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Raquel Zapater Aragonés i Encarna Cervera Vañó
1. - INTRODUCCIÓN
¿Qué es una Filmoteca? ¿Para qué sirve? ¿Cuál es su función en la
Sociedad?. Estas y
otras preguntas similares, que cualquier persona podría plantearse, son breve pero
eficazmente contestadas, por el Artículo 2 del propio Decreto de Creación del Instituto,
en el cual se indica que: "El Instituto Valenciano de Cinematografía Ricardo Muñoz
Suay tendrá como finalidad la adquisición, conservación, restauración, estudio y
difusión del patrimonio audiovisual y de los bienes culturales directamente
relacionados con él".
Con lo anteriormente indicado, se puede deducir que una Filmoteca es un Archivo y un
Centro Documental, que se ocupa del patrimonio fílmico que llegue a sus instalaciones,
de la manera que se considere más adecuada, tanto para su conservación como para
su difusión, a todos aquellos usuarios que así lo deseen.
Esta dualidad puede llegar a generar diversos problemas, puesto que no puede tratarse
a una Filmoteca ni con las normas de un Archivo, ni con las de un Centro Documental.
Necesita una normativa especial, que generalmente es creada según las necesidades
que surjan en cada momento, y dependiendo también de la preparación e interés del
personal de la institución.
Además, el Archivo y el Centro Documental, se encuentran separados físicamente. El
ideal para un Centro Documental es poder acceder directamente a todos los recursos
de los que pueda disponer, para poder recopilar y contrastar toda la información
necesaria para satisfacer las cuestiones que los usuarios planteen.
Pero nos encontramos con que en el caso de una Filmoteca, para su constitución,
deben seguirse ciertas directrices. Éstas están indicadas por la FIAF(Federación
Internacional de los Archivos del Film), y una de las más importantes es, precisamente,
que el Archivo en donde se encuentre depositado el material audiovisual, al ser un
material muy inflamable, debe ser instalado alejado de las zonas habitadas. Por esa
razón, el ideal anteriormente mencionado se rompe. Siguiendo la normativa, en el
momento de la creación del Instituto, se adquirieron en el Polígono Industrial de
Paterna, un edificio en el que con anterioridad, se encontraban situados los antiguos
estudios "Galaxy". Una mención aparte merece este tema, puesto que hay que dejar
constancia que dicha construcción no cumple en absoluto, ninguna de las mínimas
condiciones necesarias para la óptima conservación del material en cuestión, por no
hablar de la dificultad que tiene el personal para realizar su trabajo.
Debemos indicar que en este artículo, nos vamos a centrar en el Departamento de
Documentación de la Filmoteca, puesto que seguramente es el área más conocida de la
misma, por los ciudadanos. Aunque antes, deberíamos de conocer un poco de la
historia de su creación, de sus orígenes, para así, tal vez, comprender su realidad.
2.-LOS INICIOS
La Filmoteca de la Generalitat Valenciana, es una institución relativamente joven. Fue
creada en 1989, a raíz de una idea que surgió del entonces Conseller de Cultura,
Educació y Ciencia, y actual Portavoz del Partido Socialista Obrero Español, Don
Cipriano Ciscar.
Pues bien, dicho conseller se reunió un buen día con una persona a la que se la
conocía en todos los ámbitos culturales por sus importantes relaciones(íntimo amigo de
gente como Gabriel García Márquez o Ernest Hemingway), como por ser un reconocido
cinéfilo: esta persona era don Ricardo Muñoz Suay.
De esa reunión, y de otras que se sucedieron con posterioridad, en las que participaron
diversos personajes de la cultura valenciana, nació el IVAECM(Instituto Valenciano de
Artes Escénicas, Cinematográficas y Música), un Instituto cuya función era apoyar
y
fomentar, todos aquellos proyectos creados en la Comunidad Valenciana, y
relacionados con cualquiera de las áreas que lo conformaban.
En realidad, y como suele suceder, debido a discrepancias entre los distintos
responsables de la Institución, ésta desapareció. Pero de ella, el área cinematográfica
dio origen a la actual Filmoteca de la Generalitat, que todos conocemos y que podemos
encontrar la Plaza del Ayuntamiento, en el antiguo Cine -Teatro Rialto. Se nombró
como director a Ricardo Muñoz Suay, que se mantuvo en el cargo hasta su
fallecimiento.
