Documentación Teatral en el ámbito del Teatro Español Contemporáneo /y 2

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Documentación Teatral en el ámbito del Teatro Español Contemporáneo /y 2

Carlos Ferrer Hammerlindl


Luciano García Lorenzo: “La obra de teatro, como una novela, un poema, un cuadro o una sinfonía, es arte y el arte no se negocia; es una necesidad y una necesidad cada vez más imprescindible...”

PUBLICACIONES NO PERIÓDICAS SOBRE TEATRO

Estas recensiones pretenden servir de guía o de bibliografía básica para los nuevos estudiantes, indicando el contenido de los libros, al igual que los aspectos de mayor relevancia. Por tanto, indicamos las herramientas necesarias para cualquier investigador novel que desee introducirse en la reciente historia de nuestras artes escénicas.

  • AA.VV., 20 años de teatro y democracia en España (1975-1995), CITEC , Barcelona 1996 .

Recopila una serie de comentarios y análisis de obras, autores o representaciones, dentro de ese marco temporal, por parte de diversos estudiosos. Una edición de M. Aznar Soler que ayuda a la comprensión de las obras tratadas, aderezada con una completa bibliografía sobre esos 20 años en el mundo del teatro.

  • Andrés Amorós et alii, Teatro español actual, Fundación Juan March/Cátedra, Madrid 1977.

Este libro es el resultado de la serie de ponencias organizadas por la Fundación Juan March, en junio de 1976 (Madrid), con las que se pretendía ser el marco de una reflexión crítica. Las palabras de los ponentes son el reflejo de la delicada situación del teatro español de posguerra, son un grito de dolor, un quejido amargo que deja en el lector un resabio de hiel en los labios. En él, Miguel Narros toca el tema de la red de salas de teatro y su descentralización; Miguel Pérez Coterillo enumera las tareas más urgentes a realizar; Ángel Facio, tras presentarse, expresa su preocupación por la decadencia del arte teatral y sus criterios personales ante el hecho teatral, criticando con dureza los defectos de actores, directores, críticos, empresarios, políticas teatrales, censura e indicándonos así las medidas a tomar; Alberto González Vergel nos introduce en el papel que debe desempeñar el director de escena; y en el posterior coloquio Narros esboza las fases que conlleva un montaje y Facio traslada ese bosquejo a los grupos independientes. Tina Sáinz habla de la deficiente y precaria formación del actor, de sus reivindicaciones laborales, de los necesarios grupos independientes, del sindicato y de la censura; José Luis Gómez insiste en el aprendizaje del actor, tratando los mecanismos de producción teatral, es decir, el teatro comercial, el subvencionado y el nacional y los grupos independientes; en el coloquio reproducido destaca la prueba de acceso por la que tuvo que pasar Gómez en la Escuela de Arte Dramático de Westfalia, su idea de Teatro Nacional y la de teatro-laboratorio para el aprendizaje del actor, aunque también la explicación de Tina Sáinz sobre el funcionamiento de las cooperativas teatrales. José Ruibal nos hace participes de sus dificultades para estrenar y destaca la importancia que ha tenido desde siempre la literatura dramática, la española, claro, tomando como hitos a Lope y a Valle; F. Nieva explica el estancamiento del género teatral, su escasa evolución y los elementos que han influido en ello y expresa su opinión y parecer acerca del surrealismo y el simbolismo; J. M. Rodríguez Méndez se queja de las supuestas tendencias políticas que le atribuyen a sus obras y de la ausencia de libertad en el arte teatral; J. Martín Recuerda nos habla del mundo de su escritura y de los problemas que ha sufrido por culpa de un panorama podrido, de las escasas oportunidades que reciben los dramaturgos dignos, de la crítica cítrica y de la ineficaz, del empresario teatral y de la falta de preparación en general de la gente de teatro; A. Gala explica su concepción del Teatro como género literario y detalla los rasgos del teatro español actual. Lauro Olmo comienza con una breve presentación de su persona y de sus inicios como autor, para reflexionar sobre su personal proceso de creación y terminar con una bonita canción-romance; Buero nos introduce en las influencias de su teatro, en los falsos parentescos con otras obras, sus fuentes e impregnaciones literarias, siendo este vetusto documento de gran relevancia para la comprensión de su teatro por su sinceridad y honestidad.

