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BIOGRAFIAS siglo XIX |
(El Escorial, Madrid, 1784-Madrid, 1833) Rey de España, hijo de Carlos IV y de María Luisa de Parma, que ocupó el trono desde 1808 hasta 1833. Educado por Escoiquiz, observó durante su infancia el ascenso de Godoy, con el que nunca simpatizaría; ya mayor, intervino en diversas conjuras contra el poderoso ministro. Tras el motín de Aranjuez, Godoy fue destituido, Carlos IV abdicó en su hijo y Fernando VII empezó a reinar. Napoleón, deseoso de convertir España en un dócil aliado, convocó a padre e hijo en Bayona, donde consiguió que el rey devolviese la corona a Carlos IV y que éste abdicara en favor de José Bonaparte. Fernando fue enviado a Valençay, mientras se desarrollaba la guerra de la Independencia contra Napoleón; al finalizar ésta, retornó a España (1814) pasando por Cataluña hasta llegar a Valencia, donde emitió el decreto que invalidaba toda la obra constitucional de las Cortes de Cádiz, reinstaurando el absolutismo.
El alzamiento de 1820 obligó a Fernando a jurar la citada Constitución (1820), empezando el llamado trienio constitucional, etapa enturbiada por las protestas de la oposición ultraconservadora y sofocada con la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis (1823) del ejército francés. Fernando VII, apoyado por la Santa Alianza, se libró del gobierno liberal y empezó la llamada década ominosa.
Su despotismo moderado no gustó a los acérrimos conservadores: la Inquisición no fue restablecida y los voluntarios realistas no habían recibido sus recompensas. Esto motivó la creación de un grupo heterogéneo de descontentos (antiguos guerrilleros absolutistas y clérigos del interior de Cataluña), cuya oposición, concretada en la Junta Superior de Gobierno del Principado de Cataluña, fue reprimida rápidamente.
En 1830 promulgó la Pragmática Sanción, con la cual su hija era reconocida como heredera al trono; la muerte de Fernando provocó un pleito de sucesión entre los partidarios de su hermano, el infante Carlos, y los de Isabel, lo que dio origen a las guerras carlistas.
(Corte,Córcega, 1768-Florencia, 1844) Rey de Nápoles (1806-1808) y de España (1808-1813). Hermano mayor de Napoleón I. Cuando éste fue nombrado emperador, él ocupó el trono de Nápoles, una vez depuestos los Borbones. En 1808 ocupó el trono de España, pero pronto tuvo que huir ante el desastre que sufrieron las tropas francesas ante las españolas en la batalla de Bailén. No reinó efectivamente hasta el año 1809, en que volvió a España. Los españoles sólo vieron en el nuevo rey impuesto por Napoleón a un intruso francés, al que pronto apodaron con el sobrenombre despectivo de Pepe Botella. A lo largo de su reinado hubo de afrontar un angustioso y paralizante problema financiero. Además, las tropas francesas eran constantemente hostigadas por las guerrillas españolas, con lo que el monarca nunca se sintió seguro en su trono. La batalla de Vitoria (1813), cuyo resultado le fue adverso, puso fin a su efímero paso por el trono.
María Cristina de Borbón (1806-1878),
reina consorte (1829-1833) y regente de España (1833-1840). Hija del rey Francisco I de Nápoles, se casó con su tío Fernando VII, con el que tuvo dos hijas: Isabel —la futura Isabel II— y Luisa Fernanda. A la muerte del rey (1833) se apoyó en los liberales para defender los derechos sucesorios de Isabel II frente a su tío don Carlos María Isidro de Borbón, sustentado por los tradicionalistas (primera Guerra Carlista, 1833-1839). Mediante el Estatuto Real (1834) concedió algunas libertades, pero los progresistas exigieron un constitucionalismo pleno (Constitución de 1837). Tuvo que entregar la regencia a Espartero y exiliarse (1840). Se casó con Fernando Muñoz, en un matrimonio morganático (plebeyo); vuelta del exilio (1843), aun poseyó cierta importancia política, pero los dudosos negocios de su marido la obligaron a exiliarse de nuevo (1854). Murió en Sainte-Adresse (Francia).
