Cosas de películas

Cosas de películas

Cosas que no sabríamos, sino fuera por las películas estadounidenses.

Un solo fósforo sirve para iluminar una habitación del tamaño de un estadio de fútbol.

   El protagonista masculino, aun careciendo de atractivo físico o intelectual alguno, acaba siempre como pareja de la chica mas guapa.

   Aunque conduzcamos por una cuesta abajo totalmente recta, es necesario girar el volante a izquierda y derecha cada cierto tiempo.

   Los malos, aun siendo auténticos privilegiados dotados de mentes prodigiosas para el crimen, no  ejecutaran nunca al instante al protagonista, dejándolo con sus hombres mas ineptos para que este pueda escapar.

   Aunque en el siglo XX es posible disparar armas de fuego contra un objeto que esté fuera del alcance, la gente del siglo XXIII ha perdido esta tecnología.

   Toda maquinaria asesina será desactivada en la décima de segundo anterior a la inminente ejecución del protagonista.

   Casi cualquier computadora portátil tiene suficiente potencia para acabar con el sistema de comunicaciones de una civilización extraterrestre invasora.

   Tras un homicidio por sangriento que sea, el oficial al cargo ni se inmutara, mientras el poli novato no podrá contener las ganas de vomitar, poniéndolo todo perdido.

   Cuando están a solas, los extranjeros prefieren hablar inglés entre ellos.

   El comisario de policía y los jueces casi siempre son negros.

   Todos los psicópatas para cometer sus crímenes suelen aprovechar las finales deportivas (Superbowl, Stanley Cup, Play off de la N.B.A, etc)

   El comisario de policía siempre destituirá a su detective preferido, o le dará 48 horas para terminar el trabajo.

   El cruce de razas es genéticamente posible con cualquier bicho proveniente de cualquier parte del universo.

   En cuestión de segundos, no hay cerradura que se resista si uno tiene a mano una tarjeta de crédito o un clip, a menos que sea la única puerta de acceso a una casa en llamas con un niño atrapado dentro.

   En el caso de las casas encantadas o con fantasmas, las mujeres deben investigar cualquier ruido raro vestidas únicamente con algo de lencería o ropa interior.

   En las persecuciones a pie casi siempre hay que bajar o subir por las escaleras de incendios. En los callejones siempre suele haber una valla metálica de considerable altura.

   En las películas juveniles de terror, la chica más frágil es la que derrota al psicópata asesino con la ayuda del flipao de turno.

   En las películas juveniles de terror, el que intenta hacer el acto sexual, o lo está haciendo es el próximo candidato a ser eliminado.

   En los noticiarios de televisión siempre dan una noticia que tiene relación directa con uno mismo en ese preciso momento.

   En toda investigación policial que se precie, es necesario visitar como mínimo un club de striptease.

   Es fácil pilotar un avión y aterrizar con él si hay alguien en la torre de control que pueda dirigir la operación por radio.

   Es muy probable que sobrevivas a cualquier batalla, a menos que cometas el error de enseñarle a alguien una foto de tu novia.

   La mayoría de los perros son inmortales.

   La torre Eiffel se puede ver desde cualquier ventana de París.

   Las bombas van equipadas con temporizadores que tienen pantallas con grandes números rojos para que uno sepa cuando van a estallar.

   Las cocinas no tienen interruptores de luz. Si entras en una cocina de noche, deberás abrir el frigorífico e iluminarte con la luz interior.

   Las comisarías de policía someten a sus agentes a exámenes de personalidad para que tengan como compañero de patrulla a otro que es, justamente, lo opuesto a él.

   Los automóviles que chocan casi siempre acaban explotando, ardiendo o ambas cosas.

    Los habitantes de ciudades y pueblos medievales tenían una dentadura perfecta.

   Los procesadores de textos nunca tienen cursor, pero siempre se abren con una pantalla que dice: Introduzca la contraseña.

   Los sistemas de ventilación de los edificios son el escondite ideal: a nadie se le ocurrirá mirar en ellos y sirven, además, para desplazarse hasta cualquier parte del edificio sin dificultad.

   Nadie que tenga que participar en una persecución de automóviles, en un secuestro, explosión, erupción volcánica o invasión extraterrestre sufrirá un desmayo inoportuno.

   No es necesario decir hola ni adiós cuando se empieza o termina cualquier conversación telefónica.

   No importa si tus enemigos te superan en numero durante una pelea de artes marciales: te atacarán de uno en uno, mientras esperan, con gesto agresivo, a que vayas acabando con sus compañeros.

   Si alguien te persigue por el centro de la ciudad, siempre puedes quitártelos de encima ocultándote entre los participantes del desfile del Día de San Patricio, sea cual fuere la época del año.

   Si decides ponerte a bailar en la calle, notarás que todo el mundo que te rodea conoce los pasos.

   Si la ciudad se ve amenazada por un desastre natural o algún tipo de monstruo, la principal preocupación del alcalde será siempre la futura feria de comercio o su próxima exposición de arte.

   Si se ve en algún momento un vidrio de considerables dimensiones (sobre todo si lo llevan dos hombres) es que alguien va a atravesarlo en breves instantes.

   Si tienes que hacerte pasar por un militar alemán, no es necesario hablar el idioma; con tener acento alemán bastará.

   Si tienes que pagar un taxi, no busques un billete en la cartera: saca lo que tengas en el bolsillo al azar.

   Si tienes que recargar la pistola, siempre dispondrás de suficiente munición, aunque vayas desnudo.

   Si una persona se queda inconsciente tras recibir un golpe fuerte en la cabeza, nunca sufrirá conmoción ni daños cerebrales.

   Siempre es posible estacionar delante del edificio al que se va de visita.

    Siempre hay una motosierra a mano si uno la necesita.

   Toda persona que sufra una pesadilla, se incorporará de golpe en la cama y jadeará sudorosa.

   Todas las bolsas de la compra del supermercado deben contener, como mínimo, una barra de pan que sobresalga un poco.

   Todas las camas tienen un embozo que llega hasta las axilas en el caso de las mujeres, y hasta la cadera, en el caso de los hombres.

   Todas las mañanas, las madres siempre cocinan huevos, tocino y gofres para la familia, aunque su marido y sus hijos no tengan tiempo para comérselos.

   Todos los números de teléfonos de los Estados Unidos comienzan por 555.

Un detective sólo resuelve un caso cuando ha sido destituido o despedido.

   Un hombre no se inmuta mientras recibe una paliza de campeonato, pero se queja cuando una mujer intenta limpiarle las heridas.

   Una verja eléctrica, lo bastante potente como para matar a un dinosaurio, no dejará secuelas duraderas en un niño de ocho años.

   Una vez aplicada la barra de labios, es imposible hacer que se corra el color... aunque hagas submarinismo.

 

Volver