¿QUÉ ES EL ISLAMISMO?
Artículo de XAVIER BATALLA en "La Vanguardia" del 23 de septiembre de 2001
El islam ("sumisión a Dios", en árabe) constituye
la religión monoteísta universal más joven del mundo y, en cuanto a número
de fieles, con unos 1.300 millones (una quinta parte son árabes), disputa el
primer puesto al cristianismo. Los musulmanes representan una cuarta parte de la
población mundial y están repartidos fundamentalmente por un arco de 55
estados que se extiende desde la costa oriental de África hasta Indonesia, el
país con la mayor comunidad musulmana. Albania es predominantemente musulmana,
como Kosovo, la provincia serbia convertida en un protectorado de la OTAN.
Bulgaria, Bosnia, Macedonia y Georgia también cuentan con importantes
comunidades islámicas. En Francia se calcula que viven unos 4 millones de
musulmanes; en Alemania, 3 millones; en Gran Bretaña, 1,7 millones; en España,
medio millón, como en Holanda, y en Bélgica, unos 300.000. En Estados Unidos,
considerado el "gran satán" por el radicalismo islámico, se calcula
que la población de confesión musulmana se cifra en 10 millones.
Pero islam e islamismo no son exactamente la misma cosa. El islamismo, también
conocido como fundamentalismo o integrismo, es la politización, a veces
distorsionada y fanática, del islam. Y, además, está el terrorismo islámico.
El debate entre el mundo occidental y el musulmán ha existido desde los
orígenes del islam, atrayéndose y repeliéndose según las circunstancias
históricas. Se han mirado siempre, pero no se han comprendido nunca. Occidente
teme el terrorismo y el fundamentalismo, pero necesita el petróleo depositado
en el subsuelo islámico. Y los islamistas acusan a Occidente de ser hostil a su
cultura, de respaldar a Israel, al que consideran un intruso en su tierra, y de
proteger a los regímenes corruptos y antidemocráticos que controlan el inmenso
arco musulmán. ¿Es posible un entendimiento o, por el contrario, los atentados
del 11 de septiembre en Nueva York y Washington amenazan con certificar la tesis
maniqueísta de Huntington sobre un choque de civilizaciones? El islam, que es
plural, no es sinónimo de terrorismo, pero ¿qué es, entonces, el islamismo?
¿Cuál es el origen del islam?
El origen del islam es muy diferente al del cristianismo. Mientras los
discípulos de Cristo fueron una minoría perseguida dentro de un Estado legal y
socialmente organizado -el romano- el islam fue además de religión, el Estado
y la ley que organizó una sociedad. Mahoma, además de profeta, fue un hombre
de Estado que levantó un imperio, y el islam no sólo organiza y ordena lo
espiritual y religioso, sino también lo político, lo social e incluso lo
económico. Por eso la identificación de religión y poder ha quedado inscrita
indeleblemente en la memoria de los musulmanes.
¿Cuáles son los pilares del islamismo?
El islam es una religión, pero también un código de honor, un sistema
legislativo y una forma de vida. Las obligaciones espirituales básicas del
islam se resumen en los llamados cinco pilares de la fe. Son estos: 1. Aceptar
la shahada o diezmo. 2. Las oraciones diarias a Dios, mirando hacia La Meca. 3.
Hacer obras de caridad. 4. Ayunar durante las horas de luz del Ramadán, un mes
de 29 o 30 días del calendario lunar del islam, que se inicia con la Hégira,
la huida de Mahoma a Medina. Y 5. El "hach", o peregrinaje a La Meca,
al menos una vez en la vida de cada musulmán.
¿Qué es la "yihad"?
La "yihad" (literalmente, hacer un esfuerzo) es uno de los conceptos
más controvertidos de cuantos impregnan la propaganda integrista. Algunos
musulmanes lo consideran como un sexto pilar de la fe y lo traducen
frecuentemente como "guerra santa", aunque puede referirse a muchas
otras formas de lucha por la fe, como una lucha interior por la purificación y
por la extensión del cumplimiento religioso islámico. Su defensa en el Corán
sirve a los sectores más radicales para justificar el uso de la violencia en la
liberación de un país musulmán. Tal actitud es contestada, sin embargo,
dentro de la comunidad musulmana moderada, ya que el Corán dice también que
Dios es misericordioso. La charia es la ley islámica tradicional tal y como fue
establecida por las primeras generaciones de juristas musulmanes: el homicida y
el apóstata merecen la pena de muerte; el ladrón, la amputación de la mano
derecha, y los adúlteros, la flagelación.