Atribuimos a una errata tipográfica la mención de Palo de tormenta en lugar de Pelo de tormenta en la p. 286.

  • Francisco Álvaro, El espectador y la crítica(El teatro en España en 1958), edición del autor, Valladolid 1959.

Tras un prólogo escrito por autores de prestigio o estudiosos, Álvaro establece un recuento de las representaciones, los autores, los intérpretes y el juicio de los críticos, yuxtaponiendo los diálogos de los críticos con su punto de vista. Analiza exhaustivamente- centrándose en Madrid - lo que se representó, los datos cuantitativos de taquilla y el número de representaciones, el teatro traducido y en provincias, incluyendo el juicio valorativo del teatro en Cataluña, la figura de los finados, las reposiciones, los premios teatrales, los festivales, el género lírico, etc. Asimismo, lista los locales madrileños dedicados a teatro y el teatro español en el extranjero. Todo lo cual está completado con unos índices alfabéticos y aderezado con ilustraciones, que hoy adquieren valor.

Este libro es el primero de una serie que llegará hasta 1986, siendo imprescindible para conocer la actividad teatral de la época centrada y enfocada hacia los estrenos teatrales.

  • Ignacio Bonnín Valls, El teatro español desde 1940 a 1980. Estudio histórico crítico de tendencias y autores, Octaedro, Barcelona 1998.

El profesor de crítica literaria de la Universidad Autónoma de Barcelona ha elaborado un manual que menciona todos los hitos teatrales con empleo de abundantes notas, pasando revista a una época únicamente resucitada para la luz pública gracias a empresas como ésta, ya que la voluntad y el presupuesto político, aspectos que determinan de manera preponderante los valores políticos corruptores de los criterios culturales, han preferido defenestrarla sin más - esto se comprueba al contar el número de homenajes que han recibido, por parte de la administración, los autores que desarrollaron principalmente su labor teatral en esa época, como es el caso de la otra generación del '27, etc. -.

Este libro de Bonnín, a pesar de pecar en exceso del uso de etiquetas, provocando con ello un trato injusto a autores como D. Jaime Salom o D. Jesús Campos, encasillados y calificados a la ligera, es de utilidad para adquirir conocimientos muy generales y a grandes rasgos y tener una idea global de la época estudiada.

  • Fermín Cabal y J. L. Alonso de Santos Teatro español de los ’80, Fundamentos, Madrid 1985.

Recopila entrevistas con varios de los creadores más relevantes de la última generación, es decir, los recientes autores que han efectuado de una forma más constante y normalizada su labor en los últimos años a la publicación del libro, excluyendo a los consagrados que han desarrollado la quilla de su obra antes del ’75.

  • Enrique Centeno, La escena española actual (Crónica de una década: 1984-1994), SGAE, Madrid 1996.

Centeno reúne sus pareceres acerca de los espectáculos teatrales de esa década, siendo un reflejo artístico e histórico de la época en cuestión. Se divide en: una primera parte, que es una visión crítica, dedicada a los autores y una segunda en la que se ocupa de los directores. Es, en palabras de Jaime Siles, una colección de artículos con estructura y entidad de ensayos.

  • Ignacio Elizalde, Temas y tendencias del teatro actual, CUPSA, Madrid 1977.

Esboza las corrientes actuales del teatro en España a través de una panorámica sintética y clara del teatro de hoy, que sirviera de orientación al lector. Demasiado sintética, quizás. Se ajusta fundamentalmente al teatro representado en Madrid y de los autores españoles analiza a Valle-Inclán, Lorca, Benavente y Buero – al que le considera el principal autor dramático español de hoy -. Debido a la completa ausencia de notas bibliográficas, su interés radica en el estudio dedicado al teatro de Buero Vallejo, donde explica las constantes de su teatro y los temas de su producción dramática, con mayor o menor acierto. En definitiva, podemos considerar este trabajo de Elizalde como un libro menor con la finalidad de servir de complemento a otros estudios de mayor calibre y extensión, aunque este carácter menor no le exime de ciertos despistes o errores, como el atribuir a Tennesse Williams la obra Todos eran mis hijos, escrita por Arthur Miller (cf. p. 191).

  • Luciano García Lorenzo, El teatro español hoy, colección biblioteca Cultural RTVE, coedición de Planeta, Prensa Española, Magisterio español y Editora Nacional, Barcelona 1975.

