TÉCNICAS

  

 

 Técnicas.

 

Pesca a la inglesa.

Pesca a lance ligero.  

Pesca con buldó.      

 

 Especies. 

        

Barbo.

Black-bass.

Boga.

Lucio.

Lucio-perca.

Trucha.

Carpa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Pesca a la inglesa.

 

 

La caña.

Cañas (5 Kb.)

Las cañas para la pesca a la inglesa son especializadas herramientas cuyos detalles están cuidados al máximo. La mayoría son de tres piezas, izquierda en la foto, pero hay algunos muy buenos modelos telescópicos, a la derecha en la fotografía.

El reglamento de competiciones de la Federación Españolas de Pesca y Casting señala que la caña para la pesca a la inglesa debe medir entre 3,50 y 4,50 metros. Si excede de esta medida, se considera pesca a la boloñesa.

La caña para la pesca a la inglesa debe tener acción blanda en punta, ya que de esta manera las piezas se clavan solas, penetrando el anzuelo sin apenas hacer fuerza al clavarla.

El número de anillas hace que la caña se curve proporcionalmente al enganchar al pez y sea perfecta la recuperación del nailon, lo que hace que este tenga una mayor duración, siempre que se evite el máximo roce en las anillas, que deberán ser de carburo de silicio u óxido de aluminio. Su número oscila entre 13 y 16.

Hay tres clases básicas de cañas: ligeras, medias y de gran potencia.

En las de acción ligera, sus tres partes trabajan proporcionalmente, lo que permite lanzar flotadores pequeños (los comprendidos entre 1 y 5 gramos de peso) a gran distancia. No debemos pescar con más peso pues podemos romper la caña.

Las de acción media o semi-parabólicas se suelen emplear para lanzar flotadores de hasta 12 gramos. Su acción radica en los dos últimos tramos. Al poder lanzar flotadores con barriga o bulbo, estos llegan a gran distancia con menor esfuerzo y resistencia al aire.

Las cañas inglesas de gran potencia nos permiten lanzar a 70 o 90 metros flotadores de hasta 30 gramos, que superan el viento fuerte, y si incluimos una aleta triple direccional (como las de las flechas), con menor esfuerzo tendremos más precisión en el lance. Hoy en día en las tiendas especializadas es fácil ver estos flotadores con aletas incorporadas y varias clases de antenas intercambiables con los tres colores elementales: rojo, amarillo y negro.

Las cañas inglesas telescópicas han tenido poca aceptación en nuestro país, siendo escasos los pescadores que las utilizan.

Aunque hoy en día existen verdaderas maravillas de cañas para la pesca a la inglesa, son recomendables las que tienen la empuñadura de corcho y están provistas de entre 13 y 16 anillas.

La línea.

Cuanto más fina sea la línea, mejor presentaremos al pez el cebo. Si usamos hilo del 0'10 o del 0'08 debemos alargar el bajo de línea por lo menos un metro.

Aunque muchos creen que para pescar a la inglesa no es necesario el hilo sumergido (mal llamado "afondante") salvo cuando hace viento, la verdad es que la mayoría de los buenos pescadores que practican esta modalidad lo usan. Obtendrás más capturas y verás mejor la picada con el hilo hundido. Este hilo debe mantenerlo siempre limpio para que se sumerja enseguida, y después de lanzar lo hundiremos metiendo la punta de la caña en el agua y dando unas cuantas vueltas de manivela. En las tiendas especializadas hay productos para acondicionar estas líneas, suelen denominarse en inglés "sinking". Una alternativa económica consiste en mezclar un 30% de lavavajillas al limón con un 70 % de agua. Se pone sobre una esponja atada convenientemente al reposacañas, y de ese modo al recoger la línea pasa por la esponja, con este sistema un hilo normal se hunde fácilmente.

Sobre calidad de los hilos, hoy día la mayoría de los que se comercializan son de excelente calidad, pero no hay que ahorrar en lo principal para pescar: el hilo.

Un carrete con hilo fino y bien relleno lanza el flotador lejos sin problemas. Entendemos por hilos finos los que poseen un diámetro de entre el 0'045 y el 0'10.

Anzuelos.

Deberán ser del 20 o del 18 como máximo, aunque muchos fabricantes tienen anzuelos del 14 o 16 bastantes pequeños. Se prefiere que sean cortos de pata para que así coma el pez sin notar nada extraño. Marca y modelo se deja a libre elección del pescador.

