Como era de esperar, el parlamento de la provincia de Kosovo ha proclamado la secesión unilateral de la provincia de Serbia.
Este acto ilegal, bendecido por la comunidad internacional vulnera la resolución 1244 de Naciones Unidas y es el último acto de la tragedia iniciada en marzo de 1999 cuando los aliados occidentales decidieron aliarse con los narcotraficantes albaneses de Kosovo para crear un estado marioneta en la provincia
Este escarnio grosero a la legalidad internacional supone el triunfo de los aliados de entonces en su infamia actual:
La minoría serbia de Kosovo sobrevive precariamente en bantustanes similares a los de la Sudáfrica del apartheid, protegida (¿hasta cuando?) por las tropas occidentales. Más de 200,000 han tenido que abandonar sus hogares. Más de dos mil han sido asesinados ante la presencia pasiva de las tropas OTAN.
El balance del narcoestado mafioso fabricado por la OTAN se agrava además con el más de un centenar de iglesias ortodoxas incendiadas por los albaneses edificadas entre los siglos XIV y XIX que constituyen una tragedia cultural de grandes dimensiones para la cultura europea, que naturalmente ha sido recibida con indiferencia por los mandarines del progresismo gobernante
Donde hacen un desierto dicen que han establecido la paz (Tácito)
Kosovo, Serbia
Destrucción de templos
Una
de las imágenes más frecuentes de la ocupación de Kosovo ha sido la destrucción sistemática y metódica de las iglesias y templos ortodoxos así como la profanación de sus tumbas, todo ello con la pasiva complacencia de los soldados de la OTAN indiferentes cuando no quizá complacidos por estos actos de barbarie
Desde 1999 se han destruido cerca de 150 templos, entre ellos el de la Santísima Trinidad en Rusenica, de 1.314 o el de la Virgen de Musutiste de la misma fecha. En muchos casos, al vandalismo inicial le siguió la destrucción con explosivos, todo ello ante la mirada de las tropas OTAN, indiferentes y pasivas ante semejantes actos de barbarie que constituyen un verdadero drama no sólo para la cultura ortodoxa serbia sino para la cultura de una Europa presuntamente civilizada.
Naturalmente nadie ha sido perseguido ni molestado por estas acciones de barbarie por las autoridades autodenominadas "democráticas" "multiétnicas" de la provincia
Video: Iglesia profanada e incendiada de San Andrés en marzo de 2004 durante los progroms antiserbios durante los cuales 4,000 serbios fueron expulsados de sus hogares y 30 iglesias incendiadas.
Djakovica marzo de 2004:Después de incendiar la iglesia y expulsar a la última familia serbia que vivía en la población, las autoridades albanesas decidieron arrasar la iglesia hasta sus cimientos y en su lugar edificar un parking. Todo vale para extirpar al precio que sea la presencia serbia en Kosovo sin importar las muertes y actos de barbarie que se puedan cometer. Todo está permitido en el Kosovo multiétnico porque cualquier violencia queda impune...
Ante esta perspectiva el éxodo serbio se acelera, y con él el sueño de los terroristas del UÇK y de Javier Solana, la creación de un narcoestado étnicamente puro en el corazón de Europa avanza imparable, con la total indiferencia de los europeos que irónicamente tendrán que mantener al nuevo estado con sus impuestos mientras defienden con desvergonzada desenvoltura a los terroristas que se han apoderado de la provincia serbia
Kosovo, Serbia
Limpieza étnica impune en Kosovo
Entre
el 17 y el 19 de marzo de 2004
los albaneses realizaron un progrom en toda regla en Kosovo. Durante tres
días se entregaron a una verdadera bacanal de destrucción contra la población serbia durante la cual 19 personas fueron asesinadas, cerca de 4,000 fueron expulsadas a punta de pistola de sus viviendas que fueron robadas o demolidas y 35 monasterios y iglesias ortodoxos fueron incendiados.
Ni una palabra apareció en los medios de comunicación occidentales. Los mismos que en 1999 justificaron los bombardeos terroristas sobre Serbia guardaban un distraido silencio ante el último acto de limpieza étnica masiva llevada a cabo en Kosovo
Los responsables de estas violencias naturalmente impunes son los mismos que hoy presumen, con la cómplice sumisión de las naciones europeas que el pseudo estado kosovar es "democrático" y "multiétnico" y se complacen en ver como Occidente jalea un narcoestado terrorista en sus entrañas. Estos son los valores de la Europa actual
Desde 1999 1,000 serbios han sido asesinados y otros 200,000 han tenido que abandonar sus hogares en Kosovo. Es una de las limpiezas étnicas más impunes de la historia
Kosovo, Serbia
Holocausto de los albaneses a manos serbias?
Uno de los argumentos recurrentes a la hora de justificar la secesión de la provincia de Kosovo ha sido la existencia de un "holocausto" realizado entre 1997 y 1999 por los radicales serbios cuya detención justificaba los bombardeos.
Durante los mismos se nos insistió que las "matanzas" de albaneses a manos serbias se contaban por cientos de miles, hasta llegar a una cifra de 225,000 víctimas dada por el gobierno americano e incluso una superior de 500,000 muertes
El 11 de marzo de 1999 la corte federal alemana de Munster corroboró los argumentos presentados por la Corte Administrativa bávara el 29 de octubre de 1998 defendiendo que "no existía prueba alguna" de un genocidio contra los albaneses.
Cuando los forenses del Tribunal Penal Internacional llegaron a Kosovo en julio de 1999 sólo encontraron evidencias de la muerte violenta de 2,108 albaneses, dando por supuesta una cifra total de víctimas superior, que osciló entre los 2,500 y los 4,000 cifras basadas en meras suposiciones y que es por ejemplo mucho más baja de los 38,000 kurdos muertos por Turquía pese a los cuales Estados Unidos comprende y disculpa plenamente las acciones militares de su aliado turco contra el Kurdistán.
La historia del "genocidio" albanés en Kosovo es paralela a la competencia surgida entre dos grandes proyectos de oleoducto: el PEOP paneuropeo destinado a trasladar el petróleo del Asia Central a Europa y que atraviesa Rumania y Serbia finalizando en Trieste, y el AMBO patrocinado por Estados Unidos, Albania, Macedonia y Bulgaria que atravesando Bulgaria, Macedonia y parte de Kosovo desembocaría en Vlore (Albania). Kosovo es un eje central de ambas líneas de oleoducto y controlarlo es una manera de controlar Europa occidental.
Los fabricantes de este "genocidio" encontraron en 1999 un perfecto casus belli en la denominada "matanza" de Racak, aún jaleada por medios occidentales...