Comprende la producción teatral al completo desde los inicios de Benavente hasta Gala y Arrabal. Analiza la figura de los diversos autores, apoyándose en las opiniones que han suscitado, las críticas que han generado y las obras que han producido para examinar así el teatro español de la época.

  • Luciano García Lorenzo y M. Francisca Vilches Frutos, La temporada teatral 1983-1984, CSIC, Madrid 1985.

El número 11 de los anejos de la revista “Segismundo” es más completo que el estudio de Álvaro, en el sentido de que incluye completas fichas, con índices exhaustivos de la cartelera teatral no sólo de Madrid y Barcelona, sino también del resto de las comunidades autónomas. Además, incluye breves comentarios de las obras más destacadas y proporciona consideraciones acerca del panormaa teatral, la eterna crisis, las producciones de autor extranjero...

  • Pedro Laín Entralgo, Teatro y vida. Doce calas teatrales en la vida del s. XX, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, Barcelona 1995.

El autor proporciona unas cuantas muestras de valor para ofrecernos cómo la penetración en la quilla de una pieza teatral colabora a la intelección de aquello que el ser humano debe ser y ser sólo. Laín reflexiona alrededor de los elementos que unen el teatro y la realidad, mostrando al lector los evidentes vínculos que contienen las producciones dramáticas de autores tan dispares como los comentados en esta ocasión: C. Arniches, Beckett, Benavente, Bernard Shaw, B. Brecht, A. Camus, García Lorca, E. Ionesco, L. Pirandello, J. Priestley, J. P. Sartre y Unamuno. Pero no se elabora un estudio de la obra completa, sino de la pieza teatral que sirve mejor a los propósitos de Laín y su selección es arbitraria, tal y como se reconoce en la nota preliminar. Sin embargo, este dato no le quita atractivo a esta buena edición de un texto acertado.

  • Candyce Leonard y John P. Gabriele, Teatro de la España demócrata: los noventa, Fundamentos, Madrid, 1996.

Aglutina la dramaturgia de cinco autores actuales con edades comprendidas entre los 42 y los 34 años y con un peso específico en el panorama teatral español, como son E. Caballero, I. del Moral, A. Plou, R. García y A. Álamo, cuyo talento puede comprobarse leyendo la pieza teatral que se incluye de cada autor. En las entrevistas efectuadas, se plasma la opinión del dramaturgo al respecto de la realidad teatral, de la errónea frase: “En España no hay autores”, de su obra en conjunto y de la que se publica en el libro, de las generaciones actuales y anteriores, de la “eterna” crisis teatral, etc. El libro ofrece una muestra válida y útil de los trabajos dramáticos que se desarrollan en la década de los noventa.

Una estructura idéntica y unos mismos fines posee el libro de Candyce Leonard y John P. Gabriele, Panorámica del teatro español actual, Fundamentos, Madrid 1996, el cual estudia en esta ocasión a L. Cunillé, J. Mayorga, A. Onetti, I. Pascual y M. Sánchez Roldán, nacidos entre 1950 y 1960 en diversas capitales españolas.

  • José Monleón, 30 años de teatro de la derecha, Tusquets editor, Barcelona 1971.

Compila en un volumen seis trabajos publicados en la revista Triunfo y un conciso ensayo que recogió Primer acto. Alternando noticias de política internacional (2 Guerra Mundial, Tribunal de Nuremberg, etc.) desde el capítulo primero al tercero, traza una visión acorde con los acontecimientos y la situación de la época, apoyada en los recortes de prensa, mayoritariamente extraídos de ABC e Informaciones, así como en los del crítico Alfredo Marqueríe. En el capítulo IV, desentraña el teatro de humor, el único que merecía elogios hasta la llegada de Buero y Sastre, y lo califica como el gran refugio intelectual del mejor teatro de la derecha; explica el concepto de humor, definido como el hijo civilizado del pesimismo, basándose en Pirandello, y expone el buen hacer de los autores que lideraron el teatro de humor, haciendo referencia ineludiblemente a la hace meses antologada La Codorniz. En el V, son cinco las obras analizadas para explicar la otra cara del teatro, la del teatro de ideas; personalmente no comparto la elección de estas obras para la síntesis del teatro de tesis, que es el teatro social o realista, pero debemos recordar que el libro se editó en 1971 y que el tiempo transcurrido juega a favor de nuestro criterio. El capítulo VI toca los temas de la censura. Así como la programación teatral y el regreso de A. Casona, la figura de José Tamayo –que fue, durante una larga etapa, uno de los pocos hombres realmente vivos del teatro español-.También trata de A. Gala –el último gran fracaso del teatro de la derecha- y de A. Paso –la mayor victoria del moderno teatro español de la derecha-. En el último capítulo, tal y como reza en su título, se glosa el compromiso de las formas mediante personajes de la talla de Meyerhold, Benavente, Lorca, Unamuno, Valle, Stanislawski, Artaud...

