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Montaña de Montserrat, en la provincia
de Barcelona, España.
LOS NAZIS BUSCARON EL GRIAL EN ESPAÑA
Prof. Sebastián
D´Arbó
(Extracto del dossier publicado por la revista Nuevos Horizontes nº 7)
Septiembre de 2000
La ópera “Parsifal” de Richard
Wagner se estrenó en Barcelona antes que en ningún otro lugar de Europa. En la
Ciudad Condal existía un numeroso grupo de wagnerianos que supieron apreciar
los primeros versos del poema:
“En el cielo hay un castillo y su nombre es Montsalvat”.
El grupo de intelectuales y artistas que figuraba en torno al Conde de Güell y
que estaba creando la mitología catalanista, quiso entender que Montsalvat
equivalía a Montserrat y que ésta era la montaña mágica del Grial.
Montserrat y el Grial
Montserrat encierra un mundo legendario por estar ligado a
la ruta del Grial. Ciertamente un “Grial” apareció en Huesca en el período
anterior a la invasión árabe. Un tal Audaberto, obispo de Huesca, huyó en 713
de su sede episcopal llevándose entre otras pertenecias, el preciado Grial.
Audaberto escondió la copa en la cueva del monte Pano. Allí se fundaría el
monasterio de San Juan de la Peña, que se convirtió en uno de los focos de la
Reconquista. El 14 de diciembre de 1134, un documento consigna que en dicho
cenobio de San Juan de la Peña se custodiaba el Cáliz de Cristo. El rey Martín
el Humano, encontrándose en Zaragoza reclamó la copa. El documento de donación
se conserva en Barcelona fechado el 29 de septiembre de 1399. El Grial,
custodiado en el palacio de la Aljafería, pasó a la capilla de Santa Ágata, en
Barcelona donde se encontraba el 31 de mayo de 1410, fecha de la muerte del rey
Martín el Humano. De allí pasó al Palacio Real de Valencia bajo el reinado de
Alfonso el Magnánimo. En 1424 fue trasladado a la Catedral donde puede verse en
la actualidad. Montserrat no aparece en esta historia.
De Montsegur a Montserrat
... En los Juegos Florales de Barcelona de 1896 se
estableció un paralelismo entre Montsegur y Montserrat y se identificó a ésta
como la verdadera montaña del Grial. A ello contribuía un extraño paralelismo
con Montsegur.
Una leyenda cátara asegura que poco antes de caer el
castillo de Montsegur, en 1244, el Grial fue guardado en las entrañas de la
montaña. Y junto al Grial el tesoro y la biblia cátara. A lo largo del siglo XX
distintos investigadores, han intentado encontrar en el “pog” de Montsegur las
cuevas del Grial, utilizando incluso dinamita para abrirse paso. Nada han
encontrado; el bloque de piedra sobre el que está asentado el castillo parece
compacto y sin fisuras. En cambio en Montserrat (al otro lado de la frontera
franco-española) es todo lo contrario.

