| ORION El Cazador del Cielo. Orión es la constelación más bella del cielo. Es claramente del verano, y con razón se la denomina "La Catedral del Firmamento". |
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Acaso lo más espectacular de Orión, sea la Gran Nebulosa que lleva su nombre. |
Un gran astrónomo que fue Carlos Messier, la catalogó con el número 42, por lo que en el cielo así se la conoce. A esa nebulosa se la denomina, con razón, "La Capilla Sixtina" de "La Catedral del Firmamento".
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Constelación de Orión
Para ver a Orión, basta levantar nuestros ojos en verano hacia el cielo del sur, para que encontremos la constelación sin dificultad.
La Contelación de Orión |
Las cuatro estrellas más importantes que configuran la constelación son: Betelgeuse, estrella alfa, Rigel, estrella beta (õ), Bellatrix, gamma y Saiph, kappa. Las cuatro, definen ese cuadrilátero que perfila, por poca imaginación que tengamos, la silueta de un gigante del cielo. Si además, dibujamos una cabeza sobre Betelgeuse y Bellatrix, tendremos la imagen completa del cazador del cielo. Acaso lo más espectacular de Orión, sea la Gran Nebulosa que lleva su nombre. En el centro de la constelación, tenemos tres pequeñas estrellas, que se conocen como los "Tres Reyes Magos" o las "Tres Marías" o el "Cinturón de Orión". Debajo
de la constelación y algo a la izquierda, encontraremos un
grandioso punto luminoso que es la estrella Sirio, la más
brillante del cielo. Está como decíamos, debajo de Orión. Concretamente, es la estrella alfa de la constelación del Can Mayor. Orión
es el cazador del cielo, que siempre está cazando acompañado de
sus dos perros el Can Mayor (donde está Sirio) y el Can Menor
(donde está Proción). La
nebulosa, se ve perfectamente a simple vista. Se encuentra situada
debajo de "las Tres Marías". Es una nebulosa difusa o
como muchas veces leemos, una gran nube de gas, de una belleza
extraordinaria. Está rodeada por numerosas estrellas
variables y su masa es unas 10.000 veces superior a la del Sol.
Se suele hablar de la nebulosa de Orión o M 42, es como una casa de maternidad de estrellas, donde están naciendo estrellas constantemente. Pero lo mismo que nacen mueren. Y todo, tanto el nacimiento como la muerte, tan sólo en períodos muy breves de tiempo, como pueden ser decenas de millones de años. |
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Planetario |
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Betelgeuse, se ve claramente con una tonalidad rojiza y en cambio Rigel (que es doble), que está en el extremo de la diagonal del cuadrilátero, se ve claramente de color azul.
Rigel está situada en el séptimo
lugar entre la serie de estrellas brillantes del cielo y en cambio
Betelgeuse, ocupa el décimo lugar. |
Al
hablar de Betelgeuse, es importante comentar el enorme tamaño que
tiene. Las dos están a enormes distancias de nosotros. Pensemos que Rigel está a 900 años-luz y Betelgeuse a 520 años-luz. Sabemos que el año-luz, corresponde al espacio recorrido por la luz en un año, sabiendo que se mueve a 300.000 Km. cada segundo
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Mitología antigua
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En la mitología antigua, Orión era un temido cazador que perseguía a Aldebarán, el toro del cielo y llevaba siempre acompañándole a sus dos perros el Can Mayor y el Can Menor. Se hablaba de que Orión, siempre estaba presumiendo de su valor y al parecer, tenía fama de poder vencer a cualquier fiera. Por ello el dios Júpiter, le envió para matarlo al Escorpión. Sin darse cuenta, lo colocó en el cielo en el lado opuesto a donde se encontraba Orión y por ello se dice que cuando Orión aparece por el cielo del este, el Escorpión desaparece por el cielo del oeste y cuando el Escorpión aparece, Orión desaparece, y así sin terminar jamás. Y termina la leyenda diciendo que la persecución es eterna e implacable.
