socializacion

Página dedicada al cuidado de las ratas como mascotas
         

 

SOCIALIZACIÓN

Lo más importante es tener en cuenta que las ratas que acabamos de adquirir llegan a un lugar nuevo y extraño para ellas y, aunque no sea así, ellas no ven más que peligros. Por tanto es crucial armarse de paciencia. Todos hemos visto fotos y videos de ratas confiadas con sus dueños, pero hasta llegar ahí tiene que pasar un tiempo de aclimatación al nuevo hogar y reconocimiento del nuevo dueño. Unas ratas serán más rápidas que otras en entender que somos buenos para ellas por lo que ante todo hay que tener muchísima paciencia y nada de prisa. Dejaremos que cada una avance a su ritmo sin impacientarnos en ningún momento. Veréis que pronto iremos superando objetivos.

Una vez hayamos superado el proceso de "llegada a casa" llevaremos a cabo uno de estos dos métodos según reaccionen nuestras ratas:

1. Método para ratas confiadas (en general las que ya han tenido trato con personas).

2. Método para ratas desconfiadas (en general las que vienen de tiendas o criaderos).

 Si al meter la mano a la jaula las ratas se suben a ella sin problema y se dejan coger, seguiremos el método 1. Si se acercan a olisquear seguiremos el método 1 pero si tras varios días no notamos progresos y siguen siendo desconfiadas pasaremos al 2. Si las ratas huyen de nosotros pasaremos directamente al método 2.

1. MÉTODO PARA RATAS CONFIADAS.

En general, aquellas ratas que vengan de camadas nacidas en casas y que hayan sido manipuladas por personas desde pequeñas tendrán menos reparos a la hora de socializar con su nuevo dueño. Esto no quiere decir que algunas ratas compradas en tiendas por su carácter puedan ser también confiadas. Cuanto más jóvenes más posibilidades de éxito tendremos.

Al contrario que en la domesticación de otros animales, en las ratas es importante no ofrecerles comida ya que esto sólo lo hacen las ratas dominadas. Nosotros debemos adquirir la posición de “rata dominante” para que la rata busque nuestro contacto para sentirse segura.

Debemos seguir con los intentos de meter la mano en la jaula hasta que la rata se sienta segura y suba a nuestra mano cada vez que la metamos en la jaula. Cuando tengamos este paso superado, podemos sacarla y ponerla sobre nosotros un ratito. Debemos situarnos en un lugar "definido" por ejemplo un sofá, una cama o el cuarto de baño. La dejaremos que nos explore, que pasee si quiere sobre nosotros y tras un ratito o si vemos que empieza a ponerse nerviosa la devolveremos a la jaula. Repetiremos la operación tras varias horas o al día siguiente e iremos alargando los tiempos que está fuera. Cuando se encuentre confiada con nosotros podemos ir acariciándola y hablándole para que  vea que somos algo bueno y protector. Cada día iremos aumentando el ratito fuera de la jaula hasta que la veamos dócil y confiada. Entonces podemos empezar a soltarla por la habitación.

 

2. MÉTODO PARA RATAS DESCONFIADAS.

La mayoría de ratas procedentes de tiendas de mascotas jamás han tenido contacto con personas o al menos nadie ha tratado de acercarse a ellas con intención de ser su amigo. Por eso estas ratitas se muestran casi siempre desconfiadas y asustadizas incluso a veces pueden dar señales de cierta agresividad. Si metemos la mano en la jaula tal vez se acerquen a olernos un poquito ya que son muy curiosas, pero no se subirán a nuestra mano, evitarán que las cojamos y si lo hacemos se harán pipí y caca y tal vez chillen. Estas ratas nos ven como una amenaza y con ellas es con las que más paciencia y menos prisa debemos tener.  

Nos aseguraremos de que tengan un refugio en el que meterse si se sienten asustadas, como una caja de cartón o una casita. Si tenemos que limpiar la jaula podemos sacar la casita con ellas dentro y meterla en un barreño o una caja grande.

Durante todo el proceso puede facilitar las cosas que los trapos que les pongamos en su nido estén impregnados con nuestro olor. Por ejemplo podemos dormir con una camiseta vieja y luego cortarle los trozos para ponérselos o dormir con un trapo bajo el pijama o llevarlo bajo la ropa por el día. También puede ayudar que cuando metamos la mano en la jaula toquemos algún charquito de orina y nos lo repartamos por los dedos para oler como ellas (tranquilos, esto no es obligatorio, jejeje)

Con ellas debemos utilizar las golosinas, no importa que se las demos porque nos tienen miedo y nunca intentarán liderar sobre nosotros. Todos los días meteremos la mano en la jaula y la dejaremos muy quieta, sin intentar tocarlas para que vengan a olernos. Si nos intentan morder (seguramente serán mordisquitos flojos, como para probarnos) les soplaremos ligeramente la cabeza pero nunca apartaremos la mano bruscamente. Cuando además de olernos apoyen sus manos sobre nosotros podemos empezar a darles alguna golosina.  Les tenemos que dar alimentos que no conseguirán salvo que se nos los cojan a nosotros. En primer lugar probaremos con comidas no sólidas, como potitos de frutas (tarritos preparados de alimentación infantil) o yogur. Mojaremos la punta del dedo y se lo acercaremos para comer. Esperaremos un rato y seguramente se acerquen a oler. Si nos chupan el dedo es buena señal. Si vemos que piden más mojaremos de nuevo y seguiremos ofreciéndoles. Así hasta que vayan perdiendo interés, de forma que se queden con la sensación de que ha habido algo bueno. Si no chupan el dedo, no importa, acercarse a oler o simplemente no huir ya es un paso. Seguiremos intentando hasta que lo coman. Después les daremos trocitos pequeños de cosas que les gusten: zanahoria, queso, manzana... Deben ser trozos del tamaño de la uña del meñique, para que se les acaben pronto y vengan a por mas. Cuando cojan la comida confiados de nuestros dedos nos la pondremos en la palma de la mano para que tengan que subir un poco a la mano para cogerla. Y así iremos avanzando hasta que se suban por completo a la mano sin miedo. Después iremos metiendo la mano unas veces sin nada, otras veces con comida hasta que se suban sin miedo a la mano cuando no hay comida. Entonces pasaremos al método1: ¡nuestras ratas ya confían en nosotros! Podemos sacarla y ponerla sobre nosotros un ratito. Debemos situarnos en un lugar "definido" por ejemplo un sofá, una cama o el cuarto de baño. La dejaremos que nos explore, que pasee si quiere sobre nosotros y tras un ratito o si vemos que empieza a ponerse nerviosa la devolveremos a la jaula. Repetiremos la operación tras varias horas o al día siguiente e iremos alargando los tiempos que está fuera. Cuando se encuentre confiada con nosotros podemos ir acariciándola y hablándole para que  vea que somos algo bueno y protector. Cada día iremos aumentando el ratito fuera de la jaula hasta que la veamos dócil y confiada. Entonces podemos empezar a soltarla por la habitación.