4.3.1. Concepto
de personalidad. El estudio
de la personalidad dentro de la Psicología es amplio. Los Psicólogos no están
de acuerdo con una definición única de la personalidad. Una definición actual
es que la Personalidad se refiere a los patrones de pensamientos
característicos que persisten a través del tiempo y de las situaciones, y que
distinguen a una persona de otra,[1][1]
la personalidad está íntimamente relacionada con el temperamento y el
carácter. El concepto de personalidad es más amplio que ellos, si bien los
incluye y completa.
4.3.2.
Teorías de la personalidad.
Se han promulgado una amplia variedad de teorías para explicar no sólo
los tipos comunes de personalidad, sino también cómo la gente desarrolla sellos
psicológicos únicos, llamados personalidad.
Existen múltiples teorías tales como
ideográficas, ideográficas conductuales, cognitivas, centralistas,
nomotéticas conductuales, nomotéticas personales y culturales, que intentan dar
cuenta del concepto de personalidad.
Es así
como dentro de las teorías nomotéticas conductuales, Burhus Frederick Skinner
plantea que la personalidad se estudia como la estructura global encargada de
organizar todas las conductas del sujeto.
Manifiesta que la conducta está regida por leyes que sólo conociéndolas
y estableciendo control sobre ellas pueden ser modificadas.[2][2]
La Escuela
Rusa y seguidores de Skinner concluyen que la personalidad tiene utilidad para
predecir el comportamiento, dado que éste en gran parte depende de aspectos
externos al sujeto (condiciones ambientales) o de características particulares
de núcleos específicos y relativamente independiente del Cortex.
Hermán
(1969) define la personalidad como una correlación de conductas existentes en
todo ser humano, realmente única y realmente estable, que perdura a lo largo
del transcurso del tiempo.
Catell
afirma que la personalidad permite predecir lo que hará una persona en una
determinada situación. En el concepto de personalidad de Catell se habla de
rasgos, como una estructura mental que se obtiene de la observación coherente
de un determinado comportamiento; se compone de rasgos únicos (individuales) y
comunes (poseídos por todos los que conviven ciertas experiencias), de rasgos
superficiales y de rasgos originarios (estos últimos son la base del
comportamiento y son identificables mediante el análisis factorial).[3][3]
Según
Dollar y Miller, la personalidad se
constituye en función de un elemento esencial que es el hábito (asociado entre
un estímulo y una respuesta y asociado con las pulsiones primarias y secundarias) y las jerarquías de respuestas
que constituyen las estructuras individuales.[4][4]
Gordon W.
Allport afirma que la personalidad se desarrolla a partir de cierto número de datos constitucionales
(disposiciones afectivas, régimen emocional de tipos de actividad, entre otros)
y bajo la influencia del medio, entendido este en sentido amplio. Físico,
social, ideológico, temporal, es decir, como el conjunto de los acontecimientos
y traumatismos que constituyen la historia del individuo.[5][5] Distingue varios aspectos de ese
desarrollo: los procesos de maduración, de diferenciación y de integración.
Eysenck
asegura que la personalidad es heredada y le da un valor del 75% al aspecto
genético, sustentándolo según la corteza cerebral y el arousal.[6][6]
·
· Corteza cerebral: Actúa para controlar,
abolir y censurar actividades de los centros inferiores, dentro de esta se
encuentra el nivel de excitación.
·
· Arausal: Aumento en la complejidad de la
cantidad de información que recibe la organización nerviosa, que se manifiesta
por la descronización de los informes recibidos a partir del cerebro.
Las causas
biológicas actúan de forma que predisponen al individuo a responder de cierta
manera a la estimulación ambiental, pero el tipo de conducta que va a aparecer
depende del medio en que se encuentra el sujeto.
La teoría
de la personalidad en que se apoya esta investigación, es la teoría de Hans Jurgen
Eysenck, por cuanto, los presupuestos teóricos y metodológicos de su teoría son
claros y precisos (método científico y experimental), relaciona además el
desarrollo de la personalidad con las teorías del aprendizaje, fundamental en
el análisis experimental del comportamiento, y por cuanto hay un instrumento
adecuado para la medición y correlación de las variables propuestas.
4.3.3. Teoria
de la personalidad de Eysenck.
Eysenck en su teoría nemotética personal del estudio de la personalidad
a través del modelo factorial busca variables intermedias que puedan explicar
las diferencias de las conductas en situaciones similares, junto con las
consecuencias de las conductas.
