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Ciudad de 175.000 habitantes situada a orillas del Lago Leman o Lago Ginebra y del río Ródano, colindando con la frontera francesa, caracterizada por ser un compendio culturas derivadas de la presencia de organizaciones internacionales en la ciudad (hay más extranjeros que suizos). Es muy fácil visitarla pues se ha desarrollado alrededor del lago. Debido a su diversidad cultural es una ciudad viva en la con frecuencia sus habitantes pueblan las terrazas y restaurantes que existen en varias zonas de la ciudad. El símbolo de la ciudad es la Columna de Agua o Jet d'Eau. Desde 1.947 el agua alcanza los 150 metros lanzando 500 litros/segundo a una velocidad de 200 km/hora por el efecto de unas bombas que impulsan el agua desde el fondo del lago. El horario de funcionamiento es de 9,30 a 23,15 desde marzo hasta mitad de octubre, para evitar que los vientos empapen las fachadas Desde el Pont Du Mont Blanc, el más transitado y próximo al lago, que une la zona central de la ciudad con la Estación de Ferrocarril Cornavin, podemos admirar el Jet d'eau. En la parte trasera, en el interior del río Ródano está la pequeña y verde isla Rousseau, remanso de tranquilidad con la estatua del filósofo, y unos metros cauce arriba está La Isla, estrechamente ligada a los orígenes históricos y hechos acaecidos en los primeros momentos de la ciudad. En ella se encuentra la Torre de la Isla, único elemento que perdura del castillo construido en el siglo XIII para rechazar las invasiones de la Casa de Saboya, que acogió posteriormente el mercado y fue transformado en prisión durante la Reforma Lutherana. Finalmente demolido en el siglo XVII permaneciendo tan sólo la Torre. En su base se alza una estatua en bronce de un héroe ginebrino y una placa conmemorando el paso de Julio Cesar por la ciudad en su lucha contra los galos. Crucemos el Ródano hasta la Plaza de Bel Air y continuando por cualquiera de las dos calles que surgen de la plaza, Rue de la Correterie o Rue de la Cité, desembocaremos en una de las plazas abiertas mayores de la ciudad, la Plaza Nueva, bordeada por una serie de edificaciones neoclásicas como la Opera, el Conservatorio de Música, y el Museo Rath (exposiones temporales). En el centro, la Estatua del General Dufour, que diseño el primer mapa de Suiza. Frente a la plaza está la entrada al parque Promenade des Bastions, una zona arbolada diseñada junto a la antigua muralla. Aprovechando ese muro y para conmemorar el 400 aniversario del nacimiento de Calvino, se ideó la construcción de un memorial que acogiese las efigies de los Reformistas. En 1.917 se inauguró el Muro de los Reformadores de 100 metros, en el que están esculpidas las figuras de Calvino, Teodoro de Beze, John Knox y Guillermo Farel, diversos símbolos (el emblema de Ginebra, el león de Escocia y el León de Berna y la inscripción en latín "Despues de la oscuridad, la luz". En el mismo parque también está el banco más grande del mundo (curioso). Cruzando el parque, giraremos en la salida a la izquierda, traspasando la teórica muralla y alcanzando un lugar elevado, que fue el corazón de la ciudad desde la era romana, la Plaza del Bourg de Four con su casas del siglo XVI, el Palacio de Justicia, erigido en el siglo XVIII, su suelo empedrado y rodeada de cafés y tiendas de antigüedades. Fue el centro histórico de la ciudad. Casi anexa se abre la plaza con la Catedral de San Pedro, erigida entre los siglos XII y XIII en estilo románico, pero con arcos góticos y una nueva cúpula construida en el siglo XVIII a imitación del Pantheon de Roma. El interior sufrió graves desperfectos con la Reforma Lutherana, que elimino los signos anteriores. Es destacable del interior la Silla de Calvino, desde la que dirigía los asuntos religiosos de la comunidad, un fabuloso órgano y la Tumba del Duque de Roan (líder protestante francés). Destacables es asimismo el área arqueológica que se encuentra bajo la Catedral, en la que se descubren las diversas construcciones realizadas a partir de la primera capilla erigida en el siglo IV. (Abierto de 10 a 17 excepto Lunes) Volviendo a la Plaza del Bourg de Four y tomando la estrecha Rue de Hotel de Ville, a muy corta distancia, a la izquierda de la calle se abre un pequeño patio; es el Ayuntamiento del que destaca la rampa circular de la Torre Baudet, a través de la cual y sin descender del caballo se alcanzaban las dependencias gubernamentales en cualquiera de sus tres pisos. En el mismo patio se encuentra el Salón Alabama, histórico lugar en que se resolvió el conflicto anglo-americano, y se firmo la primera Convención de Ginebra, que constituyó la Cruz Roja a mitad del siglo XIX, y el tratado Constitutivo de la Liga de Naciones, precursor de la ONU, en 1.920. Frente al Ayuntamiento está el Viejo Arsenal, una especie de patio cubierto de soportales, con 5 cañones Napoleónicos de los siglo XVIII y XIX, estando decorada su pared con murales representando la llegada de Julio Cesar a Ginebra, las Ferias de la Edad Media y la llegada de los Hugonotes. En la actualidad en el piso superior está el Archivo del Estado. A su