Martínez de la Rosa, Francisco (1787-1862),
político y escritor español, presidente de gobierno (1822; 1834-1835). Nació en Granada. Diputado liberal en las Cortes de Cádiz, fue desterrado tras la restauración absolutista de Fernando VII. Durante el Trienio Liberal (1820-1823) fue elegido diputado y nombrado presidente del gobierno desde febrero hasta julio de 1822; de nuevo, a la vuelta del absolutismo, fue desterrado.
En 1834 la regente María Cristina de Borbón le nombró presidente del Consejo de Ministros para asegurar el apoyo de los liberales a su hija Isabel II. Elaboró el Estatuto Real, inspirado en la Carta Otorgada de Luis XVIII de Francia. Con él, se establecía un sistema político moderado que reservaba a la Corona toda iniciativa legal, reducía la libertad de prensa y asociación, e introducía el sufragio restringido. Este moderantismo fue contestado por sectores más liberales, que provocaron su dimisión (1835). Volvió a la política en 1844 como ministro de Estado. Fue también embajador en Roma y París, y presidente del Consejo de Estado (1858).
Autor de numerosas obras de teatro, como el drama histórico La viuda de Padilla (1814), de poemas (recogidos en Poesías, 1833) y de varias novelas (como Doña Isabel de Solís, 1837), escribió a su vez dos textos políticos: El espíritu del siglo (1835) y Bosquejo de la política de España (1855). En 1839 se le eligió director de la Real Academia Española.

(Cádiz, 1790-Madrid, 1853) Político español, cuyo verdadero nombre era Juan Álvarez Méndez .En 1820 apoyó la sublevación de Rafael de Riego, a consecuencia de lo cual en 1823 tuvo que exiliarse a Gran Bretaña, donde se enriqueció. El Gobierno español lo llamó en 1835 para reorganizar la hacienda pública durante el mandato del conde De Toreno. En septiembre del mismo año se convirtió en presidente del Gobierno. Destacaron de su gestión la concesión de préstamos por la banca francesa, el alistamiento militar general y la desamortización de los bienes eclesiásticos. Destituido en 1836, volvió a ocupar la cartera de Hacienda en el mismo año tras el motín de La Granja. Ministro con Espartero (1842), tuvo que exiliarse tras la caída de éste. A su regreso a España en 1847, no volvió a la política.
(Granátula de Calatrava, 1793-Logroño, 1879) Militar y político español. En 1815, tras ser ascendido a capitán, marchó a América con el ejército del general Morillo. Intervino en Venezuela y Panamá combatiendo contra los independentistas y empezó a interesarse por las ideas liberales; ascendido sucesivamente hasta el grado de brigadier por méritos de guerra, regresó a España en 1823 y contrajo matrimonio con Jacinta de Martínez Sicilia.
Partidario de Isabel II, cuando en 1833 estalló la primera guerra carlista, se trasladó con su ejército a Valencia para combatir a los absolutistas. General en jefe del ejército del Norte y capitán general de las Provincias Vascongadas, en 1836. Tras la victoria de Luchana (1836), que le mereció el título de conde de Luchana, al que uniría los de duque de la Victoria y duque de Morella, derrotó a los carlistas que intentaron ocupar Madrid.
Al finalizar la primera guerra carlista, colmado de honores, emprendió la actividad política, primero ocupando la presidencia del gobierno provisional y luego, tras el exilio de la reina María Cristina, como regente único del reino. Sus desaciertos como director de la política del país, junto con la cruel represión de la insurrección de Barcelona en 1842, le aislaron de cuantos le habían admirado y provocaron la insurrección de 1843, liderada por su máximo enemigo, Narváez. Escapó a Inglaterra y permaneció en el destierro, en Londres, hasta que en 1848 Narváez le permitió regresar a España. Llamado por Isabel II, presidió el Gobierno durante el bienio progresista (1854-56).
(Madrid 1830-París 1904) Reina de España. A los tres años fue proclamada reina y a los trece declarada mayor de edad. Durante la infancia de Isabel, su madre la reina María Cristina, cuarta esposa de Fernando VII, ejerció la regencia. En 1840 asumió la regencia el general Espartero, hasta 1843. La primera regencia coincidió con la primera guerra carlista, emprendida por los partidarios de Carlos María Isidro, tío de Isabel.
