LA HAYA
L A H A Y A
La Haya (Den Haag en holandés) es la capital administrativa de los Países Bajos desde 1.586, elegida por los lideres de las 7 provincias nacidas con el Tratado de Utrecht, para tratar los temas comunes tras su independencia de España. El lugar elegido fue el Castillo de los Condes, donde se encuentra en la actualidad el Parlamento. Como capital administrativa la vida es similar a Washington, durante la semana hay gran actividad, y durante los fines de semana la ciudad queda prácticamente vacía, sobre todo en el verano en que los habitantes de la ciudad se trasladan a la playa de Scheveningen (a cuatro kilómetros del centro de la ciudad) en la que tienen su segunda vivienda.

La afluencia turística a la ciudad es escasa, y prácticamente se reduce a tours procedentes de Ámsterdam (a 60 kilómetros al Norte, y media hora por las línea férrea número 3 ó 12) que realizan la visita a la ciudad por la mañana. Sin embargo es recomendable una estancia de 2 días para visitar la ciudad, recorrer el parque temático Madurodam, pasear por la Scheveningen y conocer el cercano (15 minutos por tren línea 2 desde la Haya) y hermosísimo pueblo de Delft, famoso por su cerámica azul. También por su cercanía con Rótterdam es el lugar ideal para pasar allí una tarde, aunque sea una ciudad moderna y escasamente turística.

Debemos comenzar inexcusablemente por el centro político, Castillo de los Condes, construido en 1.250 por Guillermo II. Aún se conserva el lago Hof Vijver que era parte del foso que lo rodeaba, al igual que el Binnenhof o patio interior, la denominada Riderzaal o Sala de los Caballeros (de 10 a 16 horas) del siglo XIII y posteriormente restaurada, en cuyo vestíbulo gótico la Reina, el tercer miércoles de septiembre, accediendo en la Carroza Real de Oro desde el cercano Palacio Noordeinde (junto al Ayuntamiento y la Grote Kerk o Antigua Iglesia), procede a la solemne apertura del Parlamento y lectura de las directrices que el gobierno utilizará en el siguiente ejercicio. A su izquierda se encuentra el edificio del Parlamento y detrás junto al lago Vijver el Museo Mauritshuis (Korte Vijverberg 8, de 10 a 17 horas excepto lunes), edificado en el siglo XVII por orden del príncipe Juan Mauricio de Nassau, uno de los más importantes del mundo de la Edad de Oro de la pintura flamenca, del que destacan entre todas las obras de Rembrandt, "Lección de Anatomía", y los cuadros que Vermeer pintó de la vida de su ciudad (Delft, del que fue creador y máximo exponente de su Escuela) destacando "Vista de Delft", y obras de Holbein el Viejo, Frans Hals etc).

Tras un corto paseo a pie entre las elegantes casas de los siglos XVIII y XIX es imprescindible visitar el museo Panorama Mesdag (Zeestraat 65B, de 10 a 17 horas), en el que a través de una escalera de caracol se accede a una plataforma abierta en la que se encuentra un cuadro de 360º, con una longitud circular de más de 100 metros, que retrata la playa de Scheveningen en 1.880 con un realismo tal que parece que nos encontráramos allí. Curiosamente la obra fue realizada por el pintor y un grupo de colaboradores en tan sólo cuatro meses. Muy cerca de allí se encuentra la casa que tuvo el pintor desde 1.869 hasta su muerte en 1.915, denominada Museo Mesdag (De 10 a 17 excepto lunes) para guardar su propia colección de pinturas; muy próximo, en una plaza abierta está el Vredespaleis ó Palacio de la Paz erigido por Andrew Carnegie en 1.900 que en la actualidad acoge el Tribunal de Justicia de la Haya.

