Entrevista a Lorenzo Serra

"Mi reto a medio plazo es superar lo que hice"

Aún se recuerda a este mallorquín de Sa Pobla más por lo que fue que por lo que es. Y quizá por eso él está comprometido hasta la médula con este nuevo proyecto verdiblanco. Ilusionado hasta aburrir, el nuevo entrenador del Betis sienta las bases para volver a engancharse al éxito en un futuro cercano.

Entrevista del Diario de Sevilla realizada el pasado 29 de septiembre de 2004.

-Los dos últimos partidos invitan al optimismo. El Betis tiene ya otra cara, ¿verdad?

-Sí. El equipo ha ido de menos a más, el segundo partido fue una circunstancia complicada en el aspecto anímico, con relación a la confianza... Una situación difícil de analizar y de digerir, aunque afortunadamente el equipo ha ido trabajando fuerte, creyendo en sus posibilidades, y algunos retoques que hemos hecho, y ahora está en el camino adecuado. Falta encontrar la velocidad adecuada para poder ser regulares en esta competición.

-En pretemporada ya hubo pinceladas del Betis que se espera. Pero llegó el varapalo de Huelva y... ¿Por qué hizo tanto daño?

-El porqué con exactitud no lo llegamos a saber, ya que en Braga, ante el Benfica o en el torneo de Sevilla el equipo jugó bien, aunque bajase en las segundas partes por no tener la puesta a punto. Y bien... Llegamos a este partido, queríamos ganar el trofeo y nos vino este revés inesperado, ya que no es normal encajar tantos goles en veinte minutos. Pero lo importante es aprender de las experiencias vividas, la mejor riqueza. Sabiendo las causas es más fácil enderezar el rumbo.

-Sin rodeos. La gente se pregunta para cuándo el Betis de Serra.

-¡Hombre! El Betis de Serra es también el Betis de todos los jugadores, ya que hay que contar mucho con la personalidad, la creatividad y la calidad de trabajo. A mí me corresponde coordinarlo, aunque creo que iremos creciendo en las posibilidades a través de ir sentando unas bases. Ahora, el equipo está llevando la capacidad de trabajo bastante cerca de lo que yo pienso para llegar a ser competitivo. Y luego, cuando haya un poco más de tranquilidad y no pensemos antes en el resultado que en el juego, habrá que aprovechar un poco más el talento. Entonces, cuando desaparezca esa angustia, los resultados vendrán como consecuencia del juego. Así será más fácil.

-El retoque al sistema da la impresión de ser un paso atrás para tomar impulso y dar dos adelante. ¿Recuperará la idea primitiva cuando el equipo se asiente?

-Ya dije que no renunciaba a esta situación porque la idea era válida, aunque ahora las circunstancias nos hayan obligado a cerrar un poco más el equipo por dentro. Pero, fíjese, en la segunda parte en Riazor, quiénes jugaron en el centro del campo: Benjamín, Capi y Assunçao. Prácticamente, estamos en la línea de lo que yo pretendía en un inicio.

-Cañas, Benjamín... ¿Dónde ha estado la clave?

-En todos, en todos. No podemos olvidar al resto: Melli va cogiendo más confianza, los centrales tienen un punto de entendimiento y coordinación muy fuerte aunque les falte precisión y rigor en la marca y llevar el límite de la zona de cada uno, al igual que Castellini necesita conocer a sus compañeros y cerrar la defensa manteniendo esta fuerza que tiene en el aspecto ofensivo... Los centrocampistas también han aportado trabajo y orden, y los delanteros también. Por ejemplo, Joaquín hoy es un hombre que ayuda en la recuperación del balón, al margen de que cuando lo tiene se aproxima al Joaquín que queremos, con una verticalidad y un talento fuera de lo normal; Ricardo también se va compenetrando, sabe desmarcarse en el sitio que le corresponde... Esto, dicho así rápido, parece fácil, pero las cosas siempre se tienen que trabajar, y hay veces que los resultados ayudan...

-...Y ya que habla de resultados, ¿por qué estaba tan seguro de que si el Betis le ganaba al Athletic no perdía en Riazor?

-¡Hombre! (se ríe). Esta situación es creer para después ver...

-¿Creer o querer?

-También es querer. Porque querer te ayuda a conseguirlo. Nosotros necesitábamos una victoria y ante el Athletic, sobre la base de mucho esfuerzo, se consiguió. Si el equipo esta situación la acoge como normal nos irá mucho mejor, porque el talento va a salir cuando deje de estar asfixiado por otras cosas.

-Se dice de este grupo que estaba aburguesado, que había perdido la dinámica de trabajo. ¿Le está costando más por eso?

-Nunca puedes pensar que las cosas ya están hechas con voluntad, con una simple charla o un entrenamiento. Los jugadores necesitan una adaptación, aunque viendo la pretemporada creía que lo conseguiríamos más rápido de lo que yo pensaba. Pero uno siempre tiene que estar preparado para estas cosas y no confiarse, igual que cuando salen bien las cosas no puedes pensar que esto es un camino de rosas. Hemos tenido algún altibajo, pero confío en el equipo, porque ya en Pamplona le vi cosas bastantes positivas, del Athletic ya hemos dicho y, bueno, ante el Coruña... Hablamos de equipos ya bregados en Primera y no sencillos de encararlos y menos en nuestras circunstancias, en las que había que tener una buena base de mentalidad ganadora. Espero y confío en que los jugadores se puedan sentir muy fuertes a través de lo que yo les envío en este sentido.