Monasterio de Montserrat
Montserrat: el mundo subterráneo
A diferencia de Montsegur, Montserrat cuenta no sólo con
innumerables cuevas sino que además está asentada sobre un lago subterráneo...
El relato de un monje catalán del siglo XVIII, el padre
Dr. Gerard Joana, fraile y científico a la vez, penetró por los pasadizos
secretos del monasterio. Relatos posteriores confirman la existencia de una
fuerte corriente telúrica que hiciera de Montserrat el “lugar mágico” que ha
sido siempre.
El 30 de enero de 1933, el nazismo subía al poder en
Alemania. Compuesto por distintas tendencias, algunas se mostraban interesadas
en el esoterismo y en la búsqueda del Grial. Fue así como los nazis se
interesaron por Montserrat intentando investigar la vía creada por el
historicismo romántico catalán del siglo XIX.
Las SS y el Grial
“Das Schwarze
Korps”, revista de las SS dirigida por Günter Alquen, quien acompañó Himmler a
Montserrat. A su lado el Grial custodiado en la Catedral de Valencia. Roma
certifica que el cáliz guardado en Valencia es el de la Última Cena, y como tal
consta en el prefacio de la Santa Biblia oficial de la Iglesia Católica, en
estos términos:
“El Santo Cáliz
es venerado en la Catedral de Valencia (España), donde se conserva actualmente,
como el cáliz con el que nuestro Señor Jesucristo celebró la Última Cena. La
altura del Santo Grial es de 17 centímetros. El vaso, tallado en un bloque de
ágata, tiene 9 centímetros de diámetro. Las dimensiones de la base de su
soporte, de forma elíptica, son 14 x 16 centímetros. El resto del Santo Cáliz
es de oro y en la base lleva engastadas 28 perlas, dos balaxes y dos
esmeraldas, aunque ahora faltan dos perlas y una de las esmeraldas...”
El resto del
texto, al que acompaña una foto del cáliz más arriba reproducido, cuenta la
historia de la sacra reliquia.
El enigmático Otto Rhan
En marzo de 1936 Otto Rhan entró en las SS, fue asignado
al Estado Mayor Personal de Himmler y realizó allí su portentosa carrera.
Existía un departamento al frente del que se encontraba Karl Maria Willigut,
alias “Weisthor”, un vidente que había sido llamado “El Rasputín de Himmler”.
Especializado en ocultismo y ariosofía, Willigut decía tener una facultad
parapsicológica llamada “memoria ancestral”: la posibilidad de “ver” episodios
históricos del pasado, al encontrarse en los mismos lugares donde ocurrieron.
Willigut formó un pequeño grupo de especialistas en ocultismo al servicio del
Reichführer de las SS, Heinrich Himmler. Rhan fue uno de los elegidos.
Se había especializado en literatura medieval y catarismo.
En 1931 fue por primera vez a Occitania; dos años después publicó su libro Cruzada
contra el Grial y en 1937 La Corte de Lucifer. El primer libro es
una historia del catarismo. El autor, sostiene que el Parsifal de
Wolfram von Eschembach, uno de los libros fundamentales del ciclo del Grial
escrito en el siglo XII, es una “guía” del catarismo y que la leyenda narra
hechos que realmente sucedieron durante la cruzada contra los cátaros. El
castillo del Grial, “Montsalvatje”, es, para Rhan, en realidad, Montsegur de
los Pirineos o Montserrat.
Sin embargo el trabajo de Rhan no era solamente cultural,
y si ha pasado a la historia del esoterismo como renovador de los estudios
cátaros, su trabajo como agente secreto de la inteligencia alemana, aun siendo
desconocido, no ha sido menor.
En efecto, Rhan fue destinado por sus superiores a un
lugar particularmente clave: la frontera franco-española. Resultaba evidente
que en 1935 la situación en España era muy tensa y que el país se precipitaba
hacia la guerra civil. Alemania estaba interesada en contar con un régimen
aliado en España (el del General Franco) que situaría a Francia entre dos
frentes. No es raro que Rhan, desde su atalaya privilegiada en los Pirineos,
buen conocedor de la zona, arraigado en ella, fuera elegido para esta misión...
Heinrich Himmler en Montserrat
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Otto Rhan en las cuevas de Ornolac
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... La abuela de Rhan se llamaba Clara Hamburger y su
bisabuelo Leo Cucer... dos nombres habituales en el judaísmo centroeuropeo.
Rhan había colaborado con las SS ignorando su ascendencia judía. ¿Qué hacer
ahora, cuando había alcanzado un alto grado dentro de las SS? La idea partió
del General Wolf: había que “matar” a Otto Rhan y seguir contando con los
servicios de este agente especial tan hábil. No fue la única vez que se realizó
una operación de este tipo en las SS (dada la gran cantidad de alemanes que
poseen sangre judía sin saberlo, o sin quererlo saber). Otto Rhan se convirtió
en “Rudolph Rhan”. Y desde Rhan los nazis estuvieron buscando el Grial.
Himmler en
Montserrat
En 1940 Himmler, jefe de las SS, realizó una enigmática
visita a España y específicamente a Montserrat. Himmler fue en todo momento
acompañado por un séquito de 25 oficiales de las SS, dirigidos por el capitán
Günter Alquen (director del diario de las SS, “Schwarze Korps”, “cuerpo negro”)
y el General Karl Wolf, jefe de su Estado Mayor. No hay que perder de vista que
el General Wolf fue el hombre que introdujo a Otto Rhan en las SS y a cuya
sombra realizó toda su carrera... incluso cuando tras su desaparición, volvió a
reaparecer como “Rudolf Rhan”. Rudolf Rhan fue enviado por Karl Wolf a Irak en
1941 para preparar una revuelta antiinglesa. Posteriormente y a la vista de su
efectividad, sería nombrado embajador alemán en Roma en los últimos meses de la
guerra. Wolf en aquella época estaba al mando de las SS que operaban en Italia.
Para colomo, Wolf fue uno de los principales impulsores del esoterismo nazi: su
propio hijo fue bautizado siguiendo el ritual elaborado por los “ariósofos” que
trabajaban para las SS, y el mismo obtuvo uno de los primeros anillos que
distribuyó Himmler entre los iniciados de alto rango en el esoterismo.

