

A mí deme un aguardiente,
un aguardiente de caña,
de las cañas de mis valles
y el anís de mis montañas.
No me dé trago extranjero
que es caro y no sabe a bueno,
porque yo quiero siempre
lo de mi tierra primero.
Ay! que orgullosos me siento
de haber nacido en mi pueblo.
A mí cánteme un bambuco
de esos que llegan al alma,
cantos que ya me alegraban
cuando apenas decia mama.
Lo demas sera bonito
pero el corazón no salta,
como cuando a mi me cantan
una canción colombiana.
Ay! que orgullosos me siento
de haber nacido en mi patria.
Y para mi una muchacha
aperladita, morena,
o una rubia de ojos claros
de suave piel montañera.
Muchachas, musica y trago
de la sierra o de mi llano.
Ay! que orgulloso me siento
de ser un buen colombiano.
Ay! que orgulloso me siento
de ser un buen colombiano.
Yo me llamo cumbia, yo soy la reina
por donde voy,
no hay una cadera que se este quieta
donde yo estoy,
mi piel es morena como los cueros de
mi tambor,
y mis hombros son un par de maracas
que besa el sol. (bis)
Tengo en la garganta una fina flauta
que Dios me dio,
canuto de millo, olor de tabaco,
aguardiente y ron,
tomo mi mochila, enciendo la vela y
repica el son,
y enredo en la luna y en las estrellas
toda mi voz. (bis)
Como soy la reina, me hace la corte un
fino violin,
me enamora un piano, me sigue un saxo
y oigo un clarin,
y toda la orquesta forma una fiesta en
torno de mi,
y yo soy la cumbia, la hembra coqueta
y bailo feliz. (bis)
Yo naci en las bellas playas caribes
de mi pais,
soy Barranquillera, Cartagenera, yo
soy de ahi,
soy de Santa Marta, soy Monteriana,
pero eso si,
yo soy Colombiana, ¡oh! tierra hermosa
donde naci. (bis)
Ay! mi llanura...
embrujo verde donde el azul del cielo
se confunde con tu suelo
en la inmensa lejania.
En la alborada...
el sol te besa y del estero al
morichal
hienden las garzas el aire
que susurra en las palmeras
un canto de libertad.
Ay! mi llanura...
fina esmeralda es tu cielo cristalino,
a tu hermosura...
canta el llanero si tragandose el
camino
cual centauro majestuoso
se encuentra con el jilguero.
Ay! mi llanura...
miles de estrellas velan tus calladas
noches
como refulgentes broches
en un manto de tersura.
Tu estas silente...
tiernos amantes te confiesan sus
amores
se oye de coplas derroche
y entre pasiones ardientes
el rocio besa las flores.
Ay! mi llanura...
la patria entera de tu nobleza se
ufana
con tu bravura...
caldeaste el alma de quienes todo lo
dieron
para verla victoriosa
digna, grande y soberana.
![]()
Lloran, lloran los guaduales
porque también tienen alma;
y los he visto llorando,
y los he visto llorando
cuando en las tardes
los estremece el viento en los valles.
(bis)
También los he visto alegres
entrelazados mirarse al río;
danzar al agreste canto
que dan las mirlas y las cigarras.
O envueltos en polvaredas
que se levantan en los caminos;
caminos que azota el viento
al paso alegre del campesino. (bis)
Y todos vamos llorando
o cantando por la vida.
Somos como los guaduales
a la vera del camino.
Y todos vamos llorando
o cantando por la vida.
Somos como los guaduales
a la vera del camino.
En mi tierra todo es gloria
cuando se canta el joropo, (bis)
y si es que se va a bailar
el mundo parece poco...
sigamos cantando, sigamos bailando,
sigamos cantando, ¡carambas!,
que me vuelvo loco.
Sírvame un trago de a cinco,
sírvame otro de a cincuenta,
y sirva y sirva sin descanso,
hasta que pierda la cuenta.
Y vamos a bailar al son de este joropo
la vida hay que gozar.
No hay guayabo que resista
este joropo caliente,
por eso está con celos
mi compadre el guardiente,
felices vienen y van
sin pensar en el dinero,
llevando tiple y guitarra
pa' cantar el sanjuanero.
