Teoría y análisis de la representación
1-Representación de la realidad
2-Reconstrucción del acontecimiento
4-Agencias de información y coordenadas socio-históricas
6-Diferencias entre los países occidentales y Rusia
8-Periódicos digitales utilizados
Para esta actividad voy a intentar describir cómo ha aparecido la
noticia del hundimiento del submarino soviético "Kursk" en diversos
medios digitales. En este análisis he utilizado varios medios españoles (ABC,
El País y El Mundo), el Times
londinense, las noticias aparecidas en los portales Terra Networks y Yahoo
News, y varios periódicos digitales rusos (Pravda,
Segodnia, Rossijskava Gazeta, St.
Petersbourg Times y The Moscow Times).
En algunas ocasiones hago referencia a informativos televisados; los que he
utilizado son los de La 2 de los días
17 y 18 de agosto, el informativo de TVE-1
de mediodía de los días 18 y 21 de agosto, Noticias del Mundo de la CNN
del 18 de agosto, y el informativo
de mediodía de Tele 5 del día 18 de
agosto.
En la narración de este acontecimiento ha llamado la atención el
oscurantismo de las informaciones ofrecidas, tanto por la ocultación de datos
como por la ausencia de imágenes en directo. Las informaciones occidentales han
puesto de relieve con insistencia la ausencia de informaciones oficiales. Los
periódicos rusos afines al gobierno han optado por el silencio; por ejemplo, la
versión digital del periódico Pravda
(Verdad), el día 18 de agosto (19 en Rusia), en el punto álgido de interés público,
no decía nada acerca del accidente. Desde los días 20 al 23 no he
podido acceder a esta página ni a las de Segodnia
(Hoy) ni a las de Rossijskaya Gazeta
(El periódico de Rusia).
Para representar la realidad se ha recurrido a imágenes de archivo o a
la realización de gráficos. Esta ha sido fragmentada desde diversos
posicionamientos:
En
el Times británico se hacía hincapie
en los medios técnicos que iba a utilizar Gran Bretaña para el rescate; en la
portada del 16 de agosto aparecían tres gráficos de los cuales uno
representaba las opciones para el rescate, con los peligros eventuales que se
podían sufrir bien detallados; en otro dibujo podíamos ver el esquema del
submarino ruso con las palabras "torpedo" y "reactor" bien
visibles; por último aparecen comparados el submarino ruso "Kolokol"
(en gris) que ha fracasado hasta ahora en les tareas de rescate, calificado como
"primitivo" y el submarino británico (en azul claro), calificado como
"sofisticado".
En
el ABC español el artículo
"Altos oficiales a bordo" pone de relieve la desaparición de altos
mandos del Estado Mayor de la Flota confirmada por el portavoz de la armada rusa
y por el subdirector del diario Vecherni
Murmansk.
En
El Mundo, en
el artículo "Submarinos nucleares rusos. 507 muertos en 25 accidentes en
los últimos 40 años",se hace un recorrido por todos los accidentes
ocurridos desde el 4 de julio de 1961; en este arículo
hay una contradicción, porque al principio el autor afirma que "El
promedio de naufragios es tres veces inferior al de la Marina
estadounidense", y sin embargo más tarde apunta que "los submarinos
nucleares rusos son los que mayor número de accidentes han sufrido".
El
Rossijskaya Gazeta del día 18
describe las operaciones de rescate que se están llevando a cabo.
El
Segodnia cuyo titular dice "Putin,
Sálvanos" subraya la falta de respuestas en toda la historia del
submarino, los dilemas en los que se pierde la comisión rusa
y el desequilibrio entre las cuestiones de Política de Defensa que
parecen primar y las críticas que están desencadenando.
El
Moscow Times
apunta el optimismo de Putin y del Kremlin frente a las dificultades técnicas
del rescate.
El
St. Petersbourg Times ofrece un
enfoque diferente; en principio lamenta la pérdida de cinco días preciosos por
el rechazo de la ayuda británica y noruega, y luego en un esfuerzo por
contactar con familiares de los afectados que llegan a Mursmank ofrece una
imagen de los mismos (la única) y diversas opiniones de esposas y madres de los
marineros obtenidas a pesar de la custodia de las autoridades que impiden el
acceso a los medios de comunicación extranjeros; estos familiares
expresan sus quejas por no haber sido notificadas del acidente, debiendo
enterarse por la televisión, y se niegan a dar los nombres de sus maridos o
hijos. Este artículo del 18 de agosto todavía apunta la afirmación de la
armada rusa de que se dispone de oxígeno hasta el día 25.