lado la Mansión Tavel, edificio del siglo XII restaurado tras el incendio de 1.334 por la familia del mismo nombre, que acoge el Museo histórico, desde la Edad Media al siglo XIX, con una maqueta de Ginebra en 1.850 en el ático (Abierto de 10 a 17 excepto Lunes) De esta zona son también destacables la Iglesia Ortodoxa rusa con sus cúpulas doradas, y el Museo de Arte e Historia, con arqueología egipcia, griega y romana, pinturas desde el renacimiento y esculturas modernistas (Abierto de 10 a 17) Descendiendo de nuevo al lago, descubriremos la zona más comercial de la ciudad, en Rue del Rhone y bonitas plazas de entre las que destaca la Plaza du Molard, que en su momento fue plaza del mercado, con su preciosa Torre en la esquina con la Rue de Rhone. En el Jardín Inglés, el parque junto al lago y al Pont Du Mont Blanc, destacan el Reloj Floral de 5 metros de diámetro, formado con las flores de la temporada, y el Monumento Nacional, inaugurado por el General Dufour en la segunda mitad del siglo XVIII, dos estatuas de mujer sobre una base de bronce, representando la alianza de 1.814 por la que la Republica Ginebra se unía a la Confederación Helvética Desde el Jardín puede observarse como sobresalen en el lago las Piedras de Niton, dos bloques de la era glaciar, que fueron lugar de ritos y sacrificios en la edad del bronce. Desde la época del General Dufour es la base sobre la que se mide la altitud sobre el nivel del mar en Suiza (373,6 metros) Cruzando el puente del Mont Blanc y junto al lujoso Hotel de la Paix está el Monumento al duque de Brunswick. Este duque legó todos sus bienes a la ciudad a su muerte en 1.873 a cambio que se le erigiera este mausoleo al borde del lago, reproducción de la Tumba de la Familia Scaligeri de Verona. A la derecha del mausoleo hay una estatua ecuestre en bronce del duque. El área cercana a la estación acoge innumerables comercios y un gran número de restaurantes y terrazas. Al atardecer es muy agradable la estancia en la zona peatonal de la rue de Mont Blanc. El Palacio de las Naciones (Onu) está en las afueras, próximo al Museo de la Cruz Roja (Abierto de 10 a 17). La visita es guiada y lo más interesante es la Sala del Consejo y sus murales obra del español José Maria Sert representando la evolución de la humanidad. Este Palacio no es ni mucho menos el edificio de Nueva York (es mucho más administrativo), pero la visita a la Sala del Consejo merece la pena. |
![]() ![]() ![]() Torre de la Isla ![]() ![]() Silla de Calvino ![]() Iglesia Ortodoxa ![]() Reloj Floral ![]() Monumento al Duque Brunswick ![]() Mont Blanc |
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Por su proximidad con Ginebra, entre media hora y una hora, no hay que dejar de visitar
Chamonix y el Mont Blanc. Chamonix es un pueblo muy turístico con
innumerables productos relacionados con los deportes de invierno y gran cantidad de cafés y
restaurantes. Desde el pueblo, a través de tres teleféricos, se alcanza el Aguille du Midi,
uno de los picos de la cordillera, desde la que se tiene una perfecta visión del Mont Blanc, a muy corta
distancia. De vuelta a Chamonix, en una combinación de ferrocarril y teleférico, se puede visitar el
Mer de Glace adentrándose en el interior del glaciar viendo las estatuas de hielo
esculpidas. Esta es una visita que merece la pena realizarse y ocupará un día completo. Entre la visita a la ciudad y la excursión a Chamonix hay que calcular una estancia de 3/4 días, pudiendo realizarse adicionalmente excursión a Lausanna ó bien continuar camino al centro (Berna) o norte de Suiza (Lucerna, Zurich, Basilea). LAUSANA está situada al borde del lago Leman a unos 50 Km. de Ginebra. Existen muchos trenes al cabo del día desde Ginebra con destino Berna que hacen parada. Puede considerarse dividida en dos partes: Una zona residencial al borde del lago, con diversas atracciones, embarcaderos, hoteles, paseos y el Museo Olímpico que es la zona más bonita de la ciudad; y el casco urbano propiamente dicho, muy escarpado pues está edificado en la ladera de una montaña. El Museo Olímpico posee una gran colección de medallas y antorchas de los Juegos Olímpicos de verano e invierno, diferentes estancias en las que se recogen los nombres de los más afamados deportistas con presentaciones multimedia. La planta baja muestra una imponente colección de vasijas griegas y otras piezas artísticas. Merece la pena su visita. Tras salir del Museo una buena alternativa es pasear por el puerto al borde del lago disfrutando las vistas de las montañas frente a la ciudad y las numerosas embarcaciones a vela que navegan. En el casco urbano destaca el edificio de Correos en la Plaza de St.Francois, el Antiguo Ayuntamiento renacentista con la fuente de la Justicia (obligado refrescarse antes de la empinada cuesta) y la Catedral protestante a la que se accede a través de unos tramos de escalera cubiertos, conocidos como la Escalera del Mercado. No obstante, Lausana no es precisamente lugar en el que se deba perder excesivo tiempo, excepto si se quiere disfrutar de sus hermosas vistas desde el lago |
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