Encontramos una pequeña errata tipográfica en la p. 47 al aludir a López Ruio en lugar de López Rubio, también resulta curioso el empleo de jira en la p. 112.

  • Patricia W. O´Connor, Dramaturgas españolas de hoy. Una introducción, 2ª edición, Fundamentos, Madrid 1997.

Se compone por un exhaustivo y completo índice bio-bibliográfico de las dramaturgas españolas del s. XX, que se centra en aquellos datos vinculados directamente con su dramaturgia, ya que hay autoras que han cultivado varios géneros literarios. Con maneras de diccionario enciclopédico, además O'Connor suele aportar su opinión al respecto de la obra de la escritora. Incluye siete obras en acto único escritas en los '80 por L. Falcón, C. Resino, Mª M. Reina, P. Pedrero, M. Lázaro, M. Ares y P. Pombo. Igualmente, analiza la producción dramática de las autoras más destacadas desde 1939 hasta 1989, haciendo hincapié en las últimas generaciones, así como la presencia de la mujer en las tablas desde el punto de la vista de la dramaturgia, haciéndonos ver los contratiempos sufridos y los éxitos obtenidos.

Pueden servir para ampliar conocimientos en el tema: Pilar Nieva de la Paz, Autoras dramáticas españolas entre 1918-1936: (texto y representación), CSIC, Instituto de Filología, Madrid 1993; Juan Antonio Hormigón (dir.) y Inmaculada Alvear, Autoras en la historia del teatro español (1500-1994), vol. 2, ADE, Madrid 1996; Patricia W. O’Connor, Mujeres de aquí y allí en John P. Gabriele (ed.), De lo particular a lo universal. El teatro español del s. XX y su contexto, Vervuert Verlag, Frankfurt 1994.

  • César Oliva Olivares, El teatro desde 1936, Alhambra, Madrid 1989.

En el prólogo, el maestro Oliva confiesa los aspectos que ha desarrollado: los autores que han posibilitado el más reciente teatro español; movimientos contemporáneos que esos autores han originado; artistas creadores que hicieron realidad en los escenarios la representación; elementos artísticos y técnicos que se pusieron en práctica para vehicular sus actuaciones; los medios social (público) y técnico (locales) en donde se realiza dicho teatro; líneas de análisis que diacrónica y sincrónicamente permitieron acercar al investigador a textos, artistas y materiales técnicos propios del teatro.

Se aparta de los riesgos del determinismo generacional y coloca a los autores en función de sus circunstancias históricas, lejos de tópicas clasificaciones y de tendencias que posteriormente no se han concretado tal y como cabría esperar. Se efectúa el estudio de los acontecimientos que envuelven al teatro español como paso previo a los textos que lo explican y detallan en la escena. Pero, sin duda alguna, lo más importante para el estudiante es la bibliografía comentada, la cual conforma un panorama bibliográfico útil e imprescindible para la comprensión o estudio de nuestro teatro contemporáneo, convirtiéndose en un paso inevitable, en un punto de referencia de gran valor e interés.

  • Mª J. Ragué Arias El teatro del fin de milenio en España (de 1975 hasta hoy), Ariel, Barcelona 1997.