Felices vienen y van
sin pensar en el dinero,
llevando tiple y guitarra
pa' cantar el sanjuanero.
La múcura está en el suelo
ay mamá no puedo con ella,
me la llevo a la cintura
ay mamá no puedo con ella.
La múcura está en el suelo
ay mamá no puedo con ella,
me la llevo a la cabeza
ay mamá no puedo con ella.
Es que no puedo con ella
mamá no puedo con ella,
mamá no puedo con ella
es que no puedo con ella.
Muchacha si tú no puedes
con esa múcura de agua,
muchacha ay llama a San Pedro
pa'que te ayude a cargarla,
y es que no puedo con ella,
mamá no puedo con ella
mamá no puedo con ella
y es que no puedo con ella.
Muchacha quién te rompió
tu mucurita de barro
fué Pedro que me ayudó
ay pa'que me hiciste llamarlo.
Y es que no puedo con ella
mamá no puedo con ella,
mamá no puedo con ella,
es que no puedo con ella.
Voy a hacerte una casa en el
aire
solamente pa'que vivas tú, (bis)
después le pongo un letrero muy grande
de nubes blancas que diga Ada Luz.
(bis)
Porque cuando Ada Luz sea señorita
y alguno le quiera hablar de amor,
el tipo tiene que ser aviador
para que pueda hacerle una visita.
(bis)
El que no vuela no sube
a ver a Ada Luz en las nubes,
porque si no vuela no llega allá,
a ver a Ada Luz en la inmensidad.
Voy a hacer mi casa en el aire
para que no la moleste nadie.
Ponte a pensar cómo será'e bonito
vivir
arriba de todo el mundo,
allá en las nubes con los angelitos
sin que te vaya a molestar ninguno.
(bis)
Si te preguntan cómo se sube, decile
que muchos se han perdido,
para ir al cielo creo que no hay
camino,
nosotros dos iremos en una nube,
porque si no vuela no sube
a ver a Ada Luz en las nubes, (bis)
porque si no vuela no llega allá
a ver a Ada Luz en la inmensidad
quiero hacer mi casa en el aire
pa'que no la moleste nadie.
No vuelvas a decir jamás
que has triunfado en la vida,
en cosas de fortuna,
o en cosas del amor.
Porque si apuestas una vez
y pierdes la partida,
hoy juegas la ruleta
y en sus vueltas locas, ganas oropel.
Si apuestas al amor, cuántas
traiciones,
cuántas tristezas, cuántos desengaños;
te quedan cuando el amor se aleja,
como en las noches negras
sin luna y sin estrellas.
Amigo cuánto tienes... cuánto vales
principio de la actual filosofía,
amigo... no arriesgues la partida
tomemos este trago, brindemos por la
vida,
brindemos por la vida...
pues todo es oropel.
Si apuestas al amor...
Lunita consentida
colgada del cielo,
como un farolito
que puso mi Dios,
para que alumbraras
las noches calladas
de este pueblo viejo
de mi corazon.
Pueblito de mis cuitas
de casas pequeñitas,
por tus calles tranquilas
corrio mi juventud;
en ti aprendi a querer
por la primera vez
y nunca me enseñaste
lo que es la ingratitud.
Hoy que vuelvo a tus lares
trayendo mis cantares
y con el alma enferma
de tanto padecer,
quiero pueblito viejo
morirme aqui en tu suelo
bajo la luz del cielo
que un dia me vio nacer.
Hoy quiero gozar, quiero
vivir en Salsipuedes,
tierra de ilusion donde el amor nunca
se muere,
ven... ven y veras de corazon a
Salsipuedes,
y tu cantaras con gran amor a tus
quereres.
Eres muy rico Salsipuedes y no
olvidare,
y en tu recinto muchas veces de
alegria cante,
eres muy rico Salsipuedes y no
olvidare,
y en tu recinto muchas veces de
alegria soñe.
Salsipuedes... tierra de amor,
Salsipuedes... por ti soñe,
Salsipuedes... bella mansion,
Salsipuedes... tierra de fe.