También
el artículo aparecido en Terra el día 16 apunta que el viceprimer ministro ruso asegura que
queda oxígeno hasta el día 25, una semana más de lo que se pensaba.
Además de la enumeración de los accidentes soviéticos, este artículo
anota otras tragedias de la flota norteamericana (asegura que el año 1996 se
produjeron varios accidentes, y que el jefe de la marina estadounidense se
suicidó este mismo año, justo un día antes del último accidente ocurrido).
El
País
del día 16 relata los fracasos sufridos en los intentos de rescate de los
submarinos rusos
mientras el tiempo apremia, siendo la situación desesperada, y en
contradicción con los periódicos anteriores apunta que "los cálculos más
optimistas del alto mando ruso establecen que el plazo concluye el
viernes", es decir, el 18. Culpa del fracaso del rescate al ministro ruso
de Defensa por su precipitación en las tareas, quien se defiende declarando que
la tormenta era el principal obstáculo.
En
Yahoo News Kim Gamel escribe sobre los
riesgos radioactivos, mencionando otros accidentes rusos y las opiniones de
autoridades de asociaciones ecologistas o preocupadas por los recursos
naturales. El autor se muestra crítico con la acumulación de submarinos
hundidos en el fondo del mar (unos 100 según un grupo ecologista noruego). Al
final del artículo se mencionan dos accidentes nucleares de EEUU durante la década
de los 60, pero según los expertos estos no han transmitido ninguna radiación
a la cadena alimenticia.
Se
ha intentando reconstruír el desarrollo del acontecimiento desde el principio
de la catástrofe, para lo cual los medios adelantaban hipótesis sobre la
posible causa del hundimiento, aunque en casi ningún medio digital (excepto en Yahoo
y El Mundo) se ha cuestionado la
necesidad o la utilidad de estas maniobras militares. Se ha criticado el
accidente puntualmente, sin extensión a otros ocurridos
en navíos de otras nacionalidades.
La noticia explícita ha sido la narración de la catástrofe, aunque
implícitamente se daba a entender el hundimiento de la armada rusa y de todo el
sistema político y económico de este país.
Este acontecimiento se ha estructurado en la visión que han dado los
medios como un eslabón más de la cadena de catástrofes que han marcado la
decadencia de Rusia, desde Chérnobyl hasta hoy, destacando que la mayoría de
los desastres habían sido silenciados por el gobierno soviético. La falta de
información de las autoridades rusas se pone de manifiesto constantemente en la
disparidad de versiones ofrecidas, desmentidas por estamentos occidentales, en
la falta de información a las propias familias, en la oscilación de la fecha
del hundimiento, incluso en la cifra de tripulantes: el Times,
Terra, Yahoo y El País apuntan
116 marineros, el Moscow Times 118, el
St. Petersbourg Times coincide en esta cifra aunque luego habla de 117, y el ABC
dice que la dotación oficial es de 107 tripulantes, aunque en el momento
del accidente se hallaban a bordo 116 personas.
Se pretende poner de relieve todos los beneficios del modelo capitalista
frente a todo lo negativo del sistema comunista, y para conseguirlo, se culpa al
gobierno de la República Rusa como responsable real de las noticias diferidas,
obviando lo absurdo de la carrera armamentística; como responsables de la
representación que se ha hecho de esa realidad hay que destacar que todas las
noticias han sido construídas en los países occidentales, ya que incluso en
los medios rusos las noticias venían de agencias europeas o norteamericanas
(Efe -Terra, El Mundo-, de Reuters era
el artículo "Putin: Sailors´Rescue Unlikely" firmado por Michael
Steen en The Moscow Times el 19 de
agosto , el artículo de Yahoo es de Associated
Press).
En este proceso de comunicación se ha visto reforzado el ideal de la
sociedad de bienestar que aporta el sistema económico neoliberal, como
resultado de una crítica del sistema contrario. En los propios medios rusos Segodnia
y Rossijskaya Gazeta más afines al
sistema vemos
críticas a la inseguridad del gobierno y a Putin en concreto. El malestar
reflejado en estos periódicos va a ser ampliamente difundido por los medios
occidentales; en El País se pone de
relieve la ignorancia por parte de las autoridades militares rusas de las causas
del accidente y del estado actual de los posibles supervivientes, y se
contrapone la primera versión ofrecida por el mando naval ruso de un choque
como causa del accidente, con el sonido de una explosión reflejado por los
equipos de un navío estadounidense; en el mismo medio es también cuestionada
la fecha del accidente frente a las declaraciones del portavoz del Ministerio de
Asuntos Exteriores noruego, que asegura que había ocurrido un día antes de lo
que se apuntaba en la versión oficial rusa; por último también en este medio
se da una versión extraoficial rusa que describe
el principio de la catástrofe de una forma distinta a la dada por las
autoridades.