-Hablemos un poco de Serra. El entrenador que llega se encuentra con el listón donde lo dejó el anterior, pero en su caso se mira a su anterior etapa. ¿Conviene conmigo en que quizá por eso esté altísimo y no en la línea mediocre de los dos últimos años?

-Del pasado mejor no retener, primero porque yo debo ser respetuoso con el pasado más reciente y con el trabajo del compañero y de los jugadores. Si nos vamos muy atrás, a mi etapa, es verdad que el listón está altísimo, lo sé. Pero supone un reto y cuando acepté venir al Betis sabía que esta situación se podría producir, a mí no me asusta. Quizá de una manera inmediata es complicado llegar, porque hicimos unos resultados fantásticos, pero a medio plazo no lo descarto en absoluto. Porque estoy muy ilusionado, es un reto particular y la forma de devolver muchas cosas a gente que ha confiado en mí, empezando por el presidente y la afición. Y, claro, es un compromiso que yo tengo.

-Me ha nombrado al presidente, ¿qué tal su sintonía con Lopera?

-Muy buena.

-¿Y con los jugadores? Se dice que les habla claro, a la cara, mirándoles a los ojos... Y se siente curiosidad por saber, por ejemplo, qué le ha dicho a Joaquín.

-Bueno... Con Joaquín he hablado igual que con el resto de los jugadores y son charlas, quiera o no, un tanto privadas y... ¡Hombre! Vas alternando la motivación que le puedes transmitir, las reflexiones que le puedes hacer en cuanto a la autoexigencia que el jugador debe tener, sobre todo por el compromiso que ha de haber con uno mismo cuando es profesional. Y también lo que supone el Betis y lo que supone Joaquín para la afición. Esto es lo que yo trato siempre de mandarle, que confíe mucho en sus posibilidades, porque son muchas, y que sepa que debe autoexigirse para sentirse satisfecho de cuanto haga en su carrera deportiva. Y, después, lo que significa para el beticismo, porque a él esto no le debe apretar, le tiene que animar a ser valiente y a coger unos compromisos que le harán sentirse muy realizado. Y yo creo que lo está cogiendo bien.

-¿Qué espera de Alfonso a sabiendas de que ya no es ni será Alfonsito?

-Está aportando mucha voluntad, carácter y dignidad, y esto ya es muchísimo. Es cierto que los años no pasan en balde para nadie y espero que aporte este nivel competitivo que siempre ha tenido a pesar de ser un futbolista de muchísimo talento.

-Y a Denilson, ¿lo espera?

-Todo entrenador desea tener estos futbolistas que hacen cosas diferentes cuando tienen la pelota. En el caso de Denilson me gustaría que cuando entrase las cosas nos fuesen muy bien, porque sería más fácil para él después de esta nueva intervención quirúrgica, ya que necesita respaldo y el viento a favor. Me gustaría tenerlo en plenitud de condiciones, claro que sí.

-Volvamos a un Serra que en lo que va de década se ha hartado de ver fútbol, de estudiarlo desde una atalaya privilegiada. ¿En qué han cambiado usted y el fútbol respecto a los noventa?

-Principalmente, en que está más organizado. Y en que la parcela física ha crecido también y el talento está más repartido. Hay muy buenos futbolistas, grandes jugadores, pero cracks quizá sólo Ronaldinho.

-Es decir, se incrementa algo que me comentó hace años, que es más fácil educar técnicamente al que posee amor propio que fortalecer el espíritu del talentoso.

-Es que el talento sin voluntad sirve de poco, ya que abarca poco terreno y la dinámica del fútbol de hoy es muy viva. Y el futbolista que tiene una voluntad y una capacidad de trabajo muy alta, sobrevive bien con un mínimo de calidad.

-¿Le puedo hacer una pregunta como director técnico que lo es también de este Betis?

-Por supuesto.

-Castellini, Oliveira y Edu. ¿Suficiente o le hubiese gustado fichar a alguien más?

-Creo, en primer lugar, que son tres futbolistas de presente y de futuro. Y en segundo, que la plantilla del Betis era amplia y tenía calidad, aunque quizás estaba un poco falta de confianza, de firmeza y de rigor para poner en orden todo su talento y exprimirlo para ser competitiva de una manera regular, no un domingo sí y tres no. Y, de alguna manera, estos tres fichajes han venido a potenciar esos valores que ya había en una plantilla que es buena, y tenemos toda la competición para poder comprobarlo. La teoría es importante, pero el movimiento se demuestra andando y el futbolista debe tener la humildad diaria de volver a hacer, de alimentar su ego personal con el hoy y el mañana. El ayer no vale.

-El mañana es el Valencia, y el Madrid. ¿Con qué se conforma?

-Me conformaría con ganar los dos (se ríe)... Pero el reto del sábado es muy bonito, porque el Valencia no te da ni agua, es un equipo muy cerrado por dentro y por fuera, que por poco que bajes la guardia tiene llegada a través de un fútbol directo, no trenzado. Y con mucha agresividad en la zona de finalización. Pero yo estoy muy ilusionado con este pulso, porque creo que este equipo puede mirar con la cabeza alta y a la cara, y ya he empezado a trabajar este tema en el vestuario con estas charlas que hay y con alguno en el plano individual. Porque me hace mucha ilusión este partido, delante de nuestra afición, que volverá a estar magnífica. Queremos hacer este esfuerzo, lo necesitamos y, además, estos partidos son los que engrandecen al equipo y le dan el nivel y la talla que queremos.