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El Can Mayor
Contiene a la estrella alfa, Sirio, que es la más brillante del cielo
El Can Mayor
Sirio
es una de las estrellas más
próximas a nosotros, lo que explica su gran brillo.
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El
Can Mayor, es una constelación muy interesante de observar, tanto
con telescopio o con gemelos. Acaso porque contiene a la estrella
alfa, Sirio, que es la más brillante del cielo. Su
magnitud es de -1,46 y está separada de nosotros una distancia de
2,7 pársec. Tiene una compañera de octava magnitud, muy difícil
de ver, dado el enorme brillo de Sirio.
Con 40 aumentos, se puede intentar observar esta estrella que es conocida como Sirio B, pero siempre con gran dificultad. Fue descubierta en 1862 por Clark A. Jorge, óptico y astrónomo norteamericano. Se
calcula que la densidad de Sirio B, es cincuenta mil veces mayor
que la del agua. Dicho de otra forma, una cucharadita de su
materia, pesaría casi una tonelada. Tiene tanta materia como
nuestro Sol, pero comprimida en una esfera de diámetro tres veces
el de la Tierra. Las
distancias angulares entre Sirio y Sirio B, oscilan entre 12"
y 2". Es en el primer caso, cuando podemos intentar ver a
Sirio B. Cuando está cerca, a tan sólo 2", es prácticamente
imposible hacerlo. Podemos
añadir, que con la ayuda de unos prismáticos o de algún otro
instrumento aunque sea de pocos aumentos, se puede observar a
Sirio en pleno día, si se sabe donde buscarle, dada la notable
cantidad de luz que irradia.
En
la antigüedad, el pueblo babilónico eligió la estrella Sirio de
esta constelación a la que llamó "Estrella del Perro",
por estar junto al cazador Orión y además porque al aparecer por
el cielo del este, coincidía con los días más calurosos del año,
se aplicaba y se sigue aplicando el calificativo de días de
perros, para aquellos días en que el calor aprieta de lleno.
Por esta constelación, atraviesa en su esquina noroeste,
la Vía Láctea y por ello hay muchos racimos de estrellas en esta
zona del cielo. El
más bello es el M
41, que está a unos 4gr al sur de Sirio y es fácil verlo con
unos simples prismáticos, dado que su magnitud es de 4.5. En la mitología se lee, que hace miles de años en Egipto, se llamaba a Sirio "estrella Shotis". Cuando aparecía en la zona del este en el cielo, antes de salir el Sol, sabían que el río Nilo estaba próximo a desbordarse, inundando las tierras de sus orillas e inmediaciones.
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El Can Menor La estrella más brillante de ella es Procyon
El Can Menor La estrella Proción, significa "Perro Guía". Se le dió este nombre porque aparece siempre antes que Sirio, en el borde de la Vía Láctea.
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Esta constelación, representa el Can Menor, que junto con el Can Mayor, eran los dos perros que llevaba siempre Orión en todas sus cacerías por el cielo. Les separa la Vía Láctea. El borde sur de la constelación lo marca el plano del Ecuador. La estrella más brillante de ella es Procyon , que está situada a 11,3 años-luz de nosotros. Esta estrella Procyon o Proción, forma con Sirio y Betelgeuse un triángulo en el cielo casi equilátero. Ya hemos hablado de Sirio en el Can Mayor y de Betelgeuse en Orión. Proción, ocupa en orden de brillo el número 8, entre las estrellas más luminosas del cielo con una magnitud de 0,38. En el año 1840 Bessel, comprobó en Proción una periodicidad de 40 años en su movimiento propio y demostró que se debía, a la presencia de una compañera que giraba a su alrededor y que se observó por primera vez en ese año, con el telescopio del observatorio de Lick. La magnitud de esta estrella es de tan solo 10,5 y por tanto es difícil de observar con telescopio, al estar además tan solo a 5", de la estrella principal. Hay leyendas muy bonitas de las dos constelaciones. Una antigua leyenda árabe, decía que Sirio y Proción, eran dos hermanas de un príncipe joven, que se casó y viajó lejos, al sur del cielo. Ellas le siguieron, pero sólo la mayor fue lo suficientemente fuerte, para poder atravesar El Gran Río, o sea, la Vía Láctea. La más joven, Proción, se quedó en la otra orilla.
