Hay dos clases de predicados, denominados predicado nominal y predicado verbal. El predicado nominal, para constituirse, necesita un sintagma verbal de este tipo: ser o estar + atributo. El atributo puede ser un sintagma nominal, un adjetivo o un sintagma nominal con preposición. Los verbos ser y estar se denominan verbos copulativos. El predicado verbal se constituye con un verbo cualquiera, acompañado o no de complementos. El núcleo de un predicado verbal es el verbo.
Los verbos copulativos
Son semánticamente vacíos. Es el atributo el que aporta la significación. El verbo se limita a escer un vínculo o cópula entre el sujeto y el atributo, que les obliga a concordar en género y número. Otros verbos, en ocasiones, pueden funcionar como copulativos: parecer, semejar. De la misma manera, los verbos ser y estar no siempre funcionan como copulativos; esto ocurre cuando se pueden sustituir por otros verbos cargados de significación.
Oraciones con complemento predicativo
Llamamos complemento predicativo a aquellos atributos que aparecen con verbos no copulativos. En este caso, su núcleo es necesariamente un adjetivo, que puede concordar con el núcleo del sujeto o con el núcleo del complemento directo.
Los complementos del verbo en el predicado verbal
Salvo los adverbios, todos los complementos del verbo son sintagmas nominales.
El complemento directo del verbo es un sintagma nominal que exigen los verbos transitivos. El C. D. se puede sustituir por lo, la, los y las cuando es de cosa, y por le y les cuando es de persona.
El complemento indirecto del verbo
Es un sintagma nominal precedido por la preposición a, que pueden llevar tanto los verbos transitivos como los verbos intransitivos. Se puede sustituir por los pronombres le y les.
En ocasiones esas sustituciones del C. D. y del C. I. dan lugar a los fenómenos conocidos como laísmo y leísmo. Cuando el pronombre le está seguido de otro de los pronombres, el primero se convierte en se.
El complemento circunstancial
Puede desempeñar esta función un sintagma nominal, con o sin preposición, un adverbio o un gerundio. El verbo puede no llevar complemento circunstancial o puede llevar varios.
Los adverbios
Son palabras invariables que acompañan al verbo, sirviéndole de complementos circunstanciales; aunque también, en especial los de cantidad, pueden ser complementos del adjetivo o de otro adverbio. Hay adverbios simples, compuestos y locuciones adverbiales.