¿Por qué está el islam dividido?
Hay ocho palabras en árabe que resumen la creencia central de los musulmanes de
todo el mundo: "No hay más Dios que Alá, y Mahoma es su profeta".
Pero el islam no está unido como considera Occidente. Es una comunidad
dividida, con muchas caras y escuelas. La gran aspiración unitaria del islam
-la comunidad islámica ("umma")- se frustró poco después de la
muerte de Mahoma, cuya sucesión provocó el cisma político entre la ortodoxia
(sunní), ganadora en el enfrentamiento y mayoritaria (90 por ciento de los
musulmanes), y la heterodoxia (chiita), rama minoritaria (excepto en Irán, el
sur de Irak y parte de Líbano), que agrupa a los que creen que Alí, primo y
yerno de Mahoma, era el sucesor legítimo para convertirse en califa. El Corán,
el libro sagrado del islam, contiene las palabras de Dios dictadas al profeta
Mahoma por el arcángel Gabriel, y los chiitas consideran que también cabe la
interpretación del Corán a la luz de los cambios que se operan en el mundo.
¿Cuál es la historia del islam?
El islam ha tenido un destino manifiesto dinámico. Pero también se trata de
una fe política con un gran anhelo de expansión. Menos de cien años después
de la muerte de Mahoma, en el 632 después de Cristo, sus seguidores habían
superado las fronteras del desierto de Arabia para conquistar y crear un
imperio. Conquistaron el imperio persa y gran parte del bizantino, extendiendo
su fe por el norte de África hasta España y por Oriente Medio hasta el río
Indo. Desde allí, los devotos comerciantes árabes llevaron posteriormente su
fe a Malasia, Indonesia, Singapur y Filipinas. Otros comerciantes introdujeron
el Corán en las tribus negras de África. Más tarde, el islam luchó contra
los mongoles, los cruzados cristianos y, más recientemente, los imperios
europeos.
¿Cuándo resurgió la ideología islamista?
Después de la Segunda Guerra Mundial los imperios coloniales se derrumbaron y
en el mundo árabe llegaron al poder fuertes líderes nacionalistas, que además
eran musulmanes, como Gamal Abdel Nasser en Egipto. A comienzos de los años
sesenta había ya un cinturón de estados independientes y predominantemente
islámicos que se extendían de Marruecos a Indonesia. Y el derrocamiento -caso
del primer ministro Mossadeq en Irán, en 1953- o el fracaso de los movimientos
nacionalistas laicos, atrapados en la vorágine de la guerra fría, tanto en la
lucha contra el Estado de Israel como en el esfuerzo para el desarrollo
económico, con recetas capitalistas o comunistas -igualmente occidentales a
ojos musulmanes-, terminó convenciendo a importantes sectores de que el islam
es su última oportunidad. La ideología islamista nació a principios del siglo
XX como reacción a Occidente y a Mustafá Kemal "Ataturk", padre de
los turcos (no árabes).
¿Qué significó Ataturk?
Ataturk, después de la derrota del imperio otomano, fundó la república laica
de Turquía, occidentalizó el país y suprimió el Califato en 1924, lo que
supuso la fragmentación de la legitimidad islámica del poder que, de estar
centralizado en la institución califal, pasó a repartirse entre los diferentes
estados que nacieron con la independencia.
¿Cuál fue el primer grupo islamista?
El primer grupo islamista significativo, los Hermanos Musulmanes, fue fundado
por Hassan A Banna, que en 1928 ya reclamó en Egipto una Constitución basada
en el Corán. Hassan A Banna fue asesinado en 1949. Y la llegada al poder de
Nasser, en los años cincuenta, significó un serio revés para el movimiento
islamista, considerado como un rival por las fuerzas nacionalistas laicas. Su
máximo líder e ideólogo, Sayed Qotb, fue encarcelado por Nasser y ahorcado en
1966.
¿Qué significó el triunfo de Jomeiny?
