Los eclipses lunares

ASTRONOMIA

LOS ECLIPSES LUNARES


EL ORIGEN DE UN ECLIPSE

En la fase de luna llena, la Luna, la Tierra y el Sol se encuentran alineados. Puede suceder que la alineación de los tres cuerpos sea casi perfecta, y que la Tierra tape total o parcialmente la luz solar directa que recibe la Luna. Cuando esto se produce, ocurre un eclipse lunar.

Analizando los movimientos de la Luna, de la Tierra y del Sol, cada uno en relación a los demás, podemos establecer que los eclipses se producen de igual forma aproximadamente cada 18,6 años (este ciclo llamado Saros ya era conocido por los antiguos sacerdotes caldeos).

Cada año se producen dos eclipses de Luna por término medio. Algunos sólo son penumbrales, es decir, solo se proyecta una ligera sombra indefinida. Otros en cambio, son parciales, cuando se proyecta la sombra terrestre sólo en parte. Y por último, en los eclipses totales, la Luna se ensombrece gradualmente hasta quedar completamente a oscuras.


LA OBSERVACIÓN DE UN ECLIPSE

Debido a que el diámetro de nuestro planeta es mucho mayor que el de la Luna, el tránsito de la Luna por la sombra terrestre puede durar varias horas, mientras que la fase de totalidad dura hasta 1 hora y 40 minutos (en los eclipses solares su duración es de unos pocos minutos).

Los eclipses de Luna son muy hermosos por las diversas tonalidades que muestra nuestro satélite a medida que se adentra en la sombra. Estos cambios de color, empiezan con unos tonos rojizos, luego gira hacia el marrón y al final presenta un color verdoso o azulado. Estos cambios de tonalidad son devidos a fenómenos relacionados con la refracción de la luz solar en la atmósfera terrestre, que impide que la sombra sea completamente oscura.

La mejor forma de observar un eclipse de Luna es a simple vista o con unos simples binoculares.

LOS NOMBRES DE LAS ESTRELLAS

Las estrellas más brillantes del cielo tienen nombres propios cuyo origen es por lo general árabe. Esto se debe a que durante los siglos oscuros del principio de la Edad Media, cuando en la Europa cristiana la cultura, y sobre todo la cultura científica, retrocedió hasta olvidar o incluso rechazar los conocimientos griegos, las ciencias, y en particular la astronomía, siguieron siendo cultivadas en el mundo islámico.

Algunos nombres árabes de estrellas son, por ejemplo:
Aldebarán (Al Dabaran = "el que sigue"), Algol (Al Ghul ="el diablo") y Mizar ("El cinturón"). También los hay de origen griego cómo es Arturo (Arctourus="el guardián") y de origen latino como Spica ("la espiga de trigo").

Hay más de un millar de estrellas con nombre, pero los astrónomos sólo utilizan los nombres propios en el caso de unas pocas estrellas célebres, como Sirio, Betelgeuse y Algol.

CATÁLOGO DE BAYER

La denominación generalmente empleada para las estrellas observables a simple vista consiste en letras griegas o latinas, según el sistema utilizado en el atlas estelar que Johannes Bayer publicó en 1603. A la estrella más brillante de cada constelación se le asigna la primera letra del alfabeto griego: alfa (a); a la segunda en brillo, la segunda letra, beta (b), y así sucesivamente.
Una vez agotado el alfabeto griego, en letras minúsculas, se pasa al latino, también en minúsculas. Sin embargo, no siempre se sigue rigurosamente el orden de luminosidad. En algunas ocasiones, las letras siguen la silueta de la figura mitológica de la constelación.

CATÁLOGO DE FLUMSTEED

Alternativamente, se emplea la numeración presentad en un catálogo publicado por el astrónomo John Flamsteed a principios del siglo XVIII. Los números de Flamsteed se asignan por orden creciente de oeste a este, volviendo a comenzar a partir de 1 para cada constelación.

LA CONCLUSIÓN

A la letra de Bayer o al número de Flamsteed le sigue el genitivo del nombre latino de la constelación, por ejemplo, alfa Oronis, epsilon Lyrae... o bien, 58 Oronis, 4 Lyrae. En lugar del genitivo, se utliza a veces el nombre de la constelación. Así, por ejemplo, se escribe gamma Vir o epsilon UMi. Se puede emplear también el nombre en español de la constelación: alfa de Orión o gamma de Virgo.