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Para poder entender la mentalidad de pueblo noruego hay que tener en cuenta que durante 6/8 meses del
año el número de horas de sol por día es prácticamente la mitad que en los países mediterráneos y que
en los meses de invierno, en la mayor parte del país, la temperatura no sobrepasa los 0 grados. Por
contra en los 4 meses de verano el número de horas de sol se multiplica exponencialmente (en la zona
norte no se pone el sol), y son los meses en que los noruegos dan rienda suelta a sus diversiones. Los
restaurantes y lugares de esparcimiento en estos meses están permanentemente repletos y la vida
nocturna es muy alegre. Geográficamente es un país muy montañoso y delimitado por las continuas entradas del mar en el interior. Son los fiordos formados por la inundación de los valles entre las diversas montañas. Las poblaciones se concentran en las zonas costeras, en muchos casos accesibles únicamente por los fiordos, y el transito por carretera suele ser muy pesado, al tener que utilizar los diversos transbordadores para salvar cada uno de los fiordos. La entrada en el país se suele efectuar vía Oslo; sin embargo existen muy buenas combinaciones desde Copenhague y Estocolmo hacia Bergen que es la puerta de entrada a los fiordos y elegido como partida. Oslo es una ciudad de muy alto nivel de vida, de 500.000 habitantes, y con unas extensas zonas periféricas situadas en plena naturaleza, en la ladera de la montaña o en las islas y penínsulas que bordean el fiordo. Fue fundado en el año 1000 convirtiéndose en la capital en 1.300 bajo Haakon V y reconstruido en 1.624 tras un incendio con el nombre de Christiania (en honor de Christian IV). Tras la época de unión con Suecia durante el siglo 19, en que se edificaron la mayoría de los monumentos, se independizó en 1.905, volviendo a recuperarse el nombre de Oslo en 1.924. La avenida comercial más importante de Oslo es Karl Johans Gate, que en 1,5 Km. se extiende desde la estación de ferrocarriles hasta el Palacio Real. El area principal se encuentra a la mitad, a partir del Stortinget o Parlamento (Karl Johans Gate 22, visitas guidas en inglés de lunes a viernes a las 10, 11,30 y 13 horas), un edificio neorromántico de 1,866 en ladrillo amarillo, con una gran plaza en una que nace un parque de bonitas fuentes, en cuyo final se encuentra el edificio neoclásico del Teatro Nacional. En la acera contraria diferentes comercios y hoteles desembocan en la Universidad. Al final de la avenida, en una especie de colina, está el Palacio Real (no se puede visitar) con un gran parque a su espalda; a las 13,30 horas se realiza el cambio de guardia (nada significativo). |
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Sin embargo, para encontrar los lugares más importantes de Oslo, hemos de girar a la izquierda del
Teatro Nacional, para desembocar 100 metros más adelante en el lugar de mayor concentración y trasiego
de Oslo, el Puerto. Es una inmensa plaza alrededor del fiordo, en la que diariamente desembarcan miles
de personas provenientes de las islas y pueblos cercanos que van a sus trabajos tomando los numerosos
tranvías que parten de la plaza (¡ojo la plaza es peatonal, no existen las aceras, pero sin embargo la
atraviesan los tranvías!). En sus dos laterales se encuentran de una parte la Fortaleza
Akersus y de otra el centro comercial Aker Brygge con numerosas tiendas y
restaurantes, extendiéndose unos 200 metros a lo largo de éste ala con bares, restaurantes (llenos a
todas las horas del día y hay que hacer cola para comer o cena), barcos de excursiones y
bar-restaurante, tenderetes de venta de mariscos etc (esta es la zona de mayor vida de Oslo y sorprende
la grandísima animación que tiene. Parece como si quisieran gastarse todos sus ahorros del invierno en
los pocos meses del verano). El elemento central de la plaza y uno de los símbolos de Oslo es el
Ayuntamiento. El Ayuntamiento (Radhusplassen, De 9 a 16 horas, domingos desde las 12. Visitas guidas en inglés a las 10, 12 y 14 horas) es un edificio de ladrillo rojo oscuro y relieves de la mitología nórdica de 1.950 con dos torres dobles de las que destaca su reloj astronómico, rodeado de estatuas de obreros. Frente a él hay un pequeño parque con varias estatuas y una fuente. Sin embargo, su entrada principal se encuentra en la parte posterior al puerto (muy bonitas las cascadas). En el interior, formado por multitud de salas administrativas, destaca el Salón Principal, lugar de entrada de algunos de los Premios Nóbel como el de la paz, pintados sus muros por Henrik Sorensen y un mural frontal de Edvard Munch denominado "Vida", majestuoso con elementos simbológicos (esta visita es imprescindible y cualquier intento de relato sería insuficiente); asimismo destaca la escalera que asciende desde la Sala. En la primera planta existen también unas salas de celebraciones muy bonitas. La Fortaleza Akersus (Festnings Plassen, De 10 a 16 horas, y los domingos desde las 12,30 horas) erigida en 1.300 por Haakon V, como fortaleza y residencia real, devastado por el incendio de 1.527 fue transformada en el siglo 17 en un palacio renacentista bajo Christian IV. Es un complejo amurallado muy extenso con varios edificios: El Palacete en que destacan las salas de banquete y reuniones de las plantas superiores, la capilla en la que aún se celebran ceremonias reales y las