Los dueños del Mediterráneo y del comercio
Citados únicamente en La Odisea, La Ilíada y en algunos pasajes de la Biblia, el pueblo fenicio se extendió en el actual Líbano, hacia el año 1200 a. C. Fueron unos excelentes mercaderes
Hay quienes afirman que los fenicios no existieron, que son un invento de los griegos. ¿Por qué dicen esto? Pues porque ni ellos se reconocían como pueblo. Tampoco existió nunca un lugar llamado Fenicia. Sólo hubo ciudades independientes, más interesadas en el comercio que en erigir un imperio.
Cada una de estas ciudades (Biblos, Sidón, Tiro) era como un Estado, con sus leyes y su gobierno propio. Estaban situadas en la actual costa sirio-libanesa, una zona donde había grandes bosques de cedro, madera muy apreciada en la Antigüedad.
Se les llama fenicios desde el año 1200 a. C., cuando decidieron tomarse el mundo por montera y expandirse por el Mediterráneo, porque si de algo tienen fama es de excelentes navegantes, mercaderes, artesanos, exploradores y constructores navales.
Tenían un grave problema: la falta de fronteras bien definidas y el hecho de ser una tierra de paso, muy estratégica. Sus poderosos vecinos, los hititas, Egipto, Israel, los griegos... envidiaban sus riquezas y de vez en cuando les atacaban y saqueaban. Pero Fenicia era fuerte y salía bien parada de todos los ataques. Era más fuerte en el mar que en la tierra.
Las ciudades principales se turnaron el poder. Así, Biblos fue la primera en adoptarlo, seguida de Sidón. A lo largo de los cinco siglos en que Sidón mandó sobre el resto, comenzaron a colonizar el Mediterráneo oriental (Chipre, Creta y Rodas).
Después la hegemonía pasó a manos de Tiro. Durante este periodo (hacia el 1200 a. C.), los fenicios llegaron a la península Ibérica, su mayor centro de colonización en el Mediterráneo occidental, desde donde controlaban el comercio de la zona.
Los asirios y los babilonios se encargaron de que Tiro decayera. Cartago (en Túnez) le sucedió en la supremacía del mundo fenicio.
La reina indiscutible del mar, la nave trirreme, permitió los grandes viajes
hay quienes afirman que los fenicios no existieron, que son un invento de los griegos. ¿Por qué dicen esto? Pues porque ni ellos se reconocían como pueblo. Tampoco existió nunca un lugar llamado Fenicia. Sólo hubo ciudades independientes, más interesadas en el comercio que en erigir un imperio. Cada una de estas ciudades (Biblos, Sidón, Tiro) era como un Estado, con sus leyes y su gobierno propio. Estaban situadas en la actual costa sirio-libanesa, una zona donde había grandes bosques de cedro, madera muy apreciada en la Antigüedad. Se les llama fenicios desde el año 1200 a. C., cuando decidieron tomarse el mundo por montera y expandirse por el Mediterráneo, porque si de algo tienen fama es de excelentes navegantes, mercaderes, artesanos, exploradores y constructores navales. Tenían un grave problema: la falta de fronteras bien definidas y el hecho de ser una tierra de paso, muy estratégica. Sus poderosos vecinos, los hititas, Egipto, Israel, los griegos... envidiaban sus riquezas y de vez en cuando les atacaban y saqueaban. Pero Fenicia era fuerte y salía bien parada de todos los ataques. Era más fuerte en el mar que en la tierra. Las ciudades principales se turnaron el poder. Así, Biblos fue la primera en adoptarlo, seguida de Sidón. A lo largo de los cinco siglos en que Sidón mandó sobre el resto, comenzaron a colonizar el Mediterráneo oriental (Chipre, Creta y Rodas).
Después la hegemonía pasó a manos de Tiro. Durante este periodo (hacia el 1200 a. C.), los fenicios llegaron a la península Ibérica, su mayor centro de colonización en el Mediterráneo occidental, desde donde controlaban el comercio de la zona.
Los asirios y los babilonios se encargaron de que Tiro decayera. Cartago (en Túnez) le sucedió en la supremacía del mundo fenicio.
ADEMÁS
ORIGEN. Los griegos llamaron a los fenicios phoenix, que quiere decir púrpura, porque inventaron este tinte que extraían del molusco llamado murex, muy abundante en las costas fenicias. OCASO. El declive de los fenicios se produjo en el 332 a. C., cuando Alejandro tomó la ciudad fenicia de Tiro, y en el 146 a. C., cuando Roma saqueó Cartago (otra ciudad fenicia). Después de estos sucesos, la Fenicia Oriental se incorporó al mundo griego, y la Fenicia Occidental al mundo romano.
SACRIFICIOS. Los fenicios ofrecían sacrificios a sus dioses para honrarlos. Pero no cualquier cosa, sino nada menos que vidas humanas. Uno muy famoso era el molk, donde las víctimas eran niños.
ENLACES:
http://fyl.unizar.es/HAnt/Hispania/Fen.Graf.html
FENICIOS Y CARTAGINESES EN LA PENINSULA IBERICA
http://www.ctv.es/iveh/cp/seccion/carpetgeneral/artes/atrasos/artatras/artatras2.html