La historia islámica se aceleró con el triunfo de la revolución chiita del
ayatolá Jomeiny en Irán (país no árabe) a finales de los años setenta,
cuando el deterioro de las condiciones socioeconómicas se convirtieron en un
caldo de cultivo para el islamismo. Los musulmanes viven desde entonces un
redescubrimiento de sus raíces espirituales y una reafirmación del poder
político del islam. Y la revolución iraní de Jomeiny, con la que se expulsó
al sha Reza Pahlevi, un autócrata que soñaba con convertir a su país en un
Estado laico e industrial de tipo occidental, fue saludada como "un nuevo
amanecer de los pueblos islámicos". Richard Falk, profesor de la
Universidad de Princeton, ha denominado a la revolución de Jomeiny como
"la primera revolución del Tercer Mundo, ni marxista ni capitalista, sino
puramente islamista".
¿Por qué este renacimiento islámico?
El resurgir del islam puede considerarse como una búsqueda de la estabilidad y
de las raíces, inspirada por un rechazo de los valores occidentales. Es decir,
una negación tanto del colonialismo occidental de los siglos XIX y XX como del
comunismo con el que algunos regímenes pretendieron preservar su independencia
después del proceso de descolonización política. El sociólogo francés
Gilles Kepel, especialista en el islam, explica así el resurgir del islamismo:
"Cuando la ideología islamista inunda el mundo musulmán en los años
setenta, la mayor parte de los países afrontaban las consecuencias de grandes
cambios sociológicos radicales: la urbanización masiva de gentes procedentes
de las áreas rurales, una explosión demográfica y la alfabetización de los
jóvenes de las clases pobres. Y esta generación de los años setenta romperá
con los dirigentes religiosos que controlaban el movimiento en connivencia con
el Estado". Kepel explica el resurgir del islamismo por la alianza de tres
grupos sociales bien distintos. El primer grupo está integrado por la juventud
pobre y urbana, que, según qué países, representa entre el 40 y el 65 por
ciento de la población; son jóvenes frustrados, sin empleo y que no han
conocido la colonización, lo que hace que centren su ira en el Estado
poscolonial que no ha sabido resolver sus problemas. Es esta juventud la que
comenzará a manifestarse en Argelia a partir de 1988 contra el estado de cosas
entonces vigente.
El segundo grupo es una pequeña burguesía islamista emergente pero que no
tiene acceso al sistema político, tanto en los países que se dicen
socialistas, donde el poder pertenece por lo general a los militares, como en
los países monárquicos, donde son unas pocas familias las que disfrutan del
poder. Esta pequeña burguesía, integrada por comerciantes o pequeños
empresarios, no es revolucionaria pero quiere desbancar a los que ocupan el
poder. No descenderá a la calle, pero financiará un movimiento político que
fundamentalmente se apoyará en los desheredados.
Y el tercer grupo es el que ha proporcionado la ideología islamista. Son los
jóvenes formados en las universidades estatales y que, a la vista del fracaso
de las recetas occidentales, optarán por convertirse en ingenieros del Estado
que consideran perfecto: el Estado islámico. Esta alianza ha sido evidente en
un país no árabe como Turquía, en el que el Partido del Refah (Bienestar),
hoy ilegalizado, se convirtió en el brazo político de una pequeña burguesía
emergente, y en Argelia, donde el Frente Islámico de Salvación (FIS) -el
partido de los pequeños propietarios- pactó con los desheredados.
¿Qué significa Afganistán para el islamismo?
Afganistán marca un punto culminante de la "yihad". En 1989 el
Ejército soviético se retiró, derrotado por una heterogénea guerrilla
islámica, de Afganistán, país que un decenio antes había invadido para
atajar el avance del islamismo. Y a continuación, en Argelia, el FIS ganó las
elecciones municipales, lo que significó el primer paso hacia el poder;
después, el Ejército argelino dio un golpe de estado en 1992 para evitar el
triunfo del FIS en las elecciones legislativas. Este desenlace del experimento
político argelino supuso una doble radicalización. Por una parte, la
radicalización de los gobiernos en el mundo islámico, que llegaron a la
conclusión de que si abrían la puerta política, perderían las elecciones. Y,
por otra, significó la radicalización de amplios sectores del islamismo,
convencidos de lo inútil de caminar por la senda legal, ya que un golpe de
Estado volvería a anular su eventual victoria en las urnas. Paralelamente,
Hassan Al Turabi, gran ideólogo de la Escuela Unificadora del Islam, se impuso
en Sudán. Y, coincidiendo con la victoria en Afganistán, las autoridades
iraníes condenaron a muerte a Salman Rushdie, considerado blasfemo por su obra
"Versos satánicos".