Define la
personalidad como la suma total de patrones conductuales y potenciales del
organismo, determinados por la herencia y por le medio social; se origina y
desarrolla a través de la interacción funcional de cuatro factores principales
dentro de los cuales están organizados estos patrones de conducta: El sector
cognoscitivo (inteligencia), el sector conativo (carácter), sector afectivo
(temperamento), y el sector somático (constitución)[7][7]
El modelo
jerárquico de la personalidad de Eysenck, habla de una estructura de cuatro
niveles de organización del comportamiento:
·
· Reacciones, respuestas o acciones específicas: (Plano
inferior) Se trata de comportamientos que se observan una sola vez, en
situaciones experimentales o cotidianas y pueden ser características o no del
individuo.
·
· Hábitos: Se trata de componentes que
revelan una cierta estabilidad en situaciones análogas de vida cotidiana, en el
individuo, es decir, hay respuestas análogas en situaciones diferentes pero con
cierta semejanza.
·
· Rasgos de la personalidad: Son los
constructores teóricos resultantes de interrelaciones o de relaciones de
diversos hábitos de características como: exactitud, perseverancia, rigidez,
entre otras.
·
· Tipos generales de la personalidad: Este
sería el cuarto nivel, es aquí como se
dimensiona la personalidad, se distingue tres áreas y cada dimensión puede
considerarse como un continuo al que cada individuo puede acercarse en menor o
mayor grado. De ahí que este último nivel de organización de rasgos,
correspondería a las dimensiones básicas de personalidad propuestas por
Eysenck.
4.3.4.
Dimensiones de personalidad.
Eysenck ha construido un modelo de personalidad que se caracteriza por
un número de dimensiones, las cuales están definidas con gran cuidado.
Las
dimensiones primarias de la personalidad estudiadas por medio del análisis
factorial son las siguientes de acuerdo a la velocidad en los niveles de
excitación cortical: la introversión y extroversión; normalidad-neuroticismo,
normalidad-psicoticismo.
4.3.4.1. Dimensión de extroversión-introversión. La
formulación general de Eysenck acerca de la teoría que relaciona la
extroversión-introversión con el sistema de Arousal de la formación reticular
supone un nivel de Arousal más alto en los introvertidos y un nivel de
inhibición más alto en los extrovertidos[8][8].
Las
personas que muestran una actividad propia de introversión tienen
características tales como umbrales sensoriales bajos, umbrales bajos de
inhibición, capacidad de trabajo máxima logrado ante los valores más bajos del
imput del estímulo, umbrales de estimulación baja para las drogas estimulantes.
4.3.4.2. Dimensión de neuroticismo. En esta dimensión el neuroticismo o
vulnerabilidad para la neurosis, implica una baja tolerancia para el estrés,
sea física, como en las situaciones dolorosas, sea psicológica, como en las
situaciones conflictivas o de frustración[9][9].
La
relación existente entre neuroticismo y estrés es muy marcada, de tal modo que
puntajes altos en neuroticismo pueden ser indicadores de vulnerabilidad al
estrés.
En términos
de la teoría del aprendizaje un individuo que puntúa alto en el factor
neuroticismo se caracteriza por un nivel alto de drive en las situaciones de
evitación.
Este nivel
alto de drive ha de considerarse, en relación con la ley de Yerkes-Dadson que
afirma que un nivel de drive demasiado alto ejerce una influencia negativa
sobre el rendimiento.
Las
situaciones de estrés afectan claramente el rendimiento y la eficiencia en el
aprendizaje.
No
obstante, este nuevo aprendizaje, se hace mucho más difícil por la elevada
emotividad (drive alto) con que está actuando el sujeto, además el nivel de
drive se ve aumentado constantemente o por lo menos mantenido en un grado
elevado, merced al castigo que recibe la respuesta inadecuada. Así se tiene paradójicamente la situación,
en que las presiones ambientales que castigan a un sujeto por las respuestas o
comportamiento incorrectos, de hecho sólo logran mantenerlas[10][10].
Los rasgos
predominantes en esta dimensión son : sugestionabilidad, falta de persistencia,
lentitud en pensamiento y acción, poca sociabilidad y tendencia a reprimir
hechos desagradables.
Los
sujetos que pertenecen al polo común del continuo normalidad-neuroticidad,
presentan estabilidad emocional, se excitan con dificultad, son calmados,
descuidados, según Eysenck y Rachman (1965).