Su reinado se puede dividir en tres etapas. La primera fue la llamada década moderada, entre 1843 y 1854, durante la cual se desarrolló una significativa labor administrativa y jurídica, y se promulgó la Constitución de 1845. Las figuras más destacadas de ese período fueron Narváez, Donoso Cortés, Alejandro Mon y Juan Bravo Murillo. En 1854 un pronunciamiento inauguraría un breve paréntesis conocido como el bienio progresista, entre 1854 y 1856, en el que se alternarían en el poder los generales Espartero y O'Donnell. En 1856, tras la reacción moderada, Narváez y González Bravo volvieron a dominar la vida política del país, aunque la participación de la Unión Liberal de O'Donnell atenuó la situación. Durante ese período se perfilarían algunos de los rasgos característicos de la España moderna, como los ferrocarriles, el alumbrado con gas, ciertos aspectos urbanísticos, o elementos más anecdóticos, como los sellos de correos. El gobierno de González Bravo, caracterizado por un autoritarismo a ultranza, precipitó la revolución de septiembre de 1868, llamada la «Gloriosa» por sus contemporáneos, en la que participaron todos los partidos, a excepción del Partido Moderado, así como gran parte del Ejército. El matrimonio de Isabel II con su primo Francisco de Asís Borbón, duque de Cádiz, se celebró en parte por imposición de las potencias extranjeras. Desde el exilio en Francia, separada de su marido, con quien vivió un desastroso matrimonio, aspiró a volver al trono español, pero finalmente abdicó en su único hijo varón, Alfonso XII. Murió en el exilio parisiense.
(Santa Cruz de Tenerife, 1809-Biarritz, Francia, 1867) Militar y político español descendiente de la familia de los O'Donnell, que abandonaron Irlanda tras la batalla del Boyne, (1690) e hijo del general Carlos O'Donnell. Ingresó muy joven en el Ejército y tuvo un papel destacado en la guerra carlista, como combatiente del bando isabelino. En 1841 conspiró contra la regencia del progresista de Espartero y, tras la caída de éste, fue nombrado capitán general de Cuba (1843-1848). En 1854 encabezó una revuelta militar que le llevó a ocupar el cargo de ministro de Guerra. Poco después aprovechó la división de los progresistas y la indecisión de los moderados para crear un partido de centro que diera cabida a los descontentos de ambos bandos y evitara los radicalismos en política: la Unión Liberal. En 1856, con el control del ejército y el apoyo de la reina Isabel II, desplazó a Espartero y se hizo con el poder.
Su gobierno, que duró casi cinco años, estuvo caracterizado por una relativa estabilidad política a consecuencia del auge económico (ferrocarriles, carreteras, obras públicas, etc.), por una solución al problema de las inmensas propiedades de la Iglesia, y una serie de intervenciones oportunistas en Marruecos, en la Cochinchina y en México. O'Donnell mismo estuvo al frente de la victoriosa fuerza expedicionaria de la guerra de Marruecos (1859-1860), que contentó al Ejército, le proporcionó prestigio y le hizo acreedor al título de duque de Tetuán. Sin embargo, la falta de reformas de la Unión Liberal provocó su desintegración y la consiguiente caída de O'Donnell.
En 1865 volvió al poder, desde el que intentó atraerse a los liberales con una política conciliadora y liberalizante, pero en 1866 sofocó, con poco éxito, dos rebeliones. Tras los pronunciamientos de Prim en Villarejo y de los sargentos de San Gil, Isabel II le reemplazó, el mismo año, por el general Ramón Narváez, y O'Donnell se retiró a Francia. Su muerte, en 1867, privó a la reina de uno de sus mejores aliados; ésta fue depuesta un año después.
(Loja, 1800-Madrid, 1868) Duque de Valencia, militar y político español. Representante del Partido Moderado, fue acérrimo enemigo del general Espartero, del Partido Progresista, lo que le obligó a exiliarse a Francia durante la regencia de éste (1841-1843). Capitaneó entonces una lucha involucionista contra Espartero, contienda de la que resultó vencedor. En 1844 fue nombrado por la reina presidente del Consejo de Ministros, y se convirtió en el hombre fuerte del régimen de Isabel II. Durante su mandato se promulgó la Constitución de 1845, texto político representativo del Partido Moderado. Durante la época de gobierno moderado ocupó en otras dos ocasiones la presidencia del Consejo. Tras el bienio progresista llegó de nuevo al poder en 1856 y en 1864, hasta que en 1868 un grupo de generales se alzó contra Isabel II, y se formó un gobierno provisional, de carácter revolucionario y antimonárquico, presidido por Serrano.
