El Universo de los X-Men > FanFics > Aquare
   
   
        UPDATES
        Personajes
        Cronología
        Extensiones
        Cerebro
        Pájaro Negro


        X-Men 1
        X-Men 2

        X-Men 3

        Wolverine


        1968
        Episodio Pd
        X-Men
        Evolution
        Mutant X

        Lobezno y X


        Sp Nintendo
        Mega Drive
        PSX
        PSX2
        Game Boy Adv
        Perifericos


        Novedades
        Juegos
        Comics
        Película


        Espejos
        Laberinto
        Puzzle


        Borja
        Douglock
        Julian
        Guillermo
        Luis
        Nuria
        Pseudo G
        Raul
        Rosa
        Silver
        Tuna Man

        Manu
        Marcio

        Bruce Timm
        Boris Vallejo
        David Moran
        Julie Bell

        Capturas
        Concursos
        Merchandising
        Mutantes
        Hits-Visitas


        Aquare
        Ñenday
        Influjo Lunar


        Cursores
        Mascotas
        Musica
        Skin (Pieles)
        Temas
        Varios
        Videos
        Wallpaper
        Wkiss


        Compro
        Cambio
        Vendo
        Tiendas


        Encuesta
        Libro Visitas
        Creditos
        Links
        E-Mail

        Free counter and web stats       Estadisticas

 
 

AQUARE

¿Por qué cuando piensas que no necesitas nada y que todo esta bien algo tiene que cambiar? Posiblemente nadie lo sepa, pero es así. Cuando eres pequeño solo quieres ser bombero, astronauta, superhéroe, pero ¿y si un día ese sueño se cumple? Que conste que no era mi caso, nunca soñé demasiado para no hacerme mucho daño con la caída de las nubes. Sin embargo la vida da muchas vueltas y nunca sabes lo que te espera a la vuelta de la esquina. Por cierto soy Alex, pero muchos me conocen como Aquare.

Nací en un pueblo de España cerca de Madrid. Mi padre nos abandonó a mi madre y a mí antes de que yo naciera, ni siquiera sabe que existo, pero es problema suyo, yo ya me hice a la idea en su tiempo. Mi madre me sacó adelante con mucho trabajo, pero nunca necesitó ayuda de nadie.

En la escuela fui bastante extrovertido, aunque no caía muy bien a algunos. Nunca me importó, también era muy independiente. Al llegar al instituto la cosa se puso mejor. Sabia como tenia que hablar a cada uno y como podía caerles mejor sin ocultar mi personalidad. Aun así nunca tuve verdaderos amigos, más bien eran conocidos. Quería dirigir mis estudios hacia la Astronomía y la Física, pero recibí una visita que cambió mis planes de por vida.

Cuando tenia 18 años un hombre en una silla de ruedas que hacia llamarse Xavier, vino desde Estados Unidos para hablar con mi madre para ir a una escuela especial de Nueva York. Venía acompañado de otros dos que decían haber sido alumnos y ahora eran profesores. Una chica joven de pelo castaño, llamada Kitty y otro hombre algo mas mayor llamado Kurt. Me sorprendió que aun siendo extranjeros hablaran tan bien español, pero supuse que lo aprendieron en dicha escuela. El tal profesor Xavier le contaba a mi madre que yo tenia una facultad especial y que la desarrollaría mas plenamente si estudiaba en su escuela en Nueva York. A ella no le hacia gracia que me fuera tan lejos, pero también quería lo mejor para mí y sabia que esa escuela podía serlo.

Después de hablar varias horas sobre el plan de estudios y esas cosas de la escuela, mi madre aceptó. Dentro de mes y medio, antes de que terminara el verano, iría a la Escuela para Jóvenes Talentos del Profesor Xavier.

El tiempo pasó despacio, aunque no estaba exactamente ansioso por ir a la escuela. Me costaba dejar mi ciudad. Siempre pensé que me quedaría aquí, por que digamos que los ingresos familiares no daban como para conocer mundo. Y ahora me iba a Nueva York. Totalmente increíble.

