In Memoriam: Victor Jara y José Alfonso Title

lletraferits

[Inici]

[Articles]

[Racó literari]

[Cercador]

[Apunts]

[Biblioteca Virtual]

---------------

[ Español ]

In Memoriam: Victor Jara y José Alfonso Title

Raquel Zapater


“Hay hombres que luchan un día y son buenos, otros que luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”

BERTOLT BRECHT

IN MEMORIAM VICTOR JARA

Son cinco minutos, la vida es eterna en cinco minutos. Pensaría esta frase, seguramente Víctor en sus últimos momentos, mientras la vida se le escapaba. Seguramente Víctor estaría recordando cómo la policía había irrumpido de pronto en su concierto, cuando cantaba con su voz sensible y firme El Aparecido. Aparecieron pues, como siempre con pistolas y palos en la mano, atacando a todos aquellos que se habían acercado aquella noche para escucharle. Trataría de asumir que sus manos se quedaron en ese último escenario, una de ellas ya había sido aplastada por aquellos que ahora, con un machete, decidían que su tiempo había terminado. Así pues, allí quedaron sus manos, seguramente aferradas a su guitarra, una guitarra que tenía sentido y corazón de tierra y, para no dejarla sola, ni a su guitarra ni a sus manos, su lengua también quedó allí, tratando así de silenciar un canto que sólo tiene sentido cuando palpita en las venas.

Y así fue como él comprendió que le había llegado su turno, como a otros muchos antes que él, un momento que esperaba y que no trató de evitar. Él lo único que había cantado era la verdad: la pobreza que afectaba a gran parte de su pueblo como dice en la canción Luchin, cómo los terratenientes con métodos de esclavitud del siglo XVIII hacían trabajar a sus jornaleros a la Molina no voy más, y reivindicando el derecho de los que trabajan la tierra, a ser sus dueños legítimos A desalambrar, ridiculizando en sus canciones a las clases altas, todas de derechas que apoyaban al dictador, Ni chicha ni limoná,Las casitas del Barrio Alto. Son ejemplos de algunas de sus canciones, que destacan por una sensibilidad por su tierra, con alegría y un maravilloso sentido del humor, comprendiendo seguramente que, de esa forma, los malos momentos se pasan mejor. Pero ante todo siempre defendió el derecho de vivir en paz, para todos aquellos pueblos que sufrían represión y dolor, diciéndoles que teniendo el alma llena de banderas sin olvidar a los caídos, se vencerá.

Tenía tantas cosas aún que decir, allí en su Chile, del que no quiso salir por ser su casa y porque, si tenía que morir, prefería morir cantando libre allí donde más le importaba, aunque fuera por poco tiempo. Tenemos un legado importante que hay que escuchar y sentir. Porque, el canto que ha sido valiente, siempre será canción nueva, su música es el mejor homenaje que tenemos para todas las víctimas de dictaduras e injusticias.

Duerme, duerme, Negrito, que la justicia ya llegó y no se escapará el dictador. No le vamos a dejar ir sin haber pagado por sus crímenes y tu música ahora suena más fuerte que nunca.

IN MEMORIA JOSÉ AFONSO

Portugal, aun siendo nuestro vecino más próximo, no lo conocemos. Y es una auténtica lástima, porque realmente tiene personajes que han influido más de lo que siquiera imaginamos en nuestra propia cultura. Este es el caso de este cantautor portugués, cuyo nombre es José Afonso.

Lo que tenemos de Portugal es la Revolución de los Claveles, producida antes de que a nuestro dictador le llegase su momento, siendo llorado tan desconsoladamente por algunos. Esta revolución portuguesa es el único caso conocido que se produjo llevando flores en la mano y con música por las calles. A Salazar se le comunicó que su mandato había terminado un 25 de abril. Ese día la gente salió a la calle, con la determinación en el rostro de que había que cambiar las cosas, de que la democracia había llegado a su país y de que el pueblo debía hablar. Los cuarteles se abrieron, no para sacar los tanques, sino para compartir esa determinación con su pueblo, y el cambio llegó. ¿Qué tiene que ver toda esta historia con nuestro personaje, con Jose Afonso?.

Bien, Jose Afonso se crió entre Coimbra y Mozambique. Comenzó cantando fados en el orfeón de su universidad, pero poco a poco empezó a desarrollar su propia música, su propia poesía. En sus cantos hay auténtica literatura que habla de la necesidad de un cambio y de la lucha por la libertad. Fue vetado por el gobierno, no se le permitía grabar ningún disco y sus canciones debían pasar por la censura. La prisión planeó durante muchos años sobre él, y si no terminó en ella, fue porque ya era demasiado popular. Su salud nunca fue fuerte, pero su espíritu sí. Cambió la música portuguesa, arriesgándose en cada nuevo disco, utilizando ritmos de otras culturas para crear un ambiente de unión entre los pueblos, pero todo ello debía realizarlo fuera de su país. Sus discos eran pasados de contrabando por la frontera portuguesa hacia España, ya que eran considerados subversivos por nuestro glorioso gobierno, y cantautores como Lluís Llach, o Raimon, se han dejado influir por él. Su trascendencia aún se puede apreciar en grupos como Luar Na Lubre, en cuyo último disco se puede apreciar una dedicatoria especial para él, destacando no sólo su innovación musical, sino su respeto más sincero a la música tradicional.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con la Revolución de los Claveles?. Para que la gente pudiese salir a la vez de sus casas y que los militares supiesen que había llegado el momento del cambio, debía existir una señal. Todas las emisoras de radio decidieron que pondrían la misma canción a la misma hora, las 8 de la mañana, y rezarían para que funcionase. No sólo las radios lo hicieron. Allí donde no llegaba la señal radiofónica, hubieron voluntarios que se subían a los campanarios de las iglesias, con un tocadiscos y unos altavoces, para que todos los portugueses supieran que había llegado el momento. La canción escogida fue la “Grândola Vila Morena” y su cantante José Afonso, el máximo representante cultural de la lucha contra la dictadura.

El resto ya es historia. La revolución más pacífica de la historia triunfó, y con ello llegaron los cambios deseados y una nueva República que aun perdura. El espíritu de Jose Afonso o Zeca Afonso, como se le conoce cariñosamente, continúa presente en las nuevas voces portuguesas. Dulce Pontes o Madredeus, suelen incluir siempre en sus conciertos canciones de su maestro, puesto que él no sólo les abrió las puertas del futuro musical de un país anclado en el pasado, sino que fue capaz de dotar a ese mismo pasado de una fuerza de futuro.

Logró llegar a ver cumplido su deseo de un pueblo, el suyo, de ser dueño de su destino. Y aún sigue colaborando en el hecho de que no se pierda ese deseo. Nosotros tenemos que agradecer que una parte de él influyera, en menor grado, en nuestros padres o hermanos, al final de la dictadura. Lástima que no siguiésemos el ejemplo portugués. Aunque si escuchamos atentamente las canciones legadas por este maestro, debemos darnos cuenta que aún continúan vigentes y no perderlas. Dejémonos influenciar nosotros por él, como nuestra generación anterior lo hizo, pero dejemos que nos atrape y envuelva, porque no hay que olvidar, que este hombre fue capaz de convencer a todo un país de que el futuro sí era posible, de abrir las puertas de los cuarteles para la paz y todo ello con una sola canción. Que nos influya, pues para lograr nuestro propio cambio, tal vez aun estemos en tiempo de ello. Merece la pena.