Carmen querido, tierra de
amores
hay luz y ensueños bajo tu cielo,
y primavera siempre en tu suelo
bajo tus soles llenos de ardores.
Como las mieles que dan sus cañas
tienen tus hembras los labios rojos,
toda la fiebre de tus montañas
las llevan ellas dentro'e los ojos.
Tierra de placeres, de luz, de alegria,
de lindas mujeres, Carmen tierra mia.
Llega la fiesta de la patrona
ahi va la chica guapa y morena,
el toro criollo salta a la arena
y el mas cobarde se enguapetona.
Llega la gente y a manantiales
corren los besos y los rumores,
y unos ojazos ensoñadores
nos asesinan como puñales.
Tierra de placeres, de luz, de alegria,
de lindas mujeres, Carmen tierra mia...
Tierra de placeres, de luz, de alegria,
de lindas mujeres, Carmen tierra
Fiel surtidor de hidalguia
Manizales rumorosa,
bajo tu cielo de rosa
canta el viento su alegria.
Tan dulce es la tirania
de tu belleza preclara,
que antes de que yo te amara
mi corazón te queria.
Ay Manizales del alma...
Ay Manizales de ensueño!
con los zafiros del alba
borda su ofrenda mi ensueño.
Ay Manizales de plata!
Ay Manizales de armiño!
Prende a tu cuello de nacar
el collar de mi cariño!
Toro de pena y desvio
sobre el redondel sonoro;
fingen caracolas de oro
las "Carretas del Rocio".
Toda la feria es un rio
de jubilo y azucena
y el sol cierra su faena
con banderillas de estio
Amores que se fueron
amores peregrinos,
amores que se fueron
dejando en tu alma
negros torbellinos.
Igual que a las espumas
que lleva el ancho rio,
se van tus ilusiones
siendo destrozadas
por el remolino.
Espumas que se van...
bellas rosas viajeras,
se alejan en danzantes
y pequeños copos
ornando el paisaje.
Ya nunca volveran,
las espumas viajeras
como las ilusiones
que te depararon
dichas pasajeras. (bis)
Espejos tembladores
de aguas fugitivas,
van retratando amores
y bellos recuerdos
que deja la vida.
Se trenzan en coronas
de blancos azahales,
en rosadas diademas
cuando llevan flores
de la siempreviva.
NAVIDAD NEGRA
Autor: Jose Barros P
Ritmo:
Cumbia
En la playa blanca
de arena caliente, (bis)
hay rumor de cumbia
y olor a aguardiente. (bis)
En toda la rancheria
se ven bonitos altares,
entre millos y tambores
interpretan sus cantares.
El pescador de mi tierra
el pescador de mi tierra (bis)
La gaita se queja,
suenan los tambores, (bis)
en la Nochebuena
de los pescadores.
La noche en su traje negro
estrellas tiene a millares,
y con rayitos de luna
ilumina sus altares.
El pescador de mi tierra
el pescador de mi tierra. (bis)
Bailan las canoas
formando una fila, (bis)
mientras canta el boga
su cancion sentida.
LA PIRAGUA
Autor: Jose Barros P.
Ritmo: Cumbia
La piragua, la piragua,
la piragua, la piragua...
Me contaron lo abuelos que hace
tiempo,
navegaba en el Cesar una piragua,
que partia del Banco viejo puerto
a las playas de amor en Chimichagua.
Zapoteando el vendaval se estremecia
e impasible desafiaba la tormenta,
y un ejercito de estrellas la seguia
tachonandola de luz y de leyenda.
Era la piragua de Guillermo Cubillos,
era la piragua, era la piragua. (Bis)
Doce bogas con la piel color majagua
y con ellos el temible Pedro Albundia,
en las noches a los remos le
arrancaban
un melodico rugir de hermosa cumbia.
Doce sombras, ahora viejos ya no
reman,
ya no cruje el maderamen en el agua,
solo quedan los recuerdos en la arena
donde yace dormitando la piragua.
Ay, si, si, yo no soy de por
aqui,
ay, si, si, yo vengo del Casanare.