El anillo que
indicaba el rango de iniciado en las SS
Cuando el 23 de octubre de 1940 Himmler fue a Montserrat
llevaba consigo una guía singular: la elaborada por Rhan, La Corte de
Lucifer, el libro que el jefe de las SS ordenó distribuir gratuitamente
entre los altos oficiales del cuerpo. En función de este libro se sabe que
Himmler no solamente buscaba la presencia del Grial en Montserrat, sino que
también quería descubrir el secreto de la montaña mágica.

Himmler en
Montserrat acompañado de jerarquías políticas falangistas españolas
Ninguno de los dos abades de Montserrat, los padres Marcet
y Escarré, quisieron recibir personalmente a Himmler. Se le atribuía una
actitud contraria a los católicos alemanes y prefirieron que fuera el padre
Ripoll, que hablaba perfectamente alemán, quien le hiciera los honores...
sorprende que hablara de los cátaros en el curso de la visita: “En
Montserrat se propugnó la herejía albigense con la que nosotros tenemos tantos
puntos de contacto”, dijo al padre Ripio, según refirió él mismo... Himmler
se negó a visitar el interior de la basílica católica. Lo que le interesaba era
el mundo oculto de la montaña. Fue el general Wolf quien advirtió al padre
Ripoll: “Perdone, pero a su Excelencia no le interesa el monasterio, sino la
naturaleza”...
Quería conocer el mundo interior de Montserrat pero no se
salió con la suya, porque en el hotel Ritz de Barcelona, donde se alojó el
Reichführer y su séquito, desapareció su maletín negro. Corrieron todo tipo de
rumores sobre el contenido de la maleta donde quizás estaban los planos de los
conductos subterráneos de la montaña mágica...

Himmler al
llegar a Barcelona pasa revista a las tropas. Junto a él, el capitán general
español Orzaj
Otto Rhan en Montserrat
En 1937 apareció el segundo libro de Otto Rhan, La
Corte de Lucifer, la guía de un viaje iniciático realizado por toda Europa.
Uno de los capítulos se titula “Puigcerdá en Cataluña”. Rhan explica en este
capítulo la “doctrina oficial” de los nazis en relación al Grial escondido en
Montserrat.
Como buen espía, Rhan no da muchos datos sobre su viaje.
Explica sólo que pasó por Puigcerdá de camino a Barcelona. La situación
política de la época era extremadamente tensa y se comprende que hubiera de
abandonar su “estación” situada a los pies de las cuevas de Lombrives y
analizar directamente la situación. Por lo que se deduce de la lectura de su
libro, Rhan conocía bastantes cosas sobre la montaña mágica catalana.
Rhan en su libro, realiza una contraposición entre el
mundo de los jesuitas (aprovechando que San Ignacio de Loyola escribió
precisamente sus Ejercicios Espirituales en Montserrat) y el mundo de
los cátaros (que asocia al Grial)... ¿Qué es lo que buscaban los nazis en
Montserrat? Exactamente igual a lo que hicieran cien años antes las tropas de
Napoleón, destrozando el monasterio buscando algo desconocido. ¿No será que
pretendían apoderarse de algún tesoro oculto?

Rhan en España
luciendo un jersey con el símbolo de las SS
Si tenemos en cuenta que el libro de Rhan fue editado por
orden directa de Heinrich Himmler, jefe de las SS y que distribuyó 2000 ejemplares
gratuitos encuadernados en piel de becerro entre los altos mandos de las SS,
cuesta poco admitir que Himmler, cuando fue a Montserrat, estaba buscando el
verdadero secreto de la montaña mágica. ¿Será el Grial?
Heinrich Himmler, un aprendiz de brujo al frente de
las SS
La personalidad de Heinrich Himmler ha sido objeo de vivas
controversias. Era un apasionado del esoterismo, fue iniciado en los secretos
del ocultismo por el mago Louis Christian Hausser (llamado “el Precursor”),
convirtiéndose en un “vampiro psíquico” cuya misión era controlar a la
humanidad. Era un hombre sin una gran formación cultural, pero con inquietudes
bien definidas: estaba atraído por el esoterismo y, más en particular, por las
disidencias alemanas de la Sociedad Teosófica; en particular por la escuela
“ariosófica”. En su biografía oficial aparece como miembro de la “Sociedad
Alemana de Palingenesia”, es decir, que también se interesaba por la Alquimia y
formaba parte de la secta esotérica “Thule”, utilizando sus conocimientos
ocultos para escalar al poder.
Tras ser nombrado por Hitler el segundo del Reichsführer
de Alemania en 1934, transformó un grupo de 300 guardaspaldas en la más
importante fuerza de élite del nazismo, las SS, un cuerpo de inteligencia
militar organizado al estilo de los Caballeros Templarios y de raíces
claramente esotéricas.
Desde muy joven Himmler practicaba el espiritismo, el
memerismo-magnetismo y la astrología, además creía ser la reencarnación del
Heinrich “el Cazador”, fundador de la estirpe real de Sajonia, en el siglo X.
Renegó del catolicismo y convertido al paganismo se transformó en adorador del
dios Wotan. Sus creencias paganas tenían fiel reflejo dentro de las SS, quienes
durante las noches de los solsticios y los equinoccios llevaban a cabo rituales
mágico neopaganos ensalzando la raza aria para dominar el mundo.
Creo el departamento de investigaciones históricas de las
SS, en el que se estudiaban las leyendas artúricas y también el Catarismo, todo
ello conducido a la búsqueda del Grial; por ello fijaron su atención en
Montsegur y Montserrat. Algo debieron descubrir porque todas sus
investigaciones secretas y guardadas por las SS (manuscritos originales
escritos en sánscrito, yidish, griego y latín), desaparecieron misteriosamente
y su biblioteca fue quemada. ¿Qué extraño secreto guardaban los textos?