En Terra y en el Times
se apunta también la posibilidad de un choque con una mina de la Segunda Guerra
Mundial; en la primera publicación se dice también que el almirante Eduard
Baltin asegura que el sumergible fue embestido por un barco de grandes
dimensiones.
Con
esta confusión dentro del propio país se aumentan las posibilidades del
colonialismo cultural por la idealización de los estereotipos occidentales,
dentro de una sociedad desgastada, que se ve desprotegida, pues el prestigio de
los máximos dirigentes militares y del propio presidente Putin se ha visto muy
mermado.
El punto de vista adoptado por los medios para seleccionar la información
no ha diferido mucho
de unos a otros, excepto en los afines al gobierno ruso, ya que ante la
falta de imágenes e informaciones reales y en directo, se ha ido construyendo
una narración en la que se han utilizado los mismos gráficos de ordenador y
las mismas fotografías de archivo. Las únicas imágenes reales que aparecen en
estos medios digitales son: la de un pequeño submarino que se prepara para el
rescate y la fotografía de la esposa y la hija de uno de los tripulantes
llegando a Murmansk (The Moscow Times), la de la esposa de uno de los marineros (St.
Petersbourg), y la de uno de los sumergibles de la marina rusa en El
País. Sólo aparecen fotografías de personas afectadas en los medios
rusos,
estando vetado el acceso a los occidentales.
El
punto de vista pues se ajustaba al testimonio obtenido de personas relacionadas
de alguna forma con lo narrado y en la formulación más o menos aventurada
sobre hipótesis pasadas y futuras, estando ausente el aquí y ahora. De todos
los informativos o prensa que he leído estos días el que más intentó
investigar o denunciar causas iniciales fue el informativo televisado nocturno
de la 2, en el que Lorenzo Milá (aprovechando unas imágenes de la película
"Marea Roja" de Tony Scott para hacer la noticia más entretenida) ponía
en entredicho el fin de la guerra fría en el Círculo Polar Ártico, donde la
OTAN y el bloque soviético continúan probando submarinos nucleares cada vez más
silenciosos y difíciles de detectar con enfrentamientos casi reales ( EEUU
cuenta -decía el presentador- con casi 80 sumergibles de última generación y
Rusia con
unos 60); en este mismo informativo se denunciaba el día anterior la acumulación
de chatarra bélica en el fondo del mar desde la Primera Guerra Mundial, con el
riesgo de contaminación y de explosiones que esto conlleva.
En general puede decirse que el proceso de información sobre este
acontecimiento ha derivado en una campaña de propaganda contra el sistema ruso,
afectando tanto a los órdenes político y económico como social. Esta campaña
ha ido aumentando conforme pasaba el tiempo y se debilitaban las esperanzas de
que hubiera algún superviviente, y desde los medios occidentales ha calado
dentro de la sociedad rusa; por ejemplo en la portada del St.
Petersbourg junto al resumen del artículo dedicado al Kursk
aparece otro que se remonta dos años atrás, a la "elección de un
funcionario de la KGB" conocido del debilitado Boris Yeltsin y a la crisis
financiera sufrida en aquellas fechas.
Las características de los medios analizados no difieren mucho, ya que
en última instancia los responsables de las informaciones han sido agencias
verticales, por lo que el relato ha variado muy poco, así como las imágenes
(de archivo o digitalizadas), que han sido repetidas hasta la saciedad. En los
medios audiovisuales, Televisión Española y la CNN contaron con enviados en
Mursmank pero su labor sólo consistió en comentar lo que ya se sabía, en
relatar rumores o en adelantar hipótesis, sin aportar ningún dato nuevo debido
al hermetismo que envolvía el acontecimiento.
Históricamente este suceso se encuadra tras la guerra fría mantenida
por los países del Este contra los del mundo occidental, capitaneados por la
URSS y Norteamérica, y coincide con la campaña electoral en Estados Unidos. Se
pone así de manifiesto la tristeza y decadencia de los habitantes de Rusia
frente a la euforia y la libertad que supone el ejercicio del derecho al voto en
las imágenes que nos llegan de Norteamérica.