(Bis)
Ay, si, si, como la palma de coco
como la palma de coco
como la palma' e cumare. (Bis)
Ay, si, si, esta noche canto aqui,
ay, si, si, mañana' onde cantare.
(Bis)
Ay, si, si, en las sabanas de Arauca,
en las sabanas de Arauca
o en el pueblo de Orocue. (Bis)
Ay, si, si, el orgullo del llanero,
ay, si, si, yo se lo voy a contar,
ay, si, si, buen caballo y buena
silla,
buen caballo y buena silla
buena soga pa' enlazar. (Bis)
Ay, si, si, lucero de la mañana,
ay, si, si, prestame tu claridad,
ay, si, si, para seguirle los pasos
para seguirle los pasos
a mi amada, que se va. (Bis)
Ay, si, si, a las tres de la mañana,
ay, si, si, a todos les madrugue.
(Bis)
Ay, si, si, tenia yo que regresarme,
tenia yo que regresarme
y en mi caballo monte. (Bis)
Luna roja que saliendo va del
llano
se ve roja porque arde en los
pajonales,
va copiando la silueta de las palmas,
ay de las palmas en los verdes
morichales.
Cruza el viento arrastrando
nubarrones,
y humaredas que da la hierba quemada,
y a lo lejos se oye el bramar de los
toros,
ay, de los toros que pelean en los
playones.
Luna roja ilumina mi camino,
en las noches, bellas noches
araucanas,
voy llevando tristezas en el alma,
voy buscando un rumbo a mi destino,
y mañana al clarear de la alborada
cuando se oiga cantar las guacharacas
seguire la ruta señalada
por senderos en un constante buscar,
de unos labios que mintieron al besar.
Yo también tuve 20 años
y un corazón vagabundo,
yo también tuve alegrías
y profundos desengaños.
Yo también tuve 20 años
que en mi vida florecieron
20 años que a mí llegaron
se fueron y no volvieron.
Por eso desde la cumbre
de mis ardorosos años,
miro pasar hoy la vida
sin que me haga bien ni daño,
porque tuve la fortuna
de vivirla sin engaños,
para contar sin nostalgia
que también tuve 20 años.
Oye morenita te vas a quedar
muy sola
porque anoche dijo el radio
que abrieron el Liceo. (Bis)
Como es estudiante ya se va Escalona
pero de recuerdo te deja un paseo.
(Bis)
Que te habla de aquel inmenso amor
que llevo dentro del corazón,
que dice todo lo que yo siento,
qu'es pura nostalgia y sentimiento,
grabado con el lenguaje grato que
tiene
la tierra de Pedro Castro. (Bis)
Adiós morenita me voy por la madrugada
no quiero que me llores
porque me da dolor, (Bis)
paso por Valencia, cojo la Sabana
Caracolicito, luego Fundación, (Bis)
y entonces me tengo que meter en un
diablo
al que le llaman tren, que sale
por toda la zona pasa y de tarde
se mete a Santa Marta. (Bis)
Ese orgullo que tú tienes no es muy
bueno
te juro que más tarde te vas a
arrepentir, (Bis)
yo solo he querido dejarte un recuerdo
porque en Santa Marta me puedo morir.
(Bis)
Y entonces me tienes que llorar
y de ñapa me tienes que rezar,
y claro te tienes que poner
traje negro aunque no gustes de'l,
entonces, te vas a arrepentir
de lo mucho, que me hiciste sufrir.
(Bis)
Oyeme Diosito Santo
tú de aritmética nada sabías, dime por
qué la platica
tú la repartiste tan mal repartida.
Oyeme Diosito Santo
La en cuál colegio era que tú
estudiabas porque a unos les diste tanto
en cambio a otros no nos diste nada.
Mira tanta gente pobre
La que vende su sangre pa'poder vivir
no te das cuenta qu'el rico
es feliz mirando al pobre sufrir. Como
sé que es imposible
que al santo cielo te llegue una carta
pero me estás escuchando
cantando esta plegaria vallenata.
Oyeme Diosito Santo
yo que en mis noches me paso rezando,
para que me des licencia
de criar mis hijos y darles un rancho.
Mira cómo son las cosas
como en ti confío te sigo rezando, ya
que no me diste plata
dame salud para seguir luchando.
