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Andalucia ha sido siempre un lugar privilegiado. Justo al norte de Africa y puerta de Europa ofrece además el encanto del Valle del Guadalquivir y sus 900 kilometros de costas son confluencia de dos mares el Atlantico y el Mediterraneo donde estaban situadas la mayoria de las culturas existentes, disputandose en ocasiones el dominio de esta region. En el Museo Arqueologio de Granada se encuentran los restos de un Mamut encontrados en la Laguna de El Padul a escasos 15 kilometros en linea recta de nosotros, lo que nos hace pensar que quizás tambien andaran por esta zona. Pero como civilizacion humana, los primeros podemos decir que fueron los Iberos como lo demuestran las monedas que se han encontrado, además de restos de ceramica. Sin embargo las condiciones que el Valle de Lecrín ofrece, por su clima, situacion y fertilidad, al igual que del mamut, podemos pensar que tambien haya habido culturas anteriores. Se asentaron aqui tambien los Romanos que diseñaron el sistema acuifero para el riego de las vegas como lo demuestra el acueducto construido en el pago de Zazas, echo en piedra de silleria, con tres arcos de medio punto y casi seis metros de altura entre el s. II y III d. de C. y que pasa por el Camino Real tambien diseñado por ellos desde Madrid a Motril en la Costa. Dicho sistema de riego fue el utilizado por las siguientes culturas hasta la llegada de los arabes que tubieron dos asentamientos en el pueblo. El primero, Al-Oja, situado en el pago de Zazas junto al Camino Real disponia del dominio del agua, la fuente de Zazas, el principal manantial de toda la vega por su importante caudal. El segundo nucleo urbano denominado El-Hojá estaba situado en lo que hoy se conoce como El Hojal donde escondido entre bancales de naranjos y olivos, aun existen los restos arqueologicos de su poblado y cementerio. En el último tercio de s. XV una pequeña guerra civil estalla entre ambos poblados por el dominio del agua dando la victoria a estos ultimos que intentaban construir un viaducto labrado en la ladera de un acantilado de piedra a unos 20 metros de altura y con una y con una longitud de mas de 200 metros en lo que hoy se llama La Cañada de los Moros. Esta obra esta inacabada debido a la expulsión de 1492 de los moros de Granada, los cuales, de los que no decidieron marcharse se asentaron en el poblado de El-Hojá, ya bajo dominio de los cristianos y hasta su total expulsion en el siglo siguiente. A mediados del s. XVI el Conde de Tendilla, D. Diego Hurtado de Mendoza construyo la Torre Vigia de la Venta de la Cebada para proteger esta importante via de comunicacion de antaño y resistir una posible subida de los moros sublevados de la Comarca de los Guajares. La primera parroquia se levanto en el Barrio Bajo (unico nucleo urbano cristiano en el momento) entre los años 1561-66 siendo maestros Martin de Urquide como cantero y Merchor y Francisco Fernandez como carpinteros. Cuando la rebelion de los moriscos en 1568 los moros sublevados quemaron toda la iglesia que era edificio nuevo y de canteria, por lo que en un primer momento se le hizo un colgadizo, para a fines de siglo labrar de nuevo su armadura, en 1594. Señal de ello los dos escudos de armas asentados en ella, como era habitual al hacerse obras en las iglesias de reparacion o nueva construccion. El templo actual conserva solo parte de los muros de la construccion primitiva. A principios del s.XIX se le añadio un crucero y capilla mayor, quedando el interior claramente descompensado, con una larga y lisa nave que constrasta con la ampulosa cabecera, para la que se labraron dos retablos laterales y un ostentoso tabernaculo, uno de los mas grandes de nuestro Neoclasico. En 1882 seguia la nave cubierta con armadura, pero su estado era ruinoso, por lo que se procedio a su reparacion, cubriendose con boveda de cañon de extraño y pesado resultado. En su interior podemos encontrar pinturas de gran calidad y tallas policromadas de la escuela de Mena y Montañes. El 20 de Julio del 2002 es declarada Bien de Interes Cultural con la categoria de Monumento En los s. XVIII Y XIX se construyen gran cantidad de Casas Señoriales como la de los Orbe y el Marques en el Barrio Alto, y la llamada de "el pino" por los vecinos por tener un abeto en su interior con casi 40 metros de altura, en el Barrio Bajo entre otras. Hoy dicho abeto esta cortado por la mitad al caerle un rayo en 1992. Todas ellas tenian su Escudo de Armas, bien en sus fachadas o en su interior. Ademas poseian lagares y almazaras propias, hoy en desuso. En esta epoca tambien y debido a la sirosfera, desparece el cultivo de la vid. En el Barrio Alto, entre 1815 y 1830 se construye la Ermita dedicada a San Sebastian, bajo el patrocinio del arzobisto de Toledo, el Cardenal, don Juan Jose Bonel Orbe, natural de este pueblo y confesor espiritual de la reina Isabel II. Su estructura sobrepasa los reducidos esquemas de las ermitas tradicionales, para suponer una de las mejores joyas del Neoclasisismo. Posee una gran planta rectangular con tres naves de crucero. Dos torres laterales, una de ellas inacabada. Pulpito con tallas de 30 cm. de gran valor, posiblemente procedentes de la Catedral de Toledo. Obras en madera policromada representando al Cristo del Zapato, San Roque y San Sebastian, de muy buena ejecucion, realizadas por el escultor granadino Sánchez Mesa. Con el gran terremoto del s. XIX, el 25 de diciembre de 1884, el monarca Alfonso XII libra un dinero con la intencion de volver a construir el pueblo en beneficio de las clases mas humildes, desde ahora se llamara Pinos del Rey, nombre que tendra hasta que con la dictadura del General Franco es cambiado a Pinos del Valle. El año 1925 se construye la Ermita del Santo Crito del Zapato en el monte Chinchirina a 1059 metros de altitud. En 1935, se contaba con una poblacion de 4200 personas. En los proximos cuarenta años, debido a la venidera guerra, el exilio politico, y la emigracion industrial a las regiones del norte (Cataluña principalmente) el pueblo se queda con poco mas de 1200 habitantes. 1976. Pinos del Valle, junto con Izbor, Tablate y Acebuches forman el municipio de El Pinar. En 1985 se inagura la Presa de Bernaz, dotandonos de un mejor acceso, mas comodo y rápido.
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