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Los Mayas
Los Egipcios
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La
aparición simultánea
del Sol y las Pléyades cerca del horizonte, vista desde
Teotihuacan, México, hace alrededor de 2,000 años. Las Pléyades
es un pequeño cúmulo de estrellas en la constelación del Toro
(Tauro) y la fecha corresponde a una de las veces en que el Sol
pasaba por el Cenit. La
aparición simultánea
del Sol y Sirio en el Horizonte, a mediados del tercer milenio AC,
vistos desde Gizé‚ en Egipto. Cuando Sirio, en la constelación
del Can Mayor, aparecía en el Horizonte al mismo tiempo que el
Sol, los egipcios sabían que estaban en el Solsticio de Verano.
Esta fecha marcaba el inicio de las inundaciones del Nilo. Los lados de
la base estaban perfectamente alineados al Norte, Sur, Este y
Oeste. Dos de los túneles de ventilación parten de la cámara
principal. Estos túneles están alineados con dos estrellas de
importancia religiosa para ellos: Thuban (la estrella polar de
entonces) y Alnilam (la estrella central en el cinturón de Orión). Utilizando el conocimiento de estos ángulos, los arqueoastrónomos han analizado la gran pirámide de Egipto, la pirámide de Keops. Dos túneles de ventilación que se dirigen a la cámara real, se relacionan con la vida después de la muerte, un tema fuertemente arraigado en la cultura egipcia y encontrado frecuentemente en los jeroglíficos. El túnel del lado norte apunta directamente al Polo Norte Celeste, que en tiempos de Keops correspondía a la estrella Thuban, en la constelación del Dragón. El túnel del lado sur, esta asociado con la constelación de Orión, la que en la época de la construcción de la gran pirámide, era visible todos los días por ese túnel.
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El Zodíaco
Uno de los grandes sabios nos dice que los doce signos del zodiaco forman un loto y que cada constelación es un pétalo de éste. Cada uno de ellos está cargado con electricidad cósmica, y sus campos de fuerza se extienden a muchos millones de kilómetros.
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Un gran maestro dice que cuando estas constelaciones se observan desde un punto muy distante del espacio, podemos ver un loto de gran belleza que se abre y extiende. Este es nuestro zodíaco. Pero este zodiaco es un loto en un loto más grande en el espacio, que tiene mil grupos de estrellas y es un loto de mil pétalos. Este es el zodiaco mayor que se
sugiere en las enseñanzas esotéricas. La
Osa Mayor, las Pléyades, Orión y Sirio son partes de este
zodiaco mayor. De
este zodíaco mayor el zodíaco menor recibe su suministro de
energía y guía y a su vez, el zodiaco menor suministra energía
a muchos sistemas solares, incluido el nuestro. Nuestro Sol, con su familia, el sistema solar, viaja en el espacio y cada treinta días entra en el campo electromagnético de una de estas constelaciones. Ese
es el
periodo de la luna llena, es el momento en el que nuestro Sol se
sincroniza con la corriente energética de la constelación y
transmite la energía a los planetas y a nuestra Tierra. El zodíaco, en conjunto, es un grupo de grandes vidas que, un siglo tras otro, prestan gran servicio a una entidad mayor, que es el zodiaco mayor, como un loto de mil pétalos en el que nuestro zodiaco es un loto de doce pétalos. Esto es lo que nos dicen en la Sabiduría Antigua. Las energías de las que hablamos provienen del
sol, Sirio, de la Osa Mayor, de la constelación de Tauro, y
especialmente de la gran estrella Aldebarán, que brilla como el
Ojo del Toro. El hombre sale de su conciencia mental con la ayuda de su Guía interior y, por primera vez, siente una síntesis tremenda, una tremenda sensación de unidad, una tremenda claridad de visión.