Mi plegaria vallenata
Diosito Santo a ti te la canto. (bis)
GUABINA HUILENSE
Autor: Carlos E. Cortés
Ritmo: Guabina
Yo me bailo mi guabina
con mi morena, con mi morena,
al arrullo de las aguas
del Magdalena, del Magdalena. (bis)
Las mujeres de mi Neiva
son como lindas palmeras
y sus ojos resplandecen
como dos grandes estrellas. (bis)
Yo me bailo mi guabina
con mi morena, con mi morena,
al arrullo de las aguas
del Magdalena, del Magdalena. (bis)
Opita, sírvame un trago
para yo también beber,
que ninguno se contenta
solamente con oler. (bis)
Un día
hacia la mar una lancha partió
y a su paso llevó un nido de ilusión,
y en la playa quedó triste y confiada
la mujercita que dulcemente cantó...
Se va, se va la lancha,
se va con el pescador,
y en esa lancha que cruza el mar,
se va también mi amor.
Quién sabe hasta cuándo
la lancha no volverá,
y yo me quedo cantando así...
se va, se va, mi amor.
La lancha se alejó tendida en su
raudal,
pues desafió a la mar con todo su
valor,
y en la playa quedó triste y confiada,
la mujercita que dulcemente cantó...
Se va, se va la lancha,
se va con el pescador,
y en esa lancha que cruza el mar,
se va tambien mi amor.
Quién sabe hasta cuando
la lancha no volverá,
y yo me quedo cantando así...
se va, se va, mi amor.
Al recio temporal la lancha no volvió,
dicen que naufrago ahogando una
ilusión,
y en la playa quedó triste y confiada
la mujercita que dulcemente cantó...
Se va, se va la lancha.........
A quién engañas abuelo?
yo sé que tú estas llorando
ende que taita y que mama
arriba estan descansando;
nunca me dijiste cómo,
tampoco me has dicho cuándo,
pero en el cerro hay dos cruces
que te lo están recordando.
Bajó la cabeza el viejo
y acariciando al muchacho,
dice tienes razón hijo,
el odio todo ha cambiado,
los piones se jueron lejos
y el surco está abandonao
a mí ya me faltan juerzas,
me pesa tanto el arao
y tú eres tan sólo un niño
pa'sacar arriba el rancho.
Si si m Me dice Chucho el arriero
el que vive en los cañales,
La que a unos los matan por godos,
y a otros por liberales,
pero eso qué importa abuelo,
entonces qué es lo que vale,
mis taitas eran tan guenos,
a naide le hicieron males,
sólo una cosa comprendo
que ante Dios somos iguales.
Se aparecen en elecciones
unos que llaman caudillos,
que andan prometiendo escuelas
y puentes donde no hay ríos,
y al alma del campesino
llega el color partidizo,
y entonces aprende a odiar
hasta a quien fue su buen vecino,
todo por esos malditos
politiqueros de oficio.
Ahora te comprendo abuelo,
por Dios no sigas llorando.
Cuentan que hubo un pecador
barquero,
que pescaba de noche en el río,
que una vez con su red pescó un
lucero,
y feliz lo llevó...
y feliz lo llevó a su bohío.
Que desde entonces se iluminó el
bohío,
porque tenía allí a su lucero,
que no quiso volver más por el río
desde esa noche, el pescador barquero.
Y dicen que de pronto se oscureció el
bohío
y sin vida encontraron al barquero,
porque de celos se desbordó aquel río,
entró al bohío y se robó el lucero
entró al bohío y se robó el lucero.
La capa del viejo hidalgo
se rompe para hacer ruana,
y cuatro rayas confunden
el castillo y la cabaña,
es fundadora de pueblos
con el tiple y con el hacha,
y con el perro andariego
que se trago las montañas.
Abrigo del macho macho
cobija de cuna paisa
sombra fiel de los abuelos
y tesoro de la patria.
Sabor de pecado dulce
y dulce calor de faldas
grita con sus cuatro puntas
el abrazo de la ruana.
Porque tengo noble ancestro
de Don Quijote y Quimbaya,
hice una ruana antioqueña
de una capa castellana.
