Bolonia para los hijos de los asalariados
(Respuesta a “Bolonia para novatos”, de Pello Salaburu, EL CORREO, 22
de Noviembre de 2005)
Estimado Pello Salaburu, como
podrá comprobar, sus esperanzas se han materializado en estas líneas, en las
que trataré de mostrarle tanto mis posicionamientos, como los de la
organización a la que pertenezco, y por supuesto, otra verdad sobre el Espacio
Europeo de Educación Superior (EEES).
La convicción con la que personas
de diferentes organizaciones hemos apostado por la información y la
movilización en toda Europa, viene determinada en gran parte por nuestra conciencia
de clase, la prole de un trabajador sabe como ninguna, cuales son las
consecuencias de ciertas políticas aplicadas en diferentes sectores de la
economía, una parte de la sociedad, se verá excluida de la universidad, no
porque haya ninguna ley que se lo prohíba, sino porque jamás podrá contar con
dinero suficiente para poder continuar estudiando, o porque en caso de contar
con él, será gracias a un sacrificio aún mayor por parte de familia, o a un
crédito a 20 años, como eso “idílico” modelo norteamericano que alguna gente,
sin ruborizarse, nos pone como ejemplo. Y lo sabemos, Señor Salaburu, no por
creencias, sino por algo mucho más científico, como es la lectura de diferentes
documentos de quien realmente tiene el poder, que no es el pueblo, sino una
pequeña parte de la sociedad, los grandes empresarios.
Tiene usted razón en que el EEES
sienta las bases para que los títulos puedan ser reconocidos en otros países
europeos, pero yerra profundamente si cree que esta es la base del conflicto;
todo proyecto, por muy nefasto que sea, debe contener una parte mínimamente
presentable sobre la que hacer propaganda, obviando las partes mas lesivas para
la gente a la que se quiere convencer, expresado de otra forma, decirle lo que
le puede parecer bonito a la gente, pero callar sobre lo que pueda atacar sus
intereses particulares. Ha pasado de puntillas sobre el tema de la
privatización, rebajándolo a una creencia infundada, y sin dar ni una sola
prueba de que esto no será así, no podrá convencer a nadie sin argumentos, y
precisamente, con el objetivo de que usted entienda, o al menos respete mi
posicionamiento sin considerar que he sido manipulado, voy a expresarme sobre
dos cuestiones.
1º-De las 140 titulaciones
ofertadas actualmente, serán eliminadas 63, lo cual supone una reducción de un
45%, no sólo nadie ha invitado a las personas estudiantes de dichas carreras a
dar su opinión al respecto, sino que si siquiera se les ha informado de nada,
estamos hablando de un plan que se hace de espaldas al pueblo, a los
estudiantes, incluso de espaldas a los profesores y las universidades. Si bien
no viene detallado “en Bolonia” esto, es una consecuencia directa, es decir,
hay una relación.
2º-En el “Acuerdo General sobre
Comercio y Servicios “, aprobado por la OMC en el año 2000 se estipula la
progresiva privatización de los servicios públicos para el comercio
internacional. De hecho, hay un apartado especifico en el que se trata la
educación, tal y como usted podrá comprobar si visita la página web de la
citada organización.
Es conveniente añadir, que el gran
capital monopolista europeo, reunido en la European Round Table (45 grandes
compañías de Europa), en un informe del año 1989, afirmaba que“se considera
a la educación y la formación como inversiones estratégicas vitales para el
futuro de la empresa”.
Pero quizá, lo mejor tara entender que pasará con las tasas, es leerse
en la web de la Universidad de Oviedo el “Plan Estratégico de la Universidad
2005-2010” del rector, presidente de la Conferencia de Rectores de las
Universidades Españolas (CRUE), Juan Vazquez, en el que el apartado 4.4.6
establece “la imputación progresiva de los costes reales a los usuarios
finales”. Básicamente, dicho informe, viene a decir lo que ya se está
haciendo en otros países europeos, como Francia o Alemania, que
progresivamente, se aumente el coste de la matricula universitaria, hasta que
en un año determinado (2010), paguemos íntegramente los costes que ocasionamos,
eso, significa la liquidación de la universidad pública, algo que las personas
que salimos a la calle el día 17, no vamos a permitir.
En este sentido, una de las personas que mejor razonan la finalidad de
todo este proceso, es María Teresa Alonso, responsable del EURES (INEM Europeo)
que en una entrevista realizada por LNE
el pasado 12-XII-04, afirmó que “En España la situación está muy mal, la
tasa de paro es más elevada que en otros países, entre otras cosas porque nos
sobran universitarios que en muchos casos tienen que irse fuera. Mucha veces los padres
piensan que si sus hijos no estudian una carrera es una desgracia, pero no es
así.”
Señor Salaburu, sobran universitarios, y cuando las personas con
menores recursos no puedan acceder a la educación una vez finalizado el proceso
de privatización, ya no sobrarán por no estar matriculados. Una universidad a
la que sólo la élite económica pueda acceder, no es otra cosa que una
universidad elitista, y entiendo que usted ser sorprenda ante afirmaciones como
esta, pero están bien fundadas las sospechas.
3º-Sabe usted tan bien como cualquier profesor o estudiante
universitario, que por mucho que se cambie la forma de evaluación, y ahora
tengamos trabajos individuales, exámenes periódicos, laboratorios, las
diferencias con el anterior modelo serán escasas, se ha cambiado todo para que
no cambie nada. Un simple ejemplo, no ha habido variaciones significativas en
el fondo de biblioteca, algo necesario si aumentan los trabajos individuales,
eso significa, que ahora, tendremos que hacer trabajos con libros que nos
veremos obligados a comprar, y no precisamente a precios subvencionados.
Son muchos los cambios necesarios, entre otras cosas, de mentalidad a
la hora de trabajar, tanto de profesores, como de alumnos, y no creo que ayude
a estos últimos, que estos nuevos modelos, en vez de introducirse en primer
curso, se haga en segundo o con asignaturas sueltas tal y como ha sucedido en
alguna facultad de la UPV/EHU. Se nos reconocerán los diplomas y títulos, y eso
será lo poco que habrá cambiado, no hay más que ver el porcentaje de personas
matriculadas en asignaturas que funcionan “ a la europea” que continúan sin
asistir a clase, preparándose la asignatura por libre con apuntes de otra
persona o financiando a las academias.
Es necesaria una reforma en la
enseñanza universitaria, en eso parece estamos de acuerdo, como estudiante, me
mostraré partidario de cualquier nuevo plan que favorezca la critica, la
autocrítica, el ser capaz de analizar e investigar diferentes temas y
explicarlos a los compañeros de clase, pero sólo si se cuenta con los
estudiantes, cosa que ahora no se hace, y jamás al precio de la liquidar la
enseñanza pública.
Alejandro García García
Responsable de Organización de
Izquierda Universitaria – Unibertsitateko Ezkerra