Ella sola ha conseguido ganarse un sitio en el podio de los 10 mejores ajedrecistas del mundo, y esto se valora aún más si vemos que entre los 100 primeros no hay otras mujeres. Su talento y sobre todo su tenacidad la han consagrado como la mejor ajedrecista de la historia, y la única –hasta la fecha- con posibilidades de ser número uno entre los hombres. A ver si en el Mundial de San Luis este sueño se le hace realidad.
Aprendió a jugar ajedrez antes de los 4 años por seguir los pasos de sus hermanas mayores, las hoy grandes maestras Susan Polgár ( 35) y Sofía (30), que le lleva 3 años a Judith. Cuando Susan ya destacaba en el mundo ajedrecístico, Judith luchaba por entrar al cuarto donde su hermana estudiaba.
La historia se resume en esto: Susan logró ser campeona mundial de mujeres, y las tres juntas consiguieron la gran hazaña de consagrase campeonas olímpicas de Tesalónica 1988, sin embargo fue Judith la que más historia escribió luchando a la par de los mejores ajedrecistas del mundo, tanto que ahora es una de las candidatas al título de hombres.
Ha ganado a los mejores del mundo, incluso a Kasparov, fue en el 2002 en un torneo de ajedrez activo jugado en Rusia. Sin embargo, hay que recordar que en el torneo de Linares de 1997 Judith lo tuvo al borde del KO , pues tal como lo certifican los víedos del evento, Kasparov tocó un caballo que luego no movió, porque con ello perdía la partida. Desde entonces Judith sólo había cosechado algunos empates y varias derrotas, pero finalmente en Moscú se tomó la revancha.
Judith es alegre y sencilla, siempre acompañada de su madre, aunque en otras épocas solía viajar también con su padre Laszlo, o bien con sus hermanas mayores. Pero el tiempo transcurre, y hoy ha formado su propia familia, y quizás nos visite con su esposo y el flamante bebé, pues hace poco menos de un año que ha sido madre.
Esta circunstancia natural del ser humano, y fundamental en la vida de una mujer, es quizá el punto de diferencia que pueda existir con sus colegas del mundial. Si bien algunos de los demás competidores ya han debutado como padres, para Judith será todo un desafío volver a las duras competencias con éste nuevo rol.
Sin embargo, siempre ha tenido una voluntad de hierro y su combatividad se ve en cada partida que juega. Ahora no hay duda que con ella el espectáculo está asegurado, pues será la única dama con aspiraciones a una corona que siempre defendieron los hombres.