Hasta su muerte fue la figura más destacada del Partido Moderado, la personalidad de mayor influencia de la política española, a quien se acudía en los períodos de crisis por sus dotes de implacable energía. Fue proverbial su dureza, de la que da fe su arenga al ejército de La Mancha: «Todos los que quieran más que esto que yo os he dicho, los que quieran menos o los que quieran otra cosa, son facciosos y hay que combatirlos». Una de sus mayores preocupaciones fue el reforzamiento del ejército y las fuerzas armadas. Precisamente por este carácter adusto, su tarea de gobierno no resultó excesivamente popular, pero su atenuada dictadura fue beneficiosa para la marcha del país en aquella época.
Alcanzó gran popularidad (1859-1860) por su intervención en la campaña de Marruecos y en las batallas de Sierra Bullones y Wad-Ras; como comandante de la expedición española, participó en la guerra de intervención de México, ocupando San Juan de Ulúa y Veracruz, y en 1862 impuso al Gobierno mexicano la firma del convenio de la Soledad, volviendo ese mismo año al Partido Progresista; pero sus fracasos en Valencia (1865), Villarejo (1866) y San Gil (1866), le obligaron a buscar apoyo demócrata (que consiguió con los acuerdos de Ostende en 1866 y de París en 1867). Tomó parte activa en la revolución de 1868, ejerció el poder como presidente del Consejo de Ministros, y tras los fallidos intentos de proclamar rey de España a Fernando de Portugal primero y luego a Leopoldo de Hohenzollern, consiguió la aprobación con el candidato Amadeo de Saboya; tres días antes de la llegada del nuevo soberano, Juan Prim fue asesinado por unos desconocidos en la calle del Turco, en Madrid.
(Isla de León, 1810-Madrid, 1885) Militar y político español. Tuvo una destacada actuación en la primera guerra carlista (1833-1840). Destinado a Barcelona para reprimir una revuelta popular (1842), se sumó posteriormente al pronunciamiento moderado-progresista de Prim y Narváez, que provocó la caída de Espartero. Ministro de Guerra con el progresista Olazaga, tras la mayoría de edad de Isabel II colaboró en la caída de éste al dar su apoyo a los moderados. Fue amante de la reina (1846-1847) hasta que Narváez lo destinó a Granada como capitán general (1847-1848).
Alentó el Manifiesto de Manzanares, de O'Donnell y Cánovas, se afilió a la Unión Liberal y colaboró en el golpe contrarrevolucionario de 1856. Fue capitán general de Cuba entre 1859 y 1863. En 1862 recibió el título de duque de la Torre. Ministro de Estado con O'Donnell (1867), encabezó la Unión Liberal y se acercó a los grupos conspiradores, lo que provocó su deportación. Sin embargo, el 19 de septiembre de 1868 desembarcó en Cádiz y, junto a Prim y Topete, lanzó el Manifiesto de España con Honra. Venció en Alcolea (septiembre de 1868) a las tropas gubernamentales al mando de Novaliches y entró en Madrid.
Presidió el Gobierno revolucionario provisional y las Cortes le nombraron regente del reino hasta la elección de un nuevo monarca. Ocupó la presidencia del Gobierno a la venida de Amadeo de Saboya (1870), poniendo fin a la sublevación carlista en el Norte. Conspiró contra la República, por lo que debió exiliarse. Tras el golpe de Pavía (1874) volvió, se hizo cargo interinamente del Gobierno y disolvió las Cortes. Delegó la presidencia del Gobierno en Zabala y ocupó la presidencia del Estado. Se trasladó al norte para sofocar la guerra carlista, pero allí le sorprendió el pronunciamiento de Sagunto del general Martínez Campos. Con la Restauración y la entronización de Alfonso XII, Serrano perdió su peso político.
