![]() ![]() Teatro de Dionisos ![]() ![]() Odeón de Herodes Anticus |
Atenas es una de las ciudades del mundo con mayor historia, y para poder entenderla es necesario hacer
una breve introducción histórica. Fue una ciudad que se desarrolló durante los siglos 8 y 7 antes de
Cristo y que alcanzó su plenitud en el periodo dorado de Pericles, hasta que fueron derrotados por los
macedonios del rey Filipo. Posteriormente en el siglo 2 a.c. fue ocupado por los romanos, que ayudaron
a desarrollar más la ciudad con la influencia de su cultura, y aunque fueron derrotados por las tribus
bárbaras dos siglos después, saqueando la ciudad, poco a poco la ciudad se incorporó al Imperio
bizantino, que dejó huellas de su paso. Tras la caída de Constantinopla en el 1.200 fue considerada un
ducado francés, catalán y napolitano, hasta que en el siglo 15 fue ocupada por los turcos hasta mitad
del siglo 19. Los turcos habían transformado la Acrópolis en templo musulmán y el Erehthion en un harén.
A mitad del siglo 19 Atenas no era más que un villorrio (de pocos habitantes) en ruinas (con las ruinas
y piedras apiladas). Se la nombró capital, se expulsaron a los turcos y se comenzaron los trabajos de
acondicionamiento de las ruinas, se construyeron nuevos edificios siguiendo el estilo antiguo griego y
se restauraron los monumentos en la Acrópolis. Todos los ocupantes han dejado su huella en la ciudad hasta convertirla en uno de los centros arqueológicos más importantes del mundo. El lugar más impresionante de toda la ciudad es la Acrópolis. Elevada sobre un gran promontorio vertical y visible desde cualquier parte de la ciudad, fue erigida en honor de la diosa Atenea (ó Minerva) por su protección ante Poseidón (ó Neptuno). Es el símbolo de la grandeza ateniense. Al recinto se accede a través de una escalinata que va a parar al Propileos, que es la puerta de entrada a la Acrópolis. En su interior erguido milagrosamente al paso del tiempo y la contaminación, se alza el Partenón, considerado como modelo de perfección en la construcción de templos y edificios construidos en épocas posteriores. A la izquierda del Partenón se encuentra el Erechtheion, que estuvo sostenido por 6 bellas cariátides (según la leyenda cuando un arqueólogo ingles desplazo una de ellas a Inglaterra, las otras lloraron por la noche). Finalmente en el Museo de la Acrópolis se muestran algunos elementos de la importantísima decoración que debió tener el Partenón, las Kores o estatuas de bellas mujeres, distintas las unas de las otras por sus vestiduras y la forma de su pelo, y las Cariatides que sostenían el Erechtheion. A los pies de la Acrópolis se desarrollaron las diversas culturas que embellecieron la ciudad. Las más destacables por su huella corresponden a la época clásica griega y la época romana. Del Antiguo Agora (mercado en griego, lugar de reunión cultural comercial y política que acogía edificios administrativos y templos religiosos, pocos elementos están bien conservados. El mejor es el Templo de Teseo, dedicado también a Hefaistos. Destacan también el Templo de Zeus Olímpico, la doble Columnata del rey Attalos de Pergamon (acogió tiendas en sus dos pisos) y partes del suelo original. Sin embargo, la gran mayoría de los edificios fueron destruidos por los persas en el siglo 500 a.c.. El Foro Romano al igual que su correspondiente griego era el principal lugar de reunión en la ciudad y en el que se realizaban los intercambios; se cree que fue construido por Julio Cesar y nos da una idea de la importancia que para el Emperador tenía la ciudad. Ha podido ser conservado muchísimo mejor que el Agora griego, y han logrado rescatarse para la posteridad muchos edificios. De entre todos ellos podemos destacar los siguientes: - Arco de Adriano, en muy buen estado de conservación aun sin los elementos decorativos que lo ornaban. - Torre de los Vientos, edificio de forma octogonal de mármol. - Teatro de Dionisos, destacando el suelo de su patio de representaciones y los detalles que aún se conservan en algunas de sus localidades. - Odeón de Herodes Anticus, que debió ser un edificio monumental. - Biblioteca de Adriano, del que se conservan restos de su planta, así como alguna de sus columnas de entrada. El paseo por estas zonas y las reconstrucciones gráficas realizadas deben darnos una pista del poder que la ciudad mantuvo en épocas anteriores. |
![]() ![]() ![]() Partenón ![]() Propileos ![]() Templo de Teseo ![]() Biblioteca de Adriano ![]() Arco de Adriano |
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Respecto a la ciudad moderna propiamente dicha es un verdadero caos circulatorio, que se ha intentado