3.- EL PRESENTE
Actualmente, y hasta hace sólo unos meses, un nuevo director, el señor José Luis
Rado, es el encargado de dirigir el Instituto. Una de sus primeras decisiones, ha sido la
de cambiar el nombre de la institución, el cual era "Filmoteca de la Generalitat
Valenciana", por el de "Instituto Valenciano de la Cinematografía Ricardo Muñoz
Suay",
en memoria del primer director y fundador de este estamento.
Como todos los principios, existe un gran deseo de cambios y de apertura, aunque,
también como siempre, necesitaremos tiempo para juzgar el grado de acierto de los
mismos.
Hablemos pues, de lo que está ocurriendo ahora, comenzando por el Área de
Programación, la cual será seguramente, la más conocida de toda la Filmoteca.
La programación que se realiza es francamente excepcional. No debemos olvidar que
estamos hablando de la Segunda Institución de estas características de todo el país.
El
departamento de programación es de una gran profesionalidad y demuestra tener un
gusto y un deseo de dar a conocer al público el gran cine, que es digno de elogio.
Porque, realmente, la fiebre del cine se ha adueñado de esta sociedad. Y se puede
apreciar viendo cómo la gente realiza unas colas, algunas veces larguísimas, para
poder acceder a cualquiera de las tres sesiones diarias(salvo domingo que se realizan
sólo dos y el lunes que no hay sesión) que se realizan. El interés por el buen cine va
en
aumento. La gran afluencia de público, ha conseguido dejar pequeña la sala de
proyecciones(cuya estructura no es la más adecuada), por lo que muchas personas,
después de haber esperado largo rato para obtener su entrada, se han quedado sin
ella, con el consiguiente enfado y
frustración.
Películas clásicas de directores emblemáticos(caso de Billy Wilder, Robert Bressón,
o el
próximo marzo de Alfred Hitchcok), ciclos sobre movimientos(como el Neorrealismo o la
Nouvel Vague), o también sobre nacionalidades poco comunes en las salas de cine
comerciales, pero no por ello menos interesante(cine belga, alemán, suizo o ruso), se
combinan a veces con películas clásicas(Frankestein, El Acorazado Potenkim o el
Maquinista de la General) o de un estreno reciente(Gattaca o Titanic), todas ellas
siempre en versión original. Todo buen amante del cine, y todo aquel que disfrute del
arte, tiene una cita en esta institución, de la cual podría decirse que su función
principal es, precisamente, la de dar la oportunidad a todo aquel que lo desee, de
disfrutar del Séptimo Arte.
Debemos hablar también de la revista "Archivos de la Filmoteca", editada y producida
por ella misma, y cuya calidad es indiscutible. Al igual que otras publicaciones en las
que la Filmoteca ha colaborado, de manera más o menos directa, lo que demuestra que
es una entidad en movimiento.
Pero como se ha indicado con anterioridad, vamos a centrarnos en una parte
fundamental para que todas las labores, anteriormente indicadas, puedan realizarse tal
y como se realizan. Estamos hablando del Departamento de Documentación, y cuyo
interés, será de seguro importante.
4.- EL DEPARTAMENTO DE DOCUMENTACIÓN
Dicho departamento, está situado en al Séptima planta del edificio Rialto. Para poder
acceder a ella, se debe utilizar el ascensor y subir hasta la Sexta planta. Una vez allí,
se deberá subir un piso más por medio de las escaleras.
Lo primero con lo que nos encontramos, es con una pequeña sala, en el centro de la
cual se haya una larga mesa negra y a su alrededor ocho silla, a su vez, a su alrededor
hay unos armarios de oficina, en donde se encuentran libros. Encima de dicho armarios,
se aprecia también un conjunto de revistas, no muy ortodoxamente ordenadas, que se
encuentran al abasto de los usuarios.
Justo enfrente de las escaleras, vemos un tablón de corcho, en el que destaca una
nota en letras grandes, donde se indican las normas de la sala. Esto es algo muy
importante que todo el mundo debe leer para respetar tanto al personal que trabaja
allí, como a los otros usuarios, por no hablar de uno mismo.