Nunca me hablaron de las supuesta facultad especial que desarrollaría en aquella escuela, pero sinceramente, era lo que menos me preocupaba en esos momentos.

A mediados de agosto llegué a la escuela. El Profesor quería que me incorporará antes del curso para ir acostumbrándome al idioma. El Profesor, Kitty y Jean, otra de las profesoras, vinieron a buscarme al aeropuerto. Cuando llegamos a la escuela no podía creer lo que veía: ¡Iba a vivir en una mansión!. Al entrar no vi a nadie. Kitty me indicó donde estaba mi cuarto, así que fui a cambiarme después del largo vuelo. Cuando bajé comprendí por que no había visto a nadie. Todos estaban en el gran jardín trasero preparando una fiesta de bienvenida. Lo único que no puede comprender de todo esto es por que uno de los chicos portaba una pancarta en la que decía: "WELLCOME TO THE X-MEN". Solo se me ocurrió que era como se hacían llamar una especie de hermandad universitaria. Mas tarde comprendería que ese nombre implicaba algo más.

Después de la fiesta el Profesor me pidió que fuera a su despacho, que tenía algo importante que contarme. Ya en el despacho empezó una especie de extraño interrogatorio:

-¿Qué crees que te hace especial como para estar aquí?

-Supongo que tengo suerte. -Respondí.

-No, la suerte no es lo tuyo, eso es cosa de Longshot.

-¿¿¿Quién???

-Tranquilo, ya le conocerás. -Continuó- ¿No has notado nada especial en los demás que están aquí?

-Solo que parecen estar muy unidos, pero aparte de eso nada mas.

-Eso se debe a que somos como una familia, pero yo me refiero a algo mas físico. ¿Has oído hablar de los homo superior?

-Todo el mundo ha oído hablar de mutantes, pero en España se cuestiona mucho el que sea cierto. Pero ¿A qué viene eso ahora?

-Tiene mas que ver con la conversación de lo que tu piensas. Si, es griega.

-¿Qué?

-La estatua, te estabas preguntando si sería autentica o una imitación, es autentica.

-¿Cómo puede saber eso? -Evidentemente yo no salía de mi asombro.

-Soy un mutante, telépata. Todos los que estudian en esta escuela son mutantes.

Accionó el comunicador de su escritorio y llamó a Kurt, a quien conocí en España. Por la puerta entró una especie de elfo azul que me dejó aterrorizado, pero yo no me movía, estaba totalmente paralizado.

-¿Recuerdas a Kurt?

-¿Eso es Kurt?

-Eh?! Habrá que verte a ti cuando te despiertas por las mañanas.

-Vale Kurt, gracias. Ya se que es difícil para ti que la gente reaccione así. -Dijo dirigiéndose a Kurt.- Kurt también es mutante, tiene el poder de teleportarse de un sitio a otro y su piel se confunde con las sombras. A parte de ser un magnifico acróbata y espadachín. Kurt, haznos una demostración.

-Encantado Profesor. BAMF!!!

Kurt desapareció tras un fogonazo de humo para aparecer poco después en otra parte de la habitación de la misma forma. Yo no salía de mi asombro.

BAMF!!! ¿Te ha gustado el espectáculo?. -Yo seguía sin soltar palabra, mas aterrado que asombrado.

-Pero el Kurt que yo conozco no es así. -Dije con dificultad.

-¿Lo prefieres así?. -Dijo Kurt pulsando el botón de un pequeño aparato que sacó de un bolsillo, cambiando así su imagen a otra que me era mas familiar.

-¿Cómo puedes hacer eso?

-Esto es un inductor de imágenes, crea una especie de hologramas. Ahora solo lo uso en casos especiales. No habría estado bien que me presentará con mi forma real en tu casa. Pero hace mucho tiempo aprendí a no avergonzarme ni de mi aspecto ni de lo que soy. Estoy orgulloso de ser un mutante y de haber aprendido a utilizar mis poderes en esta escuela.