Socialmente, la población que aparece reflejada en las pocas imágenes
que han llegado de familiares de las víctimas parece más pobre de lo que sería
alguien en un país occidental con este estatus. Llama la atención sobre todo
la sensación de desamparo que reflejan sus actitudes
por la falta de apoyo del gobierno de su país, lo que es amplificado por los
medios que relatan continuamente que las familias desconocen todavía la lista
de nombres de los tripulantes y el número exacto de marineros que viajaban,
debiendo pagar para conseguirla, o que el gobierno no ha proporcionado ayuda
económica para el desplazamiento de los familiares al lugar del accidente.
Se puede reconocer fácilmente la difusión de esquemas desfavorables al
sistema ruso, elevando la catástrofe humana a nivel político.
El tratamiento de la noticia como "infoteinment" ha sido
continuo, desde la recreación del escenario a base de imágenes de archivo
hasta la asignación del papel de villano al presidente Putin y el de héroe a
la ayuda internacional. Este tratamiento de la información como entretenimiento
culminó en Tele 5 la noche del día 18, al
proyectar una película, "Aguas turbulentas", que no estaba
programada, justo después de las noticias. Esta película mostraba un argumento
muy parecido a la narración de la catástrofe, aunque los guionistas
norteamericanos se mostraban muy indulgentes con los rusos en el final de
la película, en comparación con lo "malvados" que resultan en la
realidad "representada" en los medios.
El tratamiento de la información para moldear la opinión pública ha
sido de saturación por parte de los medios occidentales y de omisión por parte
de algunos soviéticos. En un esfuerzo por dar verosimilitud a la información,
ante la inexistencia de imágenes en directo del lugar de los hechos y la
dificultad para obtener testimonios de las personas afectadas directamente, se
ha dado una retahíla de nombres vinculados de alguna forma con el accidente,
cuyos nombres no siempre son transcritos igual, y cuyos cargos no están muy
claros en algunos casos, por la oscilación en las informaciones, o por la
oportunidad de su opinión con lo sucedido. Por ejemplo,
el almirante Vladimir Kuroyedev , según el Times
comandante jefe de la "Russian Navy", según El
País
(Kuróyedov) jefe de la Flota del Norte, según el Rossijskava
Gazeta almirante de la Flota; en el ABC
aparece Igor Digálo como portavoz de la armada rusa; el Moscow
Times y El País incluyen
declaraciones del ministro ruso de Defensa Igor Sergeyev. Otros personajes rusos
son Mikhail Kasyanov, primer Ministro, el almirante Yevgeny Chernov, el
comandante de la Flota del Norte Vyacheslav Popov, el portavoz de la Flota Igor
Babenko; también los medios recurren a opiniones de autoridades extranjeras,
como el comandante británico Alan Hoskins, el portavoz del ministerio de
Exteriores noruego Karsten Klepsvik, o el subdirector del diario Vecherni
Murmansk Víctor Jabárov. Cuando
consiguen algún testimonio o declaraciones también va acompañado del nombre
del autor: Natalya Rvanina, Galina Be Iyaeva, Alexander Selyonov.
Para
reproducir el escenario también se han utilizado nombres de embarcaciones o de
artefactos utilizados para las tareas de rescate: la campana Kólokol, el buque
Rudnitski, los batiscafos Bester y Priz, o de lugares geográficos próximos al
lugar de los hechos, como el pueblo de Vidyaevo.
La población rusa que haya accedido a todas estas representaciones de
los medios ha debido verse desvinculada de su identidad al ponerse en cuestión
por la mayoría de la opinión pública mundial instituciones como el ejército,
el gobierno o el propio Presidente (los medios audiovisuales españoles
repitieron hasta cansarse que Putin seguía sus vacaciones en un lugar cálido
mientras más de cien marineros morían en las gélidas aguas del mar de Barens;
los mismos medios no dijeron nada acerca de la ausencia del Rey de España en el
funeral de las dos últimas víctimas de ETA, aunque el día anterior había
aparecido en todos los medios navegando en su yate con otros monarcas europeos).
En la construcción sobre la realidad rusa transmitida por los medios
podríamos identificar prácticamente todos los estereotipos que el hombre rehúye
citados por Moline y Douce (La imagen,
p. 275-276): las estrecheces físicas, el dolor,el fracaso, la indiferencia, la
preocupación, el miedo, frente a los estereotipos positivos ofrecidos por el
mundo occidental: el bienestar, la alegría, el éxito, el reconocimiento, la
integración social, la seguridad.
