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| Página dedicada al cuidado de las ratas como mascotas | ||||
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LA LLEGADA A CASA
1. Si son las primeras ratas. 2. Si aumentamos la familia.
1. SI SON LAS PRIMERAS RATAS: Cuando lleguemos a casa con nuestras ratitas (ya sabéis, al menos dos) es importante que los primeros días respetemos una serie de pautas. En primer lugar montaremos la jaula (aunque sería mucho mejor tenerla montada de antes) y les pondremos agua y comida. Debemos dejarlas tranquilas en su jaula durante el primer día, sin tratar de tocarlas. Podemos mirarlas e incluso hablarles suavemente. Si nos movemos cerca de ellas debemos hacerlo despacio para que no se asusten. Poco a poco las ratas se irán acostumbrando a los ruidos de nuestra casa y a los olores. El segundo día meteremos la mano dentro de la jaula con suavidad y esperaremos a que la más valiente venga a olisquearnos. Nuestra mano no debe estar perfumada ni oler a comida. Este primer contacto es muy importante porque es donde la rata va a memorizar nuestro olor. Seguramente no intente mordernos, pero si lo hace no debemos asustarnos. Es probable que si muerden nos hagan daño, pero al retirar la mano bruscamente sólo lograríamos hacernos más daño y además la rata se asustaría y nos relacionaría con algo malo desde el principio. En caso de que la veamos con tendencia a morder lo mejor es soplarle ligeramente la cabeza. Ahora observaremos la reacción de las ratas y según sea ésta y viendo su procedencia, actuaremos de una forma u otra para su socialización.
2. SI AUMENTAMOS LA FAMILIA. En primer lugar debemos asegurarnos de que las nuevas ratas están completamente sanas, sobre todo que no tengan ninguna enfermedad que les puedan contagiar a las que ya teníamos. Si son una adopción a una persona conocida, que sabemos que han estado siempre sanas podemos pasar al proceso de introducción. Si desconocemos su procedencia o no estamos seguros es necesario que pasen un periodo de cuarentena no inferior a 15 días en el que deben permanecer aisladas de las demás, a ser posible incluso en habitaciones distintas. Durante este tiempo observaremos mucho a las nuevas ratas en busca de cualquier síntoma y nos lavaremos bien las manos cuando las toquemos y después vayamos a tocar a las otras. Si no observamos ningún síntoma de enfermedad podemos empezar con la integración. Cuando queremos introducir nuevas ratas en la jaula donde hay otras, es importante que lo hagamos con paciencia y tiempo, y nunca de golpe. Las ratas forman grupos muy cerrados que defienden un territorio y si un individuo extraño entra al grupo no paran hasta echarlo. Para introducir a las nuevas ratitas debemos tener preparada una jaula que será su “alojamiento temporal”. Situaremos esta jaula cerca de la de las ratitas que ya teníamos, para que vayan acostumbrándose unas al olor de las otras (pero suficientemente separadas para que no lleguen unas a otras a través de los barrotes). Al cabo de unos días podemos intercambiar trapos o juguetes de una jaula a la otra. Y cuando veamos que no se alteran demasiado con el cambio podemos intentar que tengan un acercamiento. Para ello pondremos las ratas de cada jaula en un lugar neutral, que no sea territorio de unas ni de otras y veremos que tal se llevan. Primero pondremos a las nuevas y un minuto después a las que ya teníamos, metiéndolas de una en una. Debe ser un lugar en el que ninguna haya estado antes, ya sea una habitación, un barreño, la bañera, una cama...lo que se nos ocurra. Podemos poner algo que les sirva de distracción, por ejemplo comida dispersa, pero suficiente para que no riñan por ella. Es importante tener a mano algo que nos sirva para separarlas en caso de disputas o ponernos unos guantes de jardinería por si acaso. Es normal que se huelan y que exhiban comportamientos de dominancia/sumisión, pero si vemos que se pelean las separaremos y esperaremos más tiempo para el acercamiento. Si se llevan bien las dejaremos juntas un ratito y luego cada una a su jaula. Es mejor separarlas cuando se están llevando bien que cuando empiezan las peleas, porque así se van a casa con "buen sabor de boca" y no con el recuerdo de haber peleado. Y así iremos aumentando el tiempo que pasan juntas hasta que se lleven del todo bien durante una hora/hora y media. Entonces probaremos a introducir al nuevo inquilino en la jaula de las que ya estaban, pero antes de hacerlo la limpiaremos a conciencia, desinfectaremos, pondremos sustrato nuevo… y lo mismo, un ratito al principio y poco a poco aumentando el tiempo hasta que se lleven del todo bien. Si tenemos una jaula neutral sería mejor, pero de no tenerla, lo haremos así. Debemos asegurarnos de que a todas las ratas se les permite comer y beber. Si no podemos estar pendientes todo el tiempo pondremos un bebedero adicional y la comida repartida en varios comederos por toda la jaula. Igual que antes debemos tener en cuenta el carácter de cada rata. A unas les costará más tiempo adaptarse y a otras menos.
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