Podemos fijarnos, que al final de la sala, hay dos puertas y que en una de
ellas, hay una placa con la palabra "Bibliotecari". Si abrimos esa puerta(aunque
generalmente siempre está abierta), nos encontraremos con la persona responsable de
esta área. Seguramente estará delante de su ordenador(uno de los pocos de los que
consta el departamento), revisando las bases de datos que ha adquirido la Filmoteca.
O bien, navegando por Internet en busca de nuevas fuentes de información para
ampliar el campo de búsqueda para los usuarios, aunque esto sólo puede hacerlo
mientras no está atendiendo a las personas que soliciten su atención. Esta persona se
llama José Antonio Palao.
José Antonio Palao es un Licenciado en Filología que siempre ha tenido un gran interés
por la rama documental. Es por ello, que ante la incapacidad que existía hasta hace
poco de realizar estudios universitarios de esta temática en Valencia, siempre que ha
tenido la posibilidad de participar en masters o cursos, la ha aprovechado. Con ello y
con su experiencia profesional en este campo, se ha convertido en un gran especialista
en esta disciplina.
Lo primero que seguramente dirá a la persona que venga a solicitar algún tipo de
servicio o información, será que se apunte en unas hojas verdes situadas encima de la
mesa de lectura, es su único y rudimentario medio disponible para poder realizar un
control sobre las personas que visitan el departamento y sus búsquedas. Después, con
una gran profesionalidad, hará todo lo posible por satisfacer las necesidades del usuario
y, al mismo tiempo, para educarle para próximas visitas.
José Antonio lleva siete años a cargo de este lugar, y cuando se le pregunta cómo
estaba todo organizado antes de su llegada, suele recordar el gran desorden y
descontrol que existían. Una de las primeras decisiones que tuvo que tomar para que la
cosa comenzase a funcionar, fue la de anular el sistema que existía de fichas. Ocupaba
un espacio necesario para la habilitación del material de consulta, y su utilidad a la
hora de ayudar al usuario era escasa. Era una pérdida de espacio y tiempo, por ello se
desmanteló. En su lugar, utilizando la base informática Acces, creó una base de datos
y un sistema automatizado de catalogación, que aunque rudimentario, mejoró el
acceso al
material de consulta.
Precisamente, uno de los grandes problemas de este departamento, es la falta de
medios técnicos de que dispone. Tiene que ser precisamente José Antonio Palao, el
que realice la búsqueda de la información, cuando con unos terminales apropiados,
podría ser el propio usuario quien la realizase, ahorrándose tiempo tanto por una parte
como por otra.
Otro aspecto que hay que tratar, es el tema del espacio en el recinto. La gran mayoría
de los fondos se encuentran fuera del abasto del público, debido a que están situados
en unas habitaciones a las que no pueden tener acceso, por encontrarse en zonas
administrativas en algunos casos. Es por ello, que también debe ser José Antonio el
que le proporcione el material al usuario, cuando con unas instalaciones apropiadas,
también podría hacerlo el mismo. El hecho de que tenga que ir a buscar ese material,
suele repercutir en la atención a otros usuarios, que deberán esperar su turno para que
se les atienda.
Porque debemos indicar que de 171 consultas que se realizaban en 1991, han pasado a
más de 2000 desde 1995. En su gran mayoría son estudiantes que realizan estudios de
cinematografía divididos en diversas carreras y facultades, que en los últimos años
están proliferando en esta materia(Bellas Artes, Audiovisuales, Historia del Arte, etc.).
Hay que destacar, que investigadores experimentados no suelen prodigarse demasiado,
ésta es una asignatura pendiente que José Antonio ya trató en su momento de
subsanar, pero que por falta de capacidad y tiempo, al final quedó sólo como un
proyecto.
El uso interno también es bastante notable, ya sea por la revista "Archivos de la
Filmoteca", la cual comparte espacio físico con este departamento, cuyas solicitudes
mayoritariamente se refieren a material gráfico, ya sea por el Área de Programación,
para recabar información sobre ciclos que se estén proyectando realizar.