rey de España (1870-1873). Amadeo de Saboya nació en Turín, hijo del rey de Italia Víctor Manuel II. Tras la Revolución de 1868, España pasó a definirse como una monarquía constitucional, pero la dificultad radicó en encontrar un monarca apropiado. Amadeo, duque de Aosta, aceptó el cargo. Su llegada coincidió con el asesinato de Juan Prim, su principal apoyo. La vida política española careció de estabilidad: conspiraciones republicanas y borbónicas, luchas personales entre los partidos leales, gobiernos efímeros, levantamientos carlistas (1872), atentados, separatismo en Cuba. Obligado a firmar la disolución del cuerpo de artilleros, anunció su abdicación a la Corona española (1873). Su mensaje a las Cortes (Parlamento) definió a los españoles como ingobernables. Amadeo volvió a Italia. Respetado, pero poco querido, había vivido aislado en un país para él incomprensible. Murió en 1890 en Turín.
(Cádiz, 1832-San Pedro del Pinatar, 1899) Político español. Participó en la revolución de 1868, pero se opuso a Amadeo de Saboya. Defendió el republicanismo individualista frente al federalismo socializante de Francisco Pi y Margall. Como ministro de Estado de la primera República y presidente (1873), combatió el carlismo y la insurrección cantonal de Cartagena hasta que el golpe del general Pavía (1874) que puso fin a la República. Diputado republicano en las Cortes de la Restauración (1876), fundó el Partido Posibilista (1880), que defendió la posibilidad de aceptar la monarquía. En 1893, tras la instauración del sufragio universal, consideró que sus objetivos se habían logrado dentro de la monarquía y propugnó disolver el partido. Se le considera el mejor orador del parlamentarismo español del s. XIX. Entre sus escritos destacan «La civilización en los cinco primeros siglos del cristianismo» y la novela «La hermana de la caridad».
(1819-1882), político español, presidente de la I República (1873). Nació en Barcelona, estudió derecho, obteniendo el título de abogado en 1844. Su actividad política se inició en 1840, cuando empezó a militar en el Partido Progresista. Tomó parte en los conatos insurreccionales de 1848 y al año siguiente ingresó en el Partido Demócrata. Diputado a Cortes (Parlamento) en varias legislaturas, en el Bienio Progresista (1854-1856) votó a favor de la república. En 1867 fue encarcelado por Ramón María Narváez y luego desterrado a Pamplona. Tras el triunfo de la Revolución de 1868, fundó el diario La Igualdad y se convirtió en uno de los dirigentes federales más destacados, alineándose en el sector llamado 'benévolo'. El 11 de febrero de 1873 fue elegido presidente de la recién instaurada I República española, debiendo enfrentar la hostilidad de radicales e intransigentes por lo que, abrumado, acabó por escapar a Francia. Durante la Restauración colaboró con Manuel Ruiz Zorrilla en pro de la unidad republicana.

(Barcelona, 1824-Madrid, 1901) Político español. Fue director del periódico «La Discusión» desde 1864, y tras su exilio en París entre 1866 y 1869, en el último año salió elegido diputado para las Cortes Constituyentes. Al proclamarse la primera República Española fue nombrado ministro de la Gobernación (febrero-junio de 1873), y desempeñó la presidencia entre junio y julio. De este último cargo acabó dimitiendo, superado por los acontecimientos, en la peor fase de la guerra cantonalista y ante el fracaso de su proyecto de Constitución. Tras la Restauración trató de comunicar vigor al Partido Republicano Federal, pero con escaso éxito. En 1890 fundó el periódico «El nuevo régimen», desde el que defendió sus ideas, al tiempo que sostenía la causa de la indepencia cubana.
Pi y Margall gozó de gran prestigio por su honradez y por el rigor y edicación con que se entregó a la causa política del federalismo. Vivió casi toda su vida de colaboraciones literarias y de traducciones. Sus principales influencias ideológicas fueron Proudhon, al que tradujo, Hegel y Feuerbach. Sus dos obras fundamentales son «La reacción y la revolución» (1854) y «Las nacionalidades» (1877). Póstumamente se publicó un epistolario (1911). Por su ideología era un anarquista que difería del anarquismo en la utilización de los medios para alcanzar su ideal. Aceptaba las estructuras de poder tal como se hallaban vigentes, y se mostraba partidario de darles un contenido democrático cada vez mayor. Por medio de estas reformas se proponía ir aboliendo más y más parcelas del poder del Estado. Era, pues, un anarquista filosófico, un demócrata, y un reformista en la práctica política. Dentro de esta idea de la revolución, la autoridad sería paulatinamente sustituida por el contrato entre las diversas fuerzas sociales, lo que iría armonizando los intereses.
