Así calificaron en la iglesia a Juan Pablo II, sin embargo creo que no hay adjetivos suficientes para describirlo. Se ha visto en los medios de todo el mundo el gran afecto que se le tenía, más allá de las fronteras, razas, credos, ideologías.. Para los católicos se nos ha ido la "Cabeza visible de la Iglesia", y el mundo ha perdido a un pacificador en tiempos donde los conflictos bélicos están a la orden del día.
Aunque el ambiente del ajedrez vemos más agnosticismo que fe, hay muchos lazos que nos unen a lo religioso, como el caso del GM Henry Mecking de Brasil que a raíz de un milagro se convirtió en sacerdote carismático, y la discreta vida de laica consagrada de la ex campeona mundial Maia Chiburnanidze, en la fe Ortodoxa. La lista es larga, y se corona con estos ejemplos que publicamos de Juan Pablo II, quien tenía gran afición al ajedrez. También hay algunas partidas suyas, que publicaremos en otra ocasión.
Como argentina quiero brindar a su Santidad Juan Pablo II mi gratitud por mediar en dos conflictos bélicos de gran envergadura: primero nos ayudó a pactar la paz con Inglaterra, en la Guerra de Malvinas, que curiosamente se desencadenó un 2 de abril como el día del fallecimiento del Papa.
Luego la mediación con Chile nuestro país hermano, con quienes estuvimos al borde de una lucha armada por el Canal del Beagle.
Como católica, también quiero agradecer su lucha en favor de los pobres, y la gran atención que tuvo con la juventud. En un mundo tan conflictuado y con tanto vacío espiritual, Juan Pablo II ha sido una gran luz de esperanza.