cicloturismo, las últimas ediciones de “La quebrantahuesos” o la subida
al Anglirú fueron ganadas por ciclistas que llevaban en sus bicicletas
el sistema ROTOR.
Existen versiones
para carretera y montaña. Doble y triple plato. Con eje de pedalier
sellado para cualquier tipo de rosca y como opción un eje de pedalier en
titanio aeronáutico. |
Las sensaciones sobre
la bici:
Todos los ciclistas que
han probado el sistema dicen que cuando empiezas a pedalear por primera vez
en una bici con ROTOR, lo primero que notas es una sensación rara. Es como
si cada pedal no estuviese comunicado con el otro y por lo tanto cada pierna
hiciera un movimiento diferente. Incluso, al principio cuesta un poco
mantener el equilibrio en situaciones complicadas como curvas o bajadas.
Después de esta primera
experiencia, lo primero que se le ocurre al ciclista es que el periodo de adaptación va
a ser largo, algo por otra parte bastante normal ya que en la mayoría de los
casos el ciclista ha estado años montando en bicicletas con bielas normales.
Pero mas rápido de lo que todos creen se dan cuenta de que ya están
pedaleando de una forma normal y sin notar nada raro. Es como si las piernas hubiesen estado
esperando esto durante años.
Por lo tanto, el periodo
de adaptación al tipo de pedaleo es muy corto. Nada de días, mas bien horas. Pero hay otra adaptación necesaria
y es la de los nuevos músculos que entran en funcionamiento al pedalear con
ROTOR. Esto si que llevará unos cuantos días.
Una vez acostumbrado, la
mejor sensación es la facilidad con que se lleva un pedaleo redondo y
uniforme. El propio sistema te obliga a ello. También es mas facil mover un
piñon mas pequeño tanto en llano como en subida. En definitiva, vas mejor y
mas rápido.
Por último hay que
comentar un “gran problema” y es el momento de volver a una bici con bielas normales. Entonces
si que se nota que con el sistema tradicional tienes que luchar a cada
pedalada para evitar el dichoso punto muerto.
En definitiva, todo son
ventajas. Habrá que ver si recibe el apoyo de ciclistas, fabricantes de
bicicletas y clientes. Pero si es así el sistema ROTOR puede ser algo
indispensable en las bicicletas del futuro como hoy lo son los pedales
automáticos, el cambio de marchas o las manetas integradas.
Por cierto, ROTOR es una
empresa española y el sistema ha sido ideado y diseñado por ingenieros
españoles.
Las imágenes de este artículo
pertenecen a ROTOR
www.rotorbike.com
En su web podrás encontrar mas información sobre este
sistema, pruebas realizadas por médicos y ciclistas, etc. |