Faro_Puerto de Luz
Tu radio en Internet
Somos guardianes de este faro.
Para guiaros ya acompañaros en Vuestro navegar..en vuestro despertar..ondas de luz,
Amor y libertad.
Música para tu alma en el día ,la noche o madrugada..

Angel
del faro



Ahora que eres guardián del faro, escucha la metáfora
del faro:
El faro está afianzado en la roca, no importa dónde se lo
construya. A veces el faro es reconstruido en otras zonas mientras cambian
el clima y las condiciones, el mismo faro, el mismo guardián del faro,
siempre afianzados en la roca.
El faro está ahí para hacer una cosa: hacer brillar la luz.
El propósito de la luz a menudo es cambiado.
A veces es un aviso, a veces está allí para atraer la atención y a
veces está ahí para guiar. Cualquiera sea el propósito, siempre está
anclado en la roca. Tú sabes algo que los otros no saben. Sabes dónde
están las rocas, dónde está el problema, y estás allí para guiar a los
otros respecto de estas cosas.
¡Cuando la luz es capaz de ayudar a conducir a los barcos a salvo
a la bahía, en el faro se regocijan!
Cuando esto sucede, sin embargo, el guardián del faro no se va al
barco y hace una fiesta con el capitán. En vez de eso, el guardián se
regocija silenciosamente y continúa haciendo brillar la luz.
Los capitanes que llegan al puerto a salvo gracias a la luz del
faro nunca conocen al guardián del faro.
¡El guardián del faro no publica una declaración para decirles a
otros que salvó un barco! Se queda en silencio y continúa, generalmente a
solas, enclavado en la roca.
Algunas personas pasan por la vida de los demás intentando ayudar,
guiar, tender la mano pero todo se derrumba cuando dejan el faro y suben
al barco para festejar...
Otras en cambio ayudan en silencio, tocan e iluminan las vidas de
muchos a su paso, no buscan ningún reconocimiento, dan porque sienten algo
maravilloso al hacerlo y sienten paz cuando han logrado salvar o hacer
sentir mejor al otro... Esas personas son verdaderos faros no necesitan
figurar, no necesitan ser aplaudidos, no necesitan que los adulen, ni que
los hagan sentir importantes... No, siguen firmes en la roca y saben que
su luz siempre será de ayuda para quien la necesite...
Pensemos... ¿Cómo queremos ser?
RICARDO FUKSMAN