Como se puede comprobar, el Departamento de Documentación tiene una saturación
importante, que en ocasiones puede llevar a la imposibilidad de satisfacer
todas las solicitudes que recibe. La falta de personal y de medios técnicos que se hace
notar sólo a simple vista. Precisamente la falta de personal, también se puede
considerar como uno de los problemas más graves con que nos encontramos. Una sola
persona no puede ocuparse de todo el trabajo que conlleva un departamento de estas
características, aunque en apariencia así lo pueda ser. La adquisición de material,
catalogación, creación de una base informática y su mantenimiento, atención al
público, atención a la demanda tanto interna como externa, etc. Nadie es Superman,
y
llegará un punto en que la cosa ya no dé más de sí. Aun así, el trabajo de
José Antonio
Palao es digno de un encomio y una alabanza. Es un ejemplo no solo para los
documentalistas, sino también para futuros archiveros o bibliotecarios, en el sentido de
que una sola persona, con el interés adecuado, es capaz de proporcionar un servicio
aun en las condiciones más adversas. Y, por desgracia, estas condiciones serán las
que nos encontremos en la gran mayoría de los lugares en donde trabajemos.
La falta de medios técnicos, ya anteriormente indicada, la no-existencia de un
programa de gestión bibliotecario específico, la falta de espacio físico más que
evidente en temporadas normales y especialmente clarificador en épocas de exámenes,
puesto que en la sala no caben todas las personas que vienen a consultar o a solicitar
información. Si es la primera vez que acuden, seguramente se sorprenderán de la
localización de este centro y su organización, que demuestra cara al exterior, una falta
de interés y de profesionalidad para con el usuario demasiado grave para una
institución que presume ser la Segunda mejor del País.
No existe prácticamente relación con otros institutos de características semejantes,
ni
en España ni en Europa. Aunque este problema no sólo existe aquí, sino que es
generalizado. No hay una política clara ni sobre el préstamo interbibliotecario que
debería existir de forma continuada como en otras instituciones, ni sobre la relación
que debe existir entre las mismas.
En definitiva, sólo se han expuesto algunos de los problemas más claros y graves que
se pueden apreciar pero, les aseguro, que un existen muchos más.
5.- EL FUTURO
Hablar sobre el futuro de la Filmoteca, como sobre cualquier otra valoración semejante,
y concretamente sobre el Departamento de Documentación, resulta difícil de discernir.
Parece más que evidente que es necesario un cambio de política para poder subsanar
todos los problemas existentes. No basta entender de cine para llevar una institución
semejante. Es necesario rodearse de especialistas en cada
departamento que la constituyen, que sepan aportar soluciones adecuadas.
Es pues claro, que el actual enclave, aunque su localización sea ideal, se ha quedado
pequeño ante la gran demanda existente.
Es inconcebible que se queden personas sin poder disfrutar de las películas que deseen
ver, porque la sala actual no da abasto con la demanda, como tampoco se puede
permitir que las personas que utilicen el servicio de documentación ni siquiera puedan
sentarse a estudiar y seleccionar su información.
Es preciso instalar esta parte de la Filmoteca en un edificio que se adecue a todas las
demandas, que ya existen desde hace mucho tiempo. Porque, aunque al principio de la
institución, se pudiese pensar que el cine interesaba a pocas personas, la realidad
demuestra, que ese concepto está completamente equivocado.
El futuro se abre con incógnitas y con unas expectativas que deben ser satisfechas. El
nuevo director debe realizar los cambios que crea convenientes, y debe realizarlos
ahora, puesto que comienza su andadura y tiene posibilidades para ello.
Pero como estudiantes de Biblioteconomía y Documentación le pedimos humildemente
que, por favor, no haga como su antecesor. Por favor, otorgen al Departamento de
Documentación la importancia que merece y que tiene, porque se le debe considerar
como el alma de la Filmoteca. Recuerde que, como alguien dijo alguna vez, "La
información es poder", y por ello debe ser gestionada correctamente, con los medios
adecuados, basándose en los criterios correctos y por personas con conocimientos
sobre el tema. No es fácil gestionar la información, y si no se tiene una preparación
adecuada y una experiencia contrastada, los problemas no desaparecerán, más bien
aumentarán.
Con esta esperanza y mirando hacia un futuro, que
¿por qué no?. Puede ser
prometedor, esperamos que esta institución, que recordemos nuevamente es la
Segunda de sus características en toda España, se consolide y evolucione hacia
metas mayores.
Y nosotros, amantes del cine, esperamos poder seguir disponiendo de un lugar donde,
y pese a todos sus problemas, podamos vivir el sueño del cine.
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