Se rastrea la evolución del teatro en esas dos décadas con especial interés hacia los autores y sus obras –estrenadas o no -, que forman una amplia relación. Toca temas de política teatral, teatro alternativo e independiente, ofreciendo la programación de los teatros públicos. Trata a las jóvenes generaciones desde la diversidad cultural y desde el premio Marqués de Bradomín. A través de su índice alfabético, se puede establecer un seguimiento a los premios teatrales durante estos últimos años. No se limita a indicar la existencia de diversas generaciones de dramaturgos, coincidiendo y creando en la misma época, sino que también incluye comentarios y valoraciones de sus títulos, algunos de los cuales no son los más característicos. No aporta ninguna solución a los males endémicos ni propone caminos a seguir – no es su misión, tal y como reconoce -. Su valor es el de ser testimonio y memoria de una época y, por ello, tal vez sea el complemento idóneo, salvando las distancias, al libro de D. César Oliva, tratado en estas páginas, para progresar en el conocimiento del teatro español hasta el año 1995.

Según el punto de vista de D. Jaime Siles Ruiz, constituye un ejemplo de constante equilibrio entre la tentación del listín telefónico y la voluntad de una gramática descriptiva, hecha con el máximo rigor. De ahí que sus ventajas sean varias: ordena el material y lo interpreta; articula un ejército de pertinentes notas; y emite un juicio positivo sobre nuestra situación teatral. [...] Es un libro claro y completo, útil e inusual, que permite el acceso a la totalidad de nuestra escena y que explica los ejes de nuestro teatro. Vale la pena incluir una mención tan larga.

  • Juan Antonio Roche Cárcel, El teatro en Alicante. 1976-1994. Una perspectiva cultural, I.C. Gil-Albert, Alicante 1995.

El libro desarrolla los desequilibrios de la realidad teatral alicantina. Analiza, para ello, la actividad de los grupos teatrales alicantinos, la intervención pública y privada de la provincia, cuestionando la labor de las instituciones, y una serie de documentos metodológicos. Éstos incluyen plantillas para encuestas alrededor de la situación económica de los grupos teatrales y la consecuente intervención pública. Así como la cartelera teatral de los años 1991 y 1992 en los teatros. Plantea la evolución reciente del teatro en la sociedad alicantina y ofrece una visión de conjunto, que nos aproxima al conocimiento de la serie de dificultades del teatro en Alicante, partiendo de dos ejes importantes: la oferta y la producción teatral.

  • Francisco Ruiz Ramón, Historia del teatro español. Siglo XX, 8ª edición, Cátedra, Madrid 1989.

En 11 capítulos comprende desde Benavente hasta el nuevo teatro español, sin dar noticia de las obras escritas tras el año 1975. Su principal propósito es dar una visión histórica coherente del teatro español contemporáneo. Esta aseveración deja sin cerrar demasiadas puertas a la discrepancia. Según Andrés Amorós, se echa en falta, a veces, juicios sobre el valor literario de algunas obras descritas en su contenido ideológico y crítico, pero, cuando los emite, en ocasiones no está del todo acertado. El profesor de la Universidad americana de Purdue, Ruiz Ramón, aporta un trabajo de síntesis acerca del teatro escrito en castellano, ya que no menciona ni comenta el teatro en catalán o gallego, cuyas dramaturgias son valiosas para lograr una visión objetiva de la situación teatral de la época. Se aprecia, en la primera parte, una conformidad con los criterios de Díez Canedo y Pérez de Ayala; igualmente, en la segunda parte, existen visos de continuidad con los pareceres de Ricardo Doménech y J. Monleón.

Éste es un libro dirigido tanto al lector culto como al estudioso y que, por el nº de ejemplares vendidos – 8 ediciones hasta 1989-, suscita impresiones positivas acerca del interés que despiertan este tipo de empresas.

Por cuestiones de extensión, lamentamos no poder incluir los comentarios de una serie de obras de igual importancia que todas las anteriores, limitándonos exclusivamente a su cita bibliográfica:

J. I. Ferreras, El teatro en el s. XX (desde 1939), Taurus, Alfaguara, Barcelona 1988; A. Gala, Teatro de hoy y mañana, en Seis conferencias en torno al día mundial del teatro, Centro Español del Instituto Internacional del Teatro (UNESCO), Madrid 1972, pp. 55-66; .Juan Guerrero Zamora, Historia del teatro contemporáneo, 4 v., Juan Flors editor, Barcelona 1961-1967; Luis Molero Manglano, Teatro español contemporáneo, Editora Nacional, Madrid 1974; Julián Moreiro Prieto, El teatro español contemporáneo (1939-1989), Akal, Madrid 1990; Domingo Pérez Minik, Teatro europeo contemporáneo: su libertad y compromiso, Guadarrama, Madrid 1961; Leopoldo Rodríguez Alcalde, Teatro español contemporáneo, EPESA, Madrid 1973; G. Torrente Ballester, Teatro español contemporáneo, 2 ed., Guadarrama, Madrid, 1968; Ángel Valbuena Prat, Historia del teatro español, Noguer, Barcelona 1956...