-¿Quiere decir eso que yo también tengo poderes?. - Poco a poco mi miedo iba desapareciendo, dejando paso a la curiosidad.

-Claro que tienes poderes, pero están apareciendo ahora. Antes de nada tenemos que ver de que clase es tu poder.

-¿Clase?¿Tantos tipos diferentes ahí?

-Me atrevería a decir que nunca dejaremos de conocer nuevos tipos. Sin embargo hay algunos mas marcados que otros.

¿Cuáles son algunos de esos tipos?

-Por ejemplo Kurt es un teleportador, yo soy telépata igual que Jean a la que ya conoces, Kitty tiene el poder de entrar en fase con los objetos, Ororo puede manipular el clima, Betsy es telequinetica, Scott un energizador, pero tranquilo ya tendrás la oportunidad de conocer a estos y muchos mas, no hay prisa... de momento.

El Profesor me explicó el tipo de clases que se impartían en la escuela. Desde genética hasta fisiología mutante. Al salir del despacho de Xavier, encontré con otra integrante de la escuela en la sala de estar. Debió ver mi cara de preocupación al mirar los libros que el profesor me había dado.

- No te preocupes dulzura, no es tan complicado como parece.

-¿Te importa que lo dude? Los términos "Teleportación y desplazamiento espacial" no me inspiran precisamente sencillez.

- ¡Ah! Bobadas. Verás como enseguida consigues que no te afecte la teleportación de Rondador.

-¡¿Qué?!

- Tranquilo, ya lo descubrirás.

-¿Llevas mucho tiempo aquí?

- Menos del que creo llevar. Aquí me han pasado miles de cosas.

-¿También te encontró el Profesor?

- No, mas bien le encontré yo a él. Mis poderes estaban descontrolados y necesitaba ayuda.

- Entonces le conocías de antes.

- Si, pero eso es una historia muy larga. Y no creo que quieras oírla.

- No creo que quieras contarla... Por cierto, ¿Cuáles son tus poderes?

- Absorbo la energía de las personas a las que toco. En el caso de mutantes también absorbo sus poderes momentáneamente. Supuestamente debería poder controlar la absorción, pero por algún motivo no puedo.

-¿Por eso vas tan tapada?

- Si, el menor contacto activa mi poder.

-¿Entonces el Profesor no ha conseguido ayudarte?

- En ese sentido, no. Pero él me ha dado todo por lo que hoy merece la pena que siga adelante. Pero no nos pongamos sentimentales dulzura, ¿Sabes ya cuál es tu talento?

- No, todavía no sé nada. El Profesor dice que me hará unas pruebas para saber por lo menos de que clase es.

- Tranquilo, seguro que es un buen poder. Y aunque no te lo pareciera, recuerda siempre que es parte de ti. No puedes eliminarlo, solo asumirlo y vivir lo mejor posible con ello. Lo digo por experiencia.

- Por tu forma de hablar parece que has pasado muy malos momentos.

-¡Ya te he dicho que nada de sentimentalismos! Será mejor que vayas a descansar, mañana será un día duro.

Unos días después, cuando ya estaba adaptado a la escuela, o así debería ser, el profesor empezó con las pruebas, pero solo pudo descubrir que mi poder es de tipo Naturalizador. Algo que aunque me explicó no entendí del todo. Sin embargo iba a suceder algo importante en mi vida sin necesidad de pruebas.

Ocurrió en el comedor, estando todos juntos. Al ir a beber de mi vaso descubrí que algo raro pasaba.

-¡EH! ¿Quién a congelado mi agua? ¿Has sido tu Bobby?

-¿Que yo qué? ¿Y por que iba yo a congelar tu vaso?

-¿Entonces quien a sido? -Todos me miraban como si no me creyeran, por que curiosamente el agua ya no estaba congelada. -Bien, no tiene gracia, ¿Quién a sido?

