LONDRES
L O N D R E S ( I I)
Nos desplazaremos ahora a la parte más antigua de la ciudad la City. Fue fundada en el año 50 d.c. por los romanos pero fue destruida en gran parte por el incendio de 1,666 (se elevó un monolito The Monument en conmemoración) y por los bombardeos de la 2ª guerra. Aún con estas circunstancias sobreviven una buena parte de edificaciones, que han mantenido su apariencia histórica. Es el barrio en que se concentran las instituciones financieras británicas y entidades bancarias de todas partes del mundo (es el centro financiero más importante de Europa). Sin embargo, destaca también un edificio moderno, sede de la compañía de seguros Lloyd's, del mismo arquitecto del centro Pompidou en París, que tiene el aspecto de estar hecho al revés con todas las tuberías por el exterior. Se encuentra también el centro religioso más importante de la iglesia anglicana. La Catedral de San Paul, con su enorme cúpula (la segunda más grande del mundo) se erigió sobre las cenizas de la anterior iglesia destruida por el incendio de Londres, y sobrevivió milagrosamente a las bombas que cayeron a su alrededor en la segunda guerra. En su interior destacan los mosaicos bizantinos, las estatuas, la cripta y la Galería de los Suspiros.

En dirección este a orillas del Tamesis, se encuentra la fortaleza denominada Torre de Londres ó Torre Blanca (como también se la conoce) erigida a mitad del siglo XI por Guillermo el Conquistador. Es una fortaleza de altos muros rodeados por un foso, que ha sido históricamente palacio, prisión, tesoro y arsenal. Está formada por 2 líneas de muros que contienen en su interior el Castillo propiamente dicho ó Torre Blanca, con una serie de almenas y torres de las que las más importantes son la Torre Sangrienta, en que fueron ejecutados Eduardo V y Ricardo Duque de York por Ricardo III, William Wallace (el escocés de Braveheart) Ana Bolena y Catherine Howard mujeres de Enrique VIII; la Torre Beauchamps con sus inscripciones; y desde luego la Torre en que están las Joyas de la Corona, incluidas las de la actual reina, que es un tesoro real de indudable belleza y que no hay que perder su visita. Hay que ver igualmente los trajes típicos que portan los guardianes de la torre y, desde el río, la denominada Puerta de los Traidores.

A su lado el Puente de la Torre o Tower Bridge, dos torres unidas por un pasarela a una altura considerable (para cruzar el río los peatones cuando el puente estaba levantado) de 1.894 (sin embargo fue cerrado su uso en 1.910 y el trafico peatonal y de vehículos se realiza por el puente elevable. Unos semáforos controlan el tráfico cuando el puente se eleva para permitir el tráfico fluvial). La visita permite contemplar la maquinaria victoriana que maneja la elevación y descenso del puente y se puede contemplar una gran vista del río y de los lugares más cercanos (Torre de Londres, Catedral de San Paul y Canary Wharf) desde la pasarela superior. Si se continuara el río en dirección este llegaríamos al moderno complejo del Canary Wharf y los Docklands, antiguos muelles transformados con arquitectura modernista y las torres de oficinas más altas (y de las pocas) de la ciudad.

Enfrente, al otro lado del río está Greenwich, en el que nos podemos situar encima del primer meridiano con un pie en el este y otro en el oeste y ver la Cúpula del Milenio.

De vuelta al centro, es el momento conveniente para realizar una visita a uno de los museos más importantes del mundo: el British Museum en Great Rusell Street. Es un edificio neoclásico de mitad del siglo XVIII con unas enormes columnas en su entrada. En el interior se muestra la más completa colección de antigüedades asirías (león alado), babilónicas, egipcias (impresionante colección de momias y la Piedra Roseta con la que se pudieron descifrar los jeroglíficos) y griegas (frontal de templo griego y cariátide) que ningún otro museo acoge. Incluye asimismo armas y armaduras medievales, casas de muñecas de hasta 2 metros, y una preciosa colección de relojes de los siglos 18 y 19. Por su extensión y su contenido hay que pensar en utilizar, al menos, una mañana completa para su visita. Otro museo a visitar en la zona sur de Kensington y Chelsea es la Tate Gallery, una colección privada de arte de los siglos 19 y 20 de los que destaca la pintura impresionista, cubista y post impresionista.