El discípulo siente no sólo la energía del lluminado, sino también la gran luz que es la fuente del plano intuitivo o búddhico: la Constelación de Tauro. Por un segundo, el Ojo del Toro late en su alma. Esta es la razón de que Tauro sea el Toro potente, relacionado con el Buddha y con el plan intuitivo donde se sustancia el Plan de la Jerarquía. Simbólicamente, el Plan es el Toro que se lanza dentro de la manifestación con gran luz y poder. Hay
una gran vida relacionada estrechamente con nuestro sistema solar,
con nuestro Logos Solar y con nuestro pequeño planeta. La energía
de esta gran Vida, de este gran Imán, penetra en nuestro sistema
solar, en nuestro planeta, y en cada tomo, cada célula y
cada forma, liberando progresivamente la chispa latente en ellos. Esta
liberación progresiva es la causa de la radioactividad, de la
sensibilidad, del deseo, de la aspiración, de la decisión, del
plan, de la finalidad, de la buena voluntad y de la voluntad en
pro del bien.
La
energía de esta gran Vida, del Gran Imán, se llama en nuestro
idioma el principio de la libertad, la energía de la libertad,
cuyo origen es la gran estrella SIRIO. Se nos ha dicho que
"Este gran sol Sirio... es para nuestro Logos solar lo que la
Monada es para el hombre espiritual". Esotéricamente,
esto significa que nuestro Logos Solar aspira, a través de toda
Su Creación, a través de todos Sus Reinos, a la fuente de la
Libertad.
La
Libertad es la nota clave de nuestro sistema solar, y la respuesta
a todos nuestros problemas. Florecemos si trabajamos
conscientemente en favor de la Libertad y la ganamos a través de
autodiciplina, venciendo al pequeño yo e introduciéndolo en la
transfiguración. La energía motivadora, el impulso y el ímpetu de este gran movimiento hacia la espiritualización y la unidad es la energía de la Libertad.
Podemos ver el accionar de este principio de la Libertad en la vida de los aspirantes, que procuran oír el gran llamado del Imán de la Libertad, y liberarse de sus hechizos, celos, odios y miedos, de la esclavitud de su vida física y emocional, y vivir una vida de desarrollo progresivo.
Podemos ver
esto en la vida de los discípulos, que procuran liberarse de sus
arcaicas ilusiones y entrar en una vida de luz, de amor, de alegría,
de unidad; que procuran desarrollar una comprensión universal y
un sentido de unidad; que procuran ser libres con un sentido de
responsabilidad.
Se
irradia en la materia, florece en la flor, siente en el animal,
desea en el hombre, aspira en el hombre avanzado, ama y planifica
en los discípulos, se sacrifica en los Maestros, llega a su
Hogar, destino y propósito y se convierte en su Yo Real.
La
energía de la Libertad proviene de Sirio. La energía de la
Iluminación proviene de Tauro. Y la energía de la Voluntad emana
de la Osa Mayor, atravesando una de las Pléyades, entra en
nuestro Sistema Solar y a
través del centro capital de nuestro Logos Planetario, toma
contacto con la esfera de nuestro Globo y desciende en iniciados,
discípulos y sobre toda la humanidad. |
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Las Pléyades y TAURO
Constelación de Taurus
Las Pléyades
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El
Maestro Djwhal Khul dice que: "... el secreto íntegro de la
finalidad y el plan divinos está oculto en este signo
(Tauro)". Y añade que: "Hasta que la humanidad haya
captado la naturaleza de la voluntad no se puede captar el
significado verdadero de la influencia taurina". Y también:
Tauro es "...el signo del mayor incentivo vital". La
estrella más brillante de Tauro es Aldebarán que es una de las más
luminosas en el cielo Ordenadas por brillo, es la número 13 entre
todas las del cielo, lo que le da un numero excepcionalmente bajo,
dados los miles de millones de millones de estrellas que podemos
admirar. Su magnitud es 0,85 y
está de nosotros a 68 años-luz. En otra unidad de distancias que
manejamos en Astronomía que es el pársec, está a 21 pársec.