¿Cómo se fracturó el islamismo?
El islamismo nunca ha sido un movimiento político unitario y supranacional.
Antes al contrario, el islamismo tiene características propias según de qué
país se trate. El islamismo no tiene ni un gobierno común ni mucho menos un
ejército supranacional. Pero, evidentemente, el triunfo de la revolución de
Jomeiny hizo que en Occidente se tuviera una imagen prácticamente monolítica,
al menos en lo referente a sus objetivos, del islamismo como ideología
política. Esta imagen, sin embargo, se rompió apenas un año después de la
caída del muro de Berlín. En 1990 el presidente iraquí, Saddam Hussein,
decidió invadir Kuwait. Y esta iniciativa acabó volviéndose contra el
islamismo. Arabia Saudí, que en la guerra entre Irán e Irak (1980-88) había
apoyado a Saddam Hussein, vio entonces como su antiguo patrocinado amenazaba sus
intereses. Saddam se apoyó también en el islamismo para actuar contra Kuwait y
Arabia Saudí, dos petromonarquías sin apoyo popular. Y el resultado fue la
profundización de la fractura del islamismo. Kepel afirma que "la guerra
contra Irak rompió la alianza política entre Estados Unidos y las monarquías
petrolíferas, por un lado, y los partidarios de la ‘yihad’, por otro.
Ossama Bin Laden pasó entonces de su cruzada antisoviética a la oposición a
la presencia de tropas norteamericanas -infieles, desde el punto de vista
islámico- en Arabia Saudí, sede de los lugares más sagrados del islam".
¿Quiénes son los talibán?
Talibán es el plural de la palabra persa "telebeh", que puede
traducirse como buscador de la verdad. Los talibán surgieron en 1994 de las
escuelas coránicas (madrazas) de Kandahar (Afganistán) y Karachi y Lahore
(Pakistán). Esta milicia estaba formada por jóvenes de confesión suní,
mayoritaria en Afganistán, y fueron apoyados por Estados Unidos, Arabia Saudí
y Pakistán en la guerra civil que siguió a la derrota soviética en 1989. Los
talibán propugnan una interpretación muy rígida del islam y contra la
inserción de la mujer en la vida social. Bin Laden, a quien Estados Unidos
responsabiliza ahora de los atentados de Nueva York y Washington, formó parte
de los grupos islámicos que en los años ochenta recibieron millones de
dólares por parte de Estados Unidos para luchar contra las tropas soviéticas.
¿Qué es el wahhabismo?
La mayoría de movimientos rigoristas islámicos suníes que, como los talibán,
exigen la depuración de sus sociedades de toda ignorancia pagana están
inspirados en la salafiyya. Los salafis son ulema o pensadores seglares
extremadamente escrituristas, que como indica su nombre de salaf -antepasado o
predecesor- se basan en una obediencia absoluta a Mahoma. Entre los salafitas
destacan los Hermanos Musulmanes, pero la corriente que primero alcanzó una
situación de predominio político fue el wahhabismo, que dirige
ideológicamente Arabia Saudí. El wahhabismo, fundado en el siglo XVIII por Ibn
Abd Il Wahhab, representa la más radical intolerancia. El wahhabismo resultó
fundamental para la fundación del Estado de Pakistán después de la
independencia del subcontinente indio. Estos son los referentes de los talibán.
¿Qué es la economía para el islam?
El devoto musulmán se opone por igual al materialismo de Occidente y al
ateísmo del comunismo. El islam tiene un criterio flexible de la economía, que
se presta tanto a interpretaciones capitalistas como socialistas. Aprueba la
iniciativa privada, respeta la propiedad privada y tolera los beneficios.
¿Por qué el terrorismo islámico?
Dos decenios después de la llegada al poder de Jomeiny, los escasos avances
experimentados en Irán, cuyo presidente Jatami, elegido en 1997, mira hacia
Occidente y la juventud y las mujeres votan a favor de un liberalización, y la
aparición del terrorismo, como ha sucedido en Argelia, mueve a los observadores
occidentales a afirmar que el islamismo ha fracasado como política de gobierno.
