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Pesca a la inglesa. La caña.
El reglamento de competiciones de la Federación Españolas
de Pesca y Casting señala que la caña para la pesca a la inglesa debe medir
entre 3,50 y 4,50 metros. Si excede de esta medida, se considera pesca a la
boloñesa. La caña para la pesca a la inglesa debe tener
acción blanda en punta, ya que de esta manera las piezas se clavan solas,
penetrando el anzuelo sin apenas hacer fuerza al clavarla. El número de anillas hace que la caña se curve
proporcionalmente al enganchar al pez y sea perfecta la recuperación del
nailon, lo que hace que este tenga una mayor duración, siempre que se evite
el máximo roce en las anillas, que deberán ser de carburo de silicio u óxido
de aluminio. Su número oscila entre 13 y 16. Hay tres clases básicas de cañas: ligeras,
medias y de gran potencia. En las de acción ligera, sus tres partes
trabajan proporcionalmente, lo que permite lanzar flotadores pequeños (los
comprendidos entre 1 y 5 gramos de peso) a gran distancia. No debemos pescar
con más peso pues podemos romper la caña. Las de acción media o semi-parabólicas se suelen
emplear para lanzar flotadores de hasta 12 gramos. Su acción radica en los
dos últimos tramos. Al poder lanzar flotadores con barriga o bulbo, estos
llegan a gran distancia con menor esfuerzo y resistencia al aire. Las cañas inglesas de gran potencia nos permiten
lanzar a 70 o 90 metros flotadores de hasta 30 gramos, que superan el viento
fuerte, y si incluimos una aleta triple direccional (como las de las
flechas), con menor esfuerzo tendremos más precisión en el lance. Hoy en día
en las tiendas especializadas es fácil ver estos flotadores con aletas
incorporadas y varias clases de antenas intercambiables con los tres colores
elementales: rojo, amarillo y negro. Las cañas inglesas telescópicas han tenido poca
aceptación en nuestro país, siendo escasos los pescadores que las utilizan. Aunque hoy en día existen verdaderas maravillas
de cañas para la pesca a la inglesa, son recomendables las que tienen la
empuñadura de corcho y están provistas de entre 13 y 16 anillas. La línea. Cuanto más fina sea la línea, mejor
presentaremos al pez el cebo. Si usamos hilo del 0'10 o del 0'08 debemos
alargar el bajo de línea por lo menos un metro. Aunque muchos creen que para pescar a la inglesa
no es necesario el hilo sumergido (mal llamado "afondante") salvo
cuando hace viento, la verdad es que la mayoría de los buenos pescadores que
practican esta modalidad lo usan. Obtendrás más capturas y verás mejor la
picada con el hilo hundido. Este hilo debe mantenerlo siempre limpio para que
se sumerja enseguida, y después de lanzar lo hundiremos metiendo la punta de
la caña en el agua y dando unas cuantas vueltas de manivela. En las tiendas
especializadas hay productos para acondicionar estas líneas, suelen
denominarse en inglés "sinking". Una alternativa económica consiste
en mezclar un 30% de lavavajillas al limón con un 70 % de agua. Se pone sobre
una esponja atada convenientemente al reposacañas, y de ese modo al recoger
la línea pasa por la esponja, con este sistema un hilo normal se hunde
fácilmente. Sobre calidad de los hilos, hoy día la mayoría
de los que se comercializan son de excelente calidad, pero no hay que ahorrar
en lo principal para pescar: el hilo. Un carrete con hilo fino y bien relleno lanza el
flotador lejos sin problemas. Entendemos por hilos finos los que poseen un
diámetro de entre el 0'045 y el 0'10. Anzuelos. Deberán ser del 20 o del 18 como máximo, aunque muchos
fabricantes tienen anzuelos del 14 o 16 bastantes pequeños. Se prefiere que
sean cortos de pata para que así coma el pez sin notar nada extraño. Marca y
modelo se deja a libre elección del pescador. Flotadores.
La elección del flotador en la pesca a la inglesa es
fundamental para obtener buenos resultados. Hay tres factores que influyen
enormemente en la elección del flotador: la velocidad del agua, la distancia
a la que queremos pescar, y el viento.
Ten en cuenta que después de la picada debes
contar hasta tres, y entonces, tirar de la caña para enganchar al pez, sobre
todo cuando pesquemos con el cebo en el fondo. Es aconsejable utilizar flotadores no lastrados,
y a ser posible de pluma de pavo real. Recomiendo los no lastrados pues los
lastrados entran en el agua a una velocidad excesiva, y si ese flotador lo
lanzamos y sacamos constantemente os aseguro que los peces no están muy a
gusto con tanto ruido. Debemos frenar la caída del flotador antes de
que este llegue al agua, para así no tener enredos en el bajo de línea. Esto
se consigue frenando la caída del aparejo antes de tocar el agua con un
ligero tirón. Se recomiendan flotadores que aguanten plomos de
la serie BB (2) o AAA (3). Como he dicho, los ideales son los de pluma de
pavo real, aunque hoy día existe en el mercado una gran gama de flotadores de
madera de balsa, plástico, poliuretano, anea, etc. Lanzado. Antes de entrar en
teorías acerca de cómo debe realizarse correctamente el lance en la pesca a
la inglesa; lo primero que deberá tener en cuenta el pescador es que el
lanzamiento siempre debe realizarse de forma mecánica, de manera que siempre
se desarrolle de la misma forma y con el mismo "tempo". En el lanzado conviene
que nuestro cuerpo se mantenga erguido (tanto si el lance se hace estando
sentados como si lo hacemos de pie). Podemos describir las
diferentes fases del lanzado de la siguiente forma (descripción para
diestros):
Devolviendo al
agua unos barbos pescados a la inglesa en el embalse de Argos, Calasparra. |
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© Jesualdo Martínez Molina.
2002. |