De ruta por pueblos de Burgos y Palencia
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Nuestro recorrido por algunos pueblos de las regiones burgalesa y palentina se centra en una ruta que ha sido vía de peregrinación de miles de devotos cristianos durante siglos, el Camino de Santiago, y el río Pisuerga, fuente de vida que nace en la cordillera cantábrica y desemboca en el río del oro, el Duero. Pueblos con varios siglos de historia, de los cuales son reflejo los numerosos restos arquitectónicos, son legado de las distintas generaciones y culturas que poblaron esa zona, desde los romanos hasta los habitantes de la alta Edad Media.
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| Arco gótico de Sasamón
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Antes de entrar propiamente en la Ruta Jacobea, vamos a visitar Sasamón, un pueblo situado a 30 Km de Burgos que domina la llanada por donde discurren el Brullés y el Odra. Su origen se pierde en la prehistoria y parece que Segisamón es su nombre céltico, con significado de victoria.
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| Puente semienterrado
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El emperador Augusto estableció aquí su cuartel general puesto que pasaba la vía Zaragoza-Burdeos a Astorga. Próspera también fue en la alta Edad Media, donde alcanzó el rango de sede episcopal, y sus restos de la muralla y una puerta, mosaicos
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| Claustro gótico de Santa María la Real
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y descubrimientos de hasta la época celtibérica así lo demuestran.
Santa María de la Real tiene empaque catedralicio, con bellas portadas, siendo su disposición interior de cinco naves con crucero, que alberga un museo de tallas -algunas de Diego de Siloé- y tapices. El claustro adjunto, del gótico más distinguido y señorial, se atribuye a Juan de Colonia.
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| Arco sobre el Camino
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Caminando ahora por la senda del caminante creyente, en la provincia de Burgos nos encontramos, poco antes de llegar a Castrojeriz, con el antiguo monasterio de San Antón. La Orden Antoniana, fundada en 1093 por el francés Gassón, levantó aquí una espléndida obra para atención de los peregrinos, especialmente de los atacados del fuego sacro o de San Antón, extraña enfermedad aparecida en Europa en el siglo X.
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| Ruinas de San Antón
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Los Antonianos, extinguidos en España desde 1787 ponían en un nicho, frente a la portada, siempre un jarro de vino y una hogaza de pan de centeno; los peregrinos calmaban así su sed y hambre, y con el cornezuelo del centeno mitigaban el ardor de la enfermedad. El pórtico se estima en el siglo XIV, ojival y con riqueza estuaria de arquivolta séxtuple. La iglesia constó de tres naves, la mayor de cincuenta y seis metros. Hacia el mediodía se aprecian restos de construcciones anteriores al gótico. El los lienzos campean escudos del delfín (del Delfinado, patria del fundador) y del Águila de Alemania, donde la Orden era protegida imperial. Un desolado silencio se abate hoy sobre esta obra de caridad.
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| Ventana gótica
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| Detalle de ruinas
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| Restos de ábside
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| Vista de Castrojeriz
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Castrojeriz es antiguo poblado celtibérico romanizado y actualmente una de las villas más celebradas de Castilla la vieja y de todo el Camino Santo. Su nombre puede significar Campamento del César, ya que anduvo por aquí ordenando las cosas en beneficio de Roma. O Campamento de Sigerico (Castrum Sigerici), rey godo o caudillo repoblador.
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| Nuestra Señora del Manzano y castillo
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Castrojeriz ha sido un lugar clave en la estrategia defensiva frente a los musulmanes, y su buena situación en la red viaria le favoreció un cierto desarrollo durante siglos.
Su principal calle-camino, de casi kilómetro y medio de longitud, bordea el cerro sobre el que se yerguen todavía las ruinas del castillo medieval. Al final de la Edad Media había siete hospitales.
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| Iglesia de San Juan
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Entre sus varios monumentos arquitectónicos cabe destacar la colegiata de nuestra Señora del Manzano de estilo románico-ojival, con preciosas tallas; el castillo en lo alto del otero, desde donde se divisa una gran llanura y los inicios de la cordillera cantábrica, fue levantado por los romanos. El reconquistador Nuño Núñez lo rehabilitó y amplió durante la Edad Media, siendo una de las fortalezas más importantes de Castilla. Entre la colegiata y el castillo, en la falda del otero, se situaba la ciudad romana.
