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4.1.8.
Cojinete de empuje.
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Este elemento, conocido también
como soporte de suspensión, pivote, rangua o quicio, característico y
necesario en todos tos grupos de eje vertical, hemos de considerado como
un componente propio de dichos grupos en sí y no de las turbinas hidráulicas
que responden a tales condiciones de instalación. Su situación, respecto al eje
del grupo, varia según los tipos de turbinas. Así, en el caso de
grupos accionados por turbinas Pelton o Francis, dicho cojinete suele
encontrarse por encima del rotor del alternador, mientras que, en el
caso de turbinas Kaplan, puede estar localizado por debajo del mismo. Como más significativos,
citaremos los siguientes tipos de cojinetes de empuje: -
Cojinete de empuje de zapatas rígidas. -
Cojinete de empuje de zapatas pivotantes. -
Cojinete de empuje de resortes. -
Cojinete de empuje esférico. En todos ellos, destinados a
soportar esfuerzos axiales, destacan dos partes cuyas funciones son
comunes. Así tenemos, para cada cojinete, la parte giratoria,
totalmente solidaria con el eje del grupo, la cual descansa sobre la
parte fija, enclavada en zonas inmóviles de la estructura rígida, próximas
al eje, como son puentes, etc. (Fig. 36).
La parte giratoria consta, entre
otras, de una pieza de fundición especial y forma anular, cuya
superficie plana en contacto con la parte fija está perfectamente
pulimentada. Debido a estos aspectos constructivos. se denomina espejo,
plato de fricción, collar o corona (Fig. 37). El espejo está unido al
gorrón, pieza que se encaja rígidamente en el eje.
La parte fija está constituida,
esencialmente, por un numero determinado de zapatas o segmentos,
conocidos como patines, en los que la superficie en contacto con el
plato de fricción se encuentra revestida de metal blanco. Dichas
zapatas pueden estar montadas rígidamente o, por el contrario disponer
de movimientos radiales, tangenciales y axiales, los cuales se consiguen
mediante pivotes, rótulas o resortes situados adecuadamente lográndose
con tales oscilaciones una mejor adaptación entre las superficies en
fricción (Fig. 37). La mayoría de los cojinetes de
empuje, especialmente los de grandes grupos, además de estar sumergidos
en un deposito de aceite, cuba, disponen de un sistema de aceite a presión,
a fin de favorecer la lubricación total de las piezas sometidas a
fricción, desde el instante, o antes, de que el grupo comienza a girar,
con lo que se logra la formación de una capa o película de aceite que
soporta la carga total. Dicha película, de poquísimo espesor (milésimas
de milímetro), ha de mantenerse desde el momento de arranque del grupo
hasta la parada total del mismo. Cuando éste adquiere una velocidad
predeterminada, aproximadamente el 30% de la normal de funcionamiento,
el sistema de acepte a presión queda desconectado, manteniéndose la
capa de lubricación como consecuencia del baño de aceite que cubre las
zonas en contacto, entrando nuevamente en servicio cuando, por parada
del grupo la velocidad de éste se reduce al valor mencionado. En la figura 38, se muestra,
esquemáticamente, un sistema de aceite a presión.
Para facilitar el libre paso de
aceite a presión, los segmentos disponen de unos orificios centrales,
suficientemente abocardados, perpendiculares al plato de fricción, que
reciben el aceite antes de ponerse a girar la turbina. Así mismo, en
las superficies antifricción de dichos segmentos, suelen existir
chaflanes y surcos radiales que permiten la penetración, entre las
superficies en contacto, del aceite depositado en la cuba, debido a un
efecto hidrodinámico de arrastre de partículas de aceite y de presión
(Fig. 37). Dado que el aceite debe de
mantener unos valores de temperatura y viscosidad entre unos límites
adecuados, es necesario refrigerarlo convenientemente. La refrigeración
se puede efectuar por dos procedimientos distintos. El primero, consiste en hacer
circular agua a través de serpentines instalados en el interior del
propio depósito de aceite (Fig. 39), en el cual se encuentra sumergido
el cojinete; con este sistema, se corre el peligro de que, por una fuga
en los serpentines de agua, ésta pase hacia el aceite, lo que ocasionaría
graves daños al cojinete. Para evitar lo anterior, se recurre a otro
procedimiento, consistente en hacer pasar el aceite a través de
serpentines instalados en refrigeradores de agua situados en el exterior
del depósito de aceite, el cual, impulsado por una bomba, circula a una
presión mayor que el agua, con lo que, ante una perforación de
serpentines, se evita el paso de agua al circuito de aceite.
En grupos de pequeñas
dimensiones, puede recurrirse a una refrigeración del aceite por medio
de una circulación forzada de aire frío. Cuanto más elevada es la
temperatura del aceite, su viscosidad se debilita corriéndose el riesgo
de que la película de aceite se rompa, llegándose a producir
un agarrotamiento (gripado) entre las zonas en fricción, si se
sobrepasan los límites admisibles de temperatura. Se deduce que tal
riesgo es mayor durante las paradas que en los arranques, por lo que al
realizar la parada de determinados grupos se pone en servicio el sistema
de aceite a presión. En algunos tipos de cojinetes de
empuje, se instalan radialmente, entre patines, pletinas de fibra,
baquelita, etc., las cuales, actuando como rascadores de aceite sobre la
superficie del plato de fricción, evitan que el aceite caliente pase de
unos patines a otros, haciéndola retornar a la cuba donde se refrigera
(Fig. 37 y 39). Para controlar los niveles de
aceite, temperaturas en el aceite y en metales antifricción (valores máximos
75ºC y 80ºC, respectivamente), así como las presiones de aceite
durante el arranque se instalan los correspondientes dispositivos de
control, tales como niveles, termostatos, presostatos, etc. |
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