-Nosotros no hemos hecho nada, no insistas.

-¿Quieres decir que yo...?

-Y yo que sé, es problema tuyo.

-Espera.- Me concentré en el agua de mi vaso, queriendo que se congelara de nuevo y para mi sorpresa lo hizo. -Es increíble, me encuentro mareado, pero no me importa. ¡Por fin tengo un poder!

-Genial, otro muti al que la gente puede odiar.- Dijo Júbilo con sarcasmo.

-Esto tiene que verlo el profesor, vamos a buscarle. -Me empujó Kitty.

-¡Esta bien, pero puedo andar solo Kitty!

-No como yo quiero que andes, no te preocupes y respira hondo.

De repente estaba atravesando paredes y corriendo por el aire como si fuera un fantasma. Nunca perdonaré a Kitty ese susto que me llevé.

-¡Profesor, profesor! ¡Alex a manifestado su poder!

-¡¿Es eso cierto?!

-Si, profesor, eso creo. - Dije algo mareado por el viaje.

-¿Y bien?

-He transformado el agua en hielo y después otra vez en agua.

-Así que yo tenía razón, un naturalizador. Ahora sólo quedan algunas pruebas para concretar mas en el tema.

-¿Entonces no han terminado las pruebas todavía?

-Se podría decir que acabamos de empezar, pero tranquilo no serán pruebas muy duras. Son para ver a que elementos afecta tu poder y de que forma puedes manipularlos. Además así aprenderás a utilizarlos cada vez mejor.

No sé por que, pero por la cara que pusieron él y Kitty se me hizo difícil creerlo.

-Quiero verte esta tarde en mi despacho, tengo algo que enseñarte.

Cada vez me gustaba menos la cosa. Era una sensación extraña. No tenía nada que temer, pero lo temía todo, pero ¿qué se puede esperar de un adolescente con tantos cambios en su vida?

Eran las cuatro y media y me disponía a ir al despacho del profesor. Llamé a la puerta sabiendo que él ya sabía que yo estaba allí, son las desventajas de tratar con telépatas, sobretodo sin son de los más poderosos de la Tierra.

-Siéntate Alex. No se te va a hacer fácil creer lo que te voy a decir, pero necesito que hagas un esfuerzo. -Me dijo muy serio.

-Después de todo lo que he visto aquí, creería cualquier cosa. ¿De que se trata?

-Sabes que no todas las personas, sean mutantes o no, creen que sea posible la igualdad entre ambos. Por eso tanto por unos como por otros la humanidad esta amenazada vez tras vez.

-Si, he visto algunos altercados en las noticias, y más desde que estoy aquí. En España las cosas no estaban tan mal.

-Por desgracia es sólo cuestión de tiempo. Por eso hace falta alguien que proteja a ambos bandos, velando por la unidad y no por la dominación de una raza.

-Si, lo veo lógico, pero no veo que relación tiene conmigo.

-Contigo no, con los mutantes de esta escuela. Como mutantes, tenemos el poder para deshacer los planes tanto de homo sapiens como de mutantes para evitar la unidad.

-¿Quiere decir que eso es lo que hacen aquí?

-Acompáñame, ha llegado el momento de que conozcas el resto de la escuela.

-¿El resto? Como si no fuera ya suficientemente grande.

-Mas de lo que te podrías imaginar.

El Profesor me dirigió al pasillo y allí pulsó un interruptor secreto. Acto seguido en una de las supuestas columnas se abrió la puerta de lo que parecía un ascensor.

-Los demás agradecerán que por fin conozcas todo. No les ha sido fácil mantenerlo oculto tanto tiempo.

Sin saber lo que se me venía encima entré en el ascensor. Por mas que lo intentaba no podía imaginar lo que tenía que ver. Permanecí en silencio hasta que el ascensor volvió a abrirse. Cuando vi lo que había detrás de las puertas sencillamente quedé atónito. Un pasillo enorme con paredes de metal y unas puertas redondas con unas "x" enormes. El Profesor me empujó levemente para que recuperara el sentido y caminara.