Himmler en
Montserrat. Tras él, el alcalde de Barcelona Miquel Mateu i Pla
Guía del catarismo
Montsegur, los cátaros, el Grial, Otto Rhan, la prolongación
del catarismo en España, han merecido el interés de muchos historiadores y
divulgadores. A estos últimos pertenece Ernesto Milà, coordinador de la revista
“Nuevos Horizontes” y al mismo tiempo autor de una formidable Guía de los
Cátaros. Rutas heréticas de España, Francia y Andorra.
Es difícil encontrar reunidos en un solo libro todos los
elementos necesarios para comprender el problema cátaro: su doctrina, su
historia, no solo en Occitania sino en toda Europa y, finalmente, los
recorridos turísticos relativos al catarismo que pueden vistarse tanto en
Occitania como en España. Finalmente unos complementos nos llevan a dos temas
específicos: las relaciones entre cátaros y templarios, frecuentemente mal
entendidas y la prolongación del catarismo hasta nuestros días. Y es aquí donde
reaparece la figura de Otto Rhan y sus relaciones con el ambiente neocataro
occitano. Finalmente, el libro concluye con un anexo casi obligatorio: la ruta
del tesoro de Rennes-le-Château. Resultaría difícil encontrar un compendio tan
abigarrado de temas que haya sido tratado de manera tan completa.
De la entrevista realizada por el profesor D´Arbó al autor
de este libro reproducimos algunas de las cuestiones más interesantes, que sin
duda sorprenderán a más de uno, en lo referente, sobre todo, a las nuevos datos
aportados sobre la relación entre cátaros y templarios:
P.- ¿Podía decirse algo nuevo sobre el catarismo?
R.- En la actualidad existe toda una corriente
de estudios sobre el catarismo que está replanteando el tema. En los últimos
diez años se ha producido un vuelco en el estado de la cuestión...
P.- ¿Un vuelco?
R.- Sí, en los años 30 Ferdinand Niel estableció
que Montsegur era un “templo solar” orientado según los solsticios. Y logró
demostrarlo... Sin embargo, hoy se sabe que el actual castillo de Montsegur fue
construido tres décadas después de la rendición de los cátaros. Y por canteros
vinculados a la Orden del Temple.
P.- ¿Así pues los templarios colaboraron con los
cátaros?
R.- A decir verdad colaboraron en su
exterminio... Hay que distinguir entre el esoterismo cátaro y el esoterismo
templario. Son extremadamente diferentes.
p.- ¿Y la cuestión del Grial?
R.- Otto Rhan quiso ver en el Parsifal de
Wolfram von Eschembach, verdadero relato griálico, una historia novelada de la
cruzada contra los cátaros occitanos. Los trovadores serían los herederos de
los cátaros. Y ya se sabe que los trovadores cantaban al amor y al Grial.
P.- ¿Es cierto que Otto Rhan no murió y vive
actualmente en las proximidades de Montsegur?
R.- Rhan trabajaba para las SS y para la
inteligencia alemana. Le interesaba el tema cátaro y, de hecho, es el renovador
de los estudios cátaros; pero durante su estancia en Occitania elaboró una red
de información que canalizaba datos procedentes de España. Rhan siguió
trabajando para la inteligencia nazi durante la guerra y finalmente murió en
los años sesenta dirigiendo un importante consorcio industrial alemán, víctima
de una enfermedad pulmonar que ya se había manifestado en su juventud.

Guía
de los cátaros. Rutas heréticas de España, Francia y Andorra
Ernesto Milà
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