aplacar con la construcción del metro. Sus niveles de contaminación son los más elevados de Europa y
han hecho peligrar algunas estatuas expuestas en el Museo. En los meses de verano la temperatura suele
superar los 40 grados y la humedad que deriva del cercano mar hace que la sensación térmica sea más
elevada. Por ello no es extraño ver trabajar en las obras de construcción realizadas al aire libre El lugar principal de la ciudad es la Plaza Sindagma, en la que permanentemente dos soldados o Tsolias, vestidos con trajes típicos griegos y zuecos de madera, velan la Tumba del Soldado Desconocido a las puertas del neoclásico Parlamento Nacional y son objetivo de los numerosos turistas. Bonito es el cambio de guardia que se realiza a las 12 de la mañana. La segunda plaza en importancia es la comercial Plaza Omonia. Existen en la ciudad multitud de museos: el del Agora, el Museo Bizantino, con una buena colección de iconos (visitar alguna de las muchas iglesias ortodoxas), pero de entre todos ellos destaca por encima de todos el maravilloso Museo Arqueológico, cuya visita es muy amplia aunque puede acelerarse con las visitas guiadas que se proporcionan a diario. De entre sus objetos destacan la Mascara dorada (se cree perteneciente a Agamenón) en la Sala Micenica, los ídolos en la Sala Ciclaica, kores, estatuas de bronce clásicas como la de Poseidón o Zeus de Artemission, los frescos de Santorini del periodo minoico, colecciones de vasos, vasijas, colecciones numismáticas, etc. La ciudad está dominada por el Monte Licabetos (900 metros) en cuya cima se encuentra la Capilla de San Jorge, alcanzable mediante funicular desde la base. Es un buen mirador de la ciudad y un agradable lugar de paseo. Hay que visitar también el Estadio Panathinaikos, lugar en el que se celebraron los primeros juegos olímpicos de la era moderna, con una placa en su entrada que recoge todos los juegos celebrados hasta la fecha. Hace pocos años fue rehabilitado para la celebración de los Campeonatos Mundiales de Atletismo, finalizando allí la prueba de Maratón. El lugar de mayor animación de Atenas se encuentra en el barrio de Monastiraki, con sus tiendas de antigüedades y donde se celebra el Rastro, y sobre todo la anexa zona de Plaka, que es la parte más antigua de Atenas y el barrio más próximo a la Acrópolis. Sus calles son estrechas en cuesta y empedradas y acoge antiguas villas neoclásicas, tiendas de turistas, restaurantes etc. Es muy recomendable pasear por la noche por este barrio en que los restaurantes sacan sus mesas a la calle y las cenas son acompañadas de música típica griega, todo ello alejado del ruido de los coches. Respecto a las excursiones que se pueden realizar no se recomienda el crucero de visita a tres islas en el día, puesto que solo da tiempo a embarcar y desembarcar. Es mucho más adecuado visitar cualquiera de las buenas playas que hay a lo largo del litoral. Pero sobre una visita por la tarde al Cabo Sounion (70 Km.) pudiendo bañarnos en las aguas del Mar Egeo hasta el atardecer. En el promontorio que se eleva sobre el mar se alza el Templo de Poseidón, en bastante buen estado, desde el que se ve una de las mejores puestas de sol, con el sol reflejándose sobre el mar. |
![]() Templo de Zeus Olímpico ![]() Monte Licabetos ![]() Tsolias en Plaza Sindagma |
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Con todo ello se puede calcular una visita a Atenas de 4 días, que puede ampliarse con alguna excursión. Visita imprescindible es un tour por el Peloponeso, en el que se encuentran una gran parte de las maravillas arqueológicas de Grecia: en Corinto los restos de la antigua ciudad cuyas calzadas están bien conservadas y sobre todo el Templo de Apolo y los baños; en Micenas una gran ciudad de entre la que destacan la Puerta de los Leones y la Tumba de Agamenón; el inmejorable Teatro de Epidauros (siglo II a.c.) con su extraordinaria acústica y los templos de Esculapio y Polícleto; finalmente la majestuosa ciudad de Delfos, a los pies del Monte Parnasos, con una extraordinaria colección arqueológica de entre la que destaca El Templo de Apolo, el Oráculo, el Templo de Atenea Pronea y el Teatro de Apolo. Este tour hará las delicias de los apasionados por la historia del arte y suele oscilar entre dos y tres días. Otra alternativa para aquellos menos interesados en los restos arqueológicos, es combinar la visitar a Atenas con una estancia en alguna de las islas griegas (Mikonos, Santorini etc), o la visita a la isla de Creta, para ver los monumentos de su antigua civilización y hacer una escapada por la mayor de las islas. |
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