Kepel afirma en su libro "Yihad: Expansion et Déclin de l'Islamisme"
que "en los años setenta y ochenta los movimientos islamistas contaron con
un amplio respaldo popular, pero a partir de los años noventa estos movimientos
se han dividido profundamente entre radicales y moderados, lo que ha conducido
al aislamiento de los grupos terroristas". El año 1997 fue un momento
crucial. En Egipto, el terrorismo integrista perpetró una matanza de turistas
occidentales en Luxor y en Argelia se sucedieron las atrocidades cometidas por
el Grupo Islámico Armado (GIA), que antes había roto con el FIS. Estas
acciones subrayaron la pérdida de apoyo popular por parte de los grupos más
radicales, cuyo nacimiento responde a una ironía de la historia. Estados Unidos
y Arabia Saudí financiaron a los movimientos islámicos que lucharon en
Afganistán contra los soviéticos. Después, estos movimientos crearon sus
propios grupos en sus tierras de origen para enfrentarse a los regímenes que
consideran aliados de Occidente. Bin Laden, multimillonario y saudí, es el
símbolo de los activistas que comulgan con una nueva ideología, el
"salafismo-yihaidismo", que invoca una interpretación rigurosa de los
textos sagrados según la tradición vigente en Arabia Saudí, pero se
diferencia de ella al preconizar la lucha armada contra todos los regímenes
impíos, tanto en Occidente como en el mundo musulmán (Arabia Saudí incluida).
¿Quién manda en el mundo árabe?
El mundo árabe es un caso chocante: es una de las regiones más inestables
políticamente, pero sus dirigentes están entre los más duraderos. El 9 de
noviembre de 1989, con la caída del muro de Berlín, Europa central y del este
guardó en el armario de la historia a los dirigentes comunistas, consumados
plusmarquistas en la disciplina de mantenerse en el poder. Los dirigentes
árabes, sin embargo, han seguido, salvo en el caso de los relevos por razones
biológicas, como si no hubiera pasado nada. En Egipto, el presidente Hosni
Mubarak está en el poder desde 1981. En Irak, Saddam Hussein aguanta desde
1977. En Libia, el coronel Gaddafi permanece desde 1969. En Arabia Saudí, el
rey Fahd llegó al trono en 1982. Y entre los palestinos, aunque no tengan
Estado, Yasser Arafat manda en la Organización para la Liberación de Palestina
(OLP) desde 1969. Ha habido relevos significativos. En Marruecos, el rey Hassan
II, en el poder desde 1961, murió en 1999 y su hijo Mohamed VI le ha sucedido.
En Jordania, el rey Hussein, en el poder desde 1952, murió también en 1999 y
su hijo Abdullah II le ha sucedido. Y en Siria, el presidente Hafez el Assad, en
el poder desde 1970, murió en el 2000 y su hijo Bachar el Assad le ha sucedido.
Ha habido un relevo generacional, pero no un cambio, y eso ha sido así a pesar
del desafío que el poder establecido en el mundo árabe tiene planteado con el
resurgir del islamismo como ideología, por un lado, y del terrorismo islámico,
por otro. El islamismo moderado pide a Occidente que apoye la celebración de
elecciones democráticas en la región, como ha hecho en los países del antiguo
bloque comunista. La alternativa, dicen los Hermanos Musulmanes, que son
ilegales en Egipto, es el terrorismo. Occidente, sin embargo, sigue convencido
de que, en el mundo musulmán, las elecciones son simplemente "one man, one
vote, once" ("un hombre, un voto, una vez"). ¿Llegará a
comprender el islam al liberalismo occidental que dice aborrecer? ¿Entenderá
Occidente a esta civilización que quiere volver a ser grande en el siglo XXI?
Ataturk, a la izquierda, suprimió el Califato en 1924 y fundó la república
laica de Turquía; a la derecha, la otra cara de la moneda musulmana, Jomeiny,
impulsor de la revolución chiita y fundador del régimen teocrático iraní
El escritor Salman Rushdie fue condenado a muerte por su obra "Versos
satánicos", considerada blasfema por el poder teocrático iraní. El
islamismo radical recela del liberalismo occidental
Afganistán, con la retirada soviética en 1989, significó una victoria
histórica para la "yihad". Moscú fue derrotado por los grupos
islámicos apoyados por Estados Unidos, Pakistán y Arabia Saudí
El Corán, libro sagrado del islam, contiene para los musulmanes las palabras de
Dios dictadas a Mahoma por el arcángel Gabriel