Salmerón,
Nicolás
(1838-1908),
político e intelectual español, presidente de la I República (1873). Nació en Alhama la Seca (Almería). Estudió Derecho y Filosofía y Letras en Granada y Madrid, donde sufrió la influencia del krausismo a través de Julián Sanz del Río. Catedrático de Metafísica en la Universidad Central, perteneció al núcleo fundador de la Institución Libre de Enseñanza. Militó en el Partido Demócrata, erigiéndose en uno de los líderes del republicanismo federal durante el Sexenio Democrático (1868-1874). Legalista y conciliador en sus métodos, su acceso a la presidencia de la I República en julio de 1873 generalizó el movimiento cantonal, que combatió con energía. Su negativa a apoyar a Emilio Castelar el 2 de enero de 1874 —fecha en la que ya había dimitido como presidente de la República— abrió paso al golpe de Manuel Pavía, que le desprestigió como político. En la Restauración se exilió a París y colaboró estrechamente con Manuel Ruiz Zorrilla. Posteriormente fundó el Partido Centralista y recuperó su liderazgo entre los republicanos.

(Málaga, 1828-Santa Águeda, 1897) Político y escritor español. Al morir su padre, un maestro de escuela, atravesó una precaria situación económica. En 1845 se trasladó a Madrid, donde estudió derecho al tiempo que trabajaba en los ferrocarriles. En 1854 redactó el «Manifiesto de Manzanares», que contenía la declaración programática de lo que sería la Unión Liberal.
Tras participar en los preparativos de la Vicalvarada (la sublevación militar encabezada por Leopoldo O'Donnell que dio paso a la revolución de 1854), Cánovas fue elegido diputado y pasó, en 1858, a ocupar la Subsecretaría de Gobernación. Llegó a desempeñar la cartera de Gobernación con el gobierno de Alejandro Mon (1864) y más tarde, a las órdenes de O'Donnell, la de Ultramar (1865). Las posiciones que defendía en las Cortes eran conservadoras y se declaró contrario a los principios revolucionarios de los demócratas. En 1873 le fueron otorgados poderes absolutos para dirigir el partido que propugnaba la restauración de los Borbones en la persona del príncipe Alfonso, asumiendo poco después la presidencia del Ministerio-Regencia. Promovió la Constitución aprobada en 1876 y gobernó hasta 1881, fecha en la que fue sustituido por Mateo Sagasta, líder liberal. A fines de 1883 volvió al poder, pero en 1885, al morir Alfonso XII, tuvo que establecer, junto con Sagasta, un régimen basado en el «turno pacífico» de los partidos Conservador y Liberal. En 1895 accedió por última vez al gobierno, y era aún presidente cuando fue asesinado por el anarquista italiano Miguel Angiolillo.
Sagasta, Práxedes Mateo (1825-1903),
político español, presidente del gobierno (1870; 1871-1872; 1874; 1881-1883; 1885-1890; 1892-1895; 1897-1899; 1901-1902), una de las figuras políticas claves de la época y del sistema político conocido como Restauración. Nació en Torrecilla en Cameros (La Rioja). Por su profesión, ingeniero de caminos, llegó a Zamora como director de obras públicas y allí se convirtió en jefe local del Partido Progresista y jefe de la Junta Revolucionaria de 1854. Fue diputado en las Cortes (1854-1857 y 1858-1863). En 1866, tras colaborar en una intento de pronunciamiento militar a cargo de Juan Prim, se exilió a Francia. De regreso a España, en 1868, formó parte del gobierno provisional, creado tras la Revolución de ese año, como ministro de la Gobernación. En el gobierno de Juan Prim desempeñó las carteras de Estado y de Gobernación (1869-1870). Durante el reinado de Amadeo I de Saboya fue presidente del gobierno provisional (diciembre de 1870), más tarde de un gobierno que duró desde diciembre de 1871 hasta mayo de 1872, así como líder del Partido Constitucional y ministro de Gobernación en el gobierno de Francisco Serrano, duque de la Torre (enero-julio de 1871).
