El dopaje es también efectivo para un deporte intelectual como el ajedrez. El cerebro es una parte del cuerpo, la más importante. Si alguien cree en una mente separada de los procesos corporales, debe demostrarlo, lo cual todavía no se ha hecho. La ciencia, por el contrario, anda por el camino del materialismo, según el cual los procesos intelectuales, emotivos, afectivos, etc, son procesos neuroquímicos. La vieja psicología mentalista ya no convence a nadie bien informado.
Estos fenómenos tienen lugar gracias a la neurotransmisión. Ésta es realizada por los llamados neurotransmisores, cada uno de los cuales tiene una o varias funciones.
Los más importantes son:
-dopamina, encargada de activar, de dar ganas de luchar, de imprimir creatividad.
-serotonina, encargada de inhibir, de estabilizar el ánimo, de facilitar el sueño.
-noradrenalina, encargada de aportar resistencia.
-acetilcolina, la cual propicia la concentración, la atención, el aprendizaje, la memoria.
-adrenalina, la gran activadora.
-GABA, el encargado de relajar.
No sé por qué las federaciones deportivas que se preocupan tanto por el cumplimiento del control antidopaje, no se preocupan más por la salud de sus deportistas afiliados, prohibiendo todo método artificial que sea perjudicial para el organismo. En el caso del ajedrez, jugadores con ansia de rápidos triunfos, mal aconsejados por médicos, podrían recurrir al arsenal de psicofármacos, especialmente antidepresivos, que mejorarían su rendimiento intelectual, pero perjudicando su salud cerebral.