Egipto Antiguo

EL IMPERIO ANTIGUO DE EGIPTO

La raza egipcia nació probablemente de un mestizaje de norteafricanos, semitas de asia y negroides de África Central. Hace 10.000 años estos pueblos eran nómadas, pero unos 3.000 años más tarde ya formaban pequeñas aldeas agropecuarias constituidas por clanes "totémicos" dirigidos por asambleas de ancianos. Aprovechando las crecidas periódicas del Nilo desarrollaron una floreciente agricultura que les permitió extender su poder, tanto económico como militar. Las aldeas se apropiaron de grandes territorios denominados Nomos o provincias, lo que creó la primera diferenciación de clases dentro de la cultura paleoegipcia: ya había ciudadanos (habitantes de la aldea) y campesinos (habitantes de los alrededores).  Los tótems se transformaron en dioses cuya principal misión era defender a los hombres y sus cultivos. El jefe se convirtió en sacerdote del dios tótem que protegía el Nomo; gobernando en su lugar. Las guerras y alianzas entre los distintos Nomos fueron creando pequeños reinos hasta que hacia el 3.000 a.C. Egipto se encontrara dividido en dos reinos: el Alto Egipto, cuyo dios protector era Horus (el halcón); y el Bajo Egipto, cuyo dios protector era Seth (el chacal).

El rey Menes del Alto Egipto conquistó el Bajo Egipto, convirtiéndose así en primer rey "De Las Dos Tierras", y fundando la primera Dinastía. Los reinados de la primera y segunda Dinastías se extienden aproximadamente del 3.000 al 2.800 a.C. constituyendo el Período Arcaico de Egipto o Período Tinita (ya que tenía su origen en la ciudad de Tinis). Estos reyes autoproclamados Peraa o Faraones gobernaron bajo un régimen absoluto apoyándose en sus funcionarios, de los cuales el más importante era el Adj-Mer (cavador de canales) que gobernaba un Nomo en lugar del rey. En esta época se desarrolla en Egipto un sistema de escritura y una fuerte  economía mercantil que consistía principalmente en la exportación de utensilios de consumo y segundo orden (joyas, armas, adornos, mobiliario, etc.); e importación de materias primas (madera, metal, obsidiana, marfil, etc.). Gracias a la necesidad de guardar datos comerciales y administrativos los escribas cobraron gran relevancia, siendo frecuente su representación en las obras de este período. También en esta época comienzan a construirse las Mastabas, sepulcros para faraones, nobles y funcionarios destacados. Estas monumentales tumbas alcanzaron su máximo esplendor durante el reinado de la tercera Dinastía (aprox. 2.800 al 2.300 a.C.).

En el período de reinado de esta dinastía se traslada la capital del imperio a Menfis. De esta dinastía destaca Imhotep, hombre fuerte del faraón Zóser, y que fue sacerdote, médico y arquitecto, siendo muy hábil en todos los campos. Su mayor gloria la alcanzó como arquitecto, siendo el responsable de la construcción de la pirámide de Saqqara, la construcción de piedra conservada más antigua del mundo; el proyecto original era una Mastaba a la cual Imhotep fue agregando pisos obteniendo así una pirámide escalonada de 60 metros de altura. El conjunto arquitectónico que constituía la pirámide, los templos, capillas, patios, corredores y recinto amurallado ocupaba un terreno de aproximadamente 180.000 metros cuadrados y fue completado hacia el 2.750 a.C. Las columnas de los templos de Saqqara fueron imitadas por los griegos dos milenios después. Tal fue el prestigio que Imhotep alcanzó que fue divinizado tras su muerte e identificado por griegos y romanos como Esculapio, dios de la medicina. Este período se denomina también Período Menfita o Edad de las Pirámides. La gran pirámide de Gizeh sería proyectada 50 años después. Su construcción fue una ardua tarea ya que algunas de las piedras pesaban más de 15 toneladas y tenían que ser traídas desde canteras situadas en la orilla opuesta del Nilo; por no decir que se desconocía el hierro y las herramientas con que se trabajaba estaban hechas de una piedra más dura que la que se utilizaba para construir. Los estudios aproximan el número de trabajadores (la mayoría esclavos) que trabajaron en la gran pirámide a unos 2.300.000. La pericia de sus matemáticos, peritos, arquitectos e ingenieros era tal que esta mole de 150 metros de alto por 230 de lado tiene un error casi nulo en sus ángulos y proporciones. Ya que el reinado de Keops (que mandó construir la pirámide y su recinto) duró 23 años, esto quiere decir que se colocaron más de 800 toneladas de piedra al día. Antes de enterrar al faraón en la pirámide, los egipcios lo momificaban para conservar el cuerpo, es decir, el "refugio" del alma en su camino a la otra vida.

La Edad de las Pirámides de Egipto no sólo se limita en cuanto a obras se refiere a estas grandes construcciones; sino que en ella sus faraones mandaron construir enormes complejos de regadío y control de crecidas, así como templos, graneros, etc. Los 40 Nomos que formaban el reino trabajaban como una unidad económica de gran prosperidad. Egipto brilló también durante esta época en el campo militar; realizando campañas contra Nubia y Libia, que fueron anexionadas al imperio. Los faraones sucesores de Keops: Micerinos y Kefrén, mandaron también construir sendas pirámides algo más pequeñas que la de Gizeh; aunque a este último se debe la famosa esfinge que guarda las pirámides. El poder faraónico se acrecentó y consolidó durante la III, IV y V Dinastías, pero a partir de la VI la costumbre faraónica de recompensar a nobles y sacerdotes con tierras hizo entrar al reino en crisis, ya que se fue creando una aristocracia feudal capaz de competir con el faraón, y que fue dejando de pagar los tributos necesarios para mantener el equilibrio del estado. Estallaron entonces revoluciones y guerras civiles. Los poderosos faraones fueron sustituidos por reyezuelos incapaces de defender el reino. Los pueblos del desierto invadieron el delta, la zona más rica del imperio, dejando así partido el territorio. En esta época se abandona la costumbre de enterrar a los nobles en construcciones cercanas a la tumba del faraón y se comienzan a utilizar los hipogeos (tumbas excavadas en la roca).

Tras el Primer Período Intermedio (época anárquica), se comienzan a definir dos nuevos poderes; uno al norte, con capital en Heracleópolis; y otro al sur, con capital en Tebas. Durante 90 años Egipto estaría gobernado por la X Dinastía Heracleopolita y la XI Dinastía Tebana. Finalmente alrededor del 2.000 a.C. los príncipes tebanos reunificarían el reino conquistando la región septentrional.

 

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