criptas de reyes noruegos en su sótano; el Museo de la Resistencia Noruega (Akershus Fortress, De 10 a 17 horas), relativamente pequeño, que relata perfectamente con objetos y multimedia la época en que los nazis ocuparon Oslo y encerraron a la resistencia en la Fortaleza; finalmente la maqueta de la ciudad antigua de Christiania en 1.838 (Akershus Festning, Martes a Domingo de 12 a 17 horas) en un edificio parecido a un cobertizo. El lugar estelar es la Península de Bigdoy, dominada por el bosque y las lujosísimas residencias que acoge (la familia real tiene allí su residencia de verano). Accesible en autobús, es recomendable realizar el trayecto en el ferry que parte del puerto y que alcanza en 10 minutos, para poder deleitarnos de la vista. Tiene dos paradas, prácticamente juntas, antes de volver al puerto: Dronningen (para acceder al Museo de los Barcos Vikingos y el Museo Folklórico) y Bygdoynes (Museos Kon-Tiki, Marítimo y Fram). Utilizaremos toda la mañana, y tal vez algo de la tarde, para visitar estos extraordinarios museos. Hemos de madrugar para evitar aglomeraciones en el primero de los museos, el Museo de los Barcos Vikingos (Huk Aveny 35, De 9 a 18 horas). Desembarcando en Dronningen y tras un paseo de 10 minutos a lo largo de las fastuosas residencias, llegamos a una plaza en la que se encuentra este museo. Incluye tres embarcaciones vikingas del siglo 9 (Oseberg, Gokstand y Tune) hechas en madera de roble, que fueron arrastradas al interior y enterradas como elemento funerario de una reina vikinga, acogiendo en su interior joyas, muebles, alimentos y un par de criados. Al descubrirse estaban en perfecto estado y gracias a ello podemos disfrutar de su vista. La nave principal (de Oseberg), es impresionante, está remarcada por dragones y serpientes tallados a mano en la madera, y con sus 21 metros acogía 30 remeros. Al subir al voladizo de la entreplanta la visión del barco es imponente. También se han de destacar los elementos que acompañan a los tres barcos, sobre todo el carro de madera que hay frente a la entrada. Anexo al anterior, está el Museo Folklórico Noruego (Museumsveien 10, De 10 a 18 horas) Está formado por un conjunto de 150 edificios de madera (casas de madera con techos de turba, graneros erguidos sobre estacas etc) de los siglos 17 y 18 traídos de toda Noruega y respetando las condiciones naturales del entorno. De entre todos ellos destaca la imponente Iglesia de madera (Stavkirke) de Gol de 1.200 trasladada y reconstruida en el museo a finales del siglo 19. Es un paseo muy agradable y mas bonito que Skansen en Estocolmo, aunque sea posterior. Tras un paseo de 15 minutos por zona arbolada, llegamos al embarcadero de Bygdoynes, que acoge dos extraordinarios museos: - Museo Kon-Tiki (Bygdoynesveien 36, de 9,30 a 17,45 horas). Acoge la nave de juncos Ra II, que cruzó (¡sorprendente!) el Atlántico en 1.970 desde Marruecos al Caribe y la balsa Kon-Tiki (¡más sorprendente!) que navegó desde Perú hasta Polinesia en 1.947 para demostrar que los primeros colonos polinesios podrían ser sudamericanos. Ambas expediciones fueron llevadas a cabo por el científico noruego Heyerdahl. Es increíble como ambas naves pudieron realizar esas travesías. - Museo de la Nave Polar Fran (Bygdoynesveien, De 9 a 17,45 horas) tiene en su interior el rompehielos Fram de 39 metros utilizado por Roald Amunsen antes de conquistar el Polo Sur en 1.911. Se puede visitar todo su interior. El Museo de techo triangular se construyó después que la nave se asentó en la tierra. En la zona también se encuentra en Museo Marítimo, pero su interior no es significativo. De vuelta a Oslo, hay que efectuar la visita a otro de los lugares imprescindibles: El Parque Vigeland (Parque Frogner, Nobelsgate 32, de 10 a 18 horas) es una vasta zona de esparcimiento, cuya avenida principal está bordeada por 200 estatuas en granito hierro y bronce creadas por Gustav Vigeland y reproducen diversas escenas de la vida del hombre. Al final del mismo unas fuentes y tras subir por unas escalinatas jalonadas de voluptuosos cuerpos en piedra alcanzamos el elemento principal: el maravilloso Obelisco en granito, formado por 121 figuras de cuerpos entrelazados en piedra. Puede completarse la visita a la ciudad con la Galería Nacional (Universitetsgata 13, de 10 a 16 horas) (pinturas noruegas, algún cuadro de Cezanne y Matisse y algunos Munch), el Museo Munch, con su obra principal "El grito" (excesivamente catastrofista) y con la Catedral Domkirke (Stortorvet 1, de 10 a 16 horas) de finales del 17 restaurada en 1.950 en la que se incorporaron las puertas de bronce de varios artistas noruegos, destacando también el púlpito, el altar y las vidrieras (los sábados conciertos de órgano). Si falta tiempo pueden obviarse estas visitas, pues no añaden mayor satisfacción. Si se quiere tener una muy buena vista de la ciudad y sus alrededores, podemos visitar el Trampolín de Saltos de Holmenhollen. Accesible en metro (30 minutos) más una subida a pie (20 minutos). A su pie se encuentra un Museo de Esquí con todo tipo de accesorios de las diferentes épocas. De 3 a 4 días es el tiempo de estancia adecuado. Se puede conectar fácilmente por avión, tren o carretera (500 Km.) con Estocolmo. |
![]() Palacio Real ![]() Parlamento ![]() Universidad ![]() Ayuntamiento ![]() Museo de los barcos vikingos ![]() Stavkirke de Gol ![]() Monolito- Parque Vigeland |