En el papel del emisor que ejerce un control de la información podemos
distinguir:
Países occidentales
Rusia
-Saturación
-Omisión
-Prestigio
del propio sistema
-Defensa intentando justificar los errores
-Desprestigio
del sistema
-Críticas a su propio gobierno
soviético
-Uniformización
-División:
1.
opinión de acuerdo con la dominante
2.
silencio
El relato de este acontecimiento, que llenó los informativos de los
medios durante una semana, empezó el 14 de agosto, en un ambiente de confusión,
y empezó a declinar (en España) el 21 de agosto con el anuncio de que no había
supervivientes y las preguntas en el aire de si se habría podido salvar a
alguien con la admisión de la derrota y la demanda más temprana de ayuda
internacional, y con la introducción de la sospecha de un escape radioactivo.
El interés de esta noticia pasaba a un segundo plano para dejar espacio para el
atentado terrorista en Sallent de Gállego.
Como
conclusión se puede decir que en este acontecimiento ha habido una fuerte
manipulación de la realidad en la construcción que los medios han hecho de la
misma, polarizando los acontecimientos según dos centros de interés:
·
Los
medios occidentales han transmitido un relato con los siguientes elementos explícitos:
-Causa
del acontecimiento: una explosión producida por el desgaste de la armada rusa.
-Víctimas:
los marineros que tripulaban el submarino que no han sido rescatados, las
familias que no han recibido ayuda de su gobierno y los pescadores noruegos ante
el riesgo de escape radioactivo.
-Culpables:
el presidente Putin, el gobierno ruso y en última instancia el sistema político
de este país.
-Héroes:
la ayuda internacional ( británicos, noruegos ) y los medios de comunicación
occidentales que han "descubierto" la catástrofe.
-Consecuencias:
muerte de los tripulantes del Kursk, críticas desde el mismo pueblo ruso contra
su gobierno, riesgo de contaminación por el consumo de pescado procedente de
Noruega y posible
desequilibrio en este país provocado por la falta de ingresos de un
sector importante en su economía.
·
Los
medios de comunicación rusos en principio han dado una narración diferente de
la anterior
en varios aspectos:
-Causa del acontecimiento: otro navío de grandes dimensiones que no ha
sido identificado (posiblemente norteamericano) ha embestido al sumergible.
Retrasaron la fecha del accidente .
-Víctimas: mientras ha sido posible, el gobierno ha mantenido que había
supervivientes y que tenían posibilidades de ser rescatados.
-Héroes: durante varios días Rusia no ha aceptado la ayuda
internacional porque consideraba que se disponía de los medios para llevar a
cabo el rescate, intentando mantener su prestigio (el 18 de agosto, un capitán
jubilado de las fuerzas aéreas aseguraba que Rusia disponía de la tecnología
necesaria para el rescate en el St. Petersbourg).
-Consecuencias: el submarino no transportaba carga nuclear, y no hay ningún
riesgo de escape de los reactores.
A partir de aquí estos informativos han reaccionado dando la versión de
desacuerdo con las autoridades soviéticas o bien con el silencio los medios más
afines al gobierno.
La versión ofrecida por los medios europeos ha logrado imponerse,
culminando el día 23 de agosto en un informativo televisado en el que una
enviada en Moscú de televisión Española mostraba la portada de un periódico
ruso donde a toda página se ofrecía un montaje fotográfico que representaba
al Kremlin navegando en un buque, mientras en el fondo del
océano yacía un submarino con la población rusa.
A todos estos periódicos se puede acceder desde la dirección http://medellin.cetcol.net.co/diarios.htm,
que nos da la posibilidad de buscar medios desde el índice, agrupándolos de la
siguiente forma: Colombia, América Latina, Estados Unidos, Europa, Asia y África.
Las páginas que he utilizado son las siguientes:
1-The
Moscow Times: http://www.themoscowtimes.com
2-Pravda:
http://www.russianstory.com/servlets/catalog/pra/pra.htm
3-Segodnia
4-Rossijskava
Gazeta: http://www.ng.ru/
5-St.
Petersbourg Times: http://www.spitimes.ru
6-The
Times: http://www.times.co.uk/
7-ABC:
http://www.abc.es/
8-El
País: http://www.elpaisdigital-internacional.htm
9-Noticias
Yahoo
10-Noticias
Terra
11-El
mundo: http://www.el-mundo.es/
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