Una maravilla en si misma, es el paseo por los numerosos e inmensos parques que se encuentran en la ciudad. Son destacables St James Park y Green Park a ambos lados de Buckingham Palace; Regents Park al norte y segundo en extensión en que se encuentra el bonito zoo y cerca de su entrada sur el maravilloso Museo de Cera de Madam Tusseaud (1835), con figuras de personalidades del entretenimiento, deporte, historia y política representados a lo largo del museo y principalmente en la Gran Sala (Bill Clinton, Juan Carlos I, Michael Jackson, Mandela etc), y desde luego maravillarse con la recreación de las calles de Londres de Jack el Destripador, la Cámara de los Horrores y las Mazmorras.

Pero entre todos los parques el principal y más conocido es Hide Park, con 2,5 Km. de largo y 1 de ancho, lugar favorito de los londinenses para pasear o hacer deporte a la salida del trabajo. Es un parque extraordinariamente concurrido y es curioso observar por las mañanas las brigadas de limpiadores que recogen los abundantes papeles (uno a uno) que por las tardes se han arrojado. El lugar más famoso del parque es el vértice con Oxford Street o Hide Park Corner en que los festivos por la tarde cualquier orador se sube al pedestal para decir sus verdades o simplemente criticar. Al sur nace Knightsbridge, otra de las arterias comerciales de la ciudad, donde se encuentra Harrods (famoso por sus prendas escocesas), el mayor almacén de Europa, y una de las glorias británicas hasta su venta a Al Fayed. Este es el principio de uno de los barrios residenciales más caros de Londres: Chelsea.


Catedral de St Paul

Torre de Londres


Bloody Tower

Puente de la Torre

Palacio de Kensington
Bordeando el parque al Sur se encuentran Victoria and Albert Museum, el mayor Museo de Artes Decorativas del mundo con fotografías, vestidos, tapices, dibujos, esculturas renacentistas y victorianas, arte contemporáneo y la Galería de Joyas con la corona rusa; el Royal Albert Hall, sede de la orquesta de fama mundial, erigido por el príncipe Alberto consorte de la reina Victoria como centro cultural para el pueblo inspirándose en los anfiteatros romanos. En este edificio circular se celebran en los meses de verano los Promenade Concert o Proms.

Finalmente, al oeste de Hide Park se encuentra los jardines y el Palacio de Kensington, adquiridos al duque de Nottingham a finales del siglo 17 y fueron residencia real hasta la muerte de Jorge II. Fue la residencia de Diana de Gales y actualmente son las oficinas de la princesa Margarita, los duques de Gloucester y Kent y los príncipes de Kent. Frente a él, está enclavado el elegante barrio de Kensington, con palacetes de los siglos 18 y 19, en el que se encuentran enclavadas varias embajadas y es uno de los sitios de residencia preferidos por la alta burguesía. Junto a él, al norte, está Notting Hill uno de los barrios de moda con restaurantes y night clubs, que celebra en Agosto el famoso carnaval. Cerca el mercado diario de Portobello.

A pesar de no tener tantos problemas de congestión de tráfico como otras grandes capitales europeas, es recomendable utilizar los servicios públicos de transporte, con un buen servicio de metro o Underground que recorre la totalidad de la capital y los famosos autobuses rojos de 2 plantas, que es un muy buen modo de ver la ciudad cómodamente sentado. Y desde luego, no hay que abandonar la ciudad sin utilizar los inmensos taxis, característicos de la ciudad aunque un poco caros.

Respecto a las excursiones por los alrededores de la ciudad, a muy poca distancia se puede acceder al Castillo de Windsor o la ciudad universitaria de Cambridge; pero la más atractiva es Oxford, una preciosa ciudad universitaria y con unos fantásticos patios interiores de césped primorosamente cuidados, y un poco más alejado al norte Stratford upon Avon, ciudad natal de Shakespeare en que se puede visitar su casa original y el teatro.

Es recomendable reservar una visita de 6/7 días para poder recorrer cómodamente Londres.

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