CUIDADOS BÁSICOS
HIGIENE:
La
frecuencia con que le limpiemos la jaula va a depender del número de
animales que tengamos, el tamaño de la jaula, el tipo y cantidad de sustrato
que pongamos y lo “limpias” que sean nuestras ratas. En cualquier caso,
semanalmente se hará una limpieza y desinfección completa de la jaula y
todos los accesorios. Diariamente es conveniente hacer también una limpieza
rápida de todos los pisos, vaciado de las esquineras… Si tenemos toda la
bandeja con sustrato no es necesario cambiarlo a diario.
A
las ratas en sí no es necesario bañarlas ya que ellas solas se acicalan.
Sólo lo haremos en caso de que se hayan ensuciado mucho y utilizando un
champú suave.
La
comida se cambiará a diario, limpiando bien los comederos y el agua también
se pondrá limpia todos los días (o al menos cada dos días).
ALIMENTACIÓN:
Las ratas deben tener SIEMPRE disponible comida y agua. Al ser animales de
metabolismo muy rápido necesitan alimentarse cada poco tiempo. Por ser
nocturnas comerán principalmente por la noche que es cuando están más
activas. Aún así tampoco debemos caer en ponerles comida en exceso ya que
tienden a engordar. Trataremos de ponerles la comida todos los días a la
misma hora y en cantidad tal que se les acabe alrededor de una hora antes de
que tengamos que ponérsela. La mejor hora para poner la comida es a última
hora de la tarde.
OCIO:
Las ratas son animales muy inteligentes que necesitan de constantes
estímulos. Una rata que se pase la vida encerrada y sin trato con su dueño
se mostrará arisca y huidiza y será cada vez más difícil de domesticar.
Diariamente se las dejará salir de la jaula al menos durante una hora, pero
sólo cuando ellas estén activas, no despertándolas para el paseo. Jugaremos
con ellas y dejaremos que se nos suban, premiándolas cuando lo hagan bien.
Aunque no podemos acicalarlas como ellas hacen podemos acariciarlas,
hacerles cosquillas, peinarlas y prepararles juguetes para que se diviertan.
Una simple caja llena de papel o piedras con premios escondidos puede
generar horas de diversión. Además se les pueden enseñar muchos trucos que
les divertirá aprender. Poco a poco se acostumbrarán a nuestros horarios y
nos recibirán cuando lleguemos pidiendo su tiempo de juego.
LO QUE NUNCA DEBEMOS HACER:
Las ratas relacionan las malas experiencias con lo que se las ocasionó, por
eso debemos evitar que sufran a nuestras manos. No hay que forzarlas a hacer
lo que nosotros queramos sino que con cariño y paciencia lograremos que
ellas solitas lo hagan.
Si
a alguien de la familia no le gustan las ratas no bromearemos con ellas ni
se las acercaremos.
Si
la rata nos muerde lo hará por error o miedo. Para que deje de hacerlo le
soplaremos la cabeza y le diremos un NO seco pero no le pegaremos ni nada
parecido. Las ratas aprenden gracias al refuerzo positivo como los premios y
las felicitaciones pero no con las reprimendas.
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