Cerca
de Aldebarán, está un grupo maravilloso que se llama las Hyades,
que junto con las Pléyades, constituyen los dos más
bellos grupos de estrellas que se pueden observar a simple
vista.
Las
Pléyades, se encuentran situadas cerca del rabo del Toro y
constituyen un hermosísimo cúmulo. Sus nombres son: Atlas,
Alcione, Merope, Electra, Maia y Taigete. Los nombres de todas
ellas, junto con los de sus padres Atlas y Pleione, han pasado a
los cielos. Realmente
las Pléyades son muchas más. Vistas con telescopio, Galileo contó
36. Tanto las Hyades
como las Pléyades, son dos puntos fascinantes para ser
observados. Las
mitología nos habla de Orión que tras cazar y siempre con sus
dos perros, descubre un precioso estanque, con una cascada donde ríen,
cantan y se bañan las siete ninfas, hijas de Atlas. Orión se
acerca al estanque, inquietando a las ninfas. Júpiter se sintió
ofendido por esta curiosidad y envió al Toro para cerrarle el
paso.
En relación a este signo y la energía de las lunas llenas, recordamos la Festividad de Wesak, o la Luna Llena de Tauro, donde se establece una relación única entre la tierra, el sistema solar, el zodíaco y el zodíaco mayor. Tenemos una configuración única de planetas y galaxias. Tenemos un triángulo formado por
la Osa Mayor, las Pléyades y Tauro. Este
es el triángulo más potente
en esta época en relación con nuestro sistema solar.
El
Ojo que brilla desde la cabeza de la constelación de Tauro es el
transmisor de la luz cósmica que se llama "la Luz penetrante
del Sendero". Podría
llamárselo el ojo que espera, la luz que brilla como un faro en
el tormentoso océano de la vida, y conduce a los peregrinos
planetarios y solares hacia el sendero en espirales cada vez mas
altas.
El
sendero se extiende entre nuestro actual foco de conciencia y el
foco que alcanzaremos en dimensiones planetaria, solar y cósmica.
Este sendero es mas corto de lo que podamos pensar. Esta
entre una persona y su Yo verdadero. Este sendero sólo podría
revelarse cuando un hombre se convierta en el sendero mismo.
Hubo
un gran héroe, llamado Hércules, a quien se le encomendó que
fuera a rescatar un toro sagrado que un rey había capturado. Esta
es una historia muy simbólica, donde el toro representa el alma
humana, la Chispa divina que cayó en la materia de los cuerpos físico,
emocional y mental, que forman una unidad.
En
el sendero de la evolución, la personalidad triple (la naturaleza
física, emocional y mental inferior) domina al alma como un rey,
y la usa como su esclava. A menudo, a esta alma no sólo se la usa
sino que también se la sacrifica totalmente en favor de los
separativos intereses de la personalidad, de bienes materiales,
odio, codicia, etc.
En
cada Chispa humana, la voluntad de ser, y la voluntad de vivir están
en existencia. Existe el deseo de entrar en la materia, y el deseo
de salir de la materia y entrar en la libertad.
Se
nos ha dicho que Tauro se llama "el Intérprete de la voz
divina" La voz divina fue interpretada, se manifestó y se
tornó visible como la energía del deseo que instó a la Chispa a
que avanzara en el arco de la evolución.
En
el drama alegórico de Hércules, podemos ver fácilmente que Hércules
era el rey que quería sacrificar al toro. Hércules era el toro
que aguardaba la liberación. Hércules era el héroe que salvaba
al toro. Estas son las tres fases del mismo individuo simbolizado
en la alegoría.
El espacio está poblado por grandes vidas. Nuestra tierra es una entidad viva. Nuestro sistema solar es una entidad viva. |
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