Aceptó la Restauración de la monarquía Borbónica, restablecida en la persona de Alfonso XII, después de haber encabezado un gobierno de transición (junio a diciembre de 1874) posterior a la finalización de la I República, en cuyos ministerios no participó. Constituyó el Partido Liberal Fusionista (1880), conocido como Partido Liberal, que accedió por vez primera al poder en 1881. Esta formación intervino, junto con el Partido Conservador, en el sistema de turno ideado por el líder de este último, Antonio Cánovas del Castillo. Durante su primera etapa en el poder (febrero de 1881-enero de 1884), se asentaron las bases de la reforma legislativa que se pondría en práctica a lo largo de su segundo mandato (noviembre de 1885-julio de 1890), periodo en el que el Partido Liberal llevó a cabo lo principal de su programa político modificador de la esencia conservadora de la propia Restauración: instituyó el sufragio universal y la libertad de asociación, pensamiento, reunión y expresión.
El siguiente turno de gobierno liberal (diciembre de 1892-marzo de 1895) facilitó la recuperación de la cohesión interna del partido, logrando además la adhesión al sistema de las principales figuras políticas no conservadoras. En 1897, tras el asesinato de Cánovas, Sagasta volvió a hacerse cargo del gobierno. Aunque concedió la autonomía a Cuba y Puerto Rico, Estados Unidos exigió la independencia total de Cuba y declaró la guerra a España en 1898 (Guerra Hispano-estadounidense). El resultado del enfrentamiento fue desastroso y la responsabilidad del fracaso recayó íntegramente sobre Sagasta y su partido, a causa de lo cual dimitió en 1899. Volvió al poder en 1901, y durante este su último gobierno el rey Alfonso XIII presidió como tal su primer Consejo de Ministros. Práxedes Mateo Sagasta murió en Madrid.
(Madrid 1857- íd. 1885) Rey de España. Hijo de Isabel II, apenas contaba once años cuando se produjo la revolución liberal de septiembre de 1868 que costó el trono a su madre. En el destierro, asistió a los mejores colegios de Europa. Esta formación privilegiada lo aprestó para afrontar, una vez que su madre abdicó en favor de él (1870), la restauración que Cánovas del Castillo concibió estableciendo un compromiso entre el pasado y el presente.
Una vez que ocupó el trono a los dieciocho años de edad (1875), tras el pronunciamiento militar de Martínez Campos en Sagunto, las primeras medidas que tomó el gobierno durante su reinado fueron poner fin a la segunda guerra carlista (1876) y a la primera guerra de Cuba (1878). La promulgación, en 1876, de una nueva constitución, más moderada que la de 1869, y la organización de los dos grandes partidos dinásticos (Conservador y Fusionista), consolidaron de forma definitiva la labor de Cánovas (que presidió cuatro de los ocho gobiernos de esta etapa), a cuyo éxito contribuyó la casi nula injerencia del rey. Esta prudencia no sólo restableció el prestigio de la monarquía, sino que le hizo merecedor del título de Pacificador con el que posteriormente sería conocido.
Casado en primeras nupcias (1878) con su prima María de las Mercedes de Orleans, ésta falleció al cabo de pocos meses; el rey volvió a contraer matrimonio al año siguiente con María Cristina de Habsburgo-Lorena, sobrina del emperador Francisco José, la cual le daría dos hijas y un hijo póstumo, Alfonso XIII; el monarca murió de tuberculosis.
María Cristina de
Habsburgo-Lorena
(1858-1929), reina consorte (1879-1885) y regente de España (1885-1902). Nació en Gross-Seelowitz (Moravia), hija de los archiduques Carlos Fernando de Austria e Isabel de Austria-Este-Módena. El 29 de noviembre de 1879 se convirtió en la segunda esposa del rey español Alfonso XII. Cuando murió el monarca en 1885, asumió la regencia. Fue un periodo tranquilo gracias a la firma del Pacto de El Pardo entre Antonio Cánovas y Práxedes Mateo Sagasta, jefes respectivamente de los dos partidos dinásticos principales, el Conservador y el Liberal: el pacto fijaba un pacífico 'turnismo' (alternancia en el poder) de ambos partidos. El 17 de mayo de 1902, su hijo Alfonso XIII subió al trono. A partir de ese momento la reina madre se dedicó a obras de beneficencia, quedando en un segundo plano en cuestiones políticas. Murió en 1929 en Madrid.