Como colofón a esta serie de recensiones, reproducimos a continuación unas palabras, con las que coincidimos plenamente, de D. Jesús Campos, cuya valía teatral queremos reivindicar desde estas líneas, acerca de uno de los males endémicos de las historias del teatro al uso: si en algo es homologable una generación es por la circunstancia de que todos los que pertenencen a ella han padecido o gozado de las mismas circunstancias históricas, mientras que lo que identifica a un creador es el modo personal en que responde a estos estímulos. Si no hubiera más remedio que encasillar, yo abogaría por una clasificación transversal que relacionara a través de los tiempos a aquellos creadores vinculados por una tradición, frente a la clasificación horizontal, tan en boga, que responde sólo a la fecha de nacimiento. En la p. 112 del libro colectivo Teatro español actual, Gala expresa su parecer al respecto de las generaciones literarias, que no reproducimos aquí por su excesiva extensión, reafirmando nuestra opinión.

DICCIONARIOS

Diccionario del Teatro de Manuel Gómez García en Akal, 1997 Madrid. Aspira a “cubrir el conjunto de las ciencias y artes del espectáculo” e incorpora “ámbitos como el circo y la danza”. De cómodo uso, en orden alfabético, ofrece dilatada información. Sus fuentes son, tal y como declara el autor: el archivo de E. Gómez Picazo, el Pequeño diccionario del teatro mundial de G. Dieterich, el Diccionario del teatro de P. Davis, el Glosario de términos de arte teatral de M. Ruiz Lugo y A. Contreras, el Diccionario de terminología teatral y el Abecedario del teatro de R. Portillo y J. Casado, el Catálogo de obras de teatro español del siglo XX de la Fundación Juan March, la Historia del teatro español de N. Díaz de Escovar y F. de P. Lasso de la Vega, la Historia social del teatro de Berthold, Fiesta, comedia y tragedia de Rodríguez Adrados, Panorama du théâtre au XX siécle de P.-L. Mignon, así como una lista de publicaciones de consulta, entre los que resaltan publicaciones como Theatre words, el Arte teatral de Baty y Chavance, Textos y escenarios de García Pavón, Vademécum del actor de José Bordás, Cincuenta personajes del teatro universal de Alfredo Marqueríe o Tendencias del teatro actual de Dort.

Se aprecia un tono enciclopédico que amalgama todas aquellas profesiones vinculadas al arte teatral (actores, directores, críticos, empresarios...), dedicándoles una extensión irregular, sin una convincente justificación.

En conclusión y en palabras de D. Jaime Siles, hablamos de un libro de consulta y de un ambicioso ensayo de catalogación.

Otro diccionario de interés es el del profesor de teoría y semiótica teatral del Instituto de estudios teatrales de la Sorbona Patrice Pavis, Diccionario del teatro: Dramaturgia, estética, semiología, Paidós, Barcelona, 1983, el cual ha alcanzado recientemente la cuarta edición, pero que, por cuestiones de espacio, no podemos comentar.

Consideramos necesario hacer mención a la labor que ha venido desarrollando, a pesar de la voluntad y presupuesto político, el Centro Dramático Nacional. Su nómina de directores la han formado A. Marsillach, N. Espert-J.L. Gómez-R. Tamayo, J.L. Alonso, Luis Pascual, J.C. Plaza, Amaya de Miguel (en 1994 el Goberino disuelve el Centro Nacional de Nuevas Tendencias, cuyas competencias asume el CDN), Isabel Navarro y J.C. Pérez de la Fuente, para quien el principal reto es que el teatro tenga mayor presencia en la sociedad. Según Eduardo Galán, el CDN debe integrase junto al resto de los centros dramáticos autonómicos, cuidar la dramaturgia española contemporánea, así como rellenar aquellos huecos generados por los teatros municipales, privados o autonómicos, sin necesidad alguna de competir con ellos. Esperamos que sea así. Gracias por haber leído hasta aquí.