Flotadores.

Flotadores (5 Kb.)

La fotografía muestra una pequeña selección de los muchos tipos de flotadores que podemos utilizar para la pesca a la inglesa.

La elección del flotador en la pesca a la inglesa es fundamental para obtener buenos resultados. Hay tres factores que influyen enormemente en la elección del flotador: la velocidad del agua, la distancia a la que queremos pescar, y el viento.

La velocidad del agua.- Si pescamos en corrientes rápidas debemos hacerlo con un flotador con cuerpo que lo frene un poco, con un peso igual bajo el agua.

Distancia a pescar.- Para asegurarnos de que siempre pescamos en lugar donde hemos cebado podemos marcar unos 4 ó 5 centímetros de línea con Tippex corrector (como el utilizado en las oficinas para corregir algunos escritos), o bien con el lápiz que ciertas casas dedicadas a la venta de artículos deportivos para la pesca tienen. Cuando lancemos otra vez llevamos la zona marcada a la posición que tenía cuando la marcamos y tendremos el cebo en el mismo sitio. Debo hacer una indicación: cuando más lejos lancemos para pescar, mayor será la dificultad para cebar y para clavar. Debes hacer caso al dicho "la pesca viene a comer a la orilla".

Viento o corriente.- Dice un viejo refrán de pescadores que "a más viento, mayor longitud y flotador con cuerpo". Con esto queda dicho todo.

Ten en cuenta que después de la picada debes contar hasta tres, y entonces, tirar de la caña para enganchar al pez, sobre todo cuando pesquemos con el cebo en el fondo.

Es aconsejable utilizar flotadores no lastrados, y a ser posible de pluma de pavo real. Recomiendo los no lastrados pues los lastrados entran en el agua a una velocidad excesiva, y si ese flotador lo lanzamos y sacamos constantemente os aseguro que los peces no están muy a gusto con tanto ruido.

Debemos frenar la caída del flotador antes de que este llegue al agua, para así no tener enredos en el bajo de línea. Esto se consigue frenando la caída del aparejo antes de tocar el agua con un ligero tirón.

Se recomiendan flotadores que aguanten plomos de la serie BB (2) o AAA (3).

Como he dicho, los ideales son los de pluma de pavo real, aunque hoy día existe en el mercado una gran gama de flotadores de madera de balsa, plástico, poliuretano, anea, etc.

Lanzado.

Antes de entrar en teorías acerca de cómo debe realizarse correctamente el lance en la pesca a la inglesa; lo primero que deberá tener en cuenta el pescador es que el lanzamiento siempre debe realizarse de forma mecánica, de manera que siempre se desarrolle de la misma forma y con el mismo "tempo".

En el lanzado conviene que nuestro cuerpo se mantenga erguido (tanto si el lance se hace estando sentados como si lo hacemos de pie).

Podemos describir las diferentes fases del lanzado de la siguiente forma (descripción para diestros):

  1. Inicio: la mano izquierda deberá agarrar la empuñadura de la caña por la parte inferior de la misma pero sin tomarla con fuerza (la utilizaremos únicamente para guiar el lance). La mano derecha por su parte tomará la empuñadura a la altura del carrete, con el dedo pulgar (que será el que ejercerá fuerza) paralelo a la caña; este brazo derecho deberá estar estirado, alejado del cuerpo y en línea recta con respecto al lugar al que se pretende enviar el lance. Por su parte el dedo índice deberá sujetar el hilo.
  2. Lance: el antebrazo derecho deberá avanzar en la posición tomada hasta quedar "apoyado" en la empuñadura de la caña. Debe hacerse de forma enérgica, de manera que el flotador saldrá disparado a una velocidad de más de 150 km/hora.
  3. Freno: en esta fase toma importancia el dedo índice, que deberá ir dando golpes en la salida del hilo en el borde delantero de la bobina. Si hemos frenado de la forma correcta, el flotador debe caer en el objetivo buscado de forma suave. En este momento deberemos tener el cuerpo ligeramente inclinado hacia delante.
  4. Hundida: cuando la línea toque el agua, empujaremos con la mano derecha para sumergir la puntera de la caña. Al finalizar el codo derecho deberá quedar ligeramente por delante del final de la empuñadura.

 

 

Devolviendo al agua unos barbos pescados a la inglesa en el embalse de Argos, Calasparra.

 

        

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© Jesualdo Martínez Molina. 2002.