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| Detalle de ventana en San Juan
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La iglesia de san Juan impresiona por su esbeltez y su aspecto castrense en líneas románicas ojivales. En disposición de tres naves con crucero, el interior tiene palmeras de las columnas
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| Puente romano. Al fondo, Castrojeriz
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a las bóvedas de crucería múltiple. El retablo mayor pertenece al siglo XVIII y son meritorias sus tallas y relieves. Múltiples linajes han escojido esta iglesia para su enterramiento, en el que sobresale por la belleza del sarcófaco el de don Juan de García Gallo. El claustro adyacente se construyó en el siglo XIV, de columnas pareadas con capiteles sencillos, y un artesonado con pinturas de las armas reales y de la nobleza y bustos de caballeros.
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| Camino de Santiago por Mostelares
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Continuando por el camino de Santiago, y tras escalar y descender el alto de Mostelares y saciar el viajero su sed en la Fuente del Piojo, descendemos hacia la vega del río Pisuerga, pasando cerca de la localidad de Itero del Castillo. El Pisuerga era el límite entre los antiguos reinos de León y Castilla; para salvarlo,
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| Puente Fitero sobre el río Pisuerga
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Alfonso VI ordenó realizar un puente en el mismo lugar donde se levanta el actual, el Puente Fitero. Ántes de llegar a el, pero muy cerca, los caminantes podían encontrar refugio en el Hospital de San Nicolás, fundado por el conde Nuño Pérez de Lara en 1174. Actualmente restaurado y en funcionamiento por la órden Compostelana de italia,
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| Ermita San Nicolás
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se basa en las antiguos restos de su iglesia y nave septentrional de un edificio iniciado en el siglo XIII que sería reacondicionado como ermita entre 1711 y 1721.
El puente romano Fitero, o Ponteroso, es de once arcos, algunos de ellos góticos, con renovaciones en los siglos XVI y XVIII. Cruzándolo en el sentido de peregrinación abandonamos la provincia de Burgos y entramos en de Palencia.
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| Ermita y puente, hacia tierras palentinas
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| Peregrinos a Santiago de Compostela
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| Vista del puente desde la orilla palentina
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| Salida del puente.Al fondo, monte Mostelares
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| Cartel camino
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| Mirador en el puente
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| Detalle del puente
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| Vista del pueblo
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El primer pueblo del Camino en la provincia de palencia es Itero de la Vega. Sus orígenes se remontan a épocas anteriores a la españa romano-cristiana, cuando los vacceos fueron unas de las tribus más famosas, con su capital en Palencia. Del paso de la romanización por esta zona quedan restos como los mosaicos de las villas romanas de La Holmeda y Quintanilla de la Cueza, y puentes como el puente de los picos o el de Fitero.
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| Rollo de justicia
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Fue también el primer pueblo del antiguo reino leonés. Obtuvo, junto con otros puelos de la zona, fueros especiales otorgados por el conde Fernán Mentález alrededor del año 900, repoblando así las behetrías. En estas riberas del pisuerga se libraron luchas por los territorios de Castilla y León en el siglo XI, y fueron tierras por las que campó el Cid Campeador. Hay un punto discutido sobre la fundación de la Orden de Calatrava en las cercanías del pisuerga, encontrandose restos importantes en la ermita de San Nicolás.
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| Iglesia. Vista posterior
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En 1529 se levantó el Rollo de justicia, situado en la plaza del Pilar, símbolo de soberanía independiente. La iglesia parroquial de San Pedro se construyó durante el siglo XVI sobre otra anterior del siglo XIII. Algunas de sus esculturas y monumentos funerarios son dignos de visita. En la actualidad, el pueblo dispone de un edificio habilitado en un cómodo albergue para peregrinos, situado delante de la iglesia, así como un parque de descanso junto la ermita de la Virgen de la Piedad.
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| Itero en las navidades de 1996
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| Palomar en el pueblo
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| Itero nevado
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Es aquí donde hacemos un alto en el camino de nuestro relato, en donde podemos disfrutar de la hospitalidad de este pueblo y de los hermosos paisajes que ofrecen sus cercanías, creados por el río Vallarna en su desembocadura en el Pisuerga y toda su ribera; y por los amplios campos de castilla, cuya horizontalidad solo se ve interrumpida por los chopos castellanos, como describe el poeta Machado en su obra Campos de Castilla.
Fotografías de Arturo Franco Texto y diseño de Iván García Puebla
Abril de 2003
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