Por eso cuando sus pliegues
abrazo y ellos me abrazan
siento que mi ruana altiva
me esta abrigando es el alma.
BRISAS DE PAMPLONITA
Autor: Letra: Roberto Irwin/
Musica: Elias M. Soto
Ritmo: Bambuco
Ay, ay, ay, si las ondas del
rio (bis)
Remediaran las penas del corazon
te contarian, luz de mi vida
los amargos pesares de mi pasion,
los amargos pesares de mi pasion.
Escucha sonoro rio mis congojas y
afliccion,
sonoro rio mis congojas y afliccion.
Y dile cuanto la adoro
cuanto sufro por su amor
cuanto la adoro,
cuanto sufro por su amor.
Y si al correr de tus ondas
ves que su pecho se agita,
dile que a mi amor lo alientan
las brisas del Pamplonita. (bis)
Laralararalalala larlalalala... (bis)
Y dile si a tus orillas
llega su planta a besar,
que de su amor el recuerdo
no se borrara jamas,
de su amor el recuerdo
no se borrara jamas
Campesina Santandereana
eres mi flor de romero,
por tu amor yo vivo loco
si ni me besas me muero,
me muero porque en tus labios
tienes miel de mis cañales
que saben a lo que huelen
las rosas de mis rosales,
que saben a lo que huelen
las rosas de mis rosales.
cuando bailas la guabina
con tu camison de olan,
hay algo entre tu corpiño
que tiembla como un volcan,
es el volcan de tus senos
al ritmo de tu cintura,
campesina Santandereana
sabor de fruta madura
campesina Santandereana
sabor de fruta madura
Ven... ven... niña de mi
amor,
ven... ven... niña de mi amor...
ven... ven... ven a mi ranchito
que te espero con ardor
que te espero con ardor,
ven a mi ranchito
que te espero con ardor.
Sí... sí... sí...
dulce y bella noviecita,
dueña de mi corazón,
vamos a ver a la Virgen
y a pedirle protección,
a rogarle con fe viva
que bendiga nuestra unión,
a rogarle con fe viva
que bendiga nuestra unión.
Por ti... mi única ilusión,
por ti... mi única ilusión...
por ti la calma perdí,
tengo enfermo el corazón,
tengo enfermo el corazón,
la calma perdí,
tengo enfermo el corazón.
Sí... sí... sí...
nuestra marcha emprenderemos
de la aurora al despertar
y ante la Virgen bendita
nos iremos a postrar,
a rogarle con fe viva
que bendiga nuestro hogar,
a rogarle con fe viva
que bendiga nuestro hogar.
On tabas, chatica linda
porque te fuites y me dejates,
ayer te busque to' el dia
por el ranchito y no te encontre.
Estas muy remilgadita
chatica linda de mi querer,
de la montaña he venido
trayendo flores, linda mujer. (bis)
Vamos a casarnos juntos,
vamos a casarnos ya,
arregla tu mantelina
y tu blusita morada,
que el ranchito esta pintado
con colores de los cielos,
y los bueyes y las mulas
te esperan con ansiedad.
A cantar, a bailar
que el curita nos arremacho,
a beber, a gozar,
la chichita nos hace sudar.
El trigal ahora esta,
picariando me ire a trabajar,
abrazame mi chatica
que esto se llama felicidad
LUZ DE LUNA
Bambuco
Autor: Alvaro Castillo
Compositor: Alvaro Castillo
Yo quiero luz de luna para mi
noche triste,
para pensar, mi vida, la ilusión que
me trajiste,
para sentirte mía, mía tú como
ninguna,
pues desde que te fuiste no he tenido
luz de luna.
Yo siento tus amarras como
garfios, como garras
que se ahogan en la playa de la farra
y el dolor,
y siento tus cadenas arrastrar en la
noche callada
que sea plenilunada, azul como
ninguna,
pues desde que te fuiste no he tenido
luz de luna.
Si ya no vuelves nunca,
provincianita mía,
a mi senda querida que está triste,
que está fría,
que al menos tu recuerdo ponga luz
sobre mi bruma,
pues desde que te fuiste no he tenido
luz de luna.