¿Porque
ser solidario con Cuba?
Porque Cuba es un ejemplo de un pueblo unido y conciente, que
demuestra que se puede resistir y vencer aún en las circunstancias
más difíciles; Cuba es un punto de referencia para
un mundo más solidario y justo.
El
movimiento de solidaridad con Cuba surge con el triunfo de la
revolución, cuando personas de diferentes partes del mundo
quieren conocer que son y que están haciendo "los
barbudos" que triunfaron en la revolución.
Se
crea el Instituto Cubano de Amistad entre los Pueblos
(ICAP), oficialmente el 30 de diciembre de 1960; el Che Guevara
participa en su creación.
El
instituto acoge cada año, unos dos mil brigadistas procedentes
de todas las latitudes del planeta.
Las brigadas tienen como objetivos coadyuvar a una mayor comprensión
de la realidad cubana y la realización de jornadas de trabajo
voluntario como aporte al desarrollo agrícola y a la esfera
productiva del país.
Las brigadas son una experiencia de vivir colectivamente, donde
se fomenta la solidaridad, la amistad entre los pueblos.
Los programas que cumplen las brigadas, contemplan visitas a lugares
de interés históricos, económico, cultural
y social, tanto en la capital como en provincias, la impartición
de conferencias sobre la actualidad nacional, y encuentros con
organizaciones de la sociedad cubana.
El objetivo fundamental de las brigadas es entender el concepto
de sociedad cubana, que es y que hace la revolución.
El
movimiento de solidaridad con Cuba existe en 131 países
y se basa en los siguientes pilares:
El
movimiento de solidaridad tuvo etapas; en la década del
60, la estancia de las brigadas era de mayor tiempo y trabajaban
en la construcción (hospitales, escuelas, poblados, etc)
y en la zafra.
Durante el período especial, luego de la caída del
bloque socialista, el movimiento se solidaridad recibió
un impulso enorme porque el pueblo cubano no se rendía
ante el imperio.
Cuba se empeño en demostrar que otro mundo es posible al
capitalismo, a las guerras que este produce y a los abismos entre
ricos y pobres.
Los años demostraron que la organización ideológica
y social del pueblo cubano son un punto de referencia para luchar
por un mundo mejor y más justo.