Expresa
Eysenck que como la inteligencia puede ser considerada un factor general en el
área cognitiva, y la introversión-extroversión un factor general en el área
emocional, así mismo el neuroticismo puede ser tomado como factor general en el
área de motivación y esfuerzo; igualmente estima que por lo menos en parte, el
neuroticismo puede considerarse defecto de la capacidad del individuo para
persistir en la conducta motivada[11][11]
Según
Eysenck, las puntuaciones en neuroticismo altas, son indicadores de
inestabilidad emocional y sobreactividad tendiendo a reaccionar en forma
exagerada y a tener dificultad para volver al estado normal, después de haber
dado estas respuestas emocionales.
A nivel
causal parece ser que las diferencias que presentan los individuos a lo largo
de esta dimensión vienen medidas por las diferencias genéticas en la
excitabilidad y labilidad del sistema nervioso autónomo.
Es decir
aquellos sujetos que presentan valores altos en esta dimensión están
constitucionalmente predispuestos a reaccionar de manera intensaen su sistema
nervioso autónomo y en especial la rama del simpático hacia los diversos
estímulos que llegan, mientras que los demás sujetos lo hacen menos
interesante.
La versión
del neuroticismo de Eysenck es multifactorial. Por una parte depende de
características de tipo genético, lo que puede llevar a una mayor o menor
predisposición hereditaria, que como ya se sabe tendría que ver con el grado de
labilidad del Sistema Nervioso Autónomo. Y, por otra parte, de característica
de tipo ambiental, por ejemplo el grado de estrés. La interacción de estos dos factores delimitaría el grado de
neuroticismo de cada sujeto.
4.3.4.3
Dimensión de psicoticismo.
Eysenck plantea que el psicoticismo puede considerarse como una tercera
dimensión general de la personalidad, independiente del neuroticismo y heredada
con alguna forma de modelo poligénico, de modo a como son las otras dos
dimensiones principales de la personalidad[12][12].
En la
caracterización del psicoticismo-normalidad, los psicóticos son menos fluentes,
tienen un resultado pobre en pruebas de adición continua y en dibujo de espejo,
son más indecisos con relación a las actitudes sociales, muestran una
concentración muy débil, tienen memoria muy pobre, los niveles de aspiración
poco adaptados a la realidad[13][13].
Las
características más importantes de los sujetos con puntuaciones altas en
psicoticismo, es que son personas solitarias, problemáticas, que están buscando
constantemente sensaciones y son amantes de cosas extrañas y poco usuales.
Las
puntuaciones altas en psicoticismo suelen correlacionar positivamente con
medidas de rasgos como inmadurez, irresponsabilidad, oposición a la autoridad,
independencia, dificultad para ser gobernado.
Tienden a ser sujetos poco cooperativos, con puntuaciones pobres de
vigilancia, con dificultades para mantener la atención, y manifiestan un alto
grado de creatividad u originalidad dado por las respuestas asociativas que da,
tienden a infravalorar a las otras personas, y por ser especialmente
autoritarios, sus producciones artísticas son extravagantes.
Eysenck ha
profundizado especialmente en las tres primeras dimensiones expuestas. En cuanto a la cuarta dimensión (escala de sinceridad
L) continúan los esfuerzos de investigación en las causas subyacentes de tipo
neurológico-fisiológico-bioquímico, de
los patrones de conducta observados, tanto más cuanto que no se deben
enteramente a influencias ambientales.
De todo lo anterior se puede concluir que las respuestas al estrés y sus niveles pueden variar según las dimensiones de personalidad y más aún de los tipos de estresores y/o de situaciones estresantes en que se vean sometidas las personas.
[1][1] MORRIS Charles G. Psicología un Nuevo enfoque, 7a edición. Prentice-Hall México 1992 p. 478
[2][2] LABRADOR, Francisco Javier. Los Modelos factoriales Biológicos en el estudio de la personalidad. Bilbao: Desdee de Brower.1984. p. 91
[3][3] CATELL, Raymond. El Análisis Científico de la Personalidad y la motivación. P. 36-42.
[4][4] ANTONELLI, Ferrucio. Psicología del deporte. psg 27-28
[5][5] Ibídem p. 24
[6][6] EYSENCK, Hans. Fundamentos Biológicos de la Personalidad. P. 28-30
[7][7] CUELI, José. Teorías de la Personalidad. México: Trillas, 1990, p. 515
[8][8] EYSENCK, H.J. Fundamentos biológicos de la personalidad. Fontanella, Barcelona : 1982, p. 227.
[9][9] EYSENCK, H.J. Op. Cit. P. 51.
[10][10] EYSENCK, H.J. Op. Cit. P. 61.
[11][11] CUELI, J. Op. Cit., p. 519.
[12][12] EYSENCK, H.J. Op. Cit., p. 212.
[13][13] LABRADOR, F. Op. Cit., p. 117.
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