DÍA A DÍA POÉTICO (Introducción)
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DÍA A DÍA POÉTICO (Introducción)
LO QUE DEJÉ POR TI
UN BESO, UN DESPERTAR
TANTOS OJOS Y TANTA ESCUCHA
RUTINA
TÚ Y ÉL
EL RESTO DE SU VIDA
DÍA A DÍA POÉTICO
TE QUIERO
UN INSTANTE
TARDE CON CUPIDO EN UN BAR
ALLÍ
ROMANTICISMO PARA VICTORIA
POR TI
CUANDO DUERMES
CARTA NO ENVIADA
BLOG JOSE MARTÍNEZ (2004-2005)
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DÍA A DÍA POÉTICO
(Introducción de Victòria Riutord)




Tal día como hoy recibí una declaración de amor.
Aquellas no eran palabras cualesquiera. Ese día, la persona que poco a poco, casi sin yo darme cuenta, se había adentrado dentro de mi ser, la que siempre de una manera u otra había estado allí, segó toda la niebla de mis días calando todavía más hondo.
Recuerdo que lloré. No podía creer que sintiera esas cosas que me decía, que aquello que también se había gestado en mi fuera correspondido.
También recuerdo que tuve miedo, tuve mucho miedo porque intuía la intensidad de esos sentimientos y ello me asustaba tremendamente. Incluso pensé en no decirle nada pero finalmente le expliqué que ya antes, sin yo saberlo había empezado el camino irremediable hacía su corazón.
Juro que la primera vez que me besaron sus labios ha sido el beso más puro de mi vida. Hacía frío, pero me quedé medio adormecida, entre los rayos de sol y su olor mientras le abrazaba. Si en ese momento el mundo hubiera terminado no me habría dado cuenta.

 

Desde entonces,...

He visto abrir en tus brazos
un universo donde jugar a inventar constelaciones.
He visto como una mano me llevaba desde lo alto
a dibujar luceros en cada ciudad soñolienta.
He visto danzar tu luna en mi noche.
He visto nacer un astro que alumbra cada día el camino hacia casa, tu casa.
He visto jugar al viento con las hojas, con tus pies,
con mis pies errantes tan cansados de buscarte.
He visto cubrir cada herida del frío invierno con tus besos.
He visto brotar de tus manos el color de los días claros,
la llave que abre las puertas de mi ser,
la que cierra las celdas del ayer.
He visto navegar mi mirada
sobre el ocre de tu piel.
He visto tus ojos como un espejo
reflejando las lágrimas de quien
ha oído latir en tu pecho el ritmo de su día a día,
el dulce sueño que llena todas las horas vacías.

Y hoy escribe en tus labios: no te voy a dejar de querer.

 

Victòria Riutord (28/10/2005)