DISCURSO PRONUNCIADO POR JULIO RUIZ DE ALDA EN EL TEATRO CALDERON
Valladolid. 04 DE MARZO DE 1934
FUSION DE FALANGE ESPAÑOLA Y LAS J.O.N.S.
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Entrada de Oradores al Teatro Calderón. Al fondo del pasillo Julio Ruiz de Alda. |
Pocas palabras y dicha concreta, seca y duramente. Tenemos que creer, que trabajar y que combatir.
Lo primero es creer en España y en nosotros mismos. Será España lo que queramos que sea y tenemos el deber de hacer de ella una nación verdad, una nación centro, una nación para fuera.
Hay que suprimir el conformismo que tenemos para todas las cosas que suceden y para todo el sistema político que nos rige. ¡Ayudadnos a ser rebeldes! Tened ambición. Vivimos una lucha de clases en la que está pereciendo España y que rige un Estado inútil e ineficaz.
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Entrada de Oradores al Teatro Calderón |
La mayor parte de las naciones europeas están hechas y denotan un trabajo y una dirección, que se manifiesta en la laboriosidad de sus fábricas y en la prosperidad de sus campos. En España por esta lucha de clases y por este Estado inútil e ineficaz que la rigen, la industria se arruina y los campos muestran su tierra árida. España está por hacer. Hay que hacerla. La única manera de lograrlo es trabajar y combatir. Que no falte la fe. El paro obrero sólo tiene una única solución, que es el trabajo. Perdemos el tiempo los españoles en las luchas que nos destrozan y en las discusiones inútiles que no tienen término. Es necesario actuar con actividad y energía, y es innecesario discutir por el placer de discutir. Teniendo fe, se puede crear y lograr la nación que deseamos.
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Habla Julio Ruiz de Alda |
Hay que trabajar organizada y disciplinadamente, pero observando una disciplina rígida de trabajo sin mezclarse ni discutir las orientaciones y las órdenes del mando. El labrador ha de ser solamente labrador y español, el obrero, obrero y español, y el médico, médico y español. Y con esto basta para llegar al Estado que nos proponemos, sin internacionalismos de ninguna clase.
Hay que combatir a la derecha y a la izquierda, a los traidores, a los farsantes y a los que viven de la cizaña. Tenemos que conseguir que nos conozcan, que sepan lo que somos y lo que deseamos, y si quieren la batalla hemos de ir a ella alegres y sonrientes. Para combatir es necesaria la disciplina impuesta por la eficacia.
Las Falanges deben obedecer a un mando sin discutirlo. Esta es nuestra Revolución, porque queremos hacer una España grande y única, y queremos variar sus leyes y cambiar la manera de sentir de los españoles.
Al final de nuestra lucha podremos dar el viva que todos deseamos, el viva grande a la nueva España que tenemos que hacer y construir.