Desde aquí podemos tomar el tranvía que, a mitad de camino a Scheveningen, nos dejará en la puerta de entrada a Madurodam (Haringkade 175 De 9 a 23 horas), un parque temático en que se muestran a escala 1:25 gran colección de edificios y lugares emblematicos de los Países Bajos, así como una colección de estatuas realizadas en arena. Pueden verse diversas calles de Ámsterdam, la Westerkerk, el Palacio Real, la Riderzaal de La Haya, el puerto de Rótterdam, el Keukenkof, los molinos ó el Aeropuerto de Schipol, entre otros, iluminándose al caer la noche. Un espectáculo digno de verse.

No queda más que pasar la tarde-noche en la animada playa de Scheveningen, siguiendo el camino con el tranvía que nos ha dejado en Madurodam. Esta playa de arena fina, aunque el agua está excesivamente fría, tiene un largo paseo marítimo con bares y restaurantes a lo largo del mismo (casi siempre llenos), que los habitantes de la Haya y los alrededores utilizan para relajarse, siendo frecuente ver personas volando cometas, aprovechando el gelido viento procedente del Mar del Norte (se recomienda ir abrigado, pues si sopla el viento corta la piel), o montando a caballo. Destaca en la playa el edificio de estilo imperial Kurhaus, que fue balneario a principios del siglo XX y hoy es hotel-casino. En la parte trasera de la playa abundan numerosos edificios de apartamentos, cines, discotecas, restaurantes etc. Es la zona de animación en el verano.

Es hora de visitar la cercana Delft (a 15 minutos), utilizando la tarde.

Delft: es un precioso pueblo cruzado por varios pequeños canales, con casas de comerciantes a ambos lados comunicados por puentes adoquinados. Su origen se remonta al siglo XI, dedicándose inicialmente a la producción de telas, construyéndose un canal navegable para comunicar con el Mossa, denominándose a este puerto Delftshaven (hoy perteneciente a Rótterdam). Tras el incendio de 1.536, que asoló casi la totalidad de la ciudad, los alfareros empezaron a copiar la porcelana china, dándole su conocido toque azul, teniendo su momento de esplendor en el siglo XVIII, pero actualmente solo queda una fábrica De Porceleyne Fles (se puede visitar).

El lugar más significativo es la plaza Markt en que se encuentran frente a frente el Ayuntamiento de 1618 erigido por Henrik de Keyser en estilo renacentista y la Iglesia Nueva ó Nieuwe Kerk, de 1.381 en estilo gótico, en cuyo interior se encuentra la Tumba de Guillermo de Orange en mármol blanco y negro que abarca todo el coro del siglo XV, y las vidrieras de colores. La torre, con una magnifica vista de la ciudad, tiene un carrillón del siglo XVIII que suena cada hora. En el centro de la plaza la estatua de Hugo de Groot, cuyas obras establecieron las bases del derecho internacional.

Del resto lo más destacado es la Oude Kerk ó Iglesia Vieja, de 1.240 con su característica torre inclinada en la que se encuentran diversas tumbas de dignatarios de la ciudad, destacando de entre todas ellas la Tumba de Vermeer.

Rotterdam es una ciudad eminentemente comercial y sin ningún tipo de interés turístico, ya que quedó totalmente destruida en la segunda guerra mundial salvándose unicamente el barrio de Delftshaven. Vive por y para los negocios que generan su puerto, de varios kilómetros de extensión hasta la desembocadura del Maas en el mar. Su única curiosidad es la torre Euromast (Parkhaven 20), una torre de 180 metros que se alza a pie de puerto, en el a través de un ascensor que simula el despegue de una nave espacial se alcanza la cima, divisándose el puerto y la ciudad. Se pueden hacer excursiones en barco a las obras en el dique fronterizo con Bélgica (3 a 4 horas) o en el interior de puerto (1 hora) pero lo único que se verá serán contenedores y mini puertos. No se recomienda visitar la ciudad, a no ser por asuntos meramente comerciales.


Riderzaal


Museo Maurithuis

Panorama Mesdag

Tribunal de Justicia

Madurodam

Delft - Ayuntamiento

Delft - Oude Kerk