-¿Esto es lo que me quedaba por ver? ¿El refugio nuclear?

-No te esfuerces por esconder tus temores. Es normal que sientas miedo ante tanto cambio, pero no te preocupes. Aquí estamos para ayudarte.

Mientras caminábamos me seguía hablando.

-Mi sueño siempre a sido la unidad entre el Homo Sapiens y el Homo Sapiens Superior. Por ello hace ya bastantes años creé un grupo de jóvenes mutantes para enseñarles a usar sus poderes y así hacer frente a todos los que intenten impedir que se haga realidad. Eso a lo que la gente llama superheroes, pero con algunas diferencias.

-¿Y qué hay de diferente?

-Precisamente por ser mutantes los que luchamos por esa causa, las personas nos temen y desprecian por que piensan que somos culpables de muchos de los problemas con mutantes. Por desgracia el mundo tiende a generalizar. Si un mutante mata, los mutantes son asesinos; si un mutante es terrorista, los mutantes son terroristas. Por eso existe esta escuela, para que eso cambie.

-Es algo muy admirable, pero no suena fácil.

Paramos delante de una de las puertas que el Profesor abrió. Me hizo pasar y vi unos paneles de ordenadores y un ventanal que daba a una habitación gigantesca.

-Esta es la Sala de Peligro.

-¿Por qué no me suena bien ese nombre?

-En realidad no es para tanto, con el tiempo te parecerá mas sencilla que la física termodinámica aplicada.

Una puerta se abrió en la habitación de abajo por la que entraron algunos de los profesores y alumnos de la escuela. Scott, Jean, Logan, Kitty, Pícara y Kurt. Todos vestidos de una forma algo extraña.

-¿Qué van ha hacer? -Pregunté con impaciencia.

-Tranquilo, lo verás enseguida. -Activó un micrófono que tenía cerca y habló a los que estaban abajo. -Preparaos para una secuencia de nivel 7, demostremos a Alex quienes son los X-Men.

En ese momento vino a mi cabeza la pancarta que uno de los alumnos tenía cuando llegué a la escuela. Eso era, esos eran los X-Men. La secuencia de entrenamiento comenzó. Toda la sala cambió mostrando una calle de Nueva York. Todos empezaron a tomar posiciones y con un gran sobresalto aparecieron unos enormes robots que se disponían a atacarlos. El Profesor, al ver mi sorpresa intentó tranquilizarme explicándome lo que pasaba.

-En realidad es muy sencillo. La sala crea unos hologramas físicos gracias a una alta tecnología Shi'ar. Así podemos hacer pruebas realistas de entrenamiento. Los robots que ves son centinelas. Unos robots que se crearon para capturar mutantes y unos de nuestros más duros enemigos.

Estas palabras no me consolaron mucho, mas bien me dieron muchas cosas en qué pensar. Uno de los más duros enemigos, eso quería decir que había mas enemigos y no creí que fueran sólo dos más. Sin duda mi vida había dado un giro enorme, pero no estaba dispuesto a dar marcha atrás.

Los meses pasaron deprisa a partir de ese día. Aunque no pasé a formar parte de los X-Men inmediatamente, conocí a algunos de nuestros enemigos por la base de datos del ordenador. No tenía ni idea de que habían salvado el mundo mas de una vez. Y yo ni siquiera había oído hablar de ellos. Mi poder fue creciendo y perfeccionándose. La capacidad para manipular el agua, darle forma, cambiar su estado, y cosas así. Todavía me quedaba mucho por aprender. Sin embargo había conseguido algo increíble, iba a proteger a un mundo que me teme y me odia. Y a partir de ese día me conocerían como Aquare.


Por Rondador

Atrás
 

 
 
   
TOP
 